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Terrorismo y guerra justa

25 Ene

Terrorismo y guerra justa

Lic. Iván Garzón Vallejo
Abogado, Universidad Pontificia Bolivariana (Medellín, Colombia)
Profesor de Ciencia Política, Facultad de Derecho. Universidad Católica San Pablo.

Cuando empecé a leer Guerras justas e injustas de Michael Walzer y relacioné los dos adjetivos que lo identifican como intelectual, esto es, liberal y defensor de argumentos morales en las guerras, reconozco que sentí cierta prevención. Pensé que me iba a encontrar una postura liberal cercana al humanitarismo que tanto abunda hoy en día, que en sus argumentaciones plantean básicamente que la guerra es un injustificable crimen que contraría el derecho internacional de la posguerra y los derechos humanos. Con eso se cierra la discusión. El siguiente paso es la indignación.

Sin embargo, me llevé una sorpresa: Walzer no es uno de aquellos autores liberales que no aún no han saldado la deuda iluminista y kantiana. Se trata de un filósofo que formula sus argumentos con ese estilo muy norteamericano de apelar a casos concretos para poner a prueba sus tesis y con un sentido pragmático que lo acerca al realismo en varios aspectos, aunque sea crítico de la versión más radical de éste. En ese sentido, parte de su razonamiento inicial para ocuparse en estos tiempos del ius ad bellum, del ius in bello y del ius post bellum implica el reconocimiento de que la guerra es una realidad con la que tenemos que vérnoslas, y por eso, más allá de toda prohibición legal, debemos pensar cuáles son los límites morales de la guerra así como las condiciones en las que combatir es legítimo, para lo cual apela a un sentido común del ciudadano comprometido con los asuntos políticos muy saludable que, por lo demás, está lejos del desencarnado positivismo legal de los nuevos profetas del humanitarismo.

La editorial argentina Katz y el Centro de Cultura de Barcelona han coeditado hace unos meses un breve texto que recoge una conferencia que dictó Michael Walzer en la capital de Cataluña, seguida de una entrevista con Daniel Gamper Sachse, y cuyo título es Terrorismo y guerra justa
De forma tal que este comentario solo sea un abrebocas a su lectura, quiero destacar únicamente algunos aspectos del libro.

A mi modo de ver, las grandes preocupaciones de Walzer son la incorporación de los civiles como blancos en las guerras actuales (“inmunidad de los no combatientes”), y la respuesta al terrorismo por parte del Estado con medios semejantes de los que se sirve aquél. Como a juicio del profesor de Princeton la filosofía tiene ante todo un papel crítico, no se cansa de reiterar que en la guerra se deben evitar los ataques indiscriminados contra la población civil y los razonamientos meramente estratégicos según los cuales, con tal de eliminar al blanco elegido se justifica la muerte de los inocentes. El acote realista viene de plantear que, como al calor de la batalla no es posible eliminar los daños colaterales, se deben tratar de minimizar.

En el contexto post 11 – S, en el que las autoridades norteamericanas presas de la neurosis establecieron medidas que cuestionan la efectividad de los derechos y las garantías individuales defendidos por el Estado liberal, Walzer apunta que el Estado debe evitar perder legitimidad moral en su combate contra el terrorismo recurriendo a los mismos medios de los que se vale el enemigo, que fue precisamente lo que erróneamente hizo EEUU en Hiroshima y Nagasaki, y hace frecuentemente Israel. En suma, se trata de actuar en forma diferente de los terroristas: individualizar el enemigo, pues para ellos el enemigo es absoluto e indeterminado, y excluir en lo posible a los civiles (los terroristas se valen de atentados indiscriminados a fin de crear temor en la población y un caos generalizado).

Ahora bien, en un contexto político en el que los protagonistas de las confrontaciones armadas no suelen ser los Estados-nación sino milicias, señores de la guerra, guerrillas y demás organizaciones insurgentes armadas que combaten sin uniforme y están camufladas entre la población civil, la gran objeción al razonamiento moderno de Walzer es: ¿En qué cambiarían (o en qué siguen igual) las pautas morales del ius ad belloius in bellum, y el ius post bellum en estos escenarios?.

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Guerra

25 Ene

Guerra

La guerra es la forma de conflicto más grave entre dos grupos humanos. Es quizá la más vieja de las relaciones internacionales. Supone el enfrentamiento organizado de grupos humanosarmados, con el propósito de controlar recursos naturales y/o humanos, o el desarme, sometimiento y en su caso destrucción del enemigo, y se producen por múltiples causas, entre las que suelen estar el mantenimiento o el cambio de relaciones de poder, dirimir disputas económicas o territoriales. Según Sun Tzu “La guerra es el mayor conflicto de Estado, la base de la vida y la muerte, el Tao de la supervivencia y la extinción. Por lo tanto, es imperativo estudiarla profundamente”.1 Según Karl von Clausewitz es “la continuación de la política por otros medios”.2 En Ciencia Política y Relaciones Internacionales la guerra es un instrumento político, al servicio de un Estado u otra organización con fines políticos. SegúnRichard Holmes la guerra es una experiencia universal que comparten todos los países y todas las culturas.3

Las reglas de la guerra (y la existencia misma de reglas) han variado mucho a lo largo de la historia. El concepto de quiénes son los combatientes también varía con el grado de organización de las sociedades enfrentadas. Las dos posibilidades más frecuentes son civiles sacados de la población general, generalmente varones jóvenes, en caso de conflicto, o soldados profesionales formando ejércitos permanentes. También puede haber voluntarios y mercenarios. Las combinaciones de varios o de todos estos tipos de militares son también frecuentes.

Algunos pensadores se han referido a la guerra en los siguientes términos

  • “Cuando los ricos hacen la guerra, son los pobres los que mueren.” Jean Paul Sartre
  • “Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo.” Voltaire
  • “La guerra es la forma que tiene el ser humano para demostrar su imperfección.” Vegecio

Las formas de hacer una guerra dependen de los propósitos de los combatientes. Por ejemplo, en las guerras romanas, cuyo objetivo era expandir el imperio, el objetivo militar principal eran los combatientes de la nación a conquistar, para incorporar el pueblo una vez conquistado al imperio.

En la actualidad, a veces se hace distinción entre conflictos armados y guerras. De acuerdo con este punto de vista, un conflicto sólo seria una guerra si los beligerantes han hecho una declaración formal de la misma. En una concepción de la doctrina militar de EE.UU. no se hace distinción alguna, refiriéndose a los conflictos armados como guerras de cuarta generación.

Y son fierasgrabado de Francisco de Goya, 1810

Definiciones y conceptos 

 

La ciudad de Wesel en la cuenca del Ruhr, destruida por los bombardeos aliados.

Definición etimológica

La voz guerra viene del término germánico werray, con el significado de contienda; su equivalente latino es bellum, y de esa palabra han quedado en español las vocesbélicobeligerantebelicosobelicista o violento o sumiso

Instituto de Investigación de la Paz Internacional

Paz Internacional, instituto sueco, define la guerra como todo aquel conflicto armado que cumple dos requisitos:4

  • Enfrentar al menos una fuerza militar, ya sea contra otro u otros ejércitos o contra una fuerza insurgente.
  • Haber muerto mil o más personas.

Concepto filosófico 

Se puede hablar de una guerra lícita desde un punto de vista moral. En este caso hay que distinguir:

  • Si la guerra en general puede ser lícita.
  • Si se garantizan las condiciones requeridas.

Desde un punto de vista filosófico se entiende que la guerra no es necesariamente ilícita. Existe el derecho de autodefensa o de legítima defensa contra el enemigo exterior cuando ataca injustamente a un pueblo. Si se niega este derecho de legítima defensa se robustece al agresor y se pone en peligro la paz de los pueblos. Sin embargo para que una guerra pueda tener una licitud ética, existen una serie de condicionantes:

  • Que haya una injusticia real, verdadera y de gravedad.
  • Inviabilidad de defenderse por vía pacífica.
  • Perspectiva y esperanza de éxito final.
  • Que se pueda evitar un perjuicio a terceros inocentes.

La defensa del bien público prevalece sobre cualquier derecho del agresor e incluso sobre los riesgos que puedan tener los propios súbditos agredidos. Pero se considera ilícita la matanza injusta.

Desde ese mismo punto de vista filosófico se considera que el movimiento a favor de la paz se hace acreedor del más alto reconocimiento. Dicho movimiento es difusor de un espíritu pacifista, de un entendimiento y comprensión entre los pueblos. Su fin ético y moral es conseguir la paz y los acuerdos sin derramamiento de sangre.

Causas de la guerra 

Buscar una o varias causas a las guerras ha sido una constante para muchos historiadores y políticos con el fin de evitar posibles conflictos en el futuro o encontrar culpables.5 Así autores como Brian Hayes apuntan a que ciertas causas se tienen como ciertas.

Causas tradicionalmente admitidas 

(ver tambien: Guerra como conflicto social)

El militar Alberto Piris engloba, muy grosso modo, las causas de la guerra en tres:6

  • Causas de tipo psicológico basadas en la percepción de los conflictos.
  • Causas de tipo tradicional como las territoriales, históricas, económicas y étnicas.
  • Causas modernas como las carencias democráticas, el progresivo empobrecimiento de los países subdesarrollados o el militarismo.

Así mismo hace hincapié en el fanatismo religioso y las crisis económicas, donde una minoría poderosa acapara las riquezas frente a la mayoría gobernada, suelen ser causas de pronunciamientos armados. Así mismo postula que los gobiernos donde el Estado de derecho es más fuerte (lo que comúnmente se conoce como democracias) la posibilidad de recurrir a la fuerza es menor que en los regímenes totalitarios. Este autor se alinea con otros, como Fernando Savater que defienden las opiniones de que nunca se han enfrentado dos democracias reales (países con estado de derecho), siempre ha sido una dictadura contra una democracia o dos dictaduras.

En último término el militar español se plantea la pregunta esencial, según él, para poder evitar las guerras: lo fundamental no es conocer las causas por las que se desencadenan los conflictos armados; sino los motivos por los que no se recurre a otras medios para resolverlos.6

La decepción estadística

Este deseo de conocer las causas para poder predecir cuando estallará el próximo conflicto ha sido abordado en varias ocasiones. Uno de los investigadores del fenómeno bélico fue Lewis Fry Richardson. Este autor investigó todos los conflictos desde el siglo XIX hasta la década de los 1950; considerando conflicto aquel enfrentamiento donde han muerto personas por causa intencionada de otra persona; de este modo juntaba los conflictos bélicos con las muertes por asesinato y homicidio, la mezcla fue intencionada por sus experiencias en la Segunda Guerra Mundial por las cuales pudo comprobar el efecto de muchas de las órdenes que vio dar y la suerte corrida por muchos soldados, enviados a la muerte a causa de esas órdenes.5

Richardson tuvo la idea de catalogar las guerras según el número de muertos de una forma similar a cómo se catalogan los terremotos: según su intensidad. Así, una guerra de magnitud 6 sería en la que morirían de 1.000.000 a 1.999.999 personas; pero por todas las dificultades que halló para saber el número de muertos en una contienda (llegó a decir que resultaba más fácil saber el número de estrellas de una galaxia o deneutrinos en el universo) Richardson aplicó un índice de error de 0,5 (más menos); con este índice de error una guerra de magnitud 3 sería aquella en la que perecieron entre 316.228 y 3.162.278.

Aunque Richardson no fue el primero en recopilar conflictos bélicos su trabajo es uno de los más exhaustivos, pues comenzó en 1940 y siguió hasta el año de su muerte en 1953. Según sus estudios entre 1820 y 1950 hubo 315 conflictos de magnitud 2,5 o superior (al menos 300 muertos).

Pese a reconocer que resulta muy difícil saber cuando comienza un conflicto y cuando termina, si es uno o varios al tiempo o el ya citado número de muertos; los resultados fueron decepcionantes en cierto modo:

La frecuencia con la que estallan las guerras es muy similar a la de cualquier suceso aleatorio, lo que parece indicar que las guerras son imprevisibles.

La frecuencia con la que estallan las confrontaciones sigue la distribución de Poisson, lo que parece indicar que las guerras son un suceso aleatorio. Así pues el autor concluyó que la principal causa de la guerra es la casualidad.

En segundo lugar, colocó los conflictos cronológicamente y según su magnitud, para saber si algún tipo de conflicto se repetía o si un tipo de guerra iba en aumento o en detrimento respecto a las demás. Los resultados tampoco fueron concluyentes, volviendo a mostrar una distribución muy similar al suceso aleatorio. De esta forma la conclusión es que de las guerras no se aprende a evitarlas y que la probabilidad de que estalle un nuevo conflicto es la misma para cualquier día, no importa si antes ha sucedido otro ni el tamaño de este otro.

Profundizando en su trabajo realizó un estudio de países vecinos que entraban en guerra. Midiendo las fronteras llegó a la conclusión de que un país linda con otras 6 naciones por término medio; por lo que la probabilidad de que una nación entrara en guerra con un vecino era casi del 10%, si fuera un proceso aleatorio; sin embargo la estadística indicaba que la probabilidad era del 87,33% (de 94 guerras estudiadas sólo 12 no tenían frontera común). Por lo tanto, según el matemático, otra causa de la guerra es la vecindad.

Richardson también relacionó las guerras con otros factores comúnmente indicados por los historiadores, como crisis económica o religión, llegando a otras tantas decepcionantes conclusiones:

  • La carrera de armamento no tiene porqué desembocar en un conflicto armado: de 315 conflictos sólo en 13 había una carrera de armamento preparatoria.[cita requerida]
  • Un idioma común no evita las guerras.
  • Una crisis económica no tiene por qué desembocar en guerras civiles, ni tampoco entre estados.
  • Sólo pueblos de distintas religiones tienen más probabilidad de entablar guerras entre ellos. Así mismo parece que los pueblos cristianosmuestran más belicosidad que los de otros credos, al haber intervenido en una proporción mucho mayor de conflictos que el resto.

No obstante Richardson concluyó que ni siquiera la religión es una causa de gran importancia.

Tratadistas 

El general chino Sun Tzu en su célebre obra El arte de la guerra, afirmó que la guerra había que ganarla antes de declararla o de que existiera en sí misma. En este aspecto, el célebre general expondría en una sucinta frase su concepción sobre el carácter de la guerra: “La guerra, es el Tao del engaño”; así, pretendería establecer que el estratega virtuoso debía basar todas sus decisiones militares, buscando primeramente distraer la atención del enemigo en los elementos más sobresalientes de su posición, y de no tenerlos, inventarlos.

El pensamiento de Sun Tzu, dejaría una profunda impronta en el pensamiento militar moderno, no sólo en reconocidos pensadores, sino también en eximios estrategas como Napoleón Bonaparte, quien en su renombrada victoria en la Batalla de Austerlitz, aplicara aquellos preceptos del engaño.

El concepto de “guerra justa” fue presentado sistemáticamente por Tomás de Aquino en Summa Theologiae.

Erasmo de Rotterdam, el reconocido humanista renacentista, calificaba a la guerra con la frase “Dulce bellum inexpertis est”, cuya traducción al castellano es “La guerra es dulce para los inexpertos”.

El historiador árabe Ibn Jaldún descubrió por primera vez las causas materiales de la guerra.

Carl von Clausewitz, en su clásica obra De la guerra, pensaba que la guerra moderna es “La continuación de la política por otros medios” y que el fin de la misma era “desarmar al enemigo”, no exterminarlo; de aquí nació el concepto de desarme mutuo, que imposibilita toda guerra y da paso a la política. La guerra sería pues un “acto político”, y esta manifestación ponía en juego lo que él consideraba el único elemento racional de la guerra.

Guerras Récord 

Cementerio militar de la II Guerra Mundial cerca de Colleville-sur-mer en NormandíaFrancia. La Segunda Guerra Mundial ha sido la más sangrienta de todas, hasta hoy día.

Según el Libro Guinness de los Récords los siguiente conflictos están cada uno en un extremo7

  • La guerra más breve que se conoce es la que se declaró entre Gran Bretaña y Zanzíbar(posteriormente se uniría con Tanganica para formar la actual Tanzania), el 27 de Agosto de1896, según los registros, duró sólo 38 minutos.
  • La guerra más larga habría sido la Guerra de los Cien Años que duró más de un siglo, en concreto 115 años. No obstante, la llamada Guerra de Arauco, una serie interrumpida de batallas, duró unos 300 años, con largos periodos de tregua.
  • La guerra de la Reconquista en la península Ibérica sería, con mucho, la más larga de la historia con casi 800 años, si no consideramos los frecuentes tratados de paz, alianzas y batallas esporádicas muy localizadas. Eran las típicas guerras de tipo feudal, que ocasionaron la proliferación de castillos defensivos, los cuales le dieron el nombre al reino de Castilla, aunque también proliferaron en el resto de la península.
  • La guerra más sangrienta por el número de muertos fue, con mucho, la Segunda Guerra Mundial con sus más de 50 millones de muertos por una u otra causa. Sin embargo, laGuerra de la Triple Alianza lo sería en relación a la aniquilación de una población nacional organizada (la población paraguaya), descendiendo los habitantes de Paraguay de 1,400,000 a 220,000; quedando sólo unos 30,000 varones en edad reproductiva.
  • Nuevamente la Segunda Guerra Mundial ostenta el récord de ser la más costosa económicamente.
  • La guerra civil más sangrienta, entendida como la que produjo mayor número de muertos, se produjo en la China de la dinastía Qing y es conocida como Rebelión Taiping (Gran Paz traducido del chino). Se libró entre la citada dinastía Qing y tropas del gobierno Manchútambién chino desde 1851 a 1864 donde los cálculos más ajustados indican que las muertes pudieron oscilar entre los 20 y los 30 millones de personas, incluidos 100,000 asesinatos por las fuerzas gubernamentales en el saqueo de Nanking, entre el 19 y el 21 de julio de 1864.

Algunas formas de guerra 

Referencias 

  1.  Atención: Las traducciones del Chino tradicional nunca son exactas y siempre son contextuales, debido al sistema ideográfico de la lengua china, por tanto la definición expuesta en el artículo es aproximativa, como la que está en EL ARTE DE GUERRA Por SUN TZUN Para más detalles ir a Pinyin e Idioma chino
  2.  Frases de Karl von Clausewitz
  3.  Holmes Richard, La experiencia de la guerra, capítulo 13 de Soldados, BBCLondres1985
  4.  Ayuso Javier, Las guerras del fin de siglo, El País SemanalGrupo PrisaMadrid, 10 de febrero de 1991
  5. ↑ a b Hayes Brian, Estadísticas de los conflictos bélicos, nº 332 de Investigación y ciencia versión española de Scientific AmericanPrensa científicaBarcelona, mayo de 2004, ISSN 0210136X
  6. ↑ a b Piris Alberto, ¿Por qué empiezan las guerras? – Guerra y Paz, nº 51 de Muy EspecialG+J España EdicionesMadrid, enero/febrero de 2001
  7.  Varios, Libro Guinness de los Récords, Ediciones MAEVA, Estella1987ISBN 84-86478-04-9

Bibliografía 

Véase también 

Enlaces externos 

Wikipedia

Incoherencias

25 Ene

El Sermón Dominical
Domingo 25 de Enero del 2009

Incoherencias

Pastor Tony Hancock

Se cuenta la historia de un gringo que se fue de visita a algún país latino. Caminando por la calle, vio un letrero que decía notaría. Era, por supuesto, una oficina de notario; pero con su limitado manejo del idioma español, el gringo lo leyó de otra forma. Siguió caminando, y un poco más adelante se topó con otro letrero. Decía, Hojalatería. Pensó el gringo: ¡Qué incoherentes
son estos latinos! Primero me dicen, “No te rías”, y ahora me dicen “Ojalá te rías”. ¿Quién los entiende?

Bueno, con un poco más de estudio del español se hubiera resuelto esta aparente incoherencia. Sin embargo, hay muchas incoherencias que no son sólo aparentes, sino reales. La incoherencia hasta aparece dentro de la iglesia. ¿Cuántos creyentes habrá que están viviendo con incoherencias en su vida – incoherencias entre su fe y su manera de vivir?

Si somos creyentes, nuestra fe en Cristo tiene que ir transformando progresivamente cada aspecto de nuestra vida. Esas incoherencias se tienen que resolver para que nuestra vida sea completa, íntegra, adaptada al molde que Dios tiene para ella, en vez de ser una ensalada de pedazos incongruos.

El problema de la vida que no concuerda con la fe no es un problema nuevo. Fue un problema constante en la nación de Israel, y se presentó también en la iglesia primitiva. Veamos la respuesta que da Dios en su palabra ante una de las manifestaciones de este problema.

Lectura: Santiago 2:1-7

2:1 Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. 2:2 Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, 2:3 y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; 2:4 ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? 2:5 Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? 2:6 Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los
tribunales? 2:7 ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre
vosotros? Ante el problema del favoritismo, Santiago señala la incoherencia de tener fe en el Señor Jesucristo y dar preferencia a las personas. Aquí vemos un principio muy importante.

I. Nuestra fe en Cristo tiene que transformar cada aspecto de nuestra vida

El versículo uno traza una conexión estrecha entre lo que creemos y la manera en que vivimos. En otras palabras, no es posible para el creyente asignarle a Dios una sección de su vida, y vivir lo demás de la manera en que mejor le parezca. 
Nuestra fe en Cristo tiene que afectar nuestra manera de vivir.

En un viaje reciente, tuve la oportunidad de conocer a un turista que combinaba el placer con los negocios. Habiendo dejado a su esposa en casa, se buscaba compañeras para andar de parranda.

Hablando con él y su compañera del momento, conversábamos de las
iglesias del pueblo. La chica hizo el comentario: “Me gusta mucho el padre de esa iglesia. Él te dice las cosas como son.”
Me pareció muy interesante esa declaración, tomando en cuenta que ella estaba acompañando a un hombre casado, y era obvio que eran más que amigos. Claramente había una incoherencia entre la fe que creía tener y su forma de vivir.

Cuando comparamos la fe bíblica con las idolatrías del mundo, notamos algo interesante: cuando hay idolatría, hay una inconexión entre la espiritualidad y la moralidad. Varias de las idolatrías antiguas eran cultos a la fertilidad, que incluían el sexo ritual. En muchas partes de América Latina, las procesiones en honor a los santos dan lugar a orgías de borrachera y
lujuria.

En cambio, el Dios de la Biblia les exige a sus adoradores que sean santos, como él es santo. Por ejemplo, cuando dio la ley al pueblo de Israel, les dijo: “Yo soy el Señor su Dios, así que santifíquense y manténganse santos, porque yo soy santo.” (Levítico 11:44) Del mismo modo, cuando Jesús dio su explicación de la ley, dijo: “Sean perfectos, así como su Padre celestial es
perfecto.” (Mateo 5:48)

En la falsa religión, cualquiera que sea, hay un desajuste entre las observancias religiosas y la moralidad. El Dios de la Biblia, el Dios de la realidad, nos llama a unir nuestra fe en él a una obediencia viva. Nos exige una fe que se vive. Veamos ahora un ejemplo concreto de esta realidad.

II. Nuestra fe en Cristo tiene que transformar nuestra evaluación de las personas

Santiago nos da un ejemplo muy claro de esto. El menciona a dos personas que entran en la sala de reuniones de la iglesia. Uno de ellos está bien vestido, lleva joyas que indican que pertenece a una clase social elevada, y se ve que es alguien. 
Por la otra puerta entra un pobre mendigo, vestido de trapos sucios. Al rico se le presenta el mejor asiento, mientras que al pobre se le deja el lugar menos deseable.

Si transferimos esta escena a algún restaurante, o un club de golf, se vuelve totalmente lógico, ¿verdad? Después de todo, el rico tendrá dinero para gastar, mientras que el pobre probablemente sólo viene para tratar de venderles algo a los patrones. Es muy natural que al rico se le presente el mejor lugar, mientras que al pobre se le coloque en el asiento donde
menos estorbe.

Pero me pregunto: ¿deberá la iglesia de ser como el mundo? ¡Desde luego que no! El mundo juzga según las apariencias, pero Dios conoce el corazón. Entonces, cuando nosotros nos unimos al mundo en juzgar a otros según sus apariencias, estamos usurpando el lugar de Dios – el lugar de juez. Es por eso que dice el versículo cuatro que juzgamos con malas intenciones. La Reina
Valera, que es más literal aquí, dice: “¿No…venís a ser jueces con malos pensamientos?”

En otras palabras, cuando nuestro trato de otras personas se determina por su apariencia, entonces hay una incoherencia en nuestra fe. Decimos creer en un Dios que es el único juez justo, pero nos arrogamos el derecho que sólo Dios tiene – el derecho de juzgar. Llegamos a ser jueces con malos pensamientos, porque no tenemos ni el conocimiento suficiente ni el derecho de juzgar.

Es por esto que Jesús dijo tan claramente en Mateo 7:1: “No juzguéis, para que no seáis juzgados.” La crítica de otros no tiene ningún lugar en el pueblo de Dios. Muestra una incoherencia entre nuestra fe y nuestra vida. Sólo Dios conoce el corazón, sólo él puede juzgar, y a nosotros no nos toca
determinar el valor de otros. 

Cuando quieras valorar a alguien en base a su apariencia o clase social, recuerda que Dios es el único que tiene el derecho de juzgar. Tú, más bien, aprende a conectar tu fe con tu vida y trata al hermano más humilde como tratarías al más pudiente.

Hay otra manera en que se tiene que conectar nuestra fe en Cristo con nuestra vida.

III. Nuestra fe en Cristo tiene que transformar nuestras alianzas

Todos tratamos de acercarnos y aliarnos a las personas que creemos que nos van a ayudar a sobresalir en la vida. ¡El hijo del principal de una escuela probablemente tendrá muchos amigos!
Pero cuando llegamos a ser creyentes, entramos también en una nueva familia. Nuestra lealtad a la familia nueva tiene que ser más importante que los lazos viejos del mundo.

Vemos esto claramente en los versículos cinco al siete. Dios ha escogido a los que el mundo rechaza para ser parte de su pueblo. Pero cuando nosotros mostramos preferencia por lo que el mundo prefiere, entonces mostramos que estamos aún aliados con el mundo. Hay una incoherencia en nuestra vida. No hemos abandonado nuestras viejas costumbres de buscar a las personas que creemos que nos ayudarán a avanzar en el mundo.

En más de una ocasión se ha visto la entrevista de la madre de alguna estrella del momento. Después de contar acerca de la niñez de la persona que ahora es famosa, nos dice: “Ya nunca nos visita. No quiere que se sepa que es de familia humilde.”

Al oír esas palabras, cualquiera de nosotros sentiría nada más que desprecio por una persona tan cínica. Sin embargo, es precisamente lo que hacemos cuando despreciamos a un hermano en la fe porque no pertenece a la misma clase social, o porque no creemos que nos pueda ayudar a avanzar en nuestra vida. Nuestros hermanos nos tienen que importar mucho más que la gente atractiva del mundo.

Además de esto, el mundo es el que difama y deshonra el nombre del Cristo que nos ha salvado. ¿Cómo, entonces, vamos a unirnos a su sistema de valores? ¿Cómo vamos a seguir pensando de la manera en que ellos piensan? Si hemos recibido el amor de Cristo en nuestros corazones, hay una gran incoherencia si le damos más importancia a lo que es importante según el mundo en vez de valorar lo que Dios valora.

Nuestra fe en Cristo tiene que transformar nuestras alianzas. La gente del mundo busca amistades que les ayudarán a avanzar en el sistema social actual. El creyente ha sido llamado a unirse a los que Dios está preparando para ser el núcleo de la nueva humanidad – y la mayoría de ellos no tienen ningún valor ante los ojos del mundo.

Una de las maravillas del mundo es el Gran Muro de China. Es un muro de miles de kilómetros de extensión, construido para mantener fuera a las tribus guerreras que vivían al norte de China en ese tiempo. La verdad es que sirvió su función. Los ejércitos invasores nunca la treparon. Pero invadieron China en varias ocasiones – usando el simple expediente de sobornar a los
guardianes para traicionar a su país y dejarles entrar por la puerta.

El mundo está tratando de infiltrar a la iglesia – y a tu vida – de mil maneras. ¿Le dejarás entrar? ¿Serás como esos guardianes, que se dejaron sobornar? ¿O mantendrás firmes las defensas contra los ataques del enemigo? Es tiempo de decidir en qué lado vamos a estar, porque no hay espacio en el medio.

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– ¡Visita la página web del Pastor Tony Hancock!

http://www.pastortony.net

SALVADOS POR SU MISERICORDIA

25 Ene

SALVADOS POR SU MISERICORDIA

Posted: 24 Jan 2009 11:48 PM CST

                                                                                           5853-silver-falls-leaf-fr1.jpg 

La justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él.

Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él.

Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, haciéndose maldición por nosotros (pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero»),

Pero por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención,

Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo, nuestro Salvador,

Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por amor a él lo he perdido todo y lo tengo por basura, para ganar a Cristo y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que se basa en la Ley, sino la que se adquiere por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios y se basa en la fe.

Ro.3:22 II Co.5:21 Ga. 3:13 I Co. 1:30 Tit.3:5,6 Fil. 3:8,9

Un Gran Problema Moral

25 Ene

Un Gran Problema Moral

Posted: 23 Jan 2009 05:01 PM CST

Quizás muchos quieren saber de que trata la imágen con la que inicio ésta entrada. Pues bien, se trata del arresto de Ann Lohman, más conocida como Madame Restell, una mujer que fue arrestada en el siglo XIX por realizar abortos. Y es que el aborto, no sólo fue un problema hace doscientos años, sino que continúa y me atrevería a decir, continuará siendo un problema para la humanidad. 

El día de hoy, y a pesar de que no pretendía aún tocar este tema, intentaré enfrentar a todos aquellos que claman por el derecho de la mujer a decidir, y alegan que el aborto es una solución a un problema aún mayor.

Para nadie es un secreto que Barack Obama, 44vo Presidente de los Estados Unidos, es un defensor del movimiento “Pro-Decisión.” Pero su influencia  ha venido, en gran parte, del movimiento liberal que se desató desde inicios del siglo XX en los Estados Unidos.

Por supuesto que no quiero dar a entender que el problema del aborto a nivel mundial es causa de los Estados Unidos, y muchos menos quiero que interpreten que estoy culpando a Obama por el mismo. Jamás! El problema del aborto es inmenso a nivel mundial. La lucha de los izquierdistas es hacia la legalización del aborto, y esto es lo que estamos sintiendo en Latinoamérica en la actualidad. Pero veamos un poco acerca de la historia.

Historia del Aborto

El aborto no es un invento moderno para el manejo de un embarazo no deseado, el control de la natalidad o la protección de la vida de la mujer. Encontramos relatos de abortos en el papiro de Ebers en Egipto que data de hace 3500 años aproximadamente. Además existe documentación de la cultura china practicando abortos al inducrlos con mercurio hace 5000 años. Inclusive en la cultura griega y romana se practicaban los abortos en etapas avanzadas del embarazo.

Porqué razón? Por lo que leemos en los escritos griegos, por ejemplo, ocurrían debido a una mala visión de la vida humana in utero.  A qué me refiero? Los estoicos griegos, por un lado, veían al feto como un ser semejante a una planta, que se convertía en animal solamente después del nacimiento, cuando respiraba aire. Esto hacía el aborto algo moralmente aceptable. Otros filósofos griegos argumentaban que los fetos no se formaban y comenzaban a vivir, sino hasta 40 días después de su concepción, en el caso de los varones, y hasta 80 días en el caso de las mujeres. Aristóteles escribió,

“cuando las parejas tienen hijos en exceso, déjese practicar el aborto antes de que el sentido y la vida hayan iniciado; lo que pueda o no ser legalmente hecho en estos casos depende de la pregunta acerca de la vida y la sensación.” [1]

Inclusive, Hipócrates, al que nosotros los médicos llamamos el padre de la medicina, a pesar de que en su Juramento, no promovía el uso de pesarios vaginales para inducir abortos, muchos en la actualidad creen que lo dijo pues estos instrumentos inducían úlceras vaginales en las mujeres que los utilizaban. Sin embargo, en sus escritos se encuentra un consejo a una prostituta para abortar, aconsejándole saltar de arriba a abajo, tocando sus talones con sus glúteos a modo de inducir un aborto. [2]

A diferencia de los griegos, los romanos practicaban el aborto abiertamente, sin preocuparse por los aspectos morales. La única razón por la que no se hacía en algunos casos era porque el padre quería reconocer al hijo, de otro modo el feto era abortado. Porqué razón? Porque el padre era el dueño de todo, incluyendo su esposa, hijos, etc. Sólo él podía disponer de sus posesiones de la manera en la que a él le pareciera mejor. [3]

Cómo hacían para abortar? Existían muchas maneras de causar un aborto, entre ellas, actividad física extrema, levantar cosas pesadas, uso de hojas irritantes, ayunos prolongados, colocar agua caliente en el abdomen, y sentarse en una cáscara de coco caliente. [4] Dioscorides, un farmacólogo griego, en su obra De Materia Medica Libri Quinque, listaba una receta para favorecer los abortos.

La Iglesia Primitiva

No es difícil suponer que la iglesia primitiva se iba a oponer a tal método. Muchos cristianos, en sus escritos demostraron su repudio hacia esta práctica practicada por el Imperio Romano. En la Epístola de Bernabé, leemos lo siguiente,

“No matarás a tu hijo en el seno de la madre ni, una vez nacido, le quitarás la vida. No levantes tu mano de tu hijo o de tu hija, sino que, desde su juventud, les enseñarás el temor del Señor.” [5]

Además en otro escrito cristiano no canónico, la Didache, leemos lo siguiente,

” no harás abortar a la criatura engendrada en la orgía, y después de nacida no la harás morir.” [6]

Defendiendo a los Cristianos ante Marco Aurelio en el año 177 d.C., Atenágoras dijo, “Qué razón tendríamos para asesinar cuando decimos que las mujeres que inducen el aborto son asesinas, y tendrán que dar cuentas a Dios?…El feto en el vientre es un ser viviente y por lo tanto el objeto del cuidado de Dios.” [7] Entre otros padres de la iglesia tenemos a Tertuliano, quien escribió que, “No importa si se toma una vida que ha nacido, o destruye aquella que nacerá. En ambvas instancias, la destrucción es asesinato.” [8] Basilio el Grande afirmo que, “Aquellos que le dan abortivos para la destrucción de un niño concebido en le vientre son asesinos, junto con aquellos que reciben tales venenos.” [9] Pero también encontramos a hombres como Jerónimo, Agustín, Crisóstomo, Cipriano, etc, evidenciando la gran oposición de la iglesia contra el aborto.

Y la Biblia?

Pero, porqué la Biblia no habla en contra de esta práctica? Explícitamente las Escrituras  no hablan acerca del aborto, pero esto no quiere decir que no se pueda entender su mensaje acerca de la vida. La Biblia habla claramente acerca del momento en el que hay vida. Además habla claramente del castigo que reciben aquellos que destruyan una vida humana. Por ejemplo, Moisés escribe lo siguiente,

22 Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. 23 Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida, 24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, 25 quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.” Exodo 21: 22-25

Qué dice Moisés aquí? Que la criatura dentro del vientre es un ser humano, y su vida debe ser respetada. Jeremías escribe, “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué” (Jeremías 1:5), demostrando que Dios piensa que en el momento de la concepción hay vida humana. Tenemos otros pasajes que nos demuestran que es Dios quien forma a un ser humano, desde que es un embrión (Salmo 139: 13-16), colocando carne, huesos, nervios, etc. Veamos, Job escribe,

8 Tus manos me hicieron y me formaron; ¿Y luego te vuelves y me deshaces? 9 Acuérdate que como a barro me diste forma;   ¿Y en polvo me has de volver? 10 ¿No me vaciaste como leche, Y como queso me cuajaste? 11 Me vestiste de piel y carne, Y me tejiste con huesos y nervios. 12 Vida y misericordia me concediste,  Y tu cuidado guardó mi espíritu.” Job 10: 8-12

Además Isaías escribe,

“Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará” Isaías 44:2

La Biblia niega la posibilidad de que un feto o un embrión sean algo así como sub-humano. Por el contrario, la revelación escrita de Dios para los hombres demuestra que la vida de un embrión se debe respetar tanto como la de un hombre hecho y derecho. Porqué? Porque es Dios quien le dio la vida y quien formó a ese embrión.

Las Contradicciones Liberales

Existen en el mundo personas que aborrecen la idea de un Dios soberano que ha revelado Su perfecto conocimiento al hombre. Unos ateos, y otros, quienes a pesar de llamarse cristianos, desechan la idea de que un embrión o un feto tengan derechos. Estas personas sobreponen los derechos de la mujer antes que el de esta criatura que se encuentra en el vientre.

Muchos científicos aducen que el embrión no debe considerarse como humano, y lo argumentan basándose en la Ontogenia Embrionaria de Ernst Haeckel. Es decir, al no estar completamente formados como un hombre adulto, entonces el embrión no puede ser considerado igual que un humano. Es por lo tanto algo sub-humano. Esto es ilógico.

Para aquellos que brindan ese argumento solamente aquellos que tienen las mismas características de un hombre adulto, pueden ser considerados humanos. Pero, qué pasa por ejemplo, con las niñas? Las niñas no tienen sus órganos sexuales debidamente formados como una mujer adulta. Sus ovarios aún no pueden ovular. Debemos considerar a las niñas sub-humanos por el simple hecho de que sus órganos no son idénticos a los de una mujer adulta? Por supuesto que no!

Qué pasa entonces con los embriones? Es decir, qué define si un embrión es humano o no? Cuando inicia la vida? Todas estas preguntas han sido esquivadas por aquellos que están a favor del aborto. Cuando hay vida? Veamos el ejemplo de una planta. Podemos ver crecimiento, cambios en sus características, muerte. Esto nos lleva a concluír que la planta es un ser vivo. No ocurre lo mismo con el embrión? Ciertamente inicia su vida en la concepción, es decir en la unión de un espermatozoide con un óvulo. Esto inicia una serie de reacciones dentro del núcleo del óvulo que los lleva a formar una mórula, un embrión, y luego un feto. Vemos en este proceso, el cambio de características. Vemos la formación de órganos, miembros, que lleva a esta criatura hasta el nacimiento 9 meses después de la concepción.

Quién se atrevería a decir que no hay vida en un embrión? Solamente un ignorante. Hay vida! Y esto queda demostrado por los cambios que ocurren a cada segundo al interior de este ser. Obviamente no es semejante a un ser humano adulto, pero quién dice que esto hace válido el aborto? Si hay vida, el quitar esa vida es asesinato.

Un claro ejemplo de estas contradicciones es el que encontramos en los que abogan por lo derechos de los animales. La gran mayoría de estas personas defienden los derechos de los animales en contra del maltrato, pero están a favor del aborto. Qué diferencia hay entre la vida de un animal y la de un embrión humano? Un embrión y un feto humano son hombres en desarrollo. Tienen vida y por lo tanto tienen tantos derechos como los hombres fuera del útero. Qué contradicción defender los derechos de aquellos que matan animales y sus crías, y defienden el derecho de la mujer a escoger!Muchos piensan en legalizar el aborto antes de las 20 semanas. La siguiente foto es de un feto a las 16 semanas.

No parece a un hombre adulto? Pero aún así hay personas que niegan esta realidad e instan a las mujeres ignorantes y egoístas a cometer asesinato.

Cuáles son las Estadísticas?

Este es un mapa mundial de los porcentajes de abortos por países.

En mi país, Costa Rica, la tasa de abortos por mil mujeres en el año 2005 fue de 10%. Esta tasa es increíble, especialmente sabiendo que este es un subregistro de lo que realmente ocurre. Este año surgieron estimados de un 22%, principalmente en mujeres adolescentes. Qué ocurre en Estados Unidos, en donde han habido más de 50 millones de abortos desde 1967? Podemos ver en el siguiente gráfico el número de mujeres que abortaron dependiendo del año,

Según las estadísticas americanas, el 28% de las mujeres entre los 15 y 64 años de edad han abortado. Esta tasa ha venido en aumento desde 1973, en donde era de 2.8%, 11% en 1980, 19% en 1987, y 27% en el 2001. [10] Casi un millón seiscientos abortos por año, 4000 diarios, y de estos, el 81% se practica en este país del norte por mujeres que no son casadas. Además, según un informe de Fox News, el 43% de las mujeres americanas tendrá al menos un aborto a lo largo de sus vidas. [11] Esta información es verdaderamente impresionante. Esta es una tabla que muestra los índices de abortos en los Estados Unidos de 1960 al 2005, veamos,

Qué Hacer?

Como creyentes no nos queda más que orar para que Dios ilumine el entendimiento de nuestros gobernantes, para que detengan esta masacre de vidas humanas. Debemos luchar exponiendo la verdad del evangelio, y las verdades expuestas en la palabra de Dios. Estudiemos el problema, y los argumentos de aquellos en favor del aborto para poder enfrentarlos a sus mentiras y engaños. Hagámosle recordar al mundo que nadie es dueño de su propia vida. Dios fue quien nos creó en el vientre de nuestras madres y como creador tiene el derecho sobre cada una de sus criaturas. El asesinar a un embrión o a un feto es asesinar a una criatura de Dios, y es por lo tanto un pecado en Su contra.

Pero, sabemos que sólo Dios puede trasladar a un hombre de las tinieblas a la luz, es por eso que nuestras oraciones y la exposición del evangelio son nuestras armas más poderosas. No nos dejemos engañar por los liberales, y aquellos que se llaman cristianos y abogan por este acto asesino. Expóngamos la verdad con todo amor y poder.

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[1] Aristotle. Politics. 7.16

[2] Mary Lefkowitz. Women’s Life in Greece and Rome: Intercourse, Conception and Pregnancy.

[3] Richard Saller. Family Values in Ancient Rome.

[4] Stephanie Doerfler. Abortion.

[5] Epístola de Bernabé. 19.5

[6] Didache. 2.2

[7] Athenagoras. A Plea for the Christians. 35.6

[8] Tertullian. Apology. 9.4

[9] Basil the Great. Canons. 188.2

[10] Robert Johnston.

[11] Fox News. Fast Facts: U.S. Abortion Statistics.

sujetosalaroca.org

Libro de la Vida

25 Ene

Libro de la Vida

El libro de la vida es una expresión usada tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, al parecer, con acepciones diferentes.

Antiguo Testamento  

En los comentarios al texto de Éxodo 32 32 (cuando Moisés le pide a Yahveh que le quite del libro) se considera que en el libro de la vida se inscriben los que están en vida en contraposición a los que mueren o están muertos, ya que es innegable la intención de Moisés de pedir la muerte para sí en ese relato. También parece ser ésta la interpretación del texto del Salmo 69 28 donde el salmista pide que sus enemigos sean borrados del libro de la vida.

Los judíos eran muy dados a hacer genealogías donde se colocaban documentadamente la pertenencia o el rango de los miembros del pueblo de Israel. Esto servía de prueba y a veces condicionaba la ciudadanía (cf. Nh 7 61.64). De ahí la creencia de que existiría un libro de la vida a modo de registro celestial que contiene la lista de los que pertenecen a Dios.

Finalmente, y ya en el libro de Daniel (cf. Dn 12 1) se habla del libro de la vida como el registro de quienes se salvarán.

Nuevo Testamento  

Con el sentido de registro de quienes se salvan y han vencido al mal es recogido en el Nuevo Testamento, concretamente en la carta a los Filipenses (cf. Flp 4 3) pero sobre todo en el libro del Apocalipsis: 3 5; 13 8; 17 8; 20 12-15; 21, 27. Se dice que es el Cordero quien posee el libro, de ahí que en numerosa iconografía se represente a Cristo llevando el libro de la vida. Es una imagen usada ampliamente no solo con la expresión sino también como los nombres que están escritos en el cielo (cf. Lc 10 20).

Véase también 

Bibliografía  

  • J. MACKENZIE, Biblical dictionary, Bruce Publishing Company, Nueva York 1965.
  • Enciclopedia de la Biblia, Ediciones Garriga 1963.

– El Libro de la Vida

Con frecuencia en la Sagrada Escritura se habla del Libro de la Vida, en el que estarían escritos los nombres de los salvados y no los de los condenados.

Cuando los 72 discípulos regresaron de la misión que Jesús les encomendó, llegaron felices porque los demonios se les sometían. Y Cristo les respondió:

“No se alegren porque someten a los demonios; alégrense más bien porque sus nombres están escritos en el Cielo” (Lc. 10 , 20).

“El que venza vestirá de blanco. Nunca borraré su nombre del Libro de la Vida; más bien lo proclamaré delante de mi Padre y de sus Angeles” (Ap. 3, 5).

“Y todos la adoraron (a la Bestia), todos los habitantes de la tierra cuyo nombre no se halla escrito, desde el principio del mundo, en el Libro de Vida del Cordero sacrificado” (Ap. 13, 8).

“La bestia que has visto era y no es; va a subir del abismo, pero marcha a su perdición. Y los habitantes de la tierra cuyo nombre no está escrito en el Libro de la Vida, desde la creación del mundo, quedarán asombrados al ver que la bestia era, no es y desaparecerá pronto” (Ap. 17, 8).

“Todos los que no se hallaron escritos en el Libro de la Vida fueron arrojados al lago de fuego” (Ap. 20, 15).

“En la Jerusalén Celestial no entrará nada manchado. No, no entrarán los que cometen maldad y mentira, sino solamente los que están escritos en el Libro de la Vida del Cordero” (Ap. 21, 27).

“… Clemente y mis otros colaboradores, cuyos nombres están escritos en el Libro de la Vida” (Flp. 4, 3).

¿Qué significa esta misteriosa expresión de estar escrito en el Cielo o en el Libro de la Vida?

En realidad, el Libro de la Vida coincide con la divina predestinación, tal como pre-existe eternamente en el conocimiento de Dios.

Dios conoce con exactitud y sin equivocarse cuántos y cuáles son los seres humanos que se salvarán y quiénes se condenarán. Como hemos dicho, no por este conocimiento se condenan los que se condenan, sino porque así lo quisieron libremente.

Los nombres de los salvados quedan, por así decirlo, como impresos en el conocimiento divino. Ese conocimiento de Dios por el que firmemente conoce quiénes se salvarán se llama Libro de la Vida.

FUENTES:

Vatican reveals sins only Pope can forgive

25 Ene

Vatican reveals sins only Pope can forgive

Megan O’Toole, National Post, With Files From News Services Published: Friday, January 16, 2009

Vatican officials this week revealed the inner workings of the Apostolic Penitentiary, a “tribunal of conscience” that has been shrouded in mystery for more than eight centuries.

As the Vatican’s highest court, the tribunal deals with confessions considered so grave only the Pope himself has the authority to absolve them.

Defiling the Eucharist, which Catholics believe is the body and blood of Christ, is among several sins that can be forgiven only at the highest level, officials said. Yet confessions of crimes the general public may consider even more serious, including genocide and serial murder, can be dealt with by local priests or bishops.

Established in 1179 by Pope Alexander III, the tribunal has never divulged details of the cases it examines.

This week’s two-day conference in the heart of Rome, which gave reporters an unprecedented peek behind the tribunal’s secretive curtain, was an effort by Vatican officials to help boost waning confession numbers.

In recent years, fewer Catholics have been receiving the sacrament, which allows congregants to obtain forgiveness after admitting their sins to a priest and accepting penance, often in the form of prayer.

According to Cardinal James Francis Stafford, who heads the Apostolic Penitentiary, the symposium was also designed to increase public awareness of the tribunal’s work over the past 830 years.

“Today we talk a lot about God’s forgiveness, which is a motive for joy and happiness. But I am a bit worried about the lack of awareness of the connection between this joy and the forgiveness of sins,” Cardinal Stafford said.

Bishop Gianfranco Girotti, the tribunal’s second most senior official, added even though the penitentiary is ancient, “it’s very little known, specifically because by its nature it deals with secret things.”

Defiling the Eucharist is one of five sins that can be dealt with only through the tribunal.

Cardinal Stafford says there has been a rise in incidents of people receiving the host and spitting it out or otherwise desecrating it, sometimes in Satanic rituals.

Other sins that would land a repentant Catholic before the tribunal include attempting to assassinate the Pope and, as a priest, breaking the seal of confession by revealing who has sought penance and why. In addition, the Vatican’s highest court would handle priests who have offered absolution to their own sexual partners and men who directly participate in an abortion, such as by funding it, and later seek to become priests or deacons.

“That is an irregularity and it means he should not receive the ordination without a dispensation from the Pope,” Cardinal Stafford said.

In the event any of these five sins is committed, a detailed account of the case would be sent to the tribunal for further study, both to ensure the true repentance of the sinner and to determine “an appropriate, proportionate penance,” said Bishop Girotti.

All of the sins would bring automatic excommunication from the Catholic Church, which could only be lifted if the Pope decided to grant absolution.

The “very serious sin” of clerical sexual abuse is not within the tribunal’s jurisdiction, Cardinal Stafford said, but is rather handled by the Congregation for the Doctrine of the Faith, a Vatican office that investigates and punishes crimes considered anathema to the Church’s doctrine.

Other responsibilities of the Apostolic Penitentiary include choosing and co-ordinating the work of priests who hear confessions in Rome’s major basilicas, promoting appreciation of the sacrament of confession and offering an annual course for priests and seminarians on administering the sacrament.

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SIN BIN

A number of sins are considered so heinous by the Catholic Church that only the Pope can grant absolution. They include: – Defiling the Eucharist, either by spitting it out or using it in a Satanic ritual – Attempting to assassinate the Pope – As a priest, breaking the seal of confession by revealing details about a repentant sinner – As a priest, offering absolution to one’s own sexual partner – Participating in an abortion, even by paying for it, and later seeking to become a priest

Megan O’Toole, National Post

http://www.nationalpost.com/related/topics/story.html?id=1182405