DIOS ES EL AUTOR DE NUESTRA PAZ

24 Dic

Boletines (2005): DIOS ES EL AUTOR DE NUESTRA PAZ

Enviado el Sunday, 03 July a las 13:48:04 por admin

¿Quién es la paz entre los hombres? Nuestro Dios es un Dios de paz, pero también es un Dios de guerra. ¿Es esto contradictorio? De ninguna manera. Primero tiene que haber guerra para que después haya paz.

Por la guerra de nuestros pecados todos oramos y es increíble cómo interviene el termómetro de nuestra intercesión. No todos nos entregamos de la misma manera; no todos somos iguales. ¡Hay tanta guerra en nosotros!

El hombre se enreda en sus propios engaños. Todavía el hombre es engreído en su capacidad y en su juicio. Si no tenemos victoria y si andamos con zapatos rotos, es porque somos pordioseros espirituales, no estamos en la paz de Dios y por tanto no tenemos prosperidad. Nosotros somos un pueblo próspero. Si tú no eres próspero es porque no le buscas.

El Espíritu Santo sabe con qué hombres y mujeres cuenta. Una de las bienaventuranzas que más me gusta está en Mateo 5:9: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” Ahí están aquellos que son limpios de corazón. Un pacificador es un hombre de paz.

Solo encontré una porción en las Escrituras que declara al Dios guerrero. ¿Por qué el contraste del Dios guerrero? Porque cuando se cansa de hacer el bien tiene que detenerse para guerrear.

En medio de una orden, tú puedes tener paz. Sin embargo, no hay paz si no hay obediencia a los mandamientos de Dios. Hay diez mandamientos tácitos en la Palabra de Dios.

I Corintios 14:33 ” Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos.” Nuestro Dios es un Dios de paz, Dios de amor y Dios de gloria.

Sin orden no hay paz. Ningún cristiano creyente habla de la palabra “confusión”. El pecado es el que te confunde. ¿Cuántas doctrinas erradas se han levantado en la iglesia de Jesucristo? Nos hemos mantenido en los mandamientos porque Dios ha provisto un Pastor que está en los mandamientos. Cuando un Pastor está en los mandamientos no hay que decirle busca, ayuna, pórtate virilmente delante de Dios, esto surge de la obediencia a la Palabra de Dios.

A Dios le gusta la fidelidad pues El es un Dios limpio y de fidelidad. Esto es parte del carácter de Dios. ¿Y cuál es el carácter de Dios? El carácter de Dios es amor.

II Corintios 13:11 “Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros.”

Tened gozo nos dice el Señor, perfeccionándonos. ¿Cuántos de nosotros tenemos que perfeccionarnos en la oración?

Es una bendición el que las células dirijan el servicio de ayuno y oración de nuestra iglesia los sábados. Sin embargo, el pueblo aún puede saber mas. Hay oración de guerra, de gemir, de intercesión, de clamor y de invocación. Existen cinco formas de orar y venir delante del trono de la gloria de Dios.

Queremos un avivamiento. Sin obediencia al mandato de Dios de “Orar sin cesar” (I Ts. 5:17) no hay avivamiento. Hay avivamiento cuando se levanta un pueblo hábil en la oración.

Dios es el autor de la paz; no es Cristo, no es el Espíritu Santo, es Dios. Cuando El creó los cielos y la tierra y vio que tenía que hacer esto con su paz, miró a su derecha y envió al que es Príncipe de Paz. A Dios le costó el que haya paz en nosotros. Alguien tenía que pagar el precio.

En tu hogar y en tu familia tiene que haber alguien que paga el precio de la paz, pero no te jactes, dale la gloria a Dios que te dio el privilegio de que tú seas el pacificador.

El autor de la paz es Dios, pero no pudo El solo, tuvo que ir a su brazo derecho y mandar a su Hijo a que pasara la prueba

de la paz, y después de ser vituperado, latigado, escupido, vejado y crucificado, El vino a ser nuestra paz.

Levítico 26:6 “Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país.”

Esta porción te enseña que Dios es el Autor de la paz, pero tuvo que coger a su brazo derecho para que fuera el Ejecutor de la paz. Una cosa es ser autor y otra ejecutor.

Hay dos tipos de paz. Hay una paz social y una paz espiritual. Podemos decir que el mundo está viviendo una falsa paz social, pero nosotros vivimos una verdadera paz espiritual. Esta estabiliza al enemigo del hombre. Cuando él quiere debilitarte en la paz espiritual, manda prueba.

Números 6:26 “Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.”

Que los demás anden extraviados, perdidos, enajenados, convencidos en su pecado (porque el pecador no reconoce en qué caminos errados está), a éstos, fuera de la paz de Dios, llega un día en que Dios quiere salvarlos y comienza a halar el cordel.

Los países son destruidos por la altivez. En ocasiones hemos sido avergonzados por nuestros pecados. Hemos llegado a lugares santos sin respeto, sin referencia, con el semblante iracundo. Después que hemos pecado venimos al Santuario sin arrepentimiento, queriendo ser barro.

Hemos venido a este país y aquí hemos encontrado personas que nos han extendido su ayuda. Hemos conocido vidas de paz que sin saber quién es el Dios vivo que nos limpia con su sangre, nos dan su paz.

No hay nada más profundo que el ser agradecidos. A éstos que nos ayudaron, aunque no son de Cristo, tenemos que demostrarles nuestro agradecimiento llevándolos a los pies del Salvador, dándoles lo que nosotros tenemos.

Dios quiere que seamos evangelizadores; que el mismo gozo que tenemos lo ofrezcamos a aquellos que nos rodean. No hay mejor regalo que tú puedas dar a estas personas que sea la salvación de sus almas.

Dios es un Dios de poder y de paz. Cuando llegas a este sitio está su unción, no sales de aquí como entraste.

Salmo 34:4 “Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela.”

Isaías 9:7 “Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.”

Efesios 4:3 “Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.”

II Tesalonicenses 3:16 “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera.”

Colosenses 3:15 “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”

Romanos 14:19 “Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.”

Filipenses 4:7 “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

Juan 14:27 “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.”

Es su paz y su amor lo que nos permite ver su gloria, y por ésto damos gracias a nuestro Infinito Dios.

Amén.

Fuente:

http://mebpi.org/article123.html

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