Archivo | 10:03 PM

¡EL SEÑOR VIENE!

24 Ene

¡EL SEÑOR VIENE!

dsc032911.JPG

El Señor está cerca.

El Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo. Entonces, los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

El que da testimonio de estas cosas dice: «Ciertamente vengo en breve». ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!

Por eso, amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprochables, en paz.

Absteneos de toda especie de mal. Que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser –espíritu, alma y cuerpo– sea guardado irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.

Tened también vosotros paciencia y afirmad vuestros corazones, porque la venida del Señor se acerca.

Fil. 4:5 I Ts.4:16-18 Ap.22:20 II P. 3:14 I Ts.5:22-24 Stg.5:8

Anuncios

Flavio Josefo

24 Ene

Flavio Josefo

25 Mayo 2007

Son importantísimas las obras de Flavio Josefo para la buena comprensión de los documentos del Nuevo Testamento. Puede decirse que sin el libro Antigüedades de los Judíos y todavía más, sin la obra que tenemos el placer de poner en manos de nuestros apreciados lectores: LAS GUERRAS DE LOS JUDIOS sería imposible representarnos el periodo gre¬co romano de la historia de Israel.

estos sus links:

Descargar Libro 1 

Descargar Libro 2

Diccionario Biblico, Concordancia y Religiones

24 Ene

Diccionario Biblico, Concordancia y Religiones

25 Mayo 2007

Algunas herramientas útiles

Diccionario Biblico:

Descargar…


CONCORDANCIA BIBLICA Ken Anderson

Descargar…


Nuevo Diccionario de Religiones

Descargar…

LE COMPARTIMOS 1300 DOCUMENTOS, ORGANIZADOS EN 25 CATEGORIAS

TNP Teología del Nuevo Pacto
ARTICULOS DE IMPACTO Colección de artículos de impacto
BAUTISMO Artículos de interés sobre el Bautismo
CREACION Creación y Evolución
COMENTARIOS Comentarios Bíblicos
CONFESIONES DE FE Confesiones de Fe
EVANGELIO Artículos y Libros sobre El Evangelio
ESCRITURAS Las Sagradas Escrituras
NOVELAS Novelas Cristianas
HISTORIA Y REFORMA Historia y Reforma
EL REINO El Reino de Dios
ENCICLOPEDIAS Enciclopedia Bíblica
HIMNOLOGIA Himnología
ORACION La Oración
PENTECOSTALISMO El Pentecostalismo
SERMONES DIVERSOS Colección de Sermones Diversos
SOTERIOLOGIA Soteriología
TEOLOGIA SISTEMATICA Teología Sistemática
TRATADOS Tratados Bíblicos
VIDA CRISTIANA Vida Cristiana
SECTAS Sectas y Religiones
SPURGEON Vida y Obra de Charles H. Spurgeon
SOBRE ESTA PIEDRA ¡¡Bienvenidos!! Todo aquel que anhela la felicidad en esta vida y en la venidera, sabe que es de una importancia vital que entienda bien las doctrinas, que creídas y llevadas en la práctica, le asegurarán estas bendiciones.
ESCATOLOGIA Desde el punto de vista Preterista. El Preterismo: El sistema escatológico de los Cristianos del primer siglo, que esclarece todos los problemas que los otros sistemas no pueden solucionar, y da sentido al Nuevo Testamento.
EL PREDICADOR Ayuda para Predicadores

Como nos llego la Biblia

24 Ene

Como nos llego la Biblia

25 Mayo 2007

Su Origen y Su Inspiración

Un libro Divino-humano.

 

La Biblia es un libro divino-humano, tal como Cristo es la Persona divina-humana. Esta es la llave que abre la puerta a una comprensión de la verdadera naturaleza de las Escrituras.

 

Dios pudo haber enviado a su hijo en la forma de un hombre adulto sin la necesidad de nacer como un niño. En tal caso el cuerpo de Jesús hubiera sido una simple corteza por así decirlo, encerrando la naturaleza divina.

 

Descargar por RapidShare 

Fragmentos de Max Lucado -¿HICISTE ESTO POR MI?-

24 Ene

Fragmentos de Max Lucado -¿HICISTE ESTO POR MI?-

Hace mucho tiempo, aun antes que se hiciera el mundo, Dios nos amó y nos escogió en Cristo para que fuéramos santos y sin falta ante sus ojos.Su plan inalterable ha sido siempre adoptarnos en su propia familia al atraernos a sí mediante Cristo Jesús.

Y esto le dio una gran satisfacción.

Por eso alabamos a Dios.

Por la bondad maravillosa que ha derramado sobre nosotros porque pertenecemos a su muy amado Hijo.

Él es tan rico en bondad que compró nuestra libertad al precio de la sangre de su Hijo,y nuestros pecados han sido perdonados…

Ahora, el plan secreto de Dios ha sido revelado a nosotros; es un plan centrado en Cristo, diseñado hace mucho tiempo según su buen deseo.

Y este es su plan:

En el momento preciso, Él reunirá todas las cosas bajo la autoridad de Cristo. Todas las cosas que hay en el cielo y en la tierra. Además, mediante Cristo, hemos recibido de Dios una herencia, porque Él nos escogió desde el principio, y todo tiene lugar según Él lo decidió hace mucho tiempo.

 

Efesios 1.4-7 , 9-11 (traducción libre).

 

 

¿HICISTE ESTO POR MÍ?

El regalo de Dios es vida eterna en
Cristo Jesús nuestro Señor.

Romanos 6.23

¡Gracias sean a Dios por su regalo indescriptible!

2 Corintios 9.15

Y Dios ha reservado para sus hijos el regalo inapreciable
de la vida eterna; que es guardado en el cielo para ti,
puro e incontaminado, más allá de todo cambio
y depreciación. Y Dios, en su majestuoso poder,
se asegurará que llegues allí para recibirlo porque confías en él. Será tuyo en aquel día final que viene y que todos verán.

1 Pedro 1.4-5

Todo bien y todo regalo perfecto vienen de arriba, del Padre de las luces celestiales, que no cambia como sombras vacilantes. Él decidió darnos vida a través de la palabra
de verdad, para que nosotros pudiéramos ser una clase
de primicias de todo lo creado.

Santiago 1.17-18

Es digno de nuestra compasión. Cuando lo ves, no te ríes. No te mofas. No te vas, ni mueves la cabeza. Te acercas respetuosamente a él, lo llevas hasta el banco más cercano y lo ayudas a sentarse.

Te compadeces del hombre. Es tan tímido, tan cauteloso. Es un ciervo en las calles de Manhattan. Tarzán caminando por la jungla urbana. Es una ballena encallada en la playa, preguntándose cómo llegó allí y cómo hará para salir y volver a las aguas profundas.

¿Quién es esta criatura desamparada? ¿Este huérfano de aspecto tan triste? Se trata de un -por favor, quítense el sombrero- hombre en el departamento de mujeres. Anda en busca de un regalo.

Es posible que sea Navidad. Puede tratarse de su cumpleaños o del aniversario de bodas. Cualquiera que sea el motivo, ha salido de su escondrijo. Dejando atrás las tiendas de artículos deportivos, los negocios de comida y los grandes televisores en el departamento de artículos electrónicos, se aventura en el mundo desconocido de ropa de mujer. No te costará ubicarlo. Es el que permanece inmóvil en el pasillo. Si no fuera por la mancha de sudor debajo de sus brazos, creerías que se trata de un maniquí.

Pero no lo es. Es un hombre en el mundo de una mujer. Nunca había visto tanta ropa interior. En Wal-Mart, donde compra la suya, todo está empacado y en sus respectivos estantes. Pero esto en una selva impenetrable. Su padre le había advertido sobre lugares como este. Aunque el letrero de la sección dice ¡quédese!, él sabe que no lo hará.

Empieza a caminar pero no sabe adónde ir. Claro, no todos los hombres han sido preparados para este momento como lo fui yo. Mi padre veía el desafío de comprar algo para las mujeres como un ritual de pasada, con pajarillos, y abejas y lacitos. Nos enseñó a mi hermano y a mí a sobrevivir cuando vamos de compra. Recuerdo el día cuando nos sentó y nos enseñó dos palabras. Para arreglártelas en un país extranjero necesitas conocer el idioma, y mi padre nos enseñó el idioma del departamento de mujeres.

«Llegará el día», nos dijo solemnemente, «cuando un vendedor se ofrecerá para ayudarles. Cuando ese día llegue, respiren hondo y digan la frase: « Es-tée Lau-der ». A partir de ahí, en cada ocasión en que había de recibir un regalo, mi mamá recibía tres regalos de los tres hombres de su vida: Estée Lauder, Estée Lauder, Estée Lauder.

Mi terror al departamento de mujeres desapareció. Pero entonces, conocí a Denalyn. A Denalyn no le gustaban los productos de Estée Lauder. Aunque le dije que la hacía oler maternalmente, no cambió su opinión. Desde entonces, he tenido que acomodarme a la situación.

Este año para su cumpleaños opté por comprarle un traje. Cuando la vendedora me preguntó por sus medidas, le dije que no las sabía. Y, sinceramente, no las sé. Sé que puedo pasar mi brazo alrededor de ella y que su mano cabe perfecta en la mía. ¿Pero su talla de vestidos? Nunca se lo he preguntado. Hay ciertas cosas que el hombre no pregunta.

La vendedora trató de ayudarme. «¿Es su esposa más o menos como yo?» Me enseñaron que con las mujeres tenía que ser un caballero, pero en este caso, no podía ser cortés si quería contestar la pregunta. Había solo una respuesta: «Es más delgada que usted». Me paré firme en el suelo, tratando de encontrar la respuesta. Después de todo, yo escribo libros. Seguro que podría encontrar las palabras adecuadas.

Decidí ser directo: «Es menos que usted».

O, más cortésmente: «Usted luce más como una mujer que ella». ¿Sería suficiente una pista? «Entiendo que la tienda está reduciéndose».

Finalmente, tragué y dije la única cosa que sabía decir: «Estée Lauder»

Ella indicó en dirección del departamento de perfumes, pero yo sabía que mejor era no entrar allí. Le buscaría un bolso de mano. Quizás sería más fácil. ¿Qué podría tener de complicado seleccionar un artículo para llevar las tarjetas y el dinero? Yo he usado durante ocho años el mismo monedero. ¿Qué tan complicado puede ser comprar un bolso?

¡Oh, bruto que soy! Dile a un vendedor de una tienda de artículos de hombre que andas buscando una billetera y tu próxima jugada te encontrará parado frente a la cajera. La única decisión que has podido hacer ha sido si la prefieres negra o café. Dile a una vendedora en el departamento de damas que quieres un bolso, y te verás escoltado a un cuarto. Un cuarto lleno de estanterías. Estanterías llenas de bolsos. Bolsos con etiquetas con sus precios. Etiquetas pequeñas pero con precios tremendos… tan tremendos que pueden quitarle a cualquiera las ganas de comprar uno.

Me encontraba pensando en esto cuando la vendedora me hizo algunas preguntas. Preguntas para las cuales no tenía respuesta. «¿Qué clase de bolso le gustaría a su esposa?» Mi mirada al vacío le dijo que no tenía ni idea, así es que comenzó a presentarme una lista de opciones: «¿De mano? ¿De colgar del hombro? ¿De guantes? ¿Grande? ¿No tan grande? ¿Pequeño?»

Mareado ante tantas opciones, tuve que sentarme. Puse mi cabeza entre mis rodillas para no caerme. Pero ella no tenía para cuándo terminar. «¿Con monedero? ¿Un bolso tipo cartera? ¿De bolsillo? ¿Mochila?»

¿Mochila? El sonido de la palabra me resultó familiar. Satchel (mochila, en inglés) Paige había sido un lanzador en las grandes ligas de béisbol. Esta parecía la respuesta. Saqué pecho y dije, muy orgulloso: «¡Satchel! (¡Mochila!)»

Aparentemente, mi selección no fue de su agrado, porque empezó a lanzarme maldiciones en un idioma desconocido. Perdónenme por hacer referencia a esta vulgaridad, pero la señora estaba realmente disgustada. No entendí todo lo que dijo, pero sí me dio la impresión que creyó que estaba tratando con un loco. Cuando hizo referencia al precio puse mi mano sobre el bolsillo donde acostumbro llevar mi billetera y dije, en tono desafiante: «No. Este es mi dinero». Fue suficiente. Salí de allí a toda marcha. Pero cuando salía del cuarto, le di un poco de su propia medicina. «¡Estée Lauder!» le grité y corrí lo más rápido que pude.

¡Ah! Las cosas que tenemos que hacer para darle algún regalo a alguien que amamos.

Pero no importa. Lo volveríamos a hacer. Siempre lo hacemos de nuevo. Cada Navidad, cada cumpleaños. ¡Con cuánta frecuencia nos encontramos en un territorio que no es el nuestro! Adultos en tiendas que venden juguetes. Papás en tiendas para adolescentes. Esposas en los departamentos de caza y esposos en el departamento de bolsos.

Pero no solo entramos a lugares inusuales, sino que hacemos cosas inusuales. Armamos bicicletas a medianoche. Escondemos los nuevos neumáticos con aros de magnesio debajo de la escalera. Supe de un tipo que en un nuevo aniversario alquiló un cine para poder él y su esposa ver de otra vez el vídeo de su boda.

Sí. Lo haremos de nuevo. Habiendo prensado las uvas del servicio, bebemos el más dulce vino de la vida: el vino de dar. Vivimos el momento más hermoso cuando estamos dando. De hecho, nos parecemos más a Dios cuando damos.

¿Te has preguntado por qué Dios da tanto? Podríamos existir con mucho menos. Pudo habernos dejado en un mundo plano y gris; no habríamos sabido establecer la diferencia. Pero no lo hizo así:

Él hizo explotar naranjas en el amanecer

y limpió el cielo para que luciera azul.

Y si te gusta ver cómo se juntan los gansos,

Hay muchas posibilidades que eso lo puedas ver también.

¿Tuvo Él que hacer esponjosa la cola de la ardilla?

¿Se vio obligado a hacer que los pajarillos cantaran?

¿Y la forma divertida en que las gallinas corren

o la majestad del trueno que retumba?

¿Por qué dar a las flores aroma? ¿Por qué dar sabor a las comidas?

¿Podría ser
que Él quiere ver
todo eso reflejado en tu faz?

Si nosotros hacemos regalos para demostrar nuestro amor, ¿cuánto más no querría hacer Él? Si a nosotros -salpicados de flaquezas y orgullo- nos agrada dar regalos, ¿cuánto más Dios, puro y perfecto, disfrutará dándonos regalos a nosotros? Jesús preguntó: «Si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le piden?» ( Mateo 7.11 ).

Los regalos de Dios derraman luz en el corazón de Dios, el corazón bueno y generoso de Dios. Santiago, el hermano de Jesús, nos dice: «Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces» ( Santiago 1.17 ). Cada regalo revela el amor de Dios… pero ningún regalo revela su amor más que los regalos de la cruz. Estos venían, no envueltos en papel, sino en pasión. No estaban alrededor del arbolito, sino en una cruz. Sin cintas de colores, sino salpicados con sangre.

Los regalos de la cruz.

Mucho se ha dicho sobre el regalo de la cruz mismo, ¿pero, y los demás regalos? ¿Los clavos? ¿La corona de espinas? ¿El manto que se apropiaron los soldados? ¿Las ropas fúnebres? ¿Te has dado el tiempo de abrir estos regalos?

Tú sabes que no tenía ninguna obligación de dárnoslos. El único acto, lo único que se requería para nuestra salvación era el derramamiento de sangre, pero Él hizo mucho más que eso. Muchísimo más. Examina la escena de la cruz. ¿Qué encuentras?

Una esponja empapada en vinagre.

Un letrero.

Dos cruces a ambos lados de Cristo.

Los regalos divinos intentan activar ese momento, ese segundo cuando sus rostros se iluminan, sus ojos se abren, y Dios te va a oír susurrando: «¿Tú hiciste esto por mí?»

La diadema de dolor

Que conmovió tu dulce faz,

Tres clavos horadando carne y madera

Para mantenerte en ese lugar.

Yo entiendo la necesidad de la sangre.

Me abrazo a tu sacrificio.

¿Pero la esponja amarga, la lanza cortante,

La escupida en tu rostro?

¿Tenía que ocurrir eso en la cruz?

No hubo una muerte apacible

sino seis horas colgando entre la vida y la muerte,

todo estimulado por un beso de traición.

«Oh Padre», tú insistes,

corazón silencioso a lo que habría de ocurrir,

Siento preguntar, pero necesito saber:

«¿Tú hiciste esto por mí?»

¿Estaríamos dispuestos a hacer esta oración? ¿A tener tales pensamientos? ¿Será posible que el cerro de la cruz esté lleno de regalos de Dios? ¿Los examinamos? Desempacamos estos regalos de gracia quizás por primera vez. Y mientras los tocas y sientes la madera de la cruz y sigues las marcas dejadas por la corona y palpas las puntas de los clavos, te detienes y escuchas. Quizás lo oigas susurrándote:

 

 

¿Sí YO hice esto por ti?

Las 21 Cualidades de un Lider!!! John Maxwell -DESCARGA-

24 Ene

Las 21 Cualidades de un Lider!!! John Maxwell -DESCARGA-

¿Qué es lo que hace que una persona quiera seguir a un líder? ¿Por qué la gente obedece a regañadientes a uno mientras que a otro lo sigue apasionadamente hasta el fin de la tierra? ¿Qué es lo que diferencia a los líderes teóricos de los líderes exitosos que dirigen con efectividad en el mundo real? La respuesta está en las cualidades del carácter de la persona.
Mi amigo, ¿sabes si tienes lo que se necesita para convertirte en un gran líder, el tipo de líder que atrae a la gente y hace que las cosas ocurran? Quiero decir, si tomas el tiempo para mirarte profundamente, ¿encontrarás las cualidades que necesitas para cumplir tus sueños más audaces, tan grandes que nunca has compartido con nadie en el mundo? Esa es la pregunta que tenemos que tener la valentía de hacernos, y responderla con sinceridad si queremos desarrollar nuestro verdadero potencial.
He escrito este libro para ayudarte a reconocer, desarrollar y refinar las características personales que se necesitan para ser un líder verdaderamente efectivo, el tipo de persona a la que la gente quiere seguir. Si ya has leído Las 21 leyes irrefutables del liderazgo, entonces entenderás que llegar a ser un líder toma tiempo. La Ley del proceso dice que el liderazgo se desarrolla diariamente, no en un día. Parte del desarrollo del líder viene de aprender las Leyes del liderazgo, porque esas son las leyes que enseñan cómo funciona el liderazgo. Pero entender el liderazgo y realizarlo verdaderamente son dos cosas diferentes.
Recientemente hablé con un amigo llamado Bill Freeman. Es presidente de Watkins Trucking, la compañía más grande de camiones de Estados Unidos. Es un ejecutivo excelente, y como todos los buenos líderes siempre está buscando formas de aprender y crecer.
«Estoy casi en la mitad del libro», me dijo, refiriéndose a Las 21 leyes irrefutables del liderazgo. «Ha hecho un tremendo impacto en mí».
Después dijo algo que me impresionó. «Déjame decirte cómo es que funciona en mi caso», me dijo. «Cada mañana leo un capítulo, y durante todo el día pienso en esa ley. Mientras trabajo, me evalúo y me pregunto cómo estoy cumpliendo con esta ley del liderazgo. Observo a la gente en la oficina para ver si la practican. Todo el trabajo de la compañía lo mido con este metro y observo, valoro, reflexiono. Cada mañana es una ley diferente. En realidad este libro es un abridor de ojos».
Las palabras de Bill me entusiasmaron. Y fueron las que me impulsaron a escribir este nuevo libro. Bill enfoca su propio liderazgo desde adentro hacia afuera, como debe ser. Los líderes son efectivos por lo que son interiormente; por las cualidades que los hacen personas. Para llegar al más alto nivel de liderazgo, las personas tienen que desarrollar estos rasgos interiormente.
Después de hablar con Bill, tomé un tiempo para reflexionar sobre las características de los mejores líderes que conozco, aquellos a quienes la gente verdaderamente gusta seguir. Busqué temas comunes. Hablé con otros líderes y oí sus impresiones. Y examiné líderes que han hecho impacto en la historia. Hice una lista de 21 cualidades que poseen todos los grandes líderes. Estas cualidades se describen e ilustran en este libro, con la intención de que sean un complemento a Las 21 leyes irrefutables del liderazgo.
A medida que te familiarices con el libro, podrás darte cuenta que es posible leer varios capítulos de una vez. E incluso leerte el libro completo de una sentada. No lo hagas. Las 21 cualidades indispensables de un líder está diseñado para ser absorbido de la misma manera que lo hace Bill Freeman: estratégica y metódicamente.
Quiero animarte a vivir con este libro por un tiempo. Lee un capítulo y déjalo reposar. Reflexiona y repásalo y luego sigue adelante. Si la cualidad que estás estudiando es un área débil en tu vida, dedícale más tiempo antes de pasar al capítulo siguiente. Quizás quieras repetir esto varias veces durante el curso de un año para fortalecer cada rasgo en tu carácter.
En el liderazgo, las cosas surgen y caen. Verdaderamente, el liderazgo se desarrolla desde adentro. Si puedes llegar a ser el líder que debes ser dentro de ti, serás capaz de convertirte en el líder que quieres ser fuera de ti. La gente querrá seguirte y cuando esto suceda, serás capaz de enfrentar cualquier cosa en este mundo.

1 CARÁCTER: Sé un pedazo de roca
2 CARISMA: La primera impresión puedeser determinante
3 COMPROMISO: Es lo que separa a los hacedoresde los soñadores
4 COMUNICACIÓN: Sin ella, viajas solo
5 CAPACIDAD: Si la desarrollas, ellos vendrán
6 VALENTÍA: Una persona con valentía es mayoría
7 DISCERNIMIENTO: Pon fin a los misterios no resueltos
8 CONCENTRACIÓN: Mientras más aguda sea, más agudo serás tú
9 GENEROSIDAD: Tu vela no pierde nada cuando alumbra a otros
10 INICIATIVA: No deberías salir de casa sin ella
11 ESCUCHAR: Para conectarte con sus corazones, usa tus oídos
12 PASIÓN: Toma la vida y ámala
13 ACTITUD POSITIVA: Si crees que puedes, puedes
14 SOLUCIÓN DE PROBLEMAS: No puedes dejar que tus problemas sean un problema
15 RELACIONES: Si tomas la iniciativa, te imitarán
16 RESPONSABILIDAD: Si no llevas la bola, no puedes dirigir al equipo
17 SEGURIDAD: La competencia nunca compensa la inseguridad
18 AUTODISCIPLINA: La primera persona a la que tienes que dirigir eres tú mismo
19 SERVICIO: Para progresar, pone a los demás primero
20 APRENDER: Para mantenerte dirigiendo, mantente aprendiendo
21 VISIÓN: Puedes conseguir solo lo que puedes ver

http://www.badongo.com/file/2311489

NOTAS SOBRE DANIEL Bill H. Reeves

24 Ene

NOTAS SOBRE DANIEL Bill H. Reeves

DANIEL
¡El Altísimo tiene dominio en los reinos de los hombres! (4:24)

INTRODUCCION:
Esta introducción contiene por tra ducción una gran parte de la obra en inglés, “SURVEY OF DANIEL”, por Chris Hatton Reeves.

EL AUTOR
(El libro reclama que el autor es Daniel, 12:4)
A. Daniel el hombre:
1. Su nombre. El significado del nombre Daniel es “Dios es Juez”, o “Dios es mi Juez”. Fuera de este libro que lleva su nombre, el nombre Daniel se encuentra en 1 Crón. 3:1; Esdras 8:2; Neh. 10:6; Ezeq. 14:14,20; 28:3; Mat. 24:15; Mar. 13:14. Su nombre fue cambiado en Babilonia a Beltsasar (1:7), nombre que significa “que Bel proteja al rey”, o sencillamente “proteja su vida”. (Sobre el dios pagano, Bel, véase 4:8; Jer. 50:2; 51:44; Isa. 46:1).
2. Su vida pasada y carrera. Daniel era de familia real (1:3), un joven talentoso y bien educado (1:4). Había sido llevado cautivo a Babilonia en el año 605 a. C. cuando Nabucodonosor derrotó a los egipcios en Carquemis y luego unos meses después pasó a Jerusalén para llevar cautivos junto con el botín. (Esto sucedió unos ocho años antes del cautiverio de Ezequiel). En aquel tiempo Daniel tenía aproximadamente 20 años de edad, o tal vez unos 15 a 18 años. Véanse 2 Crón. 35:20—36:7; Jer. 46:2; 25:1-12; Dan. 9:1,2.
Cuando menos vivió en Babilonia hasta el tercer año de Ciro, rey persa, cerca de 536 a. C. (7:1; 8:1; 9:1; 10:1,2). Se cree que nació en el tiempo de las reformas de Josías (621 a. C.), y que murió cerca de los noventa años de edad. Según Josefo, el his toriador, Daniel y sus com pañeros eran descen dientes del rey Sedequías.
Después de tres años de entrenamiento (1:5; compárense 2 Rey. 20:17,18; Isa. 39:7), sirvió de con sejero político de Nabucodonosor, rey de Babilonia (1:1), de Belsasar (5:1), de Darío de Media (5:31), y de Ciro, rey de Persia (10:1). Sus actividades públicas correspondían a su educación formal indicada en el capítulo 1.
Era estudiante de la palabra de Dios (9:1,2; compárense Jer. 25:11; 29:10). Fuera del libro de Daniel, no sabemos nada acerca de su vida.
Daniel (605-536 a. C.) sirvió en la ciudad de Babilonia, mientras que Jeremías (626-586 a. C.) sirvió en Jerusalén, y Ezequiel (592-570 a. C.) en el sudeste de Babilonia en el río Quebar (Ezeq. 1:1).
El período de tiempo cubierto por el libro de Daniel se ex tiende de 605 a. C. a 165 a. C.
3. Su carácter. Era hombre grande en sabiduría (1:17), en integridad y cortesía (1:8, 9,11,13), y en oración (2:18 y sig.; 6:10; 9:3 y sig.; 10:12). Era compañero de reyes, un gran estadista y consejero, un gran líder y protector de su pue blo. Era estadista, pero también profeta. Subió de esclavo a estadista de primer rango.
Era hombre humilde y modesto (2:28-30), de justicia y valor (1:8 y sig., Ezeq. 14:14,20), y de capacidad y autoridad (1:20; 2:48,49; 6:1-3). Al mismo tiempo era hombre considerado (2:49).
No solamente era hombre grande en la tierra, sino también considerado así en el cielo (9:23; 10:11,19).
Otras palabras que describen el carácter de este hombre de Dios son: preeminencia (1:20), propósito (1:8), poder (2:48; 6:2), oración (6:10; 9:1 y sig.), principio (6:23), e inocencia (6:22).
4. Su tarea. Dios usó a Daniel para la interpretación de sueños, señales y visiones. Dios le usó para que sirviera de oficial en la corte de Babilonia y de los reyes medo-persas. En cada tarea, Daniel se portó con fidelidad e integridad. El fue instrumento de Dios en Babilonia para mantener el honor de Dios en esa tierra ajena, y para registrar las revelaciones de Dios tocante al futuro con respecto al reino de Dios.
EL LIBRO
A. Daniel el libro:
1. Su lugar en el Antiguo Testamento. En la Bi blia hebrea, Daniel está colocado entre “los Escritos”, porque los judíos no consideraban al hombre Daniel como profeta, como lo eran Isaías o Ezequiel, sino como vidente y hombre de sabiduría. (Esta localización del libro no argu­menta en contra de la inspiración o canonicidad del libro).
En la Versión Septuaginta (versión de los se tenta, en griego), Daniel fue puesto entre los profetas o la Hagiografía (los Escritos Santos).
La Biblia nuestra lo pone en los Profetas Mayores, siguiendo el orden de la Septuaginta y de la Vulgata.
2. Título. Como muchos de los libros del Anti guo Testamento, el libro Daniel toma su nom bre del protagonista central en él. El título, Daniel, en nuestra Biblia es tomado de la versión Septuaginta.
3. Autor.
a. Evidencia interna. No se declara en nin guna parte quién es el autor, ni hay reclamaciones de haber sido escrito con inspiración. Daniel habla en pri mera persona, y reclama haber recibido reve la cio nes registradas en un libro (véanse 7:2 y sig.; 8:1 y sig.; 9:2 y sig.; 12:4).
Daniel, dado que vivía entre los babilonios, hu biera sabido que Susa estaba ubicada en la provincia de Elam (8:2).
b. Evidencia externa. Ezequiel, libro ad mitido aún por los críticos como del siglo sexto, se refiere a Daniel (14:14,20; 28:3) en 591 a. C. y en 586 a. C.
Jesús habla de “la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel” (Mat. 24:15; compárese Dan. 9:27). Nótese que Jesús se refiere a Daniel como (1) una persona histórica, (2) como un profeta y no solamente como un historiador, y (3) como un profeta verdadero.
El Talmud judaico atribuye el libro al sexto siglo a. C.
Los críticos liberales atribuyen para el libro un número múltiple de autores, hasta nueve de ellos, porque niegan la unidad del libro. Estos críticos niegan que el autor haya sido una sola persona de nombre Daniel. Pero la unidad del libro apunta a un solo autor, a Daniel. La primera parte del libro prepara al lector para la segunda parte. Cada narración en el libro mues tra un solo propósito; a saber, muestra que Dios rige y controla los reinos de los hombres. El carácter de Daniel es el mismo a través del libro.
4. Fecha.
a. Dado que Daniel registra eventos y visiones desde 605 a. C. (1:1) hasta 536 a. C. (10:1), los eruditos conservadores datan el libro a una fecha cerca de 535 a 530 a. C.
b. Los críticos liberales, que son modernistas, dado que niegan la inspiración verbal de las Escrituras, no pueden admitir la profecía. Según ellos, las cosas predichas en el libro de Daniel en realidad fueron escritas después de acontecer dichos eventos. Por eso la mayoría de ellos datan el libro entre 168 a. C. a 165 a. C., un período que a veces es llamado “la fecha de los Macabeos”. Algunos lo datan cerca de 250 a. C., un período llamado, “de los griegos”. La controversia sobre la fecha de este libro ha sido larga y difícil. Para los humanistas, este libro ha sido muy odioso. Uno de ellos escribió que este libro es “ni más ni menos que un fraude pío”.
¿Por qué, pues, datan los liberales la fecha del libro de Daniel en el período de los griegos o de los Macabeos? Lo hacen porque si el libro de Daniel fue escrito en el siglo sexto (como en el 530 a. C.), ya que describe con exactitud cosas que no acontecerían hasta siglos después, ento n ces eso apunta a la profecía (a lo predicho de antemano), cosa que a su vez apunta a la inspiración divina y ésta al sobrenaturalismo. El sobrenaturalismo apunta a la existencia de Dios, y todo esto es imposible para el modernista. Como se expresó cierto autor: “Estos leones (modernistas) no han podido devorar el libro Daniel, como tampoco pudieron los leones devorar al hombre, Daniel”. El orgullo intelectual del hombre no le permite aceptar las profecías tan detalladas y precisas que anunció Daniel. Pero si Daniel era un mentiroso, reclamando pre decir, siendo nada más un historiador, entonces Jesucristo también es un fraude porque atestó a la autenticidad de Daniel y sus escritos.
5. Auditorio y ocasión.
a. Había un auditorio gentil que re cibiría advertencia de las palabras de Daniel, sabiendo que Dios destruye y levanta naciones (Cap. 2, 4, 5).
b. Había un auditorio judaico que reci biría ánimo de las palabras de Daniel, sabiendo que Dios restauraría a Israel (2:44). Daniel demostraba a los exiliados que la fe verdadera en Dios y el destierro no son dos cosas incompatibles.
La ocasión para escribir la sección histórica del libro vino de las experiencias extraordinarias de Daniel en la corte de Babilonia. La ocasión para recordar las visiones (Cap. 7-12) vino de la necesidad de describir los eventos de tiempos fu turos.
6. Estilo y forma.
a. Profecía apocalíptica. La palabra “apo calipsis” significa revelación. Daniel revela mu chas cosas que ocurrirían en “el tiempo del fin”. La literatura apocalíptica emplea el reporte de visiones vistas, el uso de símbolos, la predicción con respecto al pueblo de Dios con relación a las naciones de la tierra, y el estilo prosa en lugar del poético.
El libro Daniel puede ser comparado con los libros Ezequiel y Zacarías.
7. Lengua. El libro está escrito en dos len guas. La parte de 2:4b hasta 7:28 está escrito en arameo, y el resto en hebreo. Muchos opinan que cuando el autor hablaba del pueblo de Dios y de su destino, que escribió en el hebreo, y que cuando hablaba de los grandes reinos mundiales, empleó el arameo.
8. El tema. Sin duda, el tema es que Dios rige las naciones de la tierra; los hombres reinan, pero Dios es soberano. Él pone y él quita líderes políticos según sus propósitos y planes. Al mismo tiempo todo lo controla Dios para el bien último de su reino y del pueblo que lo compone. Dios guarda, revela, entrega y libra, y juzga porque es todopoderoso.
Mientras que el orgullo de reyes terrenales con duce a su caída, hay esperanza de libertad para el pueblo oprimido de Dios. Antes de que llegara el reino del Mesías, otros tres imperios mundanales aparte del babilónico se levantarían.
9. El bosquejo. Básicamente hablando, el libro se divide en dos partes: Daniel y sus reyes (Cap. 1-6), y Daniel y sus visiones (7-12).
10. El libro Daniel para hoy.
a. En un sentido, los cristianos somos “exi liados” (Fil. 3:20; 1 Ped. 1:17; 2:11,12). “El mundo no es mi hogar”. El libro Daniel nos enseña cómo los exiliados deben portarse en un mundo hostil: a no ser intimidados por las ame nazas del mundo (3:16-18); a no ser influidos por ofertas mundanas (5:17), y a no ser infectados por las religiones mundanas (6:1-10).
Daniel y sus compañeros se hallaron en diferentes posiciones difíciles: en la corte de un emperador poderoso, en el horno de fuego, y en el foso de los leones.
b. Dios está presente para su pueblo en tiempo de necesidad desesperada. Estuvo pre sen te para los exiliados en Egipto (Ex. 3:7,8), para los exiliados en Babilonia, y para los exiliados de hoy.
c. Podemos saber algunas cosas con respecto al fin del tiempo, aunque no nos toca saberlas todas. ¿Necesitamos saber más? ¿Qué clase de gente somos con lo que sí sabemos (2 Ped. 3:11-15)?

DANIEL 1

1:1 – En el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá — Este año fue el 605 a. C. Compárese Jer. 25:1; 46:2.
Los críticos modernistas (la crítica destructiva) apuntan a este versículo como si fuera una inexactitud, o discrepancia histórica, y prueba que no hay inspiración sobrenatural, porque Jeremías (en 25:1) se refiere al año cuarto de Joacim en lugar del tercero.
Tomando en cuenta los dos métodos de fe char a los reyes babilonios y a los palestinos, no hay contradicción. Jeremías, escribiendo en Pa­lestina, data el reinado de Joacim desde el tiempo de su acceso al trono. Pero Daniel, escribiendo en Babilonia, sigue la costumbre de allí de datar el reinado del rey, no desde el año del acceso al trono, sino desde el año completo que seguiría a ése del acceso al trono. (El método babilonio tiene que tomarse en cuenta al comparar 1:5 con 2:1; allí lo comentaremos).
Joacim, el rey decimoséptimo de Judá, fue establecido rey sobre Judá por Faraón Necao de Egipto (2 Crón. 35:20). Fue rey malo ante los ojos de Jehová. En el cuarto año de su reinado, fue hecho súbdito de Nabucodonosor, y tres años después se rebeló contra él. Su hijo, Joaquín, le sucedió. Consúltense 2 Crón. 36:5-10; 2 Reyes 23:36—24:9; Jer. 22:18,19; 36:30; 46:2.
– vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió – Aquí Nabucodonosor por anticipación (prolepsis) es llamado “rey”; en realidad en el momento aquí referido todavía no era rey, sino el general del ejército babilonio y corregente con su padre, Nabopolasar, el fundador del imperio neobabilónico (625 a 605 a. J.). (Los críticos destructivos hacen gran caso de que Daniel aquí llame “rey” a Nabucodonosor cuando en rea lidad todavía no lo era. Para ellos esto era gran equivocación).
Nabucodonosor, después de su victoria sobre Necao en Carquemis (cerca de mayo o junio del 605 a. C.), continuó su conquista hacia el sudoeste, tomando ciudades de Palestina. Llegó a Jerusalén y la sitió (2 Reyes 24:1; 2 Crón. 36:5-7).
Cuando su padre, Nabopolasar, murió en agosto de 605 a. C., Nabucodonosor regresó a Babilonia, sin haber tomado totalmente a Je ru salén. El día 6 de sep tiembre, recibió el trono en Babilonia.

1:2 — Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá – Nótese la referencia a la Providencia de Dios en este evento. El tema del libro Daniel es que Dios rige los reinos de los hombres. En este versículo vemos el principio de este tema. Dios reina a nivel individual como nacional (1:9,17; 2:21,37; Jer. 27:5,6). Al enfocarnos en la vida de Daniel, no nos olvidemos de Dios. En este capítulo se nos habla de la soberanía de Dios (ver. 2), su vindicación (vers. 8,14,15), su providencia (ver. 9), y su superioridad (vers. 17,20). Dios usó al poderío babilónico para castigar a los judíos idólatras; Nabucodonosor fue instrumento en manos de Dios (Jer. 25:9).
Sobre Joacim, véanse los comentarios en el ver. 1.
– y parte de los utensilios de la casa de Dios – Véanse 1 Reyes 7:48-51; 2 Reyes 20:13; 24:13; 25:13-16. El hecho de traer estos utensilios y artículos a Babilonia atribuiría la victoria a las deidades babilonias.
Estos utensilios después fueron profanados por Belsasar (5:1-4). Luego, fueron devueltos a su propio lugar por Ciro y Darío (Esdras 1:7-11; 6:5).
– y los trajo a tierra de Sinar — Sinar es nombre dado a la Baja Mesopotamia. Véanse Gén. 10:10; 11:2; 14:1,9; Jos. 7:21 (hebreo, “manto de Sinar”, Ver. BLA), Isa. 11:11; Zac. 5:11.
– a la casa de su dios, y colocó los utensilios en la casa del tesoro de su dios — Su dios era Marduc, también llamado “Bel”, el dios principal del panteón babilónico, y que corresponde al Zeus griego y al Baal fenicio. Babilonia tenía una variedad de deidades. Véase Isa. 46:1.

1:3 –Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos -– Los jefes, u oficiales (Ver. BLA), pudieron haber sido o eunucos (varones castrados), u oficiales de la corte. En Gén 37:36; 39:1; se encuentra la misma palabra hebrea (saris), y sabemos que Potifar era hombre casado. Probablemente Aspenaz era eunuco. No hemos de concluir que necesariamente Daniel haya sido eunuco, aunque esto es una posibilidad (Isa. 39:7; 2 Reyes 20:17,18). 2:17 también menciona, referente a la casa de Daniel, solamente los tres compañeros jóvenes; nada de esposa ni hijos. Por otro lado, Ezeq. 14:20 indica la posibilidad de que Daniel haya tenido hijos.
Los reyes orientales tenían harenes con sus eunucos que cuidaban a las mujeres en ellos; por ejemplo, 2 Reyes 9:30-32.
El hombre eunuco no podía entrar en la asamblea de Jehová (Deut. 23:1). Sin embargo, al reino del Mesías el eunuco sí tendría acceso (Isa. 56:1-5; Hech. 8:38).
– que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes – Hubo tres deportaciones de judíos a Babilonia. Ésta fue la primera, predicha por Isaías unos 150 años antes.
Algunos ven aquí referencia a tres grupos diferentes de personas: hebreos, familiares de reyes, y nobles. Otros ven una sola categoría de personas, todas de nobleza y de sangre real. Josefo, el historiador, afirma que Daniel y sus tres amigos (ver. 6) eran familiares del rey Sedequías.
Nabucodonosor quiso tener en su derredor diplomáticos jóvenes y talentosos de diferentes culturas para compartir ideas y hasta revelar sueños, todo para el beneficio de su imperio.

1:4 — muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos — Aquí vemos que Nabucodonosor requería siete cualidades para quiénes constituyeran los diplomáticos o consejeros de su corte. Son tanto cualidades exteriores como interiores. Las cualidades espirituales de Daniel y sus amigos se notan más abajo, versículos 8 y sig.
En aquel tiempo, los babilonios eran hombres eruditos en la matemática, la astronomía, y la medicina. Ellos poseían una biblioteca inmensa de literatura escrita en tablillas de barro, sobre una área vasta de disciplinas, incluyendo reli gión, obras científicas, y obras literarias. Entre dichas obras existían tablillas que hablaban de la creación y del gran diluvio. (Los babilonios ha bían heredado una biblioteca grande del rey asirio, Asurbanipal, 668 a 626 a. C.).
Nabucodonosor quiso adaptar a estos pri sioneros escogidos a la cultura babilónica para lograr así una fidelidad a su reinado, una buena dirección del imperio, y tal vez para facilitar la conquista de más países. Compárese Hech. 7:22.
La lengua de los babilonios era akadian (de Akad, la región baja de Mesopotamia), y se escribía de manera cuneiforme (= cuña, forma).
El término “caldeos” aquí se usa en sentido étnico para designar a los habitantes de toda Babilonia. (Compárense 5:30; 9:1; Isa. 13:19; 47:1; 48:14). Más tarde (2:2,4) se usa para indicar un sector de eruditos, astrólogos, o sabios, en Babilonia.

1:5 — Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía – Esta ración diaria de comida para Daniel y sus compañeros o incluía comida inmunda según la enseñanza en Levítico, o algo sacrificado a ídolos.
En lugar de “comida”, dice la Ver. ASV, “dainties”; o sea, “comida exquisita o delicada”. La Ver. MOD dice, “manjares delicados”.
Véase ver. 8, comentarios.
– que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey — Aquí el verbo “criase” en la Ver. ASV se traduce “fueran nutridos”; La Ver. MOD dice, “mantuvieran”, y la Ver. LBA dice, “educaran”.
Esta educación o crianza incluía tanto lo fí sico (compárese Isa. 1:2) como también lo inte lectual (considérese 2 Reyes 10:6). En Babilonia ya se había desarrollado un número de ciencias, tales como la matemática, la medicina, la taxonomía, la química, la metalurgia, la teología, la astronomía, la arquitectura, la lingüística, la agricultura, la meteorología, y la agronomía. El propósito de este régimen del rey fue muy pragmático y posiblemente psicológico, pues las cosas exquisitas de su mesa real tenderían a suavizar moralmente a la persona extranjera (co m párense Sal. 141:4; Prov. 23:1-3; Apoc. 18:14). La educación en las maneras y conocimientos babilónicos servirían para con vertir a la persona en una verdadera babilonia (ser “caldeanizada”). Así desapa re cerían en gran parte las culturas aje nas en el imperio.
Los educados así, entre los que fueron lle vados cautivos de Palestina, al fin de su período de educación estarían al servicio del rey de Ba­bilonia.
Véanse 1:19; 2:48-49; 2 Reyes 20:18; Isa. 39:7. Al estar al servicio del rey de Babilonia, en tareas elevadas, estarían al servicio del Rey de los cielos.

1:6 — Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá — Estos nombres daban honor a Jehová Dios. Sus sig­nificados son: “Dios es mi Juez” (Daniel), “Dios ha sido misericordioso” (Ananías), “¿Quién es lo que Dios es?” (Misael), y “Jehová ha ayudado”(Azarías).

1:7 — A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego — Ya que creían los babilonios que habían conquistado a los hebreos, cambiaron los nom bres de éstos para honrar a sus dioses. Compárense 2 Reyes 23:34; 24:17; Ester 2:7. Sin duda este proceso tuvo por fin hacer que estos jóvenes asimilaran la cultura babilónica y borrarles su trasfondo hebraico. Nótense los comentarios en el ver. 5 sobre esto. Aunque éstos se acomodaron a la cultura y a los conocimientos del país, siguieron fieles a su fe en Jehová Dios.
Los significados de estos nombres son: “Protege su vida” (Beltsasar) (véase 4:8), “Mandamiento de Aku”—el dios de la luna (Sadrac), “¿Quién es lo que Aku es?” (Mesac), y “siervo de Nebo” (Abed-nego).
Entre los antiguos hallamos que el nombre dado a la persona no solamente era para identificación sino también para indicar su carácter. Al entrar en una nueva época de la vida, muchas veces hubo cambio de nombre. Considérense Gén. 17:5; 41:45; Mar. 3:16,17.
Los versículos siguientes muestran hasta dónde puede un siervo de Dios asimilar la cultura de su derredor.

1:8 — Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía –– Proponer en el corazón es la clave del éxito espiritual. Daniel es hombre resuelto y decisivo. Es impelido por los principios de justicia, santidad y fe, sin importar en qué lugar del mundo esté él. Como no le afectó a José su exposición a la cultura de Egipto, tampoco deja Daniel ser influido por la de Babilonia. Sobre “propósito”, compárense 3:14 (¿Fue de propósito?, Ver. MOD); Rut 1:18; Hech. 11:23; Luc. 16:4; 21:14; 1 Cor. 9:23; 2 Cor. 9:7; 2 Tim. 1:12; 3:10. Los jóvenes que determinan en su corazón de una buena vez lo que van a ser y cómo van a actuar en la vida, no tienen problema cuando llegan a la encrucijada ni cuando sus iguales sociales les tientan a hacer el mal. El momento de la crisis es demasiado tarde para hacer decisiones; ellas deben ser hechas de antemano por medio del propósito de corazón.
– pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse – Daniel no es fanático ni ascético. Pero no va a rendir respeto alguno a la idolatría representada en comer y beber lo que se ofrece a dioses paganos. (Él sabe y lo sabemos nosotros los cristianos hoy en día, que Jehová es el único Dios, Deut. 4:35). Consúltense Éxodo 34:15; Oseas 9:3; 1 Cor. 10:19-21.
Con cortesía, honestidad y franqueza hace su petición. La palabra hebrea, traducida “pidió”, es palabra fuerte; se emplea en 2 Sam. 12:16 (“rogó”). Daniel habla con toda seriedad, dando la razón de por qué hace tal petición.
No se le hizo fácil a Daniel hacer esta petición. ¿Por qué? Porque era ley comerlo, la deso bediencia traería castigo y le quitaría esperanza de promoción; era comida y bebida deseables; él estaba lejos de su tierra, de parientes y amigos, y dado que Dios le había puesto en esta situación, uno pensaría que por eso no sería necesario obedecer a Dios en este caso.
Al parecer Marduk era el dios victorioso sobre los hebreos, pero Daniel no anda según las apariencias. No pregunta: ¿Dónde está Dios? Si va a sufrir, será por haber hecho el bien. Véase 1 Ped. 3:17. Los israelitas habían pecado y Dios estuvo castigándoles, y muchas veces los inocentes sufren por los pecados de los cul pables. Pero las pruebas de la fe traen buenos resultados (Sant. 1:2-4; 1 Ped. 1:6,7; y luego 4:19). En los propósitos de Dios, como José estuvo en Egipto para preservar al pueblo de Israel, así Daniel estuvo en Babilonia para lograr el mismo fin.
1:9 — Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos — Daniel proporciona el propósito de corazón, y Dios proporciona en la mente del jefe de los eunucos la gracia y la buena voluntad. Nótese cómo obra la Providencia de Dios (véase el ver. 2). Considérese Prov. 16:7.

1:10 — y dijo el jefe de los eunucos a Daniel: Temo a mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él vea vuestros rostros más pálidos que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza — El jefe de los eunucos sabe que desobedecer al rey significa muerte (como veremos en el caso del horno de fuego, Cap. 3:19 y sig.). Aunque respeta la expresión de buen carácter de parte de Daniel, es movido por el miedo que le tiene al rey. La diferencia entre él y Daniel es que él teme al rey Nabucodonosor y Daniel a Jehová Dios, el Creador del cielo, la tierra, el mar, y de todo lo que en ellos hay.
La mención aquí de “los muchachos” da a entender que Daniel y sus tres compañeros no son los únicos jóvenes exiliados de Palestina. Véanse también los vers. 6, y 15, “entre éstos” y “otros muchachos”.

1:11 — Entonces dijo Daniel a Melsar, que estaba puesto por el jefe de los eunucos sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías — Nuestra versión translitera la palabra hebrea, haciendo nombre propio de ella: Melsar. El texto hebreo emplea el artículo definido, “el melsar”; así que no es nombre propio sino significa “el mayordomo”. La Ver. ASV, dice “steward” (mayordomo), la BLA, “mayordomo”, y la MOD, “ayo”. Este servidor está bajo órdenes de Aspenaz.

1:12 — Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber — Daniel y sus compañeros están dispuestos a sujetarse a prueba; son personas dedicadas a sus principios. Los diez días bastarán para demostrar los efectos diferentes causados por comer legumbres y beber agua y los efectos que la comida rica (con todo y grasa) y el vino del rey causarán. Al mismo tiempo, este tiempo corto no levantará sospecha de parte del rey al estar éstos en su dieta vegetariana. La palabra hebrea aquí, traducida “legumbres”, significa lo que es producido de semillas sembradas (es decir, hierbas, vegetales, cereales), y se emplea en la Biblia solamente en este versículo y en el 16.

1:13,14 — Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas. Consintió, pues, con ellos en esto, y probó con ellos diez días — Esta es la propuesta de Daniel. El mayordomo no responde al rey, sino solamente al jefe de los eunucos, y por eso no corre el mismo riesgo que corre su patrón. Consiente, pues, con ellos. Se les hará la prueba de poco tiempo.
1:15 — Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comían de la porción de la comida del rey — ¡Pasan la prueba! Es fácil creer que Dios intervino con su Providencia, honrando así la determinación de estos jóvenes de no violar los mandamientos de su Dios, Jehová. ¡Dios es glorificado! La dieta rica del rey produce muchachos más corpulentos, pero no más saludables. (Hay quienes creen equivocadamente que entre más gorda está la persona, más saludable es).

1:16 — Así, pues, Melsar (el melsar, o mayordomo) se llevaba la porción de la comida de ellos y el vino que habían de beber, y les daba legumbres — Siguen estos jóvenes con su dieta agradable a Dios; ya no se les ofrece otra cosa. Seguramente de día en día el melsar, el mayordomo, está al tanto de la situación, a ver si todo sigue bien, según el plan.

1:17 — A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias – Compárese ver. 4.
Otra vez vemos en obra la Providencia de Dios. (Véanse los vers. 2 y 9, comentarios). ¡”Dios les dio”! Les toca a ellos, como a nosotros, andar por fe (2 Cor. 5:7), y a Dios proveer la dirección, el cuidado, y las bendiciones con qué trabajar.
– y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños — Dios le dio este don sobrenatural, aparte de los dones milagrosos de co­nocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias. Dios les capacitó para los planes y obras que él tenía para el futuro.
Dios escogió a Daniel para que fuera su pro feta, portavoz del Dios del cielo y de la tierra. Jesús le llamó profeta (Mat. 24:15). Jeremías profetizaba en Palestina, Ezequiel en Babilonia entre los judíos, y Daniel en la corte de Babilonia. Dios no se había olvidado de su nación ni del pueblo que tenía entre las naciones gentiles.
La interpretación de sueños no le vino a Daniel automáticamente (2:17 –19).
1:18 — Pasados, pues, los días al fin de los cuales había dicho el rey que los trajesen, el jefe de los eunucos los trajo delante de Nabucodonosor — Ya es tiempo de graduarse de los tres años de “escuela” (ver. 5). Ya son hombres maduros y preparados en su carrera. Nótese Prov. 22:29.

1:19 –Y el rey habló con ellos – Se someten a un examen oral.
– y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías – Éste es el resultado del examen. Los cuatro sobresalen entre los demás; se destacan en aquel entrenamiento por encima de los demás jóvenes del grupo de exiliados.
– así, pues, estuvieron delante del rey — El propósito del entrenamiento, “presentarse de lan te del rey”, ver. 5, llega a su realización o cumplimiento en las personas de Daniel, Ananías, Misael, y Azarías, gracias a la fe de ellos y a la intervención divina.

1:20 — En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino — La habilidad intelectual de los cuatro jóvenes hebreos (ahora con tres años más de edad) es probada repetidas veces, y siempre el rey los halla muy superiores a todos los magos y astrólogos en el reino.
La expresión “diez veces” no ha de tomarse literalmente. El hebreo literal dice, “diez manos”, figura que significa algunos, o muchos.
Los “magos” eran escribas sagrados, diestros en las artes ocultas (2:2,10,27; 4:7,9; Gén. 41:8,24; Éxodo 7:11,22; 8:7,18,19; 9:11). En lugar de “astrólogos”, la Ver. BLA dice, “encantadores” y en una nota adicional dice, “lit. sacerdotes adivinos”. Las versiones ASV, MOD, y RVA dicen, “encantadores”. La Ver. LBL dice, “adi vinos”.

1:21 — Y continuó Daniel hasta el año primero del rey Ciro – Véanse Isa. 44:24-28; Esdras 1:1-4. De Ciro dice Dios, “mi pastor”. Ciro cumplió esta profecía de Isaías. Ciro hizo caer a Babilonia en el año 539 a. C., y así llegaba a su término el cautiverio de 70 años de los judíos (desde 606 hasta 536 a. C.) El verso quiere decir sencillamente que Daniel continuó en actividad hasta el fin del período babilónico, en el cual él tuvo su principio. El vivió todo el período del cautiverio. Éste es el punto aquí.
Dado que 10:1 dice que “En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel”, la escuela crítica (de modernistas incrédulos, que no creen en la inspiración verbal de las Escrituras), pretende hallar una contradicción en el libro de Daniel. Pero, como en sus demás ataques contra la Palabra de Dios, aquí también fallan. Los dos pasajes tienen dos propósitos distintos. El de 1:21 se explica arriba. En 10:1 se trata algo en relación con un imperio diferente, el pérsico. En 1:21 no se afirma que Daniel haya continuado solamente hasta el año primero del rey Ciro. ¡La idea de “solamente” está únicamente en la mente de los incrédulos!

DANIEL 2
2:1 — En el segundo año del reinado de Nabucodonosor — 602 a. C. Véase 1:1, comentarios.
Los críticos radicales con jactancia apuntan a este versículo para afirmar que el libro Daniel tiene contradicciones y que por eso no puede ser libro inspirado. Para ellos 1:1 dice que Nabucodonosor ya era rey, y que aquí se dice que algo pasó en su segundo año, aunque los jóvenes hebreos ya habían terminado sus tres años de entrenamiento. ¡Imposible! Dicen ellos.
Pero no hay ninguna contradicción. En 1:1 Nabucodonosor se llama “rey” por prolepsis (anticipación); es decir; el autor habla de Nabucodonosor como rey, aunque en el momento de la referencia, todavía no había llegado al trono de Babilonia; era nada más corregente con su padre, Nabopolasar.
Cuando murió su padre, Nabucodonosor fue enseguida a Babilonia y fue nombrado rey. Esto fue en septiembre del año 605 a. C. Desde ese evento hasta la primavera del año 604, cuando comenzaba el año nuevo para los babilonios, Nabucodonosor estuvo en su “año de acceso” al trono, y los jóvenes hebreos estuvieron en su primer año de entrenamiento. Desde Nisán (marzo-abril) del año 604 a. C. hasta Nisán del 603, Nabucodonosor estuvo en su primer año de reinado, y los jóvenes en su segundo año de entrenamiento. Desde Nisán del 603 a. C. hasta Nisán del 602, Nabucodonosor estuvo en su segundo año de reinado, y los jóvenes completaron su tercer año de entrenamiento. Ahora que los jóvenes completaron su entrenamiento, du rante este segundo año de ser Nabucodonosor rey en su derecho, sucede lo que ahora se describe.
– tuvo Nabucodonosor sueños, y se perturbó su espíritu — Nótese que la palabra “sueños” es plural. El poderoso Nabucodonosor es perturbado por sueños. El sueño particular de este capítulo (véase el ver. 3, “he tenido un sueño”) no fue ordinario, sino terrible.
La mano de Dios estuvo en este sueño. Por medio de él Dios exaltaría a Daniel, nombraría los imperios siguientes que tendrían que ver con la introducción del reino del Mesías en que se salvarían judíos y gentiles, y proyectaría cómo habría de establecer un reino que jamás sería destruido.
Un sueño semejante ocurrió a Daniel en el Cap. 7 con variaciones (cuatro bestias en lugar de cuatro partes de una imagen).
– y se le fue el sueño — Ya no podía dormir normalmente. Compárese 6:18.

2:2 — Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey – Éstos son hombres diferentes. El término “caldeos” en este contexto se usa en sentido limitado, refiriéndose a ciertos hombres sabios que seguían la filosofía de que el movimiento de las estrellas determina los eventos de la historia y los destinos de los hombres. Véase 1:20, comentarios. Nabucodonosor perdió su tiempo con estos hombres.

2:3 — Y el rey les dijo: He tenido un sueño, y mi espíritu se ha turbado por saber el sueño — Aunque recordaba el hecho de haber tenido el sueño, no pudo recordar los particulares de él.
Algunos afirman que Nabucodonosor nada más quería probar a los sabios, fingiendo no recordar nada del sueño, pero las palabras de Daniel no permiten tal conclusión. Este rey buscaba alivio para su espíritu turbado. Todo esto fue según el plan de Dios. Nabucodonosor no estuvo sencillamente probando a sus sabios, sino pidiéndoles que le mostraran e interpretaran el sueño para así poder hallar alivio. El no había olvidado el sueño por entero. Véase ver. 5, comentarios sobre el punto.

2:4 — Entonces hablaron los caldeos al rey en lengua aramea — Véase Esdras 4:7. La lengua aramea era una semítica, la oficial en aquel mundo de Babilonia y Asiria hasta el tiempo de los griegos. Desde este versículo hasta 7:28, este libro de Daniel está escrito en arameo. El resto está escrito en hebreo. Lo más probable es que Daniel haya empleado esta lengua en esta sección de su libro porque los asuntos tratados tienen que ver con los de la corte. El resto del libro tiene que ver más bien con el destino de los hebreos y asuntos relacionados con el pueblo de Dios.
– Rey, para siempre vive; dí el sueño a tus siervos, y te mostraremos la interpretación — ¿Qué más podían decirle, ya que el hombre, sin la intervención de Dios, no puede saber la mente de otro? Los hombres, con toda su supuesta sabiduría, no pueden tomar el papel de Dios. Ahora, si el rey les hubiera descubierto el sueño con todas sus partes, habrían podido aplicar sus artes para fabricar una interpretación que sin duda hubiera sido a favor del rey, para congraciarse con él.

2:5 — Respondió el rey y dijo a los caldeos: El asunto lo olvidé; si no me mostráis el sueño y su interpretación, seréis hechos pedazos, y vuestras casas serán convertidas en muladares — Nuestra versión deja la impresión de que el rey había olvidado el sueño completamente; pero no fue así. Recordaba el sueño en parte, pero no todo el cuadro en detalle. Lo que dijo a los caldeos se expresa así en las siguientes versiones buenas: “La palabra ha salido de mí” (ASV); “Es cosa resuelta de mi parte” (MOD); “Mis órdenes son firmes”, o “La palabra se ha ido de mí” (LBA); “De mi parte el asunto está decidido” (RVA); “No olviden lo que tengo decidido” (LBL). La misma idea sale en el ver. 8, y según nuestra versión el texto dice, “el asunto se me ha ido”. El asunto que se había ido de él fue el mandamiento de mostrar el sueño (vers. 2,3), y no el sueño mismo.
El rey se expresa con furor al oír la respuesta de los sabios. Desesperadamente buscaba tener el contenido del sueño declarado en detalle y todo interpretado. Amenaza con muerte a los sabios si no lo hacen. Los reyes babilonios eran conocidos por su crueldad hacia sus enemigos. (Hasta la fecha hay leyes entre los árabes que demandan la desmembración en ciertas clases de crimen).

2:6 — Y si me mostrareis el sueño y su interpretación, recibiréis de mí dones y favores y gran honra. Decidme, pues, el sueño y su interpretación — Bienes materiales y posiciones de gran honor esperan a los sabios si muestran e interpretan el sueño. De nuevo sale de Nabucodonosor la orden de que le digan el sueño y su interpretación.
Este sueño salió de Dios. Perturbó mucho al rey. Por este suceso, Dios va a probar al mundo que sólo él sabe los secretos del corazón del hombre (Sal. 44:21), que solamente las personas a quienes él revele los secretos pueden revelarlos juntamente con el significado de todo el asunto. Estas per sonas son sus profetas inspirados. (Compárese 1 Cor. 14:24,25). En este caso en particular, Dios va a probar a Nabucodonosor, como también a otros, que la interpretación del sueño de parte de su profeta Daniel es genuina y verdadera porque ¡Daniel va a revelar el sueño mismo!

2:7 — Respondieron por segunda vez, y di jeron: Diga el rey el sueño a sus siervos, y le mostraremos la interpretación — Haciendo uso de un término humilde (“siervos”), con cortesía vuelven a hacer al rey su súplica (v. 4). Ellos están admitiendo que no tienen la capacidad de declarar los secretos del corazón humano. Pero, ¡Dios sí puede! y está para hacerlo por medio de su siervo Daniel.

2:8 — El rey respondió y dijo: Yo conozco ciertamente que vosotros ponéis dilaciones, porque veis que el asunto se me ha ido -– El asunto (la orden del rey que salió de él, de que los sabios le mostraran e interpretaran el sueño, bajo pena de muerte, véase v. 5, comentarios) está delante de los sabios, y buscan tiempo (“ganar tiempo”, Ver. LBA; nota: literalmente, comprar tiempo) porque saben que no pueden cumplir con la orden inmutable.

2:9 — Si no me mostráis el sueño, una sola sentencia hay para vosotros. Ciertamente preparáis respuesta mentirosa y perversa que decir delante de mí, entre tanto que pasa el tiempo. Decidme, pues, el sueño, para que yo sepa que me podéis dar su interpretación — La respuesta del rey es lógica. La prueba de la gran capacidad de los sabios para dar la interpretación correcta consiste solamente en revelar el sueño mismo. El rey ya no confía en la capacidad de los sabios; está convencido de que ellos nada más preparan mentiras hasta que pase el tiempo de su presente humor tan agitado y sugiera otra exigencia importante de diferente naturaleza.

2:10 — Los caldeos respondieron delante del rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto del rey — Hablaron la verdad. Pero el asunto va a ser declarado por Jehová Dios. Empleando a un siervo suyo, Daniel, Dios lo va a hacer. Él sí puede. Dios tiene el mando de todo de este gran universo porque él es quien lo hizo.
– además de esto, ningún rey, príncipe ni señor preguntó cosa semejante a ningún mago ni astrólogo ni caldeo — Y ¿qué importa? ¿No reclaman ellos poder pronosticar y predecir por medio de leer las estrellas? ¿No es esto poder sobrenatural? No se consideran hombres ordinarios. Si en realidad poseen tanto poder y sabiduría, ¿qué les quita que no revelen al rey su sueño? ¿Por qué reclaman poder hacer lo que ahora admiten no poder hacerlo?

2:11 — Porque el asunto que el rey demanda es difícil, y no hay quien lo pueda declarar al rey, salvo los dioses cuya morada no es con la carne — Sus palabras aquí expresan su creencia en poder sobrenatural, aunque es el politeísmo lo que gobierna sus mentes. Hay poder más allá del poder limitado del hombre. Los babilonios eran muy religiosos y temerosos de los espíritus malos. Pero estos magos no apelan a sus muchos dioses para recibir el poder necesario para cumplir con el mandato del rey y así salvar sus vidas de la muerte. ¿Por qué no? ¿Sus dioses no tienen poder para oír y contestar las plegarias de sus seguidores?
Ellos reclaman poder interpretar infaliblemente el sueño (cosa que en sí es actividad sobrenatural porque ningún hombre sabe lo que el mañana va a traer), pero niegan poder declarar un sueño no narrado. Admiten que esto sólo lo pueden hacer los dioses que no habitan la tierra. ¿No pueden, pues, desde el cielo, ayudar a sus seguidores en un caso tan urgente? ¿Son tan impotentes sus dioses?
Al estar hablando con el rey, ¡en su medio está el hombre (un extranjero vencido en guerra) que pronto va a declarar el sueño (por medio del poder de Jehová Dios todopoderoso)! Él sí oye y contesta oraciones; los dioses de ellos tienen oído pero no oyen, tienen boca pero no hablan.

2:12 — Por esto el rey con ira y con gran enojo mandó que matasen a todos los sabios de Babilonia –- Los caldeos no pueden funcionar según su profesado oficio; no pueden cumplir con sus reclamaciones exaltadas de poder. Además de eso, dejan mala impresión a la inteligencia del rey y perjudican el derecho del rey. Esto enfurece al rey quien manda que sean muertos.

2:13 — Y se publicó el edicto de que los sabios fueran llevados a la muerte; y buscaron a Daniel y a sus compañeros para matarlos -– El edicto del rey se hace público y el proceso se pone en pie. Primero hay que juntar a todos los sabios para ejecutar el edicto. Por eso Daniel y sus compañeros también son buscados. Aunque no son propiamente de los “caldeos” (véase ver. 2, comentarios), son parte de los consejeros de la corte y el rey los considera como grupo propio. Algunos creen que ya se había comenzado la matanza de algunos de los sabios, pero los vers. 24 y 48 me indican que no.
2:14 — Entonces Daniel habló sabia y prudentemente a Arioc, capitán de la guardia del rey, que había salido para matar a los sabios de Babilonia — No hay demostración de desesperación de parte de Daniel frente a esta crisis. Confía en Dios para que se solucione el problema. Su manera de hablar es la que caracteriza al humilde hombre de Dios.

2:15 — Habló y dijo a Arioc capitán del rey: ¿Cuál es la causa de que este edicto se publique de parte del rey tan apresuradamente? Entonces Arioc hizo saber a Daniel lo que había –- Sin duda la Providencia de Dios obró en este encuentro entre Daniel y Arioc, y en esta conversación entre los dos. Se implica que Daniel y sus compañeros no formaban parte de la asociación de los “sabios” de Babilonia, pues no tenían información directa acerca del edicto.
2:16 — Y Daniel entró y pidió al rey que le diese tiempo, y que él mostraría la interpretación al rey –- La conducta tan excelente de Daniel a través del tiempo, y su modo de hablar y portarse en esta ocasión, indudablemente contribuyeron al permiso que se le otorgó de entrar a la presencia del rey para hacer su petición. Hay que recordarse que el rey está muy airado con los “sabios” (v.12).
La frase “le diese tiempo” bien puede traducirse, “le señalara un tiempo” (para dar la interpretación del sueño). Vemos en el versículo 18 que Daniel y sus compañeros usan su tiempo para orar a Dios.

2:17,18 — Luego se fue Daniel a su casa e hizo saber lo que había a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros, 18 que pidiesen misericordias del Dios del cielo sobre este misterio, a fin de que Daniel y sus compañeros no pereciesen con los otros sabios de Babilonia –- Daniel y sus compañeros se unen para pedir que Dios tenga misericordia de ellos y de los sabios de Babilonia. Hace su petición al que es el Dios sobre los cielos, al que hizo el sol, la luna y las estrellas (Éxodo 20:11) que los babilonios adoraban. Jehová Dios está sobre todos los dioses fabricados por los hombres en sus imaginaciones. Es Dios de misericordias (véanse 9:9; Neh. 9:17). Dios oye nuestras plegarias (Sal. 145:18,19; Salmo 20).

2:19 — Entonces el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo -– Dios todo lo sabe y todo lo controla, y por eso todo lo puede revelar. En el plan de Dios es tiempo de revelar la información que el sueño de Nabucodonosor encubre. Dios escoge el tiempo en qué hacer alguna revelación y el agente por el cual hacerla.
El Dios de misericordia ahora dispensa mise ricordia a Daniel, a sus tres compañeros, y a los “sabios” de Babilonia, al revelar en visión (no en sueño) el sueño que tuvo Nabucodonosor y la interpretación de él.
La reacción de Daniel, recipiente de la misericordia de Dios, es una de adoración al bendecir a Dios, la fuente de toda bendición y buena dádiva (Sant. 1:17). (Hay una cosa de que es capaz todo hombre en el mundo; a saber, estar agradecido y expresarlo). Daniel no fue ingrato; muchos sí lo son. Piden a Dios, reciben, y luego enseguida se olvidan de Dios. Compárese Luc. 17:11-19.

2:20 — Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría –- Bendecir el nombre de Dios es bendecir la persona de Dios. La alabanza de Dios que sigue nos sirve de excelente muestra para cuando nosotros oremos.
Compárese la oración de bendición de Da vid en 1 Crón. 29:10 y sig. Véase Job 12:13-25.

2:21 — El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes — Véase Jer. 27:5-8.
– da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos -– Compárense 1 Reyes 3:9; 4:29-34; Sant. 1:5.

2:22 — El revela lo profundo y lo escondido –- Para el ser humano lo que es más allá de su capacidad de descubrir, Dios lo puede revelar. ¡Qué glorioso es nuestro Dios que “no está lejos de cada uno de nosotros” (Hech. 17:27).
Véanse vers. 19, 28; Job 12:22.
– conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz –- Véanse Sal. 139:12; Isa. 45:7; Jer. 23:23,24.

2:23 — A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza -– Daniel expresa su profunda gratitud al “Dios de mis padres”, una expresión de reverencia. Dios le había dado sabiduría y fuerza, comenzando con la educación que él, Daniel, había recibido como hijo en la casa, y luego con los dones que le dio directamente (1:17).
– y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey -– Véanse vers. 18,29,20; Sal. 21:2,4. Dios contestó la oración de Daniel, revelando el asun to a él como también a los otros tres con él. ¡Qué grande fue esta revelación, pues salvó la vida de ellos y también la de todos los magos del imperio.

2:24 — Después de esto fue Daniel a Arioc, al cual el rey había puesto para matar a los sabios de Babilonia, y le dijo así: No mates a los sabios de Babilonia; llévame a la presencia del rey, y yo le mostraré la interpretación -– Para poder entrar a la presencia del rey, Daniel tuvo que llegar primero con Arioc. Véanse vers. 14 y 25. Ahora le dice que no destruya a los sabios de Babilonia, pues ya puede declarar el sueño del rey y dar la interpretación de él.
Véanse vers. 12,13; compárese Hech. 27:24.

2:25 — Entonces Arioc llevó prontamente a Daniel ante el rey, y le dijo así: He hallado un varón de los deportados de Judá, el cual dará al rey la interpretación –- Considerando la disposición del rey, Arioc procede con prisa. Compárese Gén. 41:14. Se da méritos por la so lución del problema: “Yo he hallado…”. En realidad la solución del problema la proporcionó la Providencia de Dios.
2:26 — Respondió el rey y dijo a Daniel, al cual llamaban Beltsasar – Véanse 1:7; 4:8; 5:12.
– ¿Podrás tú hacerme conocer el sueño que vi, y su interpretación? — Véanse vers. 3-7.

2:27 — Daniel respondió delante del rey, diciendo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey -– Daniel reprende suavemente al rey por haber pedido lo imposible para el ser humano, y le prepara para lo que va a decir enseguida: Jehová Dios es el único que puede hacer tal cosa, porque todo lo sabe.

2:28 — Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días –- Véanse Gén. 49:1; Núm. 24:14; Isa. 2:2; Miq. 4:1. La frase “los postreros días” puede referirse generalmente a un tiempo más tarde, o específicamente a la era mesiánica. Aquí el alcance de la interpretación se extiende hasta dentro de la era cristiana. Véanse vers. 44,45. Dios tiene el mando de todo.
Ante la presencia del rey que se considera como un dios, y que tiene autoridad sobre la vida de todos sus súbditos, con gran valor y fe en Dios Daniel declara a este pagano que es el Dios de los cielos él que revela el sueño que Nabucodonosor había olvidado, y que le había causado tanta turbación. Dios quiere que este rey sepa acerca de lo que ha de pasar en los días postreros. Todo este suceso es parte del plan de Dios, y no sencillamente una demostración del poder de Dios en un sueño insignificante de un pagano olvidadizo.
– He aquí tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama -– Algunos comentaristas in sisten en que en realidad el rey no olvidó el sueño sino solamente quiso poner a prueba a los sabios. Si el caso hubiera sido así, Daniel habría sido engañado, pues ¡está para declarar al rey el sueño! Pero Dios y Daniel no fueron engañados por alguna maña de humano.

2:29 — Estando tú, oh rey, en tu cama, te vinieron pensamientos por saber lo que había de ser en lo por venir -– Este gran monarca, la cabeza del mundo de aquel entonces, se pone a pensar en el futuro, dada la gran gloria de que dispone. ¡Qué grande es el sueño que Dios le dio!
– y el que revela los misterios te mostró lo que ha de ser -– Daniel describe a su Dios: es él que revela misterios; o sea, secretos. (Sin duda Nabucodonosor comprende que el Dios de Da niel es mucho muy superior a los dioses babilónicos cuyos sabios no pueden revelar el sueño olvidado). Da a entender al rey que este sueño en particular le vino porque Dios quiso revelarle un futuro que alcanzaría seis siglos. El gran esquema de Dios está en marcha.

2:30 — Y a mí me ha sido revelado este misterio, no porque en mí haya más sabiduría que en todos los vivientes, sino para que se dé a conocer al rey la interpretación, y para que entiendas los pensamientos de tu corazón –- El humilde Daniel no se aprovecha de la ocasión para apropiarse gloria (como lo hizo Arioc, ver. 25; compárese Gén. 41:16), sino declara la pura verdad: Dios quiere informar a Nabucodonosor acerca del futuro y para esto hace uso de un siervo suyo para interpretar el sueño que Dios mismo había dado al rey. Dios no necesita de sabios para revelar sabiduría; Dios mismo pro­porciona la sabiduría a la persona para luego hacer uso de ella en su servicio. Dios hizo uso de Daniel porque era hombre fiel y justo, no porque tuviera en sí sabiduría más alta que la de otros seres humanos. Daniel no tuvo control sobre la sabiduría, pero sí sobre la justicia suya. Considérese Ezeq. 14:14.

2:31 — Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible –- El texto no dice que Nabucodonosor vio, sino que veía cuando de pronto pareció la terrible imagen colosal con apariencia de hombre. Queda conmovido, mirándola con gran atención y con el temor que la vista infundía en el rey. Con razón quiere saber la interpretación de este sueño singular.

2:32,33 — La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido –- Desde la cabeza, el centro de la mente, hasta las piernas y los pies, los miembros humildes del cuerpo, desde el oro hasta el hierro y barro, Daniel recuerda al rey la apariencia de la imagen de tamaño extraordinario.

2:34 — Estabas mirando, hasta que una pie dra fue cortada, no con mano –- Daniel sigue recordándole al rey lo que se suscitó en este sueño de acción. Mientras el rey miraba atónito a la imagen terrible y espantosa, entonces ve una piedra (supuestamente de tamaño significante) que fue cortada (de una montaña, ver. 45) de manera sobrenatural (“no con mano”; compárese Col. 2:11). La acción de la roca en este sueño es obra directa de Dios; el sueño no representa algo por casualidad. Ahora, no es la imagen lo que ocupa el centro de interés, sino la piedra.
La figura de “roca”, con referencia a Dios, es una figura común en las Escrituras (Deut. 32:15; Sal. 18:2; Isa. 51:1; etc.). Cristo es la “roca”, el fundamento de su propia iglesia (Mat. 16:18; 1 Cor. 3:11; 10:4).
– e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó –- La gran imagen está en medio de la senda que traza la piedra extraordinaria. Le da a la imagen en sus pies un golpe tan fuerte que la imagen queda hecha, no tan sólo pedazos, sino polvo.

2:35 — Entonces fueron desmenuzados tam bién el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno –- Se describe la completa destrucción de la imagen. Ya no está en evidencia; toda su gloria se desvanece. No queda nada.
– Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra — Ahora lo que toma toda la prominencia es la piedra. Sigue creciendo hasta llenar toda la tierra, superando totalmente la gloria que ocu paba un poco antes la gran imagen tan terrible. Una cosa reemplaza la otra. (Como veremos, esta piedra representa el reino mesiánico). ¡Qué maravilla! Con razón se emocionó el rey al tener este sueño.
2:36 — Este es el sueño; también la interpretación de él diremos en presencia del rey -– Habiendo dado los detalles del sueño, ahora Daniel, el joven judío, procede a interpretarlo en la presencia del gran rey, Nabucodonosor. La interpretación va a darle a entender que Dios tiene un reino que va a dominar a todo reino humano y que esto acontecerá en un período específico de la historia.

2:37 — Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad –- Por la gracia de Dios, Nabucodonosor era el rey supremo de su tiempo, porque es Dios quien quita y pone en referencia a tronos humanos (ver. 21). Dios todo lo controla. Com párese 1 Cor. 15:10.

2:38 — Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro –– Claro es que Daniel habla hiperbólicamente, al decir “dondequiera…”, porque Nabucodonosor no regía literalmente a todo ser humano en la tierra de su tiempo, pero sí lo hacía en todo el mundo de entidades de fuerza e influencia. Hasta este momento del sueño nadie en el mundo le está retando.
De los cuatro imperios mundiales representados por la imagen, Nabucodonosor es el rey del primero. Es la cabeza de oro.
Considérense Jer. 27:5-7; Ezeq. 26:7.

2:39 — Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra –- Daniel no especifica quiénes son estos dos reinos o imperios que seguirán al de Nabucodonosor, pero la evidencia en los capítulos subsecuentes de este libro, juntamente con la historia secular, los identificarán como Medo-Persia y Grecia. Como la plata es inferior al oro, así va a serlo el reino de los medo-persas. El reino de bronce es el griego. Los soldados griegos se vestían con protección de bronce mientras que los persas de uniforme de ropa suave.
El reino medo-persa reemplazó al babilónico en el año 539 a. C., y el griego reemplazó al medo-persa en 333 a. C.

2:40 — Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo –- La interpretación que Daniel está dando profetiza el levantamiento de cuatro imperios mundiales que harán su contribución al “cumplimiento del tiempo” (Gál. 4:4). Ahora, el cuarto imperio ha de ser muy feroz y destructor, como el hierro es más fuerte que los demás metales ya designados en la imagen. Se identificará como el imperio romano que hizo gran uso del hierro en sus armas de guerra. Véase 7:7, comentarios.
2:41 — Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido -– No se fun den el barro y el hierro; es una mezcla sin adhesión. Este cuarto reino iba a tener en sí una debilidad inherente, una división interior, que con el tiempo produciría su desaparición. Mientras tanto conquistaría a muchos pueblos, persiguiendo a muchos con crueldad.

2:42 — Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil -– Roma sería fuerte en sus conquistas, pero al mismo tiempo se debilitaría en gran parte por la mezcla de grupos étnicos que llegarían a formar el imperio.

2:43 — Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro -– Probablemente la referencia aquí es a la migración de tribus del norte (Europa) que se mezclarían con los latinos de Italia. El resultado de esto sería una debilidad que prevendría que Roma siguiera siendo un imperio mundial.

2:44 — Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre –- La frase, “en los días de estos reyes” puede referirse a los reyes de los cuatro reinos, si ellos se consideran como incorporándose todos en uno. La piedra destruyó toda la imagen. Pero históricamente hablando, la frase tiene que entenderse como refiriéndose en particular a los reyes (Césares) del cuarto imperio, el romano.
Este reino va a ser de origen divino y de duración eterna. (No puede ser, pues, reino milenario; es decir, de solamente mil años literales). Los reinos humanos pasan de poder en poder (dejados “a otros pueblos”). Este reino conquista a todo reino humano, no con armas carnales (2 Cor. 10:4,5), sino con el evangelio salvador (Efes. 6:17). Cristo comenzó su conquista en su resurrección de los muertos (Col. 2:15) y la terminará en su segunda venida (1 Cor. 15:23-27).
Este es el versículo de gran controversia en el llamado cristianismo. Los premilenaristas ha blan de un futuro reino romano revivificado o reestructurado, que de repente será terminado por un juicio divino, y que luego será establecido el reino del cielo de mil años de duración. Esto acontecerá en la segunda venida de Cristo, dicen. Para ellos la iglesia no es el reino, sino algún substituto que Cristo establezca en lugar del reino, hasta que vuelva la segunda vez. Esta falsa doctrina tiene a Cristo fallando en su primera venida. Si falló una vez, ¿qué seguridad tenemos de que no falle otra vez?
Jesús predicó que el reino se había acercado (Mar. 1:15), y Juan el bautista afirmaba lo mismo (Mat. 3:2). Ese reino iba a venir con poder du rante la vida de algunos de las personas presentes en la ocasión referida en Mar. 9:1. El día de Pentecostés los apóstoles fueron investidos del poder de lo alto (Luc. 24:49) en la ciudad de Jerusalén (Hech. 2:1-4). Comenzaron a hacer uso de las llaves del reino (Mat. 16:19; 18:1 8) aquel día, predicando los términos del evangelio, y así quedó establecida la iglesia de Cristo (Hech. 2:47). La iglesia y el reino es la misma institución. A la iglesia en Colosas, Pablo dijo que ellos habían sido trasladados al reino del amado hijo de Dios (Col. 1:13). Juan estaba en ese reino (Apoc. 1:9). Santos del siglo primero recibían el reino (Heb. 12:28). La Cena del Señor se toma en la iglesia; se toma en el reino (1 Cor. 11:20; Luc. 22:16-18; Mar. 14:25). Nótese: si el reino todavía no ha sido establecido, según afirman los premilenaristas, ¿por qué toman la Cena del Señor en sus iglesias?
Cristo habló de la iglesia y del reino como una sola institución (Mat. 16:18,19). Los cristianos reinan ahora (Apoc. 1:6, “nos hizo reyes”; 5:10, “nos has hecho reyes”, y por eso el texto correcto dice, “reinamos sobre la tierra”). Los tesalonicenses habían sido llamados por el evangelio (2 Tes. 2:14) al reino (1 Tes. 1:12).
Cristo ascendió a los cielos para recibir su reino (Luc. 19:12), y está reinando ahora, y reinará hasta que destruya la muerte (1 Cor. 15:25), cosa que sucederá en el día de la resurrección.
Los premilenaristas fallan porque no ven la natu raleza espiritual del reino. Todo lo interpretan física y literalmente, que como la piedra dio violentamente contra la imagen, dicen, así en la segunda venida de Cristo habrá una batalla catastrófica y violenta en Armagedón (Apoc. 16:16), llevada a cabo con armas carnales de guerra moderna. Ignoran que la imagen del sueño de Nabucodonosor fue una figura con aplicación espiritual. ¿Qué dijo Cristo a Pilato? “Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí”.

2:45 — de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación -– Nabucodonosor había deseado saber acerca del futuro con referencia a su gran poderío en Babilonia, y Dios le dio este sueño, y luego a su tiempo y a su manera dio la interpretación. Por su siervo Daniel, Dios reveló la gran verdad de la venida del reino de Cristo (la piedra) de origen divino, en el cumplimiento del tiempo (Gál. 4:4), el cual en batalla espiritual vencería a todo reino humano dirigido por sabiduría humana y terrenal. Jesucristo ganará la batalla (espiritual) por la simple razón de que “es Señor de señores y Rey de reyes” (Apoc. 17:14).
Sobre la frase “en lo por venir”, véase ver. 28, comentarios.
Daniel, por haber recordado al rey el sueño y por haber dado la interpretación, bien puede aseverar que todo lo que ha dicho es verdadero, cosa que Nabucodonosor no puede negar, ni quiere.

2:46 — Entonces el rey Nabucodonosor se postró sobre su rostro y se humilló ante Daniel, y mandó que le ofreciesen presentes e incienso –- El rey a quien se le llama “rey de reyes” (ver. 37) ahora se postra sobre su rostro; se encuentra humilde frente a la gran revelación que Daniel acaba de darle.
En lugar de la frase “se humilló”, otras versiones buenas dicen “se postró”, o “adoró” (a Daniel). La escuela crítica censura a Daniel aquí por aceptar adoración, cosa que rehusó el apóstol Pedro, dicen (Hech. 10:25,26). Afirman que su reacción no se comporta con la de una persona de las reclamaciones de Daniel. Pero su censura no se justifica. El texto aquí no dice nada en cuanto a reacción de parte de Daniel; dice solamente que Nabucodonosor reaccionó de tal y tal manera.

2:47–El rey habló a Daniel, y dijo: Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio –- Véase ver. 28. Solamente Dios de los cielos pudo ha cerlo, y lo hizo por medio de su siervo, Daniel.
La confesión de Nabucodonosor no sube más allá del nivel del politeísmo. Nada más reconoce que el Dios de Daniel pudo hacer algo que los dioses babilonios no pudieron hacer. Nótese que en los vers. 46-49 se interesa más en Daniel que en Dios. Sus gestos benignos faltan en substancia verdadera.

2:48 — Entonces el rey engrandeció a Daniel, y le dio muchos honores y grandes dones, y le hizo gobernador de toda la provincia de Babilonia, y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia –- El rey cambia de genio; estuvo muy airado; ahora, placentero. Cumple con su promesa (ver. 6). Engrandece a Daniel en gran manera, pero en realidad fue la gracia de Dios que dio vida a Daniel, a sus tres amigos, y a todos los sabios de la corte para que no perecieran en el furor del rey (ver. 13).
Engrandecido, Daniel continúa en la corte de Babilonia con la misma fidelidad e integridad de antes, dejando que su vida diaria, bajo cualquier circunstancia, glorifique a Dios.

2:49 — Y Daniel solicitó del rey, y obtuvo que pusiera sobre los negocios de la provincia de Babilonia a Sadrac, Mesac y Abed-nego; y Daniel estaba en la corte del rey –- Daniel no se olvida de sus amigos. Contrástese Gén. 40:23. Los hombres del mundo buscan lo propio suyo; el hombre de Dios no es egoísta (Fil. 2:20).
Los reinos se levantan, y caen; las filosofías, políticas, y religiones humanas perecen con el hombre, pero detrás de todos los eventos en la historia del hombre obra el plan de Dios de renovar a todo hombre caído que permita que Dios lo haga. La vida eterna consiste en conocer (aprobar) a Dios (Jn. 17:3). El hombre que hace esto pone la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra (Col. 3:2). Esta es la lección que nos trae Daniel.