El debate acerca de Dios

6 Abr

El debate acerca de Dios

¿Pueden los ateos “probar” realmente que Dios no existe?

Por Doug Horchak

No hace mucho, dos de los más acérrimos ateos del mundo publicaron un par de libros para defender su afirmación de que no hay pruebas de la existencia de Dios. Los libros de Richard Dawkins (The God Delusion [“El espejismo de Dios”]) y de Christopher Hitchens (God Is Not Great [“Dios no es grande”]) han sacado a relucir sus mejores argumentos para apoyar su teoría de que Dios no existe y de que la religión envenena al mundo. Irónicamente, sus mismos libros contienen muchas “pruebas” de lo contrario.

¿Cuáles son sus afirmaciones? Examinemos sus razonamientos y conclusiones. Entre los argumentos más comunes de los ateos en contra de Dios están:

• Comparar al Dios de Israel con todos los demás dioses de la historia. En la mente de los ateos, todos los dioses tienen el mismo mérito. Según ellos, no hay ninguna diferencia entre Zeus, Tor, Baal, Vulcano, Visnú y el Dios de la Biblia. Afirman que todos los dioses han sido inventados por el hombre para satisfacer sus necesidades sociales y sicológicas.

• Desacreditar el concepto de Dios debido a la violencia perpetrada en su nombre. Cuando los ateos analizan la historia, frecuentemente señalan el número de veces que se ha cometido violencia, genocidios, asesinatos, violaciones, muerte y guerras en el nombre de Dios. Ya sea la inquisición, las cruzadas o la depuración étnica en Kosovo y África, estos tipos de violencia son citados comúnmente como prueba de la hipocresía de la religión y el resultado de la creencia en Dios. Los ateos concluyen que es imposible que haya un Dios benévolo y amoroso detrás de todo eso.

• Imputar errores y engaño a las Escrituras. Muchos ateos niegan la existencia del Dios judeocristiano basándose en supuestas discrepancias de la Biblia. Algunos de los ejemplos de discordancia que esgrimen son ciertos temas relacionados con la historia, la ciencia, las enseñanzas de Jesús, la muerte, los asesinatos y las guerras. Según su razonamiento, si la Biblia se contradice a sí misma, es imposible que este libro represente la mente de un Dios omnisapiente.

• Mostrar que el paganismo es parte del cristianismo universal. Aunque el cristianismo tradicional afirma que sus orígenes provienen de los antepasados judíos y de los escritos de la Biblia, tanto Dawkins como Hitchens señalan el hecho de que gran parte de sus doctrinas, ceremonias, imágenes y cultos de adoración se originaron en prácticas paganas que en realidad la Biblia condena. Ellos señalan correctamente que los orígenes de la Navidad y de la Pascua de Resurrección provienen de Babilonia, Egipto y Grecia, no del verdadero Dios creador de la Biblia.

• Preguntar quién diseñó a Dios. Cuando tratan de desprestigiar el concepto del diseño inteligente (movimiento de científicos que sostienen que la complejidad de los sistemas sustentadores de toda la vida existente no puede ser explicada adecuadamente por la teoría de la evolución de Carlos Darwin), los ateos recurren a lo que creen que es la madre de todas las preguntas: ¿quién creó o diseñó a Dios? En respuesta a los cristianos que declaran que Dios es la causa original de todas las cosas, ellos quieren saber quién lo creó a él. Y como no hay una respuesta aceptable para esta pregunta (al menos para ellos), les parece evidente que no puede haber un Dios.

• ¡Concluir que el darvinismo tiene que ser cierto! Los ateos creen que hay una sola explicación en cuanto al origen y desarrollo de la vida: la evolución darviniana. La mayoría de los profesores, maestros y científicos en los campos de la zoología, antropología y biología creen y enseñan esta teoría como un hecho. Los ateos consideran que esta instrucción impartida por los educadores es una prueba aún más fehaciente de que no existe Dios.

Cuando los ateos parecen tener razón

Usted tal vez se asombraría al saber que algunas de las observaciones usadas por los ateos para sus argumentos ¡son muy lógicas! Cuando uno considera las observaciones y el conocimiento de la religión y la historia que tienen los ateos, ¡es fácil entender por qué se resisten tanto a creer en un Dios creador! Gran parte de la historia de la religión, sus interpretaciones bíblicas y hechos ejecutados en el nombre de Dios, no hace más que desacreditar los esfuerzos de las personas religiosas para justificar su creencia en Dios. He aquí algunos hechos que conviene tener en cuenta:

• Los numerosos dioses en las variadas culturas de la historia no representan al verdadero Dios. Esos dioses son en realidad ficticios, y no existen ni nunca han existido.

• Las variadas prácticas, doctrinas y hechos históricos de los cristianos a lo largo de los siglos (en el Cercano Oriente, Europa, América y en el resto del mundo) son desconcertantes e hipócritas.

• Las confusas y a menudo contradictorias interpretaciones de la Santa Biblia hechas por numerosas iglesias, sectas, grupos e individuos son espeluznantes. ¡Han desvirtuado el mensaje de la Biblia!

• Muchas de las prácticas que comenzaron en la iglesia de Roma en los siglos segundo y tercero, fueron tomadas de las cos-tumbres paganas del mundo precristiano. La celebración de la Navidad, la Pascua de Resurrección, año nuevo y hasta el culto dominical ¡son cosas que la Biblia no enseña!

Otra vez, falta una dimensión que se ha perdido

El hecho es que efectivamente vivimos en un mundo que está confundido prácticamente en todo, incluso en sus concep-tos acerca de Dios, la ciencia, la moral, la religión y la Biblia. Mientras mucha gente (como Hitchens y Dawkins) suponen que la historia de la humanidad y la religión representan el mejor enfoque de una visión universal centrada en Dios, ¡la verdad es todo lo contrario! La historia de la humanidad generalmente muestra el rechazo de Dios por parte del hombre. ¡La historia humana no representa lo mejor de Dios, sino lo peor del hombre!

Por casi 6000 años el hombre ha estado ideando su propia perspectiva de la moral y la vida, lo que incluye varias formas de religión (islamismo, cristianismo, hinduismo, budismo, etc., etc.). Lo que vemos en la práctica, las enseñanzas y la historia de estas religiones casi siempre ha sido concebido y producido enteramente por seres humanos, ¡de ninguna manera por Dios!

Hace cerca de 2000 años Jesucristo les dijo a sus discípulos que, a medida que pasara el tiempo, los pueblos serían engañados por muchos que asegurarían ser sus verdaderos representantes. Dijo: “Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán” (Mateo 24:4-5).

En otras palabras, lo que dijo era que una amplia mayoría de las religiones y sus líderes serían falsificaciones. El resultado es que millones de personas han sido engañadas por Satanás el diablo, el verdadero gobernante y dios de este mundo (2 Corintios 4:4; Apocalipsis 12:9).

Y aunque hay tantas versiones sobre el significado de la Biblia como sectas religiosas para promulgarlas, ¡incluso esta confusión fue profetizada por Dios! La historia escrita del Dios de Israel es muy distinta de cualquier narración o escrito histórico que habla de otras deidades. Los relatos de la Santa Biblia se refieren a Dios como un ser que trasciende el ámbito físico, y esto incluye a los numerosos dioses concebidos por la mente humana. Las imágenes de dioses y la imaginación del hombre ¡no son nada comparadas con el Dios invisible y todopoderoso de la Biblia!

Pruebas de que existe el Creador

La Biblia nos dice que la gente, teniendo la creación física frente a ella, verdaderamente no tiene excusa cuando se trata de reconocer que Dios existe (Romanos 1:20).

Curiosamente, mientras que el moderno movimiento del diseño inteligente reconoce que el universo indudablemente fue creado, la mayoría de los educadores desprecian y rechazan los conceptos de “complejidad irreducible” y de “inferencia del diseño” diciendo que no son científicos. Pero aún así, un considerable y creciente número de científicos y educadores actuales ¡se dan cuenta de que este complejísimo universo no podría existir si no lo respaldara algún tipo de inteligencia!

En la Biblia Dios afirma dos veces: “Dice el necio en su corazón: No hay Dios” (Salmos 14:1; 53:1). Sin embargo, algunos de estos mismos “necios” que lamentablemente han rechazado la idea de un Dios creador, amoroso y omnisciente, tienen un claro entendimiento de la hipócrita, confusa y a menudo violenta historia de la humanidad y de sus muchas religiones.

Su error fundamental es atribuir tal confusión y caos del hombre a lo mejor que nos puede ofrecer la idea de Dios, cuando en realidad, el sórdido pasado de la humanidad (y su futuro inmediato) son el resultado del rechazo del hombre al verdadero Dios creador. BN

Fuente:
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