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EL CAMINO A LA VIDA – SEGUNDA PARTE

19 Feb

EL CAMINO A LA VIDA – SEGUNDA PARTE

Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte.  Proverbios 16:25  NVI

Quien se aparta de la senda del discernimiento irá a parar entre los muertos.  Proverbios 21:16 NVI

En las manos del Señor el corazón del rey es como un río: sigue el curso que el Señor le ha trazado. 2  A cada uno le parece correcto su proceder, pero el Señor juzga los corazones.  Proverbios 21:1-2 NVI

Cuando Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza, el hombre era puro y sano.  Él era completamente obediente y estaba sometido a Dios en todo.  El hombre consiste de tres partes: espíritu, alma y cuerpo. El espíritu del hombre regía su mente, la cual regía su cuerpo, y su mundo estaba en perfecta armonía. Cuando fue tentado, él escogió desobedecer, y la armonía de su mundo fue destruida, y el resultado fue: el pecado, la rebelión, la confusión y las contiendas.  La llama de la vida de Dios que estaba en el corazón del hombre, fue extinguida, y la oscuridad empezó a reinar.  Todo se corrompió y ahora todo estaba al revés.   Ahora el cuerpo del hombre y sus pasiones comenzaron a regir, y a dar las órdenes.  Ahora su cuerpo regía a su mente, la cual se rebelaba contra su espíritu.  En vez de la sabiduría de Dios, ahora el hombre tenía ‘sabiduría’ mundana, que depende de sus sentidos: lo que él puede ver, oír, y sentir.  Por eso es que tanta gente hace malas decisiones, pensando que son buenas.  Ellos no pueden ver lo que Dios ve.  Ellos no pueden ver la eternidad.  Por eso es que necesitamos a Dios.  Él ve y sabe esas cosas que nosotros no podemos ver ni saber.  Por eso, si queremos tener éxito y ser bendecidos y disfrutar de vida eterna, tenemos que poner nuestra confianza en Él, y obedecerlo por fe.

Los pasos del hombre los dirige el Señor. ¿Cómo puede el hombre entender su propio camino?Proverbios 20:24  NVI

Dios no solo ve y conoce tú futuro, Él no solo tiene planes específicos para tu vida, no solo tiene Él deseos de usarte, pero, más que nada, ¡Él quiere bendecirte!  Los planes y pensamientos que Él tiene para ti son para tu bienestar y tu paz, y no para calamidad, a fin de darte un futuro y una esperanza (Jeremías 29:11 NVI). Lo que Él requiere de ti es que tú pongas tu completa confianza en Él, que requiere fe de tu parte, fe en Él, en Su naturaleza, en Su carácter, y las promesas que Él te ha hecho. No se trata solamente de cumplir las reglas y los mandatos, se trata de fe y sumisión en nuestro corazón hacia Dios Padre. Por eso es que tener fe en Él es tan importante.  Tú no tienes ni la menor idea a dónde vas y cómo vas a llegar allá.  Tú dependes totalmente de Él.  En Hebreos 11:6 RVR dice que: «sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe y que recompensa a los que lo buscan». Dios se complace con tu fe, porque la fe produce obediencia y la obediencia abre la puerta para que Dios te bendiga, que es lo que Él desea hacer.

La necedad del hombre le hace perder el rumbo, y para colmo se irrita contra el Señor.  Proverbios 19:3  NVI

El diablo no quiere que tú tengas fe en Dios ni que lo obedezcas y andes en Sus caminos. Él te quiere destruir por medio de la desobediencia. Primero, él te tienta con rebelión y desobediencia, y cuando, como un necio lo sigues y caes, él te provoca a que le eches la culpa a Dios y te enojes con Él. ¿No suena esto como alguien que tú conoces?  Siempre están haciendo cosas estúpidas, y cuando les sale mal, ¡ellos se enfurecen con Dios!  Tú quisieras decirles: «Si tú quieres saber quien es tu problema, ¡mírate al espejo!  Esto es engaño propio.  Los necios son aquellos que siempre tienen resentimientos contra Dios. Serían sabios si reconocieran la verdad acerca de sí mismos, y se dieran cuenta de que Dios no es su problema. 

El camino del hombre perverso es torcido y extraño, pero los hechos del que es puro son rectos.  Proverbios 21:8  RVR

El hombre malvado endurece su rostro, pero el recto (considera, dirige, establece y) ordena sus caminos (confiando en su integridad).  Proverbios 21:29 RVR  (Agregado del autor)

Solo hay dos caminos que podemos escoger: el camino recto, o el camino torcido. El camino de Dios es uno que es recto y llano, alumbrado con la luz de Su Palabra. No es complicado, solo tienes que escoger lo correcto y hacer lo correcto – y tu camino será recto.  Cuando te desvías del camino de Dios, no hay un camino distinguible, claro o despejado por donde puedas ir.  Terminas por vagar por acá y por allá, tropezándote con piedras, rocas y raíces de árboles, y perdiéndote en la oscuridad.  Al final, no sabes dónde estás ni sabes como regresar.  Si alguna vez quieres volver a ver la luz del día, ¡tú desesperadamente necesitas al Señor!

El camino del hombre recto evita el mal; el que quiere salvar su vida, se fija por dónde va.  Proverbios 16:17 NVI

El hombre recto ve el mal y lo evita; él no se acerca a la tentación; y hasta evita toda circunstancia que lo pueda tentar.  Él controla sus pensamientos y los somete a Dios y a Su Palabra.  Él tiene un patrón fijo para su vida y, por consiguiente, él ya tiene planeado cómo evadir las tentaciones que se puedan presentar en el futuro.  Y, porque tiene un estándar fijo y ha protegido su camino, él salva su vida.  Él ha escogido honrar a Dios, y por eso él andará eternamente en el camino de bendición y de vida.

http://www.revival.com/www/r.aspx?lan=3&p=18&aid=429

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