Un nuevo testigo comprometió a Omar Chabán

7 Feb

El juicio oral por Cromagnón

Un nuevo testigo comprometió a Omar Chabán

Dijo que no vio matafuegos en el local y que la manguera contra incendio estaba pinchada

Sábado 7 de febrero de 2009 | Lanacion.com

 

Un testigo declaró ayer en el juicio por la tragedia de Cromagnon que la puerta de emergencia del local, donde murió gran parte de las 194 personas, estaba cerrada con candado por orden de la gente del hotel que funcionaba en el predio ya que molestaban los ruidos durante los recitales.

En otro testimonio que se escuchó ayer se aseguró que la manguera que había en el local contaba con dificultades para ser utilizada y que “nunca” vio matafuegos.

Así lo sostuvo Gabriel García Aidembaum, quien organizó en Cromagnon una serie de bailes, y agregó que durante esos días quiso abrir la puerta de emergencia pero que le fue imposible. “Había una orden del hotel de mantenerla cerrada”, aseguró el testigo.

El abogado del ex gerenciador de Cromagnon Omar Chabán, Pedro D´Attoli, le preguntó al testigo cuáles eran los motivos por los que quería abrir la puerta de emergencia. “Eran obvios, por una cuestión de seguridad”, respondió.

En esa puerta de emergencia perdieron la vida gran parte de las 194 personas que fallecieron en Cromagnon la noche del 30 de diciembre de 2004 durante un recital del grupo Callejeros, hechos por los cuales el tribunal oral criminal 24 lleva a cabo el juicio para determinar las responsabilidades.

Organización

García Aidembaum relató que para organizar los bailes se reunió con Chabán y con Rafael Levy, a quien identificó como el dueño del complejo que incluía el local bailable y el hotel Central Park II. Levy fue sobreseído por la Justicia. Inclusive el testigo pareció desligar a Chabán de cuestiones burocráticas de Cromagnon: “Creo que la papelería del local estaba en el hotel”, señaló.

También dijo que durante los bailes que organizó la seguridad estuvo a cargo de la gente del local y que él solo llevó a una persona de su confianza para desempeñar esa tarea. A pesar que el local contaba con seguridad propia, el testigo dijo que cuando había recitales las bandas que tocaban eran quienes se encargaban de esa función.

Uno de los puntos que se intentan determinar en el juicio apunta a tratar de determinar quién tenía a cargo la seguridad la noche de la tragedia.

Otro de los testigos que declaró ayer, Hernán Albornoz, ex empleado de Cromagnon, aseguró que la puerta de emergencia estaba soldada y atada con alambre, y que nunca la vio abierta desde que empezó a trabajar en el local, en abril de 2004.

El testigo aseguró también que la manguera que había en el local contaba con dificultades para ser utilizada y que nunca vio un matafuego. “La única manguera que existía estaba pinchada y abajo del escenario. Además, las bocas de agua no tenían las llaves”, declaró. Respecto de la seguridad, Mario Díaz, ex empleado de Cromagnon, declaró que el local “no tenía seguridad fija, eso lo manejaban las bandas que se encargaban de esas tareas casi en el cien por ciento”.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: