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Noticias de Israel 28/01/2009

28 Ene

 


Aviones israelíes atacaron los túneles a lo largo de frontera entre Gaza y Egipto

28/1/2009 
Itongadol/AJN.- La Fuerza Aérea israelí atacó hoy los túneles utilizados por los grupos palestinos para el contrabando de armas a lo largo de la Ruta Philadelphi. Las acciones fueron dispuestas luego de que militantes de Hamas atacaran al Ejército hebreo y asesinara a un soldado.  

El polémico obispo que niega el Holocausto está en la Argentina

 

 

28/1/2009 
Itongadol.- Si está, no va a hablar”, con estas palabras en las puertas del Seminario Nuestra Señora Corredentora, el cura francés Jacques Barrou confirmó que monseñor Richard Williamson -el obispo que niega el Holocausto y que ha provocado una nueva tormenta de críticas sobre Benedicto XVI, ya que el Papa le perdonó el sábado la excomunión- está “guardando silencio” en la Argentina. 

  

Las lecciones del Holocausto – Hoy

 

 

Por Julián Schvindlerman *

28/1/2009 

Itongadol/Cuando años atrás el compositor Mikis Theodorakis -creador a la vez de la música del film Zorba el Griego y del Himno Nacional Palestino- dijo que los judíos “son la raíz de todo el mal” en su supuesta condena a las políticas de Israel, advertimos que una línea ha sido cruzada. La pancarta elevada en una reciente aglomeración en Australia que exigía que se “limpie la tierra de sucios sionistas”, 

El Centro Wiesenthal urge al gobierno argentino a que promueva la aplicación de la ley antidiscriminatoria contra acciones de violencia antisemita

 
28/1/2009 
Itongadol.- El Centro Simon Wiesenthal repudió el “escrache” organizado el lunes 26/01/09 por algunas agrupaciones de piqueteros y de izquierda radicalizada contra las oficinas del empresario Eduardo Elsztain, debido a su condición judía, con el propósito alegado de “bloquear a los bloqueadores”. 


Comunicado de la AMIA en relación al antisemitismo


27/1/2009 
Itongadol.- En los últimos días se han incrementado los actos antisemitas en todo el país, adquiriendo muchos de ellos un alto grado de virulencia.
Como no se veía desde hace decenas de años, aparecieron en las pintadas de las calles y en las pancartas de los manifestantes, las tétricas cruces svásticas junto a la estrella de David 

Noticias relacionadas

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La Bendición de la Plena Certidumbre

28 Ene

El Púlpito del Tabernáculo Metropolitano

La Bendición de la Plena Certidumbre

NO. 2023
Sermón predicado la mañana del Domingo 13 de Mayo, 1888
por Charles Haddon Spurgeon
En el Tabernáculo Metropolitano, Newington, Londres.

“Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.” 1 Juan 5: 13.


Sermones 

Juan escribió a los creyentes: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios.” Es digno de notarse que todas las epístolas fueron escritas así. No son cartas dirigidas a todo el mundo, sino que son cartas dirigidas a aquellos que son llamados a ser santos. Cuando algunos de ustedes abren sus Biblias, deberían llenarse de espanto al pensar cómo una parte de ella no está dirigida a ustedes. Pueden leerla, y el Espíritu Santo de Dios podría bendecirla para ustedes por Su gracia, pero no está destinada a ustedes. Están leyendo la carta de otra persona: demos gracias a Dios que les sea permitido leerla, pero deben anhelar ser contados entre aquellos a quienes está dirigida.

Demos más gracias a Dios todavía si cualquier parte de ella es usada por el Espíritu Santo para su salvación. El hecho de que el Espíritu Santo hable a las iglesias y a los creyentes en Cristo, debería impulsarlos a doblar sus rodillas y clamar a Dios para que los ponga entre los hijos, para que este Libro se convierta en su propio Libro de principio a fin, y para que puedan leer sus preciosas promesas como hechas para ustedes. Este solemne pensamiento podría no haber impactado antes a algunos de ustedes: debe impresionarlos ahora. 

No nos sorprende que ciertas personas no acojan las epístolas, pues no fueron escritas para ellas. ¿Por qué habrían de meditar sobre palabras que están dirigidas a hombres de otra condición diferente a la suya? Sin embargo, esto no nos sorprende pues sabíamos que así sería. 

Allí tienes un testamento, y comienzas a leerlo; pero no lo encuentras interesante: está lleno de palabras y términos que no te tomas el trabajo de entender, pues no guardan ninguna relación contigo; pero si al leer ese testamento, te encontraras alguna cláusula en la que te dejan una propiedad, te garantizo que la naturaleza de todo el documento habría cambiado para ti. Estarías ansioso ahora por entender los términos, y asegurarte de las cláusulas, y desearías incluso memorizar cada palabra de la cláusula que se refiere a ti. 

Oh queridos amigos, que pudieran leer el Testamento de nuestro Señor Jesucristo como un testamento de amor para ustedes, y entonces lo valorarían por sobre todos los escritos de los sabios.

Esto me conduce a hacer el segundo comentario: como estas cosas están escritas para los creyentes, los creyentes han de conocerlas especialmente, y han de escudriñar su significado y su propósito. Juan dice: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios.” 

Les suplico que no descuiden la lectura de lo que el Espíritu Santo ha tenido el cuidado de escribirles. No es simplemente Juan el que escribe. Juan es inspirado por el Señor, y estas cosas fueron escritas para ustedes por el Espíritu de Dios. Hagan caso verdaderamente a cada una de las palabras enviadas por Dios como Su propia epístola para sus corazones. Valoren las Escrituras. Lutero dijo que “no querría estar en el paraíso, aunque pudiese, sin la Palabra del Señor; pero con la Palabra habría podido vivir en el infierno mismo.” 

Las Escrituras son todo para el cristiano: su alimento y su bebida. El santo puede decir: “¡Oh, cuánto amo yo tu ley!” Si no pudiéramos decir eso, algo estaría mal en nosotros. Si hubiéramos perdido nuestro gusto por la Santa Escritura, estaríamos fuera de condición y necesitaríamos orar pidiendo salud espiritual. 

Todo esto es el pórtico de mi sermón. Adentrémonos ahora más plenamente en nuestro tema, advirtiendo, primero, que Juan escribió con un propósito especial; y luego procederemos a aseverar, en segundo lugar, quehemos de perseguir con ahínco este propósito.

I. Primero, JUAN ESCRIBIÓ CON UN PROPÓSITO ESPECIAL. Los hombres no escriben bien si no tienen algún propósito cuando escriben. Sentarse con tinta y papel enfrente de uno, y un determinado espacio por llenar, asegurará una escritura muy pobre. 

Juan sabía lo que quería. Su propósito y su objetivo estaban muy claros en su mente, y él nos comunica en qué consistían. De acuerdo al texto, el amado apóstol tenía un claro propósito que se ramificaba en tres segmentos:

Para comenzar, Juan escribió para que pudiéramos gozar de la plena certeza de nuestra salvación. “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.”

Muchos de los que creen en el nombre de Jesús no están seguros de tener vida eterna; únicamente esperan tenerla. Ocasionalmente tienen certeza, pero el gozo no es permanente. Se parecen a un ministro de quien he oído que dijo que se sentía seguro de su salvación “cuando el viento provenía del este.” Es algo terrible estar sujeto a las circunstancias como muchos lo están. Lo que es válido cuando el viento sopla del benigno sur o del vivificante oeste es igualmente cierto cuando el viento no es propicio ni para el hombre ni para la bestia. 

Dios no quería que nuestra seguridad cambiara con el barómetro, ni que siguiera a la veleta. Juan dice: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.” Quería que estuviéramos seguros que somos partícipes de la nueva vida, y que lo supiéramos al grado de cosechar el fruto de oro de tal conocimiento y ser llenados de gozo y paz por medio de la fe. 

Les hablo afectuosamente a los débiles que no pueden decir que saben que han creído. No les hablo para su condenación sino para su consolación. La plena certeza no es esencial para la salvación, pero es esencial para la satisfacción. Que pudieran alcanzarla y que pudieran alcanzarla de inmediato; por lo menos no se quedaran satisfechos nunca de vivir sin ella. Pueden tener la plena certidumbre. Pueden tenerla sin necesidad de revelaciones personales: es obrada en nosotros por la Palabra de Dios. Estas cosas son escritas para que puedan alcanzarla; y podemos estar seguros que los medios usados por el Espíritu son los requeridos para el efecto que Él desea lograr. 

Bajo la guía del Espíritu de Dios, Juan escribió de manera tal como para alcanzar su propósito al escribir. ¿Qué, entonces, ha escrito Juan con el propósito de hacernos saber que tenemos vida eterna? Recorran su epístola completa y verán que toda ella insta en esa dirección; pero nosotros no contamos con el tiempo, al momento presente, para otra cosa que dar un vistazo a este capítulo. 

Juan comienza así: “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios.” ¿Creen ustedes que Jesús es el ungido de Dios? ¿Es el ungido para ustedes? ¿Es Él ungido como su profeta, sacerdote y rey? ¿Se han compenetrado de Su ungimiento como para poner su confianza en Él? ¿Reciben a Jesús como designado por Dios para que sea el Mediador, la Propiciación por el pecado y el Salvador de los hombres? Si es así, ustedes son nacidos de Dios. 

“¿Cómo puedo saber esto?” Hermanos, nuestra evidencia es el testimonio del propio Dios según está registrado aquí. No necesitamos ningún otro testimonio. Supongan que un ángel fuera a decirles que son nacidos de Dios. ¿Acaso sería ese un testimonio más confiable que la Escritura infalible? Si creyeran que Jesús es el Cristo, son nacidos de Dios. De esta manera Juan ha declarado la verdad positivamente, para que puedan saber que tienen vida eterna. ¿Puede algo ser más claro que esto?

El amoroso espíritu de Juan le conduce a decir: “Todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.” ¿Amas a Dios? ¿Amas a Su Hijo Unigénito? Tú puedes responder ambas preguntas con certeza. 

Conocí a una buena mujer cristiana que solía decir: “yo sé que yo amo a Jesús; pero mi miedo es que Él no me ame.” Su duda solía hacerme reír, pues eso no se me habría ocurrido nunca a mí. Si lo amo, yo sé que es porque Él me amó primero. El amor a Dios en nosotros es siempre la obra del amor de Dios por nosotros. Jesús nos amó, y se entregó por nosotros, y por tanto nosotros lo amamos en reciprocidad. El amor a Jesús es un efecto que demuestra la existencia de su causa. ¿Amas a Jesús? ¿Sientes un deleite en Él? ¿Es Su nombre como música para tu oído, y como miel para tu boca? ¿Te gusta escuchar que sea ensalzado? 

¡Ah, queridos amigos! Yo sé que para muchos de ustedes un sermón lleno de Su amado nombre es como un banquete real; y si no está Cristo en un sermón, es vacío, y vano e insustancial para ustedes. ¿Acaso no es así? Si en verdad amaran al que engendró y al que ha sido engendrado por Él, entonces esta es una de las cosas que está escrita “para que sepáis que tenéis vida eterna.”

Juan prosigue a suministrar otra evidencia: “En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.” ¿Amas a Dios? ¿Y amas a Sus hijos? Escuchen otra palabra del mismo apóstol: “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida en que amamos a los hermanos.” Esa parecería ser una evidencia muy insignificante; pero yo puedo garantizarles que ha sido con frecuencia un gran consuelo para mi alma. Yo sé que amo a los hermanos; yo puedo decirle a mi Señor: 

“¿Hay alguna oveja en Tu rebaño
Que desdeñaría alimentar?”

Yo de buen grado alentaría y consolaría al más pequeño de Su pueblo. Bien, entonces, si yo amo a los hermanos, yo amo al Hermano Mayor. Si amo a los bebés, amo al Padre; y sé que he pasado de muerte a vida. Hermanos, reciba cada uno esta evidencia en toda su fuerza. Es concluyente: Juan ha dicho: “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos”; y él no habría hablado tan positivamente si no hubiese sido exactamente así. 

Hermanos, nunca se contenten con consuelos sentimentales; pongan sus pies con firmeza sobre la roca de la realidad y de la verdad. La verdadera seguridad cristiana no es asunto de conjeturas, sino de precisión matemática. Es susceptible de una demostración lógica y no se trata de ninguna rapsodia o de una ficción poética. 

El Espíritu Santo nos dice que si amamos a los hermanos, hemos pasado de muerte a vida. Ustedes pueden saber si aman a sus hermanos, como tales, por amor de su Señor, y en razón del amor de la verdad que está en ellos; y si en verdad pueden decir que los aman así, entonces pueden saber que tienen vida eterna. 

Nuestro apóstol nos da esta evidencia adicional: “Este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.” La obediencia es la gran prueba del amor. Si ustedes viven conforme a su propia voluntad y no le rinden ningún tributo a Dios, no son Suyos en absoluto. Si no consideran al Señor Jesús como su Señor, y no consideran nunca las exigencias de Dios, y no desean nunca ser obedientes a Su voluntad, no están en posesión de la vida eterna. 

Si desean ser obedientes, y demuestran ese deseo mediante sus acciones, entonces tienen la vida divina en ustedes. ¿Cuál es el tenor de su vida: la obediencia o la desobediencia? Por el fruto pueden poner a prueba la raíz y la savia.

Pero noten que esta obediencia ha de ser alegre y voluntaria. Sin duda algunas personas obedecen a regañadientes y por un tiempo los mandamientos de Dios. No les gustan, aunque se inclinan ante ellos. Se incomodan y se quejan debido a las restricciones de la piedad, y esto comprueba que son hipócritas. Lo que deseas hacer ya lo estás haciendo en la práctica delante de Dios. Si existiese tal cosa como la santidad forzada en un hombre, eso sería impiedad. 

Oh, lector, pudiera ser que no puedas caer en una cierta línea de pecado; pero si pudieras, lo harías: tus deseos muestran lo que eres realmente. 

He oído acerca de personas llamadas cristianas que participan en diversiones pecaminosas, solamente, según dicen, para disfrutar de un poco de placer. ¡Ah, bien, podemos ver dónde te encuentras! Donde esté tu placer, allí está tu corazón. Si tú disfrutas de los placeres del mundo, eres del mundo, y conjuntamente con el mundo serás condenado. Si los mandamientos de Dios son gravosos para ti, entonces eres un rebelde de corazón. 

Los súbditos leales se deleitan en la ley del rey. “Sus mandamientos no son gravosos.” Le comenté a una mujer que vino para unirse a la iglesia el otro día: “yo supongo que no eres perfecta”, y la réplica fue: “no, señor, aunque desearía serlo.” Yo pregunté: “y, ¿suponiendo que lo fueras?” “Oh, entonces” -dijo ella- “eso sería el cielo para mí.” 

También lo sería para mí. Nos deleitamos en la ley de Dios según el hombre interior. ¡Oh, que pudiéramos obedecer perfectamente en pensamiento y palabra y obra! Esta es nuestra visión del cielo. Así cantamos al respecto: 

“Allí veremos Su rostro,
Sin pecar jamás, jamás;
Allí de los ríos de Su gracia
Beberemos deleites sin fin.”

Escasamente pediríamos ser librados de la aflicción si pudiéramos ser librados del pecado. Soportaríamos cualquier carga alegremente si pudiéramos vivir sin la más mínima falta de omisión o de comisión. Cuando estemos sin mancha también estaremos sin aflicción. Sus mandamientos no son gravosos, sino que son caminos deleitosos y veredas de paz para nosotros. 

¿Sienten que aman los caminos de Dios, que desean la santidad, y la siguen gozosamente? Entonces, queridos amigos, ustedes tienen vida eterna, y estas son las evidencias ciertas de ello. La obediencia, la santidad, el deleite en Dios no llegan nunca al corazón humano excepto cuando provienen de una mano celestial. Doquiera que se encuentran demuestran que el Señor ha implantado vida eterna, pues son cosas demasiado preciosas para enterrarlas en un alma muerta. 

Juan procede luego a mencionar a tres testigos. Ahora, queridos lectores, ¿saben algo ustedes acerca de estos tres testigos? “Y tres son los que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, el agua y la sangre: y estos tres concuerdan.” ¿Conocen ustedes “el Espíritu”? ¿Les ha dado vida el Espíritu de Dios, los ha cambiado, los ha iluminado, los ha santificado? ¿Mora el Espíritu de Dios en ustedes? ¿Sienten Sus sagrados impulsos? ¿Está la esencia de la nueva vida dentro de ustedes? Si así fuera, ustedes están vivos para Dios. 

A continuación, ¿conocen “el agua”, el poder purificador de la muerte de Cristo? ¿Acaso el Señor crucificado crucifica sus pecados? ¿Les es aplicada el agua para quitar el poder del pecado? ¿Tienen ahora el anhelo de una perfecta santidad en el temor de Dios? Esto prueba que ustedes tienen vida eterna. 

¿Conocen también “la sangre”? Esta es una época perversa, en la que los hombres tienen en poca opinión a la sangre preciosa. Mi corazón ha estado muy cerca de ser quebrantado, y mi propia carne ha sido debilitada, cuando he considerado las cosas horribles que han dicho últimamente acerca de la preciosa sangre, hombres que son llamados ministros cristianos. “En su consejo no entre mi alma, ni mi espíritu se junte en su compañía.”

Queridos amigos, ¿conocen el poder de la sangre para quitar el pecado, el poder de la sangre para hablar paz a la conciencia, el poder de la sangre para permitir el acceso al trono de gracia? ¿Conocen el poder vivificador, restaurador y alentador de la sangre preciosa de Cristo que es expresado en la Cena del Señor por el fruto de la vid? Entonces en boca de estos tres testigos quedará plenamente establecido el hecho que ustedes tienen vida eterna.

Si el Espíritu de Dios está en ustedes, Él es la prenda de su herencia eterna. Si el agua los ha lavado, entonces ustedes son del Señor. Jesús le dijo a Pedro: “Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.” Mas ustedes ya han sido lavados, y por tanto del Señor son. Si la sangre preciosa los ha limpiado de la culpa del pecado, saben que también los ha comprado de la muerte, y es para ustedes la garantía de vida eterna. Yo ruego para que ustedes puedan gozar a partir de este momento la luz combinada de estas tres lámparas de Dios: “el Espíritu, el agua y la sangre”, y así tengan plena certidumbre de fe. 

Quisiera notar una cosa más. Lean el versículo nueve: el apóstol pone nuestra fe y certidumbre sobre la base que recibimos “el testimonio de Dios.” Si yo creo que soy salvo debido a esto, eso, y aquello, puedo estar equivocado: la única base sólida es “el testimonio de Dios.” El corazón íntimo de la fe cristiana es que le tomemos la palabra a Dios; y debemos aceptar esa palabra, no debido a las probabilidades de sus enunciados, ni debido a la evidencia confirmatoria de la ciencia y de la filosofía, sino simple y únicamente debido a que el Señor la ha hablado.

Muchos cristianos profesantes se quedan tristemente cortos en este punto. Se atreven a juzgar a la Palabra en vez de inclinarse delante de ella. No se sientan a los pies del Maestro, sino que se convierten ellos mismos en doctores. Yo le doy gracias a Dios porque yo creo todo lo que Dios ha dicho, ya sea que pueda ser capaz de ver sus razones o no. Para mí, el hecho que la boca del Señor lo ha hablado está en el lugar de todo argumento, ya sea a favor o en contra. 

Si Jehová lo dice así, así es. ¿Aceptas tú el testimonio de Dios? Si no lo aceptas, lo has hecho mentiroso, y la verdad no está en ti; pero si has recibido “el testimonio de Dios”, entonces este es Su testimonio, que “Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.” Repito, si tu fe se apoya en la sabiduría de los hombres, y está basada en el talento de un predicador, te fallará; pero si se apoya en la Palabra segura del Señor permanecerá para siempre, y esto es para ti una señal especial que tienes vida eterna. 

He dicho lo suficiente acerca de este tema; ¡oh, que Dios lo bendiga para ustedes! Que seamos capacitados, a partir de lo que Juan ha escrito, a concluir más allá de toda duda que tenemos la vida de Dios dentro de nuestras almas. 

Además, Juan escribió para que sepamos que nuestra vida espiritual es eterna. Por favor, fíjense en esto, pues hay algunos hijos de Dios que no han aprendido todavía esta consoladora lección. La vida de Dios en el alma no es pasajera, sino permanente; no es temporal, sino eterna. Algunos piensan que la vida de Dios en el alma del creyente puede extinguirse; pero entonces, ¿cómo podría ser eterna? Si muriera no sería vida eterna. Si es vida eterna no puede morir. 

Yo sé que los modernos engañadores niegan que eterna quiera decir eterna, pero ustedes y yo no hemos aprendido su forma de suprimir los significados de las palabras que el Espíritu Santo usa. Nosotros creemos que “eterna” quiere decir sin fin, y que no puede haber término para la vida eterna. Yo confío que si tengo vida eterna, viviré eternamente. 

Hermanos, el Señor quiere que sepamos que tenemos vida eterna. Aprendan, entonces, la doctrina de la eternidad de la vida recibida en el nuevo nacimiento. Tiene que ser vida eterna, porque es “la vida de Dios.” Somos nacidos de nuevo por el Espíritu de Dios mediante una simiente viva e incorruptible, que vive y permanece para siempre. Se dice que nosotros “hemos sido hechos participantes de la naturaleza divina.” De cierto, esto significa entre otras cosas, que recibimos una vida que no muere; pues la inmortalidad es esencial a la vida de Dios. Su nombre es “YO SOY EL QUE SOY.” Él tiene vida en Sí mismo, y el Hijo tiene vida en Sí mismo, y de esta vida somos receptores nosotros. 

Este fue Su propósito en lo concerniente a Su Hijo: que diera vida eterna a todos los que el Padre le dio. Si es la vida de Dios la que se encuentra en el creyente, -y en verdad lo es, porque Él nos ha engendrado de nuevo- entonces esa vida ha de ser eterna. Como hijos de Dios participamos de Su vida, y como herederos de Dios, heredamos Su eternidad. “Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.”

Amados, nuestro Señor Jesucristo llama a la vida de Su pueblo: vida eterna. ¡Cuán a menudo cito este texto! Pareciera que lo tengo en la punta de mi lengua: “Yo doy a mis ovejas vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” Y también “Para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” No se trata de una vida temporal, de una vida que en un determinado período debe envejecer y morir, sino de una vida eterna. “Será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” Esta es la vida de Cristo en el alma. “Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.” “Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” “Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.” Si nuestra vida es la vida de Cristo, no moriremos mientras Cristo no muera. Si nuestra vida está escondida en Él, nunca será descubierta y destruida mientras Cristo mismo no sea destruido. Apoyémonos en esto. 

Observen además cómo lo ha expresado nuestro Señor: “Porque yo vivo, vosotros también viviréis.” Entonces, en tanto que Jesús viva, Su pueblo debe vivir, pues el argumento será siempre el mismo: “Porque yo vivo, vosotros también viviréis.” Somos uno con Cristo de tal manera que mientras viva la cabeza, los miembros no pueden morir. Somos uno con Cristo de tal manera que el reto es lanzado, “¿Quién nos separará del amor de Dios que es en Cristo Jesús nuestro Señor?” Se agrega una lista de cosas que podrían suponerse capaces de separarnos, pero se nos informa que no pueden hacerlo, pues “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”

Entonces, ¿no queda claro que somos vivificados con una vida tan celestial y divina que no podríamos morir nunca? Juan nos dice en este mismo capítulo: “Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado.” No regresa a su viejo pecado, no cae otra vez bajo el dominio del pecado; pues “Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.”

Amados, los exhorto a que se aferren sólida y firmemente a esta bendita doctrina de la perseverancia de los santos. ¡Cuán sinceramente anhelo “que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”! Desechen su doctrina de estar hoy vivos en Cristo y muertos mañana. ¡Esa es una pobre doctrina miserable! Aférrense a la salvación eterna a través del pacto eterno cumplido por el amor eterno para vida eterna; pues el Espíritu de Dios ha escrito estas cosas para ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna.

Además, de conformidad al texto de la Versión Autorizada, aunque no de acuerdo a la Versión Revisada, Juan deseaba el incremento y la confirmación de su fe. Él dice: “Para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.” Juan le escribía a aquellos que creían, para que pudieran creer en un sentido más enfático. Puesto que nuestro Salvador ha venido no únicamente para que tengamos vida, sino para que la tengamos más abundantemente, así escribe Juan, para que teniendo fe, podamos tener más. 

¡Vamos, amados, escuchen esto un momento! ¡Ustedes tienen la leche de la fe, pero Dios quiere que posean la mejor certidumbre! Él quiere aumentar su fe. Que puedan creer más extensivamente. Tal vez no crean toda la verdad, porque no la han percibido. Había miembros en la iglesia de Corinto que no habían creído en la resurrección de los muertos, y había gálatas que tenían la vista nublada en cuanto a la justificación por la fe. 

Muchos cristianos son limitados en cuanto al alcance de su fe, debido a ignorancia en cuanto a la mente del Señor. Al igual que ciertas tribus de Israel, han conquistado sólo un limitado territorio, aunque toda la tierra sea de ellos, desde Dan hasta Beerseba. Juan quiere que ampliemos nuestras vallas, y que incrementemos el coto de nuestra fe. Hemos de creer todo lo que Dios ha revelado, pues cada verdad es preciosa y útil en la práctica. Tal vez tu creencia doctrinal haya sido pobre y poco densa. ¡Oh, que el Señor convirtiera el agua en vino! Muchos de ustedes se alimentan con leche, y sin embargo sus años los califican para alimentarse de carne. ¿Por qué habrían de mantener una dieta de bebés? Ustedes que creen son exhortados a “entrar, y salir, y hallar pastos”; recorran por todas partes la revelación entera de Dios.

Sería muy bueno para ustedes que su fe aumentara en intensidad. ¡Oh, que creyeran más plenamente aquello en lo que creen! Nosotros necesitamos un discernimiento más profundo y una convicción más firme. Ninguno de nosotros cree todavía ni la mitad de lo que debería. Muchos de ustedes sólo examinan superficialmente los pozos de la verdad. Bienaventurada es el ala que roza la superficie del río de la vida; pero infinitamente más bienaventurado es sumergirse en sus profundidades. Este es el deseo de Juan para con ustedes, que crean con todo su corazón, y alma y fuerza.

Quiere que crean más constantemente, de tal forma que puedan decir: “Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto; cantaré, y trovaré salmos.” No sucede siempre lo mismo con nosotros. Algunas veces somos pusilánimes. Jugamos el papel de un hombre hoy, y el de un ratón al siguiente día. Señor, ten misericordia de nosotros: somos un pueblo inconsistente, voluble como el viento. 

El Señor quiere que permanezcamos siempre en Él, con una confianza sólida e inconmovible, arraigados y edificados en Él. Él quiere que confiemos valerosamente. Muchos pueden creer de un modo pequeño en cosas pequeñas. ¡Oh, que tuviésemos una confianza ilimitada en el Dios infinito! Tenemos necesidad de una fe atrevida: una fe para hacer y para atreverse. Con frecuencia vemos la manera de obrar que tiene el poder, pero no contamos con la fe que corresponda a ese poder. 

¡Vean a Pedro andando sobre el mar! Yo no aconsejo a ninguno de ustedes que lo pruebe, ni tampoco el Señor aconsejó a Pedro que lo hiciera: sería lo suficientemente bueno para nosotros que camináramos rectamente sobre la tierra. Pero cuando Pedro hubo dado unos cuantos pasos sobre el mar, debía haber sabido que su Señor habría podido ayudarle todo el resto del camino; pero, ¡ay!, su fe faltó, y comenzó a hundirse. Pedro podría haber caminado toda la distancia hasta Jesús si sólo hubiese permanecido creyendo. 

Lo mismo sucede con nosotros: nuestra fe es lo suficientemente buena por un momento, pero carece de poder para permanecer. ¡Oh, que Dios nos conceda creer, de tal forma que no sólo podamos tropezar contra una ola o dos, sino que andemos sobre el agua hasta el fin! Si el Señor se los ordenara, podrían ir en medio del fuego sin ser quemados, en medio de las aguas y no ahogarse. ¡Que el Señor obre en nosotros una fe audaz, intrépida y conquistadora!

Necesitamos también que nuestra fe sea aumentada en el sentido de que se vuelva más práctica. Algunas personas tienen una nueva fe primorosa, tan bonita como un reluciente hurgón en la sala de recibo, y tan inservible. Necesitamos una fe cotidiana, no para mirarla sino para usarla.

Hermanos y hermanas, necesitamos fe para la cocina y para la despensa, así como para la sala y el invernáculo. Necesitamos fe para el taller, así como fe para la reunión de oración. Necesitamos fe en cuanto a las cosas comunes de la vida y las cosas difíciles de soportar de la muerte. Podríamos arreglárnoslas con menos colorete si tuviésemos más poder. Necesitamos menos maquillaje y más veracidad. Que Dios les conceda creer en el nombre del Hijo de Dios con una fe firme y de sentido común, que comprobará ser usable y lavable y practicable a lo largo de toda la vida. 

Necesitamos creer más alegremente. ¡Oh que situación tan bendita se da cuando alcanzan el reposo y el gozo de la fe! Si creyésemos realmente en la promesa de Dios, y descansásemos en el cierto cumplimiento de ella por parte del Señor, podríamos ser tan felices como los ángeles. 

Yo noto muy temprano en la mañana cómo empiezan a cantar los pájaros: antes de que el sol se levante o incluso antes de que los primeros tintes grisáceos de la luz matutina sean visibles, los pequeños pájaros cantores están despiertos y cantando. 

Con demasiada frecuencia nosotros rehusamos cantar antes de que el sol esté en lo alto y el mediodía se aproxime. ¡Qué vergüenza! ¿No confiaremos nunca en nuestro Dios? ¿No le alabaremos nunca por los favores que habrán de venir? ¡Oh, que poseyéramos una fe que cantara a lo largo de la noche y a lo largo del invierno! La fe que puede vivir sobre una promesa es la fe de los elegidos de Dios. Nunca gozarán del cielo aquí abajo mientras no crean sin titubeos. Que el Señor les otorgue esa fe. 

II. De esta manera he cubierto mi primer encabezado, y he consumido casi todo mi tiempo. Ahora hemos de proceder a poner una pica en Flandes, como solían decir los antiguos soldados. Ahora debemos hacerles entender nuestra enseñanza. HEMOS DE PERSEGUIR CON AHÍNCO EL PROPÓSITO QUE JUAN TENÍA EN SU MENTE. Si él quería que supiéramos que tenemos vida eterna, hermanos y hermanas, debemos procurar saberlo. La Palabra de Dios fue escrita con este propósito; usémosla para su fin propuesto. Todas estas Escrituras fueron escritas para que “creamos que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengamos vida en su nombre.”

Este Libro ha sido escrito para ustedes que creen, para que puedan saber que creen. ¿Tolerarán que sus Biblias sean un fracaso para ustedes? ¿Habrían de vivir en un cuestionamiento y duda perpetuos? Si así fuera, el Libro ha fallado en su objetivo en cuanto a ustedes. La Biblia es enviada para que puedan tener plena certidumbre de su posesión de vida eterna; por tanto, no sueñen que sería presuntuoso de parte suya aspirar a esa certidumbre. Nuestra conciencia nos dice que hemos de buscar la plena certidumbre de la salvación. 

No sería correcto en nuestro caso que fuéramos hijos de Dios y no conociéramos a nuestro propio Padre. ¿Cómo podríamos ponernos de rodillas y decir: “Padre nuestro que estás en los cielos,” cuando no sabemos si es nuestro Padre o no? ¿Acaso una vida de duda no tendería a ser una vida de falsedad? ¿Acaso no podríamos estar usando un lenguaje que no fuera real para nuestras conciencias? ¿Podrían cantar himnos de alegría que tuvieran el temor que no fuesen reales para ustedes? ¿Se podrían unir en la adoración cuando su corazón no sabe que Dios sea su Dios? Mientras el espíritu de adopción no les permita clamar: “¡Abba, Padre!”, ¿dónde está su amor a Dios? ¿Pueden acaso descansar? ¿Se atreverían a descansar, en tanto que siguiera siendo una pregunta si son salvos o no? ¿Podrían ir a cenar a casa y disfrutar sus alimentos mientras hubiera una duda en cuanto a la vida eterna de su alma?

¡Oh, no sean tan temerarios como para correr riesgos en cuanto a ese asunto! Les ruego que tengan certeza para la eternidad. Si dejan algo a la incertidumbre, que sea algo concerniente a su cuerpo o a sus propiedades, pero no a su alma. La conciencia les pide que busquen saber si tienen vida eterna, pues sin este conocimiento sería imposible llevar a cabo muchos deberes. 

Muchas Escrituras que no puedo citar esta mañana, los exhortan a este deber. ¿No se les pide que procuren hacer firme su vocación y elección? ¿Acaso no se les exhorta mil veces para que se regocijen en el Señor, y para que den gracias continuamente? Pero, ¿cómo podrían regocijarse cuando son acosados por oscuras sospechas de que, tal vez, después de todo, no tienen la vida de Dios? Ustedes deberán resolver esta pregunta pues de lo contrario no podrían descansar en el Señor, ni esperarlo pacientemente. Vamos, hermanos y hermanas, les suplico, ya que quieren seguir la Escritura y obedecer los preceptos del Señor, que obtengan la certidumbre sin la cual no podrían obedecerlos. 

Escuchen, para concluir, este conglomerado de razones por las que cada creyente ha de buscar saber si tiene vida eterna. Aquí las tienen. La certidumbre de su salvación les traerá “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento.” Si ustedes saben que son salvos, podrían estar sumidos en la pobreza, o en la enfermedad, o bajo calumnias, y a pesar de ello sentirse perfectamente contentos. 

La plena certidumbre es el diamante Kohinoor entre las joyas con las que el Esposo celestial adorna a Su esposa. La certidumbre es una montaña de aromas, una tierra que destila leche y miel. Ser el seguro poseedor de la vida eterna es encontrar un paraíso debajo de las estrellas, donde las montañas y las colinas rompen a cantar delante de ustedes. 

La plena certidumbre se derramará algunas veces en cataratas de deleite. La paz fluye como un río, y aquí y allá salta en cascadas de gozo extático. Hay estaciones en las que la planta de la paz está en flor, y entonces derrama un perfume como de mirra y casia. ¡Oh, la bienaventuranza del hombre que sabe que tiene vida eterna! 

Algunas veces cuando nos encontramos solos en nuestro aposento, cuando hemos estado gozando de esta certidumbre, nos hemos reído a carcajadas, pues no podíamos evitarlo. Si alguien se hubiera preguntado por qué un hombre se estaba riendo a solas, habríamos podido explicarle que no era nada ridículo que nos hubiera sucedido, sino que nuestra boca estaba rebosante de carcajadas porque el Señor ha hecho grandes cosas por nosotros, por las cuales estamos muy contentos. 

La religión que no pone bocadillos exquisitos sobre la mesa es un ama de llaves mezquina. No me sorprende que algunas personas renuncien a su famélica religión: difícilmente vale la pena guardarla. El hijo de Dios que sabe que tiene vida eterna va a la escuela, pero tiene muchos días de fiesta; y anticipa aquel día cuando vaya a casa y vea el rostro de su Amado por siempre. 

Hermanos, la plena certidumbre nos dará el pleno efecto del Evangelio. El Evangelio debe hacernos santos; y eso hará cuando estemos en su plena posesión. El Evangelio debe hacernos apartados del mundo, el Evangelio debe hacernos llevar una vida celestial aquí abajo; y eso hará si damos profundos tragos de él; pero si sólo lo sorbemos de vez en cuando, no le daríamos ninguna oportunidad de completar su propósito en nosotros. 

No se pongan a chapotear en la ribera del agua de la vida, sino que primero vadeen hasta sus rodillas, y luego apresúrense a sumergirse en las aguas para nadar hacia adentro. Tengan cuidado del contentamiento con una gracia escasa. Experimenten lo que la gracia de Dios puede hacer por ustedes si se entregan a su poder. 

La plenitud de la certidumbre le da al hombre un celo agradecido por el Dios a quien ama. Esta es la gente que iría al Congo por Jesús, pues sabe que le pertenece. Estas son las personas que entregarían su todo por Cristo, pues Cristo es de ellas. Estas son las personas que soportarían escarnio y vergüenza y tergiversación por causa de la verdad, pues saben que tienen vida eterna. Estas son las personas que continuarán predicando y enseñando, gastando y trabajando, pues de ellas es el reino de los cielos, y ellas lo saben. 

Los hombres harán poco por lo que dudan, y mucho por lo que creen. Si has perdido tu escritura de propiedad, y no sabes si tu casa te pertenece o no, no vas a gastar grandes sumas en reparaciones y ampliaciones. Cuando sabes que el cielo es tuyo, estás ansioso de prepararte para él. La plena certidumbre suministra el combustible para alimentar su celo. 

Esto también crea y sustenta la paciencia. Cuando sabemos que tenemos vida eterna, no nos inquietamos por las pruebas de esta vida pasajera. Podría señalar a algunos hermanos que están aquí esta mañana, y podría mencionar hermanas que están en sus hogares, que me sorprenden por su resistencia al dolor y a la enfermedad. Esto sé tocante a ellos: que nunca tienen una duda acerca de su interés en Cristo; y por esta causa son capaces de rendirse a esas amadas manos que fueron traspasadas por ellos. Ellos saben que son del Señor, y por tanto dicen: “Haga lo que bien le pareciere.” 

Un niñito ciego se encontraba en los brazos de su padre, y un extraño entró a la habitación y se lo arrebató a su padre. Sin embargo, él no lloró ni se quejó. Su padre le preguntó: “Juanito, ¿tienes miedo? Tú no conoces a la persona con la que estás.” “No, papá,” -respondió- “no sé quién sea, pero tú sí.”

Cuando el dolor nos da una angustiosa dentellada, y no sabemos si vamos a vivir o a morir, cuando somos llamados a padecer una peligrosa operación, y pasar a la inconciencia, entonces podemos decir: “no sé dónde estoy, pero mi Padre sí sabe, y yo lo dejo todo en Sus manos.” La seguridad nos hace fuertes para sufrir.

Esto, queridos amigos, les dará una firmeza constante en su confesión de la verdad divina. A ustedes que no saben si son salvos o no, yo espero que el Señor los guarde de renegar de la fe; pero aquellos que tienen un firme asidero, estos son los hombres que no la abandonarán nunca. 

Un criticón que viajaba en un ómnibus le dijo a un cristiano un día: “Hombre, después de todo tú no tienes dónde apoyarte. Yo te puedo demostrar que tus Escrituras no son auténticas.” El humilde cristiano replicó: “señor, yo no soy un hombre instruido, y no puedo responder a sus preguntas; pero yo creo en el Señor Jesucristo, y he experimentado tal cambio de carácter, y siento tanto gozo y paz por mi fe, que yo desearía que también usted conociera a mi Salvador.” 

La respuesta que recibió fue muy inesperada: el incrédulo dijo: “ese fue un comentario que no me esperaba. No puedo responder a eso.” Precisamente de eso se trata: dejarlos sin habla. Cuando sabemos lo que la gracia ha obrado en nosotros, y conocemos ciertamente el poder sustentador de esa gracia, no pueden vencernos. 

El hombre que posee plena certidumbre desconcierta al propio diablo. Satanás es lo suficientemente astuto, pero los que tienen el conocimiento y están persuadidos, son pájaros que no pueden ser prendidos por las trampas del infierno. Cuando tú sabes que tu Señor es poderoso para guardar tu depósito para aquel día, entonces eres tan firme como una roca. Que Dios te conceda eso.

Amados hermanos, este es el tipo de cosas que les permitirá dar un testimonio eficaz en favor de su Señor. Es inútil pararse y predicar cosas que podrían o no podrían ser ciertas. Se me acusa de ser un terrible dogmatizante, y yo no estoy ansioso por excusarme. Cuando un hombre no está muy seguro de algo, se vuelve muy liberal: cualquiera puede ser liberal con el dinero que no puede reclamar como suyo. El hombre de la escuela liberal afirma: “no estoy seguro, y no creo que tú estés seguro, pues en verdad nada es seguro.” 

¿Es aceptable para ti ese cimiento arenoso? Yo prefiero la roca. Las cosas que les he hablado desde mi juventud son aquellas que he probado y comprobado, y para mí contienen una absoluta certeza, confirmada por mi experiencia personal. He comprobado estas cosas: me han salvado y no puedo ponerlas en duda. Yo sería un hombre perdido si las cosas que les he predicado no fuesen verdaderas; y me dará gusto sostener el punto en el día del Juicio. 

Yo no predico con irresolución, pues no vivo con irresolución. Sé que lo que les he dicho es verdad; ¿por qué habría de hablar como si no estuviese seguro? Si quieren hacer que su propio testimonio sea eficaz en una época como esta, tienen que tener algo que decir de lo que estén seguros; y mientras no estén seguros de ello, yo les aconsejaría que no hablaran. No necesitamos más cuestionamientos; el mercado está sobresaturado. No necesitamos más dudas, honestas o deshonestas; el aire está oscurecido por estas horribles y negras dudas.

Hermanos, si saben que tienen vida eterna, entonces están preparados para vivir e igualmente preparados para morir. ¡Con cuánta frecuencia estoy junto al lecho de nuestros hermanos agonizantes! Cada vez y cuando me digo a mí mismo: “seguramente me encontraré con un corazón desfallecido. Seguramente me voy topar con algún hijo de Dios que está muriendo en la oscuridad.” Pero no me he encontrado con nadie así. 

Hermanos, un hijo de Dios podría morir en la oscuridad. Alguien le dijo al anciano señor Dodd, ese viejo y singular puritano: “¡Qué triste que nuestro hermano haya tenido que morir en tinieblas! ¿Dudas de su seguridad?” “No”, -respondió el viejo señor Dodd- “no dudo más de lo que dudo de la seguridad de aquel que dijo, cuando estaba muriendo: ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?'”

La plena certidumbre, tal como lo hemos dicho, no es parte de la esencia de la salvación. Sin embargo, les ruego que noten esto, que a todo lo largo de todos estos años, en cada caso, cuando he ido a visitar a cualquiera de nuestros hermanos y hermanos a la hora de su muerte, siempre los he visto partiendo con una esperanza cierta y segura de ver el rostro de su Señor en gloria. Me ha maravillado que esto haya sido sin excepción, y me glorío en ello. A menudo me han dicho: “nos hemos alimentado con tan buen alimento que somos muy fuertes en el Señor.” ¡Que Dios nos conceda que ustedes puedan tener esta certidumbre, todos ustedes! ¡Que los pecadores comiencen a creer en Jesús, y que los santos crean más firmemente, por Cristo nuestro Señor! Amén.

Porción de la Escritura leída antes del sermón: 1 Juan 5.

Fecha de traducción: 24 de Octubre de 2007

http://www.spurgeon.com.mx/sermon2023.html

Argentina pasó con mucho sufrimiento

28 Ene
SUDAMERICANO SUB 20 / IGUALO 2-2 CON ECUADOR
Argentina pasó con mucho sufrimiento

Un gol del mediocampista Iván Bella, inmediatamente después que su rival se pusiera 2-1 arriba en el marcador, le dio al conjunto del “Checho” Batista la clasificación para el hexagonal final.

 

     El seleccionado argentino Sub 20 empató anoche 2-2 con Ecuador en el Monumental de Maturín y consiguió el pasaje al hexagonal final del Sudamericano, que se desarrolla en Venezuela.
     Cristian Gaitán e Iván Bella marcaron los tantos del conjunto de Sergio Batista, mientras Jefferson Pinto y Juan Luis Anangonó anotaron para los ecuatorianos.
     Argentina se quedó con diez hombres por la expulsión de Bella y a puro sufrimiento aguantó los últimos minutos del partido para obtener el pase a la siguiente ronda.
     El inicio del partido fue parejo, pero Ecuador cada vez que atacó fue más peligroso ante una escuadra Argentina que mostraba grandes dudas en su última línea.
     Recién después de los 20, el volante argentino Leandro Velásquez comenzó a tener la pelota y a generar juego para su equipo.
     Argentina abrió el marcador a los 32. Velásquez, el mejor exponente albiceleste, metió un gran pase para Gaitán en la puerta del área, quien ante la salida de Mendoza definió al lado del poste izquierdo.
     A los 39, Mike Rodríguez envió un tiro libre al área desde la derecha y Pinto cabeceó al lado del poste izquierdo para empatar el cotejo.
     En el segundo tiempo, el partido se jugó en general en campo ecuatoriano, pero Argentina no tuvo claridad para ponerse nuevamente en ventaja.
     A los 12, los albicelestes tuvieron una oportunidad con un remate de Eduardo Salvio por arriba del travesaño.
     Ecuador esperó y después de la media hora comenzó a llegar. A los 32, Jefferson Montero envió un córner desde la derecha y el ingresado Juan Luis Anangonó cabeceó en el primer de pique al piso para que el balón ingresara al lado del poste izquierdo.
     En la respuesta, Argentina llegó al empate. El zurdo Bella subió por la izquierda, se metió en el área, enganchó ante un defensor y de derecha metió el esférico en el ángulo superior izquierdo.
     El árbitro brasileño Salvio Fagúndes le sacó la doble amarilla a Bella por el festejo del tanto y lo expulsó.
     Con diez hombres, Argentina se tiró atrás y Ecuador estuvo cerca de llevarse la victoria.
     A los 46, Pinto le quemó las manos al arquero Rodríguez y le permitió respirar a los argentinos.
     El equipo de Batista volvió a dejar muchas dudas, sobre todo en defensa, pero consiguió el primer objetivo de clasificar y ahora deberá mejorar para obtener el pasaje al Mundial de Egipto.
Fútbol Sub 20
Argentina 2
D. Rodríguez
Meza
Tobio
F. Fernández
E. Insúa
Gaitán
Zuculini
Bella
Velásquez
Salvio
Cristaldo
DT: S. Batista
Ecuador 2
Mendoza
Folleco
D. Méndez
Castro
Chasi
Zamora
Pinto
Montero
M. Rodríguez
De Jesús
Rojas
DT: J.C. Rosero
PT. Goles de Gaitán (A), a los 32m. y Pinto (E), a los 39m.
ST. Goles de Anangonó (E), a los 32m. y Bella (A), a los 33m. A los 34m. fue expulsado Bella (A).
CAMBIOS. 68m. Lizio por Cristaldo, 82m. Romero por Salvio y 80m. Benavídez por Velázquez, en Argentina; 45m. Guevara por De Jesús, 72m. Anangonó (E) por M. Rodríguez y 87m. Guerrero por Guevara, en Ecuador.
ARBITRO. Salvio Fagúndes.
CIUDAD. Maturín.

noticia de primera plana

28 Ene

La niña progresa en su curación.

¡¡ Esta debería ser noticia de primera plana … no  una  más u otra  basura que  sale en las noticias estos días!!!    

Esto es una historia fuerte, pero conmovedora … con una imagen de John Gebhardt en Irak cid__2_06f6fa6806f6f51800405dce80257546
La esposa de John Gebhardt, Mindy, dijo que la familia entera de esta niña fue ejecutada.

Los insurrectos tuvieron la intención de ejecutar a la niña también, y le pegaron un tiro en la cabeza … pero fallaron y no la mataron.

Ella se está recuperando en el hospital al cuidado de John, pero sigue gimiendo y llorando.

Las enfermeras dijeron que John es el único que parece calmarla, entonces John ha pasado las cuatro noches pasadas sosteniéndola mientras ambos duermen en esa silla.

La niña progresa en su curación.

Él es una verdadera Estrella de la guerra, y representa lo que el mundo Occidental trata de hacer.

¡Esto, amigos, vale la pena compartir con el MUNDO! ¡¡Hagámoslo!!

Nunca veremos cosas como esta en las noticias. Por favor sigue leyendo. No pasará nada si no lo haces, pero el público tiene que ver imágenes como esta y tiene que comprender que hacemos una diferencia. Incluso si es solamente una niña cada vez.

“No podemos dirigir el viento pero podemos ajustar nuestras velas…”

Europa se aproxima al cumplimiento de su gran propósito

28 Ene

Europa se aproxima al cumplimiento de su gran propósito

Religiones de Europa.Conjuntos religiosos

  • Europa del Norte protestante (Reino Unido, Escandinavia, Alemania del Norte).
  • Europa del Este ortodoxa (Grecia, Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Georgia, Rumanía, Moldavia, Montenegro, Serbia).
  • Europa del Sur, del Oeste y del Centro católica (Ciudad del Vaticano, Portugal, España, Irlanda, Andorra, Mónaco, San Marino, Italia, Francia, Bélgica, sur de Alemania, Polonia, Austria).


Alb.

Europa continúa su marcha hacia su destino, moviéndose rápidamente hacia una época de transición que sorprenderá y estremecerá al mundo entero.

Por Darris McNeely

Más de dos años después de que los votantes en Francia y Holanda vetaran la constitución europea propuesta, los líderes han firmado una versión de la misma constitución con un nombre distinto y unos pocos cambios. Todavía deberá ser ratificada por cada nación miembro, pero no parece probable que sea sometida al voto popular en la mayoría de las naciones.

El periódico inglés Financial Times describe la situación: “Los líderes de la UE reaccionaron eliminando el concepto de una ‘constitución’ de su tratado, pero conservando todo lo que podían de los detalles del documento. La mayoría de los cambios claves de instituciones de la Unión Europea . . . quedan en su sitio en el nuevo tratado de Lisboa.

”Como su predecesor, el tratado extiende el uso del voto de la mayoría cualificada, que afecta notablemente cosas como la justicia y los asuntos internos. Retiene las nuevas reglas de votación cuyo propósito es suavizar el proceso de la toma de decisiones de la Unión Europea, compuesta ahora por 27 estados miembros, en comparación con los 15 que tenía en el 2004” (13 de diciembre de 2007).

Lenguas de Europa.

Muchos críticos ven en este tratado un salto disimulado hacia un control centralizado en Bruselas, sede de la UE, creando con ello una pérdida de la soberanía nacional de las naciones miembros.

El tratado establece una nueva Unión Europea con la configuración de un estado federal supranacional, que es separado de y superior a los estados miembros. Tal como México es a Jalisco, o Alemania es a Baviera, así la Unión Europea es a sus naciones miembros. La UE tendría autoridad para celebrar acuerdos con otras naciones y todas las naciones miembros quedarían ligadas a ellos.

Esto haría de la UE una entidad legal y corporativa completa. La UE ejercería todo el poder de un estado soberano (con la principal excepción, por el momento, de poder obligar a los estados miembros a que vayan a la guerra en contra de su voluntad). Las personas que vivan en la UE se convertirían, técnicamente hablando, en ciudadanos de la UE, manteniendo así una doble ciudadanía pero debiendo finalmente su lealtad a la Unión.

Cómo se llevará a cabo esto exactamente es un hecho práctico que todavía está por verse. Es difícil imaginarse a un ciudadano francés pensando acerca de sí mismo como algo diferente de un francés. Lo mismo ocurre con los otros “ciudadanos” de la UE. El asunto no es fácil en Europa y será una razón muy significativa para que la Biblia describa el poder de la bestia de los tiempos del fin como una mezcla de hierro y barro (Daniel 2:41).

Alemania y Francia

Este nuevo tratado concede más poder electoral a las naciones más grandes. Alemania y Francia son dos ganadores inmediatos. Si estas dos consiguen tan sólo otras dos naciones para que voten con ellas, tendrán el poder para controlar cualquier trámite de cualquier ley en la UE. Este nuevo sistema electoral de doble mayoría hace de la población el criterio clave de influencia.
Si Turquía fuera a lograr entrar en la UE, sería el estado con más población. A la luz de esto, la admisión de Turquía seguirá teniendo una gran oposición.
La UE también tendrá más poder para hacer que las leyes rijan en todas las naciones miembros. Aspectos tales como la ley civil y criminal, justicia, inmigración y energía caerían bajo la autoridad de la UE. Esto incrementaría los poderes de la UE y rebajaría el poder de los parlamentos y legislaturas nacionales.

Esto significa que la vida de cada ciudadano de la UE será manejada por la estructura de poder de la UE. Gradualmente, todos los aspectos funcionales de la vida diaria, la infraestructura que permite funcionar a un pueblo, una ciudad o un estado, serán controlados por la política de la UE y por aquellos que dictan esta política.

Bajo este tratado, la UE y su Corte de Justicia tendrán el poder final para decidir todos los asuntos relativos a los derechos humanos y civiles en todos los aspectos de la ley de la UE. La Carta de los Derechos Fundamentales sería algo vigente y obligatorio para todos los estados miembros. En todo, 68 nuevos aspectos de la formulación de leyes vendrían a estar bajo la autoridad de la UE.
Todavía están por resolverse ciertos aspectos críticos de la política económica y los asuntos exteriores que en este tratado no están claramente establecidos. Y por supuesto, todavía está por determinarse quién va a hablar en nombre de la UE: qué o quién finalmente tendrá el papel preponderante de liderazgo.

Hasta que estos aspectos estén completamente definidos y se fije la posición militar conjunta, lo que vemos es un gigante burocrático que no sabe para dónde va ni tiene quién lo dirija. Esto vendrá más adelante, tal como nos lo muestra Apocalipsis 13, en la forma de un líder político y un líder religioso, que le darán voz y autoridad a un sistema destinado a influir en el mundo entero.

La competencia por el liderazgo

Proceso de ampliación de la U.E.

En estos momentos, Alemania y Francia están compitiendo acerca de sus respectivos papeles de liderazgo dentro de la UE. Desde la reunificación, Alemania ha ganado gran confianza y convencimiento acerca de lo que ella siente que es su papel natural de líder en el continente. En la canciller Ángela Merkel, Alemania ha encontrado inesperadamente una líder decidida. Mientras tanto, el presidente Nicolás Sarkozy trata de mantener la posición de Francia como la potencia predominante en Europa.

Un análisis reciente lo plantea de esta manera: “Con Alemania pensando nuevamente por sí misma, y Francia nuevamente buscando los intereses nacionales franceses en Europa en lugar de pensar en los intereses globales de la superpotencia francesa, se está librando una batalla de tira y afloje.

”Alemania se ve a sí misma como la líder natural de Europa por la población, la ubicación y su poderío económico. Pero por su parte, Francia no está más dispuesta a reconocer el liderazgo ‘natural’ de Alemania bajo los poderes políticos tradicionales de lo que estaba a reconocer el liderazgo norteamericano sobre el mundo libre bajo el gaullismo” (Informe de Inteligencia de Stratfor, 7 de diciembre de 2007).

Este informe llega a decir que el conflicto entre estas dos naciones tiene que ver con “el futuro de Europa, que a fin de cuentas dependerá de quién manda”. El informe finaliza con esta predicción: “Es probable que la Europa de 2010 tendrá mucho más en común con la Europa de 1913 que con la Europa de 2000”.

Una época de transición histórica

Esta última afirmación debiera hacer que todos tomen nota atentamente. La Europa de 1913 era el centro de la economía global cuyo único rival ha sido creado en la década pasada y antes. Las fronteras entre los estados estaban abiertas. Existía una gran facilidad para el comercio de toda clase de bienes, servicios y monedas entre Berlín, París y Londres.

Todo eso cambió cuando se presentó la primera guerra mundial. Los imperios colapsaron y todo el orden mundial cambió. Después, Europa estuvo inquieto por dos décadas hasta que finalmente estalló otra guerra mundial. La guerra fría del período después de la segunda guerra mundial terminó con la caída del muro de Berlín (1989) y del comunismo soviético (1991).

Ahora nos encontramos en un período más grande de globalización y nuevamente Europa es uno de los jugadores más importantes. Aún está por verse hacia dónde el tratado reciente llevará a Europa.

Los antiguos lectores de esta revista entienden que nosotros vemos al mundo desde la perspectiva de la profecía bíblica. El libro del Apocalipsis nos dice que viene una nueva superpotencia dominante que va a surgir de la región de Europa; será una resurrección de la antigua Babilonia y Roma. Esta “bestia” (Apocalipsis 13 y 17; comparar con Daniel 7) va a comandar un sistema global de poder político, económico y religioso.

Estamos en una época de transición. Las estructuras globales están cambiando. El papel de las naciones de habla inglesa, encabezadas por Gran Bretaña y los Estados Unidos, está siendo desafiado por nuevas potencias que se están consolidando en Europa y Asia. China y Rusia también están haciendo sentir su influencia por medio del aspecto económico y el suministro de energía.
Grandes cantidades de dinero del Cercano Oriente están circulando en los mercados globales, ayudando a proveer estabilidad en estos momentos de crisis económica. Un artículo en el Financial Times explica detalladamente por qué podemos estar en “un momento importante de cambio para los mercados financieros y la economía mundial” (11 de diciembre de 2007).

A medida que pasan los años, la economía mundial sufrirá altibajos. Sin embargo, finalmente surgirá el resucitado sistema babilónico en Europa como el mercado más grande y más rico del mundo (Apocalipsis 18). Acompañado de una época de aparente y relativa paz, el mundo será adormecido en un sentido de seguridad.

La Biblia describe esto como una embriaguez espiritual, un sentido falso de calma basado en la riqueza y el poder. La falsedad y debilidad de este sistema será expuesto cuando Dios comience a intervenir en los asuntos del mundo. El Día del Señor borrará este sistema satánico e introducirá el justo Reino de Dios (Apocalipsis 11:15).

¿Qué clase de persona es usted?

Enseguida de esta profetizada época de tribulación Jesucristo retornará para gobernar la tierra y establecer su reinado de paz. Esto es lo que siempre debemos tener en mente. Mientras que le animamos a mantenerse al tanto de los sucesos mundiales, también queremos que usted se enfoque en las profecías más importantes del mundo por venir.

Todo lo que digamos acerca de Europa y el futuro colapso de la influencia de las naciones de habla inglesa, tiene por objeto despertarlo y advertirlo acerca de los dramáticos tiempos en que estamos viviendo. En tanto que el mundo está entrando en un período de transición hacia el establecimiento de un sistema que la Biblia llama Babilonia, la transición más grande se encuentra más allá de ese momento. Se trata de la transición hacia el Reino de Dios en la tierra, con Jesucristo como Rey de reyes y Señor de señores.

Este es el meollo de nuestra perspectiva y la fuente de nuestra verdadera esperanza. Su propósito es llevarnos al arrepentimiento y a las buenas obras ahora, antes del momento glorioso en que aparezca nuestro Señor.

 

Una imagen satelital de Europa. 
Topografía de Europa.
Europa política.
Regiones biogeográficas de Europa.

Escuchemos las estremecedoras palabras de Pedro, palabras que ponen la profecía en su verdadero contexto:

“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser desechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán desechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia” (2 Pedro 3:10-13).

¿Qué clase de persona debiera ser usted? La decisión es suya. Manténgase alerta en medio de este mundo tan cambiante, sea sobrio y motívese a hacer los cambios necesarios para prepararse para el venidero Reino de Dios. Esto es lo que Cristo espera de usted. BN

El plan de Dios para acabar con el sufrimiento y la maldad

28 Ene

El plan de Dios para acabar con el sufrimiento y la maldad

¿Puede Dios ver la maldad y el sufrimiento humanos? ¿Por qué no interviene para detenerlos? ¿Puede ser acaso que los ciegos somos nosotros ante lo que Dios está haciendo, y que la humanidad debe aprender algunas lecciones cruciales antes de que él le ponga fin a la maldad?

Por Roger Foster

Recuerdo muy bien la noticia. Durante una grave sequía en Sudáfrica un desilusionado agricultor puso un cubo en un poste, junto con un aviso que decía: “Se aceptan donativos para comprarle a Dios unos anteojos, para que pueda ver todo lo malo que está ocurriendo por aquí”.

¿Por qué Dios permite que ocurran cosas malas? ¿Por qué no simplemente le pone fin al sufrimiento y al dolor que vemos a nuestro alrededor?

Estas preguntas han desconcertado a la humanidad desde los albores de su existencia. Aun los grandes filósofos han tratado de encontrar las respuestas.

En realidad, la respuesta es clara y fácil de entender, si tan sólo creemos todo lo que Dios nos explica acerca de su gran designio para resolver este problema, el más inquietante de la humanidad. Este designio lo encontramos explicado en las páginas de su revelación escrita, la Santa Biblia.

Sí, Dios tiene un plan, un excelente plan. Y en ese plan hay una solución permanente para la maldad. Esta solución supera en mucho nuestras ilusiones y esperanzas más grandes. Pero para que pueda ser posible, Dios ha hecho que nuestra participación voluntaria sea algo indispensable. Por esto es que cada fase de su plan requiere cierto tiempo para llevarse a cabo.

Dios está permitiendo que ahora experimentemos en su totalidad los resultados del orgullo, la vanidad y la avaricia humanos. Cuando llegue el momento de su intervención directa para cambiar la forma en que pensamos y nos comportamos, podrá mostrarnos un registro completo de nuestros fracasos.

El fracaso de la humanidad comenzó en el huerto del Edén. Adán y Eva tuvieron la oportunidad de escoger un camino más fácil para la humanidad, uno que estaba lleno del contacto y la ayuda directa de Dios. En lugar de ello, como representantes de sí mismos y de su posteridad, ellos escogieron confiar en su propia percepción del bien y del mal. Esa funesta elección puso a la humanidad en el camino del sufrimiento, de tener que afrontar todos los males que nos hemos acarreado. Desde entonces, el hombre ha caminado en ese sendero.

¿Aprenderemos a prestar oído?

Por medio de la experiencia personal, Dios está permitiendo que la humanidad aprenda cuán destructivas y desafortunadas pueden ser las malas decisiones. A final de cuentas, lo que Dios quiere es que verdaderamente aprendamos a escucharlo a él.

Hasta ahora no hemos aprendido la lección. ¡Pero lo haremos! ¡Es una promesa de Dios! Y esa promesa se cumplirá por-que él nos ayudará a aprender la lección.

Al revelarle a la antigua Israel la forma correcta de vivir, Dios exhortó a los israelitas a que escogieran cuidadosamente: “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando al Eterno tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él . . .” (Deuteronomio 30:19-20).

Si queremos que la vida tenga un significado real, es imprescindible que aprendamos esta lección. Nuestra tendencia humana es utilizar la libertad que Dios nos ha dado para tomar nuestras propias decisiones. Luego nos quejamos de los efectos desastrosos que tienen nuestras decisiones insensatas. Tendemos a culpar a Dios por estos resultados inquietantes, aun llegando a sugerir que necesita anteojos para poder mejorar su visión y así sentir empatía por nuestro sufrimiento.

Dios ve claramente nuestra situación y desea derramar sus bendiciones sobre aquellos que le escuchen.

Leamos la promesa que Dios les hizo a los israelitas cuando los libertó de la esclavitud y los hizo una nación: “Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto. Vuestra trilla alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro pan hasta saciaros, y habitaréis seguros en vuestra tierra. Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante . . .” (Levítico 26:3-6).

Dios quiere que aprendamos cuánto necesitamos su ayuda, y que simplemente entendamos y escojamos el sendero correcto. En su plan hay tiempo para que toda la humanidad pueda aprender estas lecciones cruciales, de acuerdo con sus decisiones personales, tanto las buenas como las malas. Por eso es que no se ha apresurado a suspender las consecuencias de tantas decisiones erradas que tomamos.

La intervención más importante de Dios en los asuntos humanos será la de cambiar el gobierno de toda nación en la tierra. Para remover por completo la maldición que nos hemos acarreado, Dios nos dará un dirigente justo que entienda perfectamente la diferencia entre el bien y el mal.

¿Quién será ese gobernante? ¿Quién es competente para enseñar a toda la humanidad los caminos de Dios? El único que cumple cabalmente estos requisitos es Jesucristo. Es el único que ha entendido y seguido todos los senderos del bien, y es el único capaz de guiar al mundo entero por ese mismo camino.

Como lo explica el apóstol Pablo, Dios nos ha dado “a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra” (Efesios 1:9-10).

Vendrá una restauración mundial

Al hablar del papel actual de Jesucristo, Pedro explicó que era necesario que el cielo lo recibiera “hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo” (Hechos 3:21). Sólo entonces, en esa época futura de restauración, empezará Jesús a quitar los males y maldiciones del pecado en todo el mundo.

Jesús ya ha vencido un obstáculo gigantesco para nosotros. Se ha convertido en nuestra expiación (traducido de la palabra hebrea kafar, que significa cubierta). Por su sacrificio, todos los males que hemos cometido insensatamente pueden ser perdonados, cubiertos por su sangre. Su sacrificio por nosotros era esencial en el plan de Dios para eliminar el mal y traer justicia a todas las naciones.

En Hebreos 2:17 se nos dice esto acerca de Jesús: “Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo”.

El pecado separa a los seres humanos de Dios. En Isaías 59:2 leemos: “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír”. La humanidad sólo puede ser reconciliada con Dios por medio de Jesucristo. ¿Cómo ocurrirá esto?

En el calendario bíblico utilizado por los judíos, el Día de Expiación ocurre cinco días antes de la Fiesta de los Tabernáculos (Levítico 23:27, 34). Ambas son ocasiones solemnes que tienen un enorme significado simbólico acerca del tiempo de restauración que la Biblia profetiza.

En las Escrituras hay muchas profecías que explican cómo Jesús va a revertir la ignorancia mundial y la oposición a los caminos de Dios. Cuando el tiempo de la restauración se haya completado, esos pasajes nos dicen: “No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento del Eterno, como las aguas cubren el mar” (Isaías 11:9).l

Para asegurarse de que esto ocurra, después de que Jesucristo regrese a la tierra hará que todas las naciones vayan a Jerusalén “para adorar al Rey, al Eterno de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos” (Zacarías 14:16).

El sacrificio de Jesucristo como expiación por los pecados de la humanidad es un tema que figura en muchos pasajes de la Biblia; está simbolizado particularmente en los sacrificios de animales en el Antiguo Testamento. Hasta hoy, entre el pueblo judío el Día de Expiación (Yom Kippur) es la ocasión más sagrada del año. Sin embargo, en la actualidad pocos reconocen a Jesús como su sacrificio expiatorio.

Examinemos ahora las profecías que dan una perspectiva de cómo Cristo va a traer la paz y la justicia a todas las nacio-nes durante su reinado milenario. Veamos también cómo el conocimiento y el entendimiento de su sacrificio expiatorio estarán disponibles para toda la humanidad.

El equipo de trabajo de Cristo

Jesús planea trabajar con un equipo competente de administradores que le ayudarán a gobernar a todas las naciones de una manera efectiva. La preparación de este grupo de trabajo se ha estado llevando a cabo desde hace mucho tiempo.

Por ejemplo, a sus 12 apóstoles Jesús les dijo: “De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel” (Mateo 19:28). En este contexto, “juzgar” se refiere a que tomarán decisiones concernientes a Israel.

Jesús les hizo esta promesa a sus siervos “llamados y elegidos y fieles” (Apocalipsis 17:14) de esta era: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono” (Apocalipsis 3:21). Esta no es una promesa acerca de un futuro nebuloso en el cielo, como muchos suponen. ¡Es una promesa de participar literalmente en el reinado de Cristo!

¿Qué van a hacer en su reino estos siervos escogidos y fieles? La respuesta de Jesús es: “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones” (Apocalipsis 2:26). ¡Esto se refiere a las naciones de este mundo!

Para hacer posible que sus fieles seguidores puedan cumplir cabalmente esta sorprendente responsabilidad, será necesario que primero Dios les dé inmortalidad (1 Corintios 15:51-55). Luego, serán para siempre ayudantes administrativos de Cristo.

Además, en su plan para llevar a cabo una renovación en justicia, Dios pretende poner una nación como modelo para que los demás pueblos tengan un ejemplo real y funcional que puedan imitar.

La restauración de todo Israel

Dios les dio a los antiguos israelitas oportunidad de convertirse en la nación modelo del mundo (Deuteronomio 4:5-8). También les dio la oportunidad de tomar decisiones, haciendo que su éxito fuera algo condicional. Pero, al igual que Adán y Eva, ellos generalmente no tomaron decisiones correctas.

Por medio de varios de sus profetas, Dios les reveló que en una época futura —cuando el Reino de Dios ya esté firmemente establecido bajo el gobierno del Mesías profetizado— las 12 tribus de Israel serán restauradas como un solo pueblo. Juntos vendrán a ser el modelo que el mundo necesita de una nación verdaderamente justa.

¿Cómo llevará a cabo Dios esto por medio del reinado de Jesucristo? Leamos la promesa bíblica a los descendientes de Israel acerca del futuro reinado del Mesías: “He aquí que vienen días, dice el Eterno, en que levantaré a David renuevo justo [Jesucristo], y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado . . . Por tanto, he aquí que vienen días, dice el Eterno, en que no dirán más: Vive el Eterno que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, sino: Vive el Eterno que hizo subir y trajo la descendencia de la casa de Israel de tierra del norte, y de todas las tierras adonde yo los había echado; y habitarán en su tierra” (Jeremías 23:5-8).

Algo sobresaliente ocurrirá con los israelitas restaurados bajo el gobierno de Cristo cuando éste los convierta en gente verdaderamente justa. Esta es la promesa: “Y volveré a traer a Israel a su morada . . . En aquellos días y en aquel tiempo, dice el Eterno, la maldad de Israel será buscada, y no aparecerá; y los pecados de Judá, y no se hallarán; porque perdonaré a los que yo hubiere dejado” (Jeremías 50:19-20).

Aquí se está describiendo la conversión espiritual de todos los descendientes de Israel —incluidos los judíos— por medio de Jesucristo, después de que éste regrese.

Un tiempo de reconciliación

El apóstol Pablo, entusiasmado acerca de la futura reconciliación con Dios, escribió: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio . . . todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador [Jesucristo], que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados . . . en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios” (Romanos 11:25-29).

Pero antes de que Jesucristo pueda llevarlos al arrepentimiento, primero deben ser humillados por medio de un tiempo de “gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá” (Mateo 24:21). Entonces aquellos que sobrevivan estarán mucho más dispuestos a escuchar y obedecer.

Dios tiene varias razones para permitir semejante época de sufrimiento mundial, especialmente en lo relativo a Jerusalén. Él dice: “He aquí yo pongo a Jerusalén por copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá, en el sitio contra Jerusalén. Y en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella” (Zacarías 12:2-3).

De hecho, Jerusalén se ha convertido en el centro del conflicto mundial, tal como Dios lo profetizó. Y a medida que se aproxima el regreso de Cristo, la situación irá de mal en peor. La profecía continúa: “Y en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra Jerusalén” (v. 9). ¿Cómo va a suceder esto?

Dios explica: “Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. Después saldrá el Eterno y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande . . . Y el Eterno será rey sobre toda la tierra. En aquel día el Eterno será uno, y uno su nombre” (Zacarías 14:2-4, 9).

Isaías 58:1-4 nos dice lo que Jesucristo les hará saber claramente en aquella época: “. . . anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado . . . ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores. He aquí que para contiendas y debates ayunáis, y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto”.

Sin lugar a dudas, el tema de estos versículos también formará parte de los mensajes que Jesucristo dará a los judíos de Jerusalén que sobrevivan después de su regreso. Les hará entender claramente a los sobrevivientes de todas las tribus de Israel quién es él. También les explicará los términos del nuevo pacto y lo confirmará con ellos (Jeremías 31:31-33).

El propósito especial de Dios de restaurarlos como su pueblo fue profetizado hace muchos siglos en Ezequiel 36:24-28: “Y yo os tomaré de las naciones, y . . . Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios”.

Jesús es aceptado como la expiación de Israel

Cuando los descendientes de los judíos y de las demás tribus de Israel entiendan que Jesús es realmente su Señor y Mesías, se arrepentirán sinceramente.

Veamos cómo el súbito entendimiento de la gravedad de sus pecados los va a afectar. “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito” (Zacarías 12:10).

Dios va a cambiar la dureza de su corazón y la ceguera de su mente de tal forma que ellos puedan ver sus pecados y volverse a él con todo su corazón. Esta época de corrección, arrepentimiento y perdón es lo que desde los días de Moisés representa el Día de Expiación, un día solemne de ayuno.

Veamos lo que se nos dice en Hebreos 9:7-8: “Pero en la segunda parte [del templo, el Lugar Santísimo], sólo [entraba] el sumo sacerdote una vez al año [en el Día de Expiación], no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie”.

La sangre que se llevaba al Lugar Santísimo del tabernáculo en el Día de Expiación, siempre representaba la sangre derramada de Jesucristo como la única forma posible de cubrir los pecados de Israel cometidos en ignorancia.

Como parte del cumplimiento futuro del Día de Expiación, los sobrevivientes de las 12 tribus de Israel, incluidos los judíos, llorarán en arrepentimiento y serán perdonados en la presencia de Jesucristo. Lo reconocerán con todo el corazón como su Salvador y Rey, y desde Jerusalén comenzarán a ayudarle a traer a los demás pueblos y naciones, llevándolos al arrepentimiento.

Jerusalén, Ciudad de la Verdad

“Así dice el Eterno: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte del Eterno de los ejércitos, Monte de Santidad” (Zacarías 8:3).

El impacto para el resto del mundo del ejemplo de esa nación espiritualmente convertida, Israel, regida por Jesucristo desde Jerusalén, será enorme.

“Por tanto, así ha dicho el Eterno el Señor . . . cuando los saque de entre los pueblos, y los reúna de la tierra de sus enemigos, y sea santificado en ellos ante los ojos de muchas naciones. Y sabrán que yo soy el Eterno su Dios, cuando . . . los reúna sobre su tierra . . . Ni esconderé más de ellos mi rostro; porque habré derramado de mi Espíritu sobre la casa de Israel, dice el Eterno el Señor” (Ezequiel 39:25-29).

En aquellos días “vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Eterno. Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra” (Miqueas 4:2-3).

La intervención directa de Jesucristo en los asuntos mundiales comenzará y terminará el proceso de derrotar al mal. Dios nunca ha necesitado anteojos para ver el sufrimiento que hemos traído a nuestro mundo; él lo sabe todo. El problema es que nosotros nunca hemos tenido ojos para ver el plan de Dios y un corazón dispuesto a seguirlo y obedecerlo sinceramente.

Afortunadamente, Dios está llevando a cabo su plan de acuerdo con su perfecto amor y sabiduría, y el momento en que la humanidad será finalmente reconciliada con él está cada vez más cerca. ¡Que Dios apresure ese día!BN

Paquistán: Una potencia nuclear se balancea en la cuerda floja

28 Ene

Detrás de los titulares

Paquistán: Una potencia nuclear se balancea en la cuerda floja

El presidente de Paquistán, de tendencia prooccidental, ya ha sobrevivido a tres intentos de asesinato y sufre la creciente presión de los militantes islámicos. Si sucumbe, lo más probable es que Paquistán lo acompañe en su caída. De ser así, los radicales islámicos probablemente se apoderarán del arsenal paquistaní de armas nucleares.

Por Melvin Rhodes

Aunque a muchos les cueste ubicar a Paquistán en un mapa, esa nación muy bien podría convertirse en la siguiente amenaza para el mundo occidental.

En la década de los 60 se discutía ampliamente la teoría del efecto de dominó. Se temía que si un país caía en el comunismo, otros tendrían la misma suerte, como una larga fila de fichas de dominó. Muchos menospreciaban este concepto, al menos hasta el colapso de Vietnam, seguido muy de cerca por Camboya y Laos.

Hoy en día, la mayor amenaza a la paz y la seguridad es el islamismo radical. Han transcurrido casi 30 años desde su primer logro importante, cuando el ayatolá Khomeini encabezó la revolución de Irán y el derrocamiento de su dirigente prooccidental en 1979.

Ese mismo año la Unión Soviética envió tropas a la vecina Afganistán con la idea de propagar el comunismo ateo. Los soviéticos permanecieron allí durante 10 sangrientos años, hasta que fueron derrotados por los islámicos radicales bajo el liderazgo de Osama bin Laden, quien en esos momentos recibía armas y apoyo de los Estados Unidos. Después de su fracaso en Afganistán, el imperio soviético colapsó.

Afganistán cambia de dueño

No obstante, la amenaza del islamismo radical ha continuado en ascenso. Afganistán cayó bajo el control de los talibanes, estrictos fundamentalistas musulmanes que impusieron la ley islámica. Desde sus cuarteles en Afganistán, los dirigentes talibanes permitieron que Osama bin Laden y Al Qaeda prepararan los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, lo que inevitablemente condujo al derrocamiento de los talibanes después de la invasión norteamericana ese mismo año.

Pero ello no significa en absoluto que se hayan extinguido ni que carezcan del apoyo de muchos afganos. Últimamente, los talibanes han estado regresando a ciertas regiones, lo que ha provocado grandes pérdidas entre las fuerzas de la coalición.

Después de la retirada de las tropas británicas apostadas en Irlanda del Norte durante 38 años, uno de los oficiales de alto rango del ejército británico expresó su opinión de que las fuerzas militares de su país estarían en Afganistán ¡al menos por un lapso igual!

Y Osama bin Laden aún está libre, a pesar de haber doblado —de 25 a 50 millones de dólares— la recompensa por su captura. En las montañosas regiones tribales de Afganistán y Paquistán, el dinero tiene poco valor. Lo verdaderamente importante es la lealtad tribal y el apego al islamismo, y la gente es muy leal a bin Laden y sus seguidores. Según su perspectiva, éstos son compañeros musulmanes que luchan contra los infieles occidentales en una continua yihad o guerra santa.

Cada vez se hace más evidente que Osama bin Laden y sus cómplices ni siquiera se hallan en Afganistán. Podrían igualmente estar al otro lado de la frontera, en alguna de las escarpadas regiones montañosas de Paquistán. Uno de los candidatos presidenciales estadounidenses ha dicho que está dispuesto a invadir a Paquistán si el gobierno de este país no entrega al hombre más buscado del mundo.

Pero la verdad es que el gobierno central de Paquistán tiene un control insignificante sobre las zonas tribales de la provincia Frontera del Noroeste. Lo mismo puede decirse de los británicos, que gobernaron la zona por casi 200 años antes de la independencia de Paquistán, ocurrida hace 60 años. Al igual que gran parte de Afganistán, esta escabrosa “tierra de nadie” ha desafiado durante siglos el control extranjero.

La inquietante realidad

El presidente de Paquistán Pervez Musharraf ha escrito que “muchos miembros de Al Qaeda se han reinstalado en las montañas, específicamente en las Zonas Tribales Administradas Federalmente (ZTAF) en la provincia Frontera del Noroeste. El margen que lo separa de Afganistán es una extensión de 1360 kilómetros . . . El terreno es inhóspito e inaccesible, escarpado y montañoso, con alturas que fluctúan entre los 2500 y los 4500 metros, propenso a inviernos despiadados y veranos abrasadores, además de una carencia casi completa de caminos.

”Durante el período colonial los británicos estaban limitados a transitar sólo en unas cuantas rutas de esta región, y muchas de ellas rara vez estaban abiertas.

”Bajo nuestra constitución, ZTAF disfruta un estado semiautónomo, y alberga a casi 3,2 millones de habitantes tribales. Ocupa 27 500 kilómetros cuadrados y está gobernado mayormente por antiguas costumbres tribales; sus jefes y ancianos ejercen influencia y autoridad política y militar sobre las tribus . . .

”La frontera entre Paquistán y Afganistán pasa a través de muchas zonas tribales, dividiendo a pueblos que comparten profundos vínculos étnicos y sociales”. A partir de 1893 los británicos “permitieron la interacción social y comercial de las tribus más allá de sus fronteras”, práctica que “continúa hasta hoy”.

Estas tribus “son ferozmente independientes”, escribe el presidente de Paquistán. “No fue hasta el año 2000 que al ejército paquistaní se le permitió por primera vez en la historia entrar en todos los territorios tribales para construir caminos y fomentar el desarrollo económico . . .

”Después del 11 de septiembre [del 2001] se aumentó la fuerza del ejército y se creó una red de inteligencia humana en la región. Cuando recibimos los primeros informes sobre la presencia de Al Qaeda allí, no lo tomamos muy en serio, y de todas maneras se desconocía la magnitud de la amenaza. Nos dimos cuenta de la verdad gradualmente, como resultado de las gestiones de inteligencia” (In the Line of Fire (“En la línea de fuego”), 2006, pp. 264-265).

Grandes riesgos para la estabilidad de Paquistán

Al mismo presidente Musharraf han tratado de matarlo por lo menos en tres ocasiones, la última de ellas en julio del 2007. Su gobierno ha sido frecuentemente amenazado por los islámicos radicales, que se apoderaron de la Mezquita Roja en Islamabad y desafiaron al gobierno paquistaní desatando un sangriento tiroteo en la capital de la nación durante ese mismo mes.

Mientras Musharraf ha prometido restaurar la democracia al país tan pronto como sea posible, también existe la posibilidad de que los radicales lo derroquen y establezcan un estado fundamentalista. Muchos de los funcionarios militares, de los servicios de inteligencia y de la población en general de este estado musulmán se identifican mucho más con Osama bin Laden y odian los vínculos que Musharraf tiene con Occidente.

Tratando de recibir mayor respaldo y de acabar con la crítica de Occidente hacia su gobierno, Musharraf habló en julio del año pasado con la ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto acerca de la posibilidad de compartir el poder. La amenaza del islamismo radical podría causar la caída permanente de Musharraf y de Bhutto.

Esto significaría que los islámicos fundamentalistas ganarían el control sobre el arsenal paquistaní, consistente en varias decenas de armas nucleares y también de los misiles necesarios para llevarlas.
Si se considera que la vecina Irán también está interesada en el desarrollo de armas nucleares, ¿qué pasaría si los dos países formaran una alianza nuclear? Si a esto le añadimos la propagación del islamismo radical en el Líbano, Somalia, Gaza, el margen occidental del río Jordán, Iraq y hasta Turquía, la amenaza a Occidente sólo puede ir en aumento.

“Musharraf es el único guardián confiable de las armas nucleares paquistaníes”, escribe Steve Schippert, cofundador de ThreatsWatch (“Observador de amenazas”) y del Center of Threats Awareness (“Centro para la percepción de amenazas”).

”Más allá de Musharraf sólo existen signos de interrogación e incertidumbre, por decir lo menos, lo cual constituye una grave amenaza para Occidente: una potencia nuclear que cohabita con los poderosos y populares movimientos de Al Qaeda y los talibanes.

”De manera creciente, el interrogante en cuanto al gobierno de Musharraf como dirigente de Paquistán se refiere principalmente al tiempo que logrará sobrevivir, no al hecho de si podrá o no retener un control firme del gobierno paquistaní y de su ejército” (FrontPageMagazine.com, 5 de julio de 2007).

El difícil acto de equilibrio de Musharraf

Continuando, el Sr. Schippert da los siguientes hechos:

“Paquistán tiene armas nucleares.

”Además, es el albergue actual de Al Qaeda y de los talibanes, el epicentro del movimiento mundial de yihad.

”Según algunos informes, los talibanes han comenzado recientemente a atacar a sus enemigos enviando equipos de suicidas con bombas a lugares muy distantes: Alemania, Canadá, los Estados Unidos e Inglaterra, entre otros.

”Se cree que la capacidad de Al Qaeda . . . ha aumentado considerablemente desde que se retiró a sus santuarios en Paquistán entre 2001 y 2002.

”La alianza entre los talibanes y Al Qaeda cuenta con una fuerza armada de combatientes que en Paquistán supera los 200.000 hombres.

”La alianza ha ido ganando ininterrumpidamente los territorios cedidos por Pervez Musharraf, por cuanto él ha sido incapaz de derrotar o de siquiera contener la creciente ola de islámicos que se acercan gradualmente a Islamabad.

”Salim Mansur, jefe del Centro de Polí-ticas de Seguridad, afirma enfáticamente: “Musharraf ‘ha gobernado el país por más de siete años y muchos (no sólo entre la alianza de los talibanes y Al Qaeda sino también dentro de la población general) creen que ha permanecido más tiempo de lo conveniente’” (ibídem).

El periódico The Wall Street Journal agrega que “la política antiterrorista de Musharraf ha sido . . . contradictoria. Por un lado él sigue oponiéndose a Al Qaeda, y por otro los paquistaníes informan que las escuelas continúan siendo un refugio para el adoctrinamiento islámico, sin que se haga nada para reformarlas. Aún más preocupante, el año pasado su gobierno llegó a un acuerdo con los jefes tribales en la provincia de Waziristán para detener la búsqueda de militantes islámicos.

”Aun cuando ello podría haber sido perdonable si tomamos en cuenta las grandes pérdidas sufridas por el ejército de Paquistán en sus esfuerzos por asegurar sus fronteras con Afganistán, ahora es muy evidente que la tregua permitió la creación de un nuevo santuario para los talibanes y Al Qaeda. La credibilidad del Sr. Musharraf no se ve favorecida en absoluto cuando niega las pruebas claras de que ciertas ciudades se han convertido en bazares terroristas . . .” (“The Pakistan Dilemma” [“El dilema de Paquistán”], 28 de julio de 2007).

¿Qué sucederá si EE.UU. sufre una derrota?

No cabe duda de que la situación en Paquistán debe constituir una seria preocupación para los Estados Unidos y sus aliados.

Sin embargo, lo opuesto también es una realidad. Lo que está ocurriendo en Estados Unidos significa que los aliados como Paquistán deben estar preparados para otras posibilidades. ¿Qué pasará si Estados Unidos termina siendo derrotado en Iraq? ¿O si un futuro gobierno estadounidense decide retirarse de Iraq? A medida que se aproximan las próximas elecciones norteamericanas (noviembre del 2008), más y más personas se formulan estos interrogantes en todo el mundo.

Clifford May es presidente de la Fundación para la Defensa de las Democracias, instituto dedicado a crear planes de acción enfocados en el terrorismo. En su columna titulada “Imaginemos una derrota en Iraq” escribió lo siguiente: “Los opositores de la misión estadounidense en Iraq dicen que quieren ‘cambiar de rumbo’. La mayoría de ellos rehúsan especificar cuál sería ese nuevo rumbo. Otros dicen que quieren que las tropas norteamericanas sean ‘reasignadas’ a otros países amistosos de la región.

”Pero en las relaciones internacionales nada enfría más una relación amistosa que una derrota. Para cualquier gobierno, el confiar en los Estados Unidos para su seguridad después de que éste abandone Iraq sería muy arriesgado. De hecho, pronto se haría evidente que la presencia continua de las fuerzas norteamericanas son una invitación a la subversión, al terrorismo y al asesinato de quienes están en el poder” (7 de julio del 2007).

La Biblia advierte a los cristianos que deben mantenerse alerta frente a lo que está sucediendo en el mundo (Mateo 24:42). En este pasaje Jesucristo estaba respondiendo a una pregunta que le hicieron sus discípulos acerca de los acontecimientos que precederían a su retorno (v. 3). El libro de Daniel predice que “al cabo del tiempo” habrá un monumental choque de civilizaciones entre los reyes bíblicos del norte y del sur (Daniel 11:40), que al parecer son los dirigentes de los mundos islámico y occidental.

Lo que cada vez es más claro y evidente es que hay un cambio en el equilibrio del poder en el Cercano Oriente y en el sur de Asia. Más y más se percibe a Estados Unidos como una potencia en declive en la región. La gran pregunta es, entonces, ¿quién llenará el vacío y cuáles serán las consecuencias? BN