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LA LLAVE DESTRUCTORA

7 Mar


6 mar 09

 
LA LLAVE DESTRUCTORA
por el Hermano Pablo
Era el año 1944, y la Segunda Guerra Mundial hervía en su última etapa. Estaba por comenzar la batalla final, la de Berlín, Alemania.

Fue entonces que la fábrica Mercedes Benz recibió un pedido oficial. Tenía que fabricar un automóvil completamente a prueba de balas. Esto incluía puertas blindadas, cristales irrompibles y un motor de 400 caballos de fuerza, capaz de hacer correr el vehículo a más de 200 kilómetros por hora. Debía estar tapizado con el más fino cuero, contar con teléfono, radio y aire acondicionado, y ser completamente automático. Estaba destinado al Mariscal Goering. Como último detalle, debía proveérsele de un mecanismo especial, en que con sólo al mover una llave, esa joya mecánica pudiera desintegrarse instantáneamente.

El Mariscal Goering lo usó muy poco tiempo. Poco después Berlín cayó. A todos los jefes alemanes los arrestaron. Hitler se suicidó, y Goering mismo, ingiriendo una pastilla de veneno, también se quitó la vida.

El famoso Mercedes Benz fue confiscado por las tropas invasoras y posteriormente vendido a un coleccionista por 165.000 dólares. El nuevo dueño, que compró el auto para exhibirlo, poseía ahora no sólo una joya mecánica sino también una reliquia histórica. Pero era así mismo dueño de una bomba, pues con el más pequeño descuido el mal uso de esa llavecita haría desintegrar por completo ese tesoro.

El ser humano, como aquel Mercedes Benz, es un tesoro de incalculable valor. Y tiene también una llavecita que controla su vida. Esa llave es su voluntad, que es el elemento dentro de él que lo distingue de la bestia. La voluntad es esa parte muy especial del ser humano que le da la capacidad de imaginar, de creer, de soñar, de amar. Es la parte que le permite tener fe, experimentar esperanza, creer en sí mismo y conocer a Dios. Pero esa misma voluntad lleva en sí, también, la capacidad de destruir, porque usada para engañar, para deshonrar, para odiar y para matar, se convierte en la llave que puede desintegrar totalmente el tesoro que es él mismo.

Nuestra voluntad nos destruirá si no está sometida a la voluntad de Dios. No podemos, sin Dios, regir nuestra vida sin destruirnos a nosotros mismos. Entreguémosle nuestra vida al Señor Jesucristo. Sólo así podremos ser el tesoro que Dios quiso que fuéramos.

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Asunto: Integridad

7 Mar

Asunto: Integridad

6 de marzo

“La recubrió de oro puro por dentro y por fuera y le hizo una cornisa de oro alrededor.” Éxodo 37:2

Dios había mandado hacer los utensilios del templo con lujo de detalles. Le indico a Moisés como hacer cada cosa del tabernáculo. Desde las telas de la carpa hasta las bases para sostener los parantes, desde el altar para el holocausto hasta la pequeña cuchara del sacerdote, todo estaba perfectamente explicado. Estos capítulos del libro son algo densos de leer con tantos detalles, números y colores. Dios fue muy específico con lo que pretendía y Moisés cumplió con todos los requerimientos divinos.

Me llamó la atención este detalle. El arca de Dios era un cajón de madera. Nadie iba a poder abrirlo Era un tesoro sellado por Dios para guardar un mana, las tablas de la ley y la vara de Aarón que reverdeció. Una vez que Moisés guardó estos elementos en el arca del pacto nunca más se abrió la tapa sagrada. Nadie volvió a tocar el arca. Incluso para moverla de lugar, le pasaban unas varas por las argollas de los extremos para levantarla sin tocarla.

Por eso llama tanto la atención el pedido de Dios para que el cajón estuviera recubierto de oro puro por dentro y por fuera. El trabajo y el enorme costo de este proceso, solo se justificaba si podia verse. ¿Qué sentido tiene cubrir de oro el interior del arca que jamás será abierta? Dos generaciones después de Moisés ya nadie se acordaba si el orfebre había recubierto el interior del arca con oro puro, con bronce o con nada. Entonces, ¿Para que Dios pidió hacer el arca de ese modo?

Leyendo este pasaje nuevamente, entendí el por que. Para Dios hay que serlo y también parecerlo. No es solamente la apariencia exterior. Hay que tener esencia. Dios exige integridad absoluta. No solo la apariencia. Dios exige integridad en lo oculto.

Hoy vivimos días de apariencias y maquillajes. Pero con ausencias de fundamentos. Se ve muchos cristianos que se llaman de esa manera pero que no representan a Cristo. Son solo arcas con cobertura, pero sin baño interior. Son solo fachadas que parecen pero no son. Hoy Dios te desafía a que vivas un cristianismo integro. Que desde lo profundo de tu corazón pueda verse el baño de la unción divina, que modifica actitudes conductas y personalidades. Viví un cristianismo integro.

REFLEXIÓN – Tenés que serlo y también parecerlo.

 
Un gran abrazo y bendiciones

Dany
 

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7 Mar
Titulares Viernes, 06 de Marzo de 2009.  
‘Pequeño hombre de Dios’ predicador y con sólo 11 años de edad
Causa sensación la historia de Terry Durham, un niño que con sólo once años predica cada domingo en un templo fundado en Fort Lauderdale.

Ordenan evaluación siquiátrica contra acusado de asesinar al pastor Francisco Cruz ‘Hemos perdonado al muchacho y si está enfermo que le den el tratamiento que requiere. Pero confiamos en que se haga justicia terrenal, ya se encargará Dios de la divina’, manifestó la pastora Wanda Cruz, sobrina del occiso.

 

Goleador de fútbol peruano se une a la campaña nacional ‘Lea La Biblia’ Cuando Héctor Hurtado mete sus goles corre y saca su Biblia a la cancha de juego. Es por eso que el ‘Vagón’-como lo bautizaron en su natal Colombia- ha decidido en forma natural y con profundo entusiasmo unirse a la Campaña nacional ‘Lea la Biblia’.

 

Raúl Haro visita Argentina y graba video clips durante la gira<br /> Esta gira cumple con varios objetivos para Raúl y su staff pero el principal es llevar el mensaje de trabajo en equipo que pretende edificar el Reino de Dios.

7 Mar

Aborreced el Mal … Amad el Bien

7 Mar

Aborreced el Mal … Amad el Bien
Viernes, 06 de Marzo de 2009 12:15
 biblia

Una nueva sección en la cual podrá encontrar todo tipo de textos Bíblicos por temas. Para que en cada momento de tu vida puedas tener la Palabra justa para sobrellevarlos.

En esta primer publicación el tema es: Aborreced el Mal … Amad el Bien

Si realmente has tenido un encuentro con Jesucristo, tienes que haber experimentado, desde ese mismo momento, el rechazo y aversión a todo aquello que supone maldad. Baste el tiempo pasado para haber vivido conforme a la carne y a las concupiscencias del mundo. Ahora en Cristo, vivamos para agradarle y hacer su voluntad. Sigamos sus pisadas y aprendamos a andar como Él anduvo. Aborrezcamos todo aquello que nos puede apartar de Él y amemos el hacer el bien, pues para eso fuimos creados.

PROVERBIOS 6:16-19

Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma:

Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente,

El corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal,

El testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordias entre hermanos.

SALMO 5:4-6

Porque Tú no eres un Dios que se complace en la maldad; el malo no habitará junto a Ti.

Los insensatos no estarán delante de tus ojos; aborreces a todos los que hacen iniquidad.

Destruirás a los que hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.

 

SALMO 45:6-7

Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; cetro de justicia es el cetro de tu reino.

Has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros.

 

SALMO 97:10

Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; El guarda las almas de sus santos; de mano de los impíos los libra.

 

SALMO 101:3-5

No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; ninguno de ellos se acercará a mí.

Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado.

Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré; no sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso.

 

PROVERBIOS 8:13, 35-36

El temor de Jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino y la boca perversa aborrezco.

Porque el que me halle, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová.

Más el que peca contra mí, defrauda su alma; todos los que me aborrecen aman la muerte.

 

AMOS 5:14-15

Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así

Jehová Dios de los Ejércitos estará con vosotros, como decís.

Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio; quizá Jehová Dios de los Ejércitos tendrá piedad del remanente de José.

 

ZACARIAS 8:17

Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová.

 

ROMANOS 12:9

El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.

 

ISAIAS 33:15-16

El que camina en justicia y habla lo recto, el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus  oídos  para no oír  propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosa mala;

Este habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se la dará su pan, y sus aguas serán seguras.

 

SALMO 34:11-16

Venid, hijos, oídme; el temor de Jehová os enseñaré.

¿Quién es el hombre que desea vida, que desea muchos días para ver el bien?

Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.

Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz y síguela.

Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.

La ira de Jehová contra los que hacen mal, para cortar de la tierra la memoria de ellos.

 

SALMO 24:3-6

¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo?

El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño.

El recibirá bendición de Jehová, y justicia del Dios de salvación.

Tal  es la  generación  de  los que  le buscan, de los que buscan tu rostro, OH Dios de Jacob.

Comienza el viaje

7 Mar

Comienza el viaje

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 viaje

Gn 12.4, 5

 

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar…” dice un reconocido poema y creo que es algo que muy bien podría haber recitado Abram cuando dio el primer hacia “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve…” (Hb 11.1). Él nos muestra el camino de todos los que intentamos transitar por esta vida confiados en las promesas de Dios, el camino de la obediencia.

Si leemos la primera parte del vs. 4 vemos que dice: “Y se fue Abram, como Jehová le dijo…” lo que refuerza mi convicción sobre algo que ya hemos compartido en otros devocionales y es que Dios bendice a los que no tardan en contestar afirmativamente a sus propuestas, por más alocadas que puedan parecer.

Dios ya había dado la promesa y ahora pedía que se diera el primer paso y Abram lo dio. Tan sólo eso, un paso es lo que Dios necesitó de él y tan sólo un paso es lo que necesita de nosotros. Es el primer paso de la confianza, de la fe sin restricciones, de la obediencia sin fisuras. Lógicamente que si damos tan sólo ese paso y ya no nos movemos es como si no hubiéramos empezado, pero dar el primer paso es lo que más cuesta ¿o no?

Pasa siempre, aún en las cosas mas triviales. Cuando tengo que empezar a escribir una carta o un e-mail, lo que más cuesta es la primera línea. Cuando tenemos que empezar una relación con otra persona, lo que más nos puede costar es la primera frase. Los arranques no suelen ser fáciles. Y con Dios es lo mismo, pues nos entusiasma cuando él nos promete algo ¡pero qué difícil es dar el primer paso que Dios nos pide! Estoy seguro que muchos creyentes se han estancado en sus vidas y que yo mismo he perdido muchas bendiciones, porque me quedé helado antes de dar el primer paso.

“Y se fue Abram, como Jehová le dijo…” sólo eso fue necesario. Empezar el viaje, mirando hacia delante, con la esperanza de que fuera mañana el día en que todo se iría a concretar. No fue sencillo para Abram porque si vemos a la edad a la que salió de Harán y observamos la edad en que recibió la promesa de la descendencia, vemos que pasaron 35 años. ¡Ese primer paso fue el comienzo de una marcha muy larga! Pero él no dejó de caminar, por más grandes que fueran los obstáculos en el camino, pues Dios para él era alguien que no podía fallar en el cumplimiento de sus promesas. Y aún que si fe falló en ocasiones, lo vemos levantarse vez tras vez, para seguir el camino que Dios le había propuesto.

Es todo un ejemplo a seguir, más en una época donde si algo no es automático parece no servir. Los verdaderos hijos de Dios sabrán esperar las bendiciones de Dios a medida que caminan hacia la meta. No esperarán a ser bendecidos para dar el próximo paso, sino que saben que el caminar y en el ser fieles al Fiel está la bendición más grande que un hombre pueda anhelar: el tener como compañero de viaje a Aquel que conoce el destino y que nos llevará seguros hasta la consumación de sus planes para nosotros.

En la práctica: Si todavía dudas en dar el primer paso, no lo dudes, pues Dios irá con vos. Si te estancaste a mitad del camino, tomá otra vez la mano de tu Señor y avanzá confiando que si te trajo hasta acá, no te va a abandonar hasta que llegues.

ALABANZA DE VICTORIA

7 Mar

ALABANZA DE VICTORIA

Gloria Copeland

“Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre”. 2 Crónicas 20:21

La alabanza precede a la victoria. Tenemos un ejemplo de eso en 2 Crónicas 20. Allí la Biblia dice que una multitud de fuerzas marchaban contra Israel. El ejército de Israel era tan inferior en número que no supo qué hacer. Pero todos ayunaron y oraron, y recibieron palabra de Dios: “No tengan miedo ni se acobarden cuando vean ese gran ejército, porque la batalla no es de ustedes sino mía” (2 Crónicas 20:1).

¿Sabe lo que ellos hicieron en respuesta a esa palabra? Organizaron un coro de alabanza. Así fue. Pusieron a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, y los enviaron al frente del ejército. Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, la Palabra nos dice que: “El Señor puso emboscadas… y los derrotó”.

Cuando todo terminó, ningún israelita había caído y ninguno de sus enemigos había escapado. Aún más, cuando fueron a tomar el botín, encontraron tanto ganado, tantas mercancías, tantos vestidos y otras cosas de gran valor que les tomó tres días para recogerlo todo.

¡Eso es victoria! Todo comenzó con la alabanza.

¿Está usted buscando esa clase de victoria? Entonces, levántese y clame: “¡Gloria!” Después de todo, usted está en la misma situación en que estaban los israelitas. Usted tiene un ejército que marcha contra usted, pero Jesús ya lo ha derrotado. Él ganó la batalla por usted en el día que resucitó.

Lo único que tiene que hacer es confiar en Él y comenzar a alabarle. Comience hoy a proclamar esas alabanzas. Dígalas, cántelas y proclámelas en la cara de su enemigo. Una vez que las oiga, él sabrá que no tiene ninguna posibilidad.

Scripture Reading: 2 Crónicas 20:1-22