LA ALIANZA EVANGÉLICA ESPAÑOLA EXPRESA SER CONTRARIA A LA EQUIPARACIÓN DEL MATRIMONIO Y LA PAREJA HOMOSEXUAL

20 Nov

LA ALIANZA EVANGÉLICA ESPAÑOLA EXPRESA SER CONTRARIA A LA EQUIPARACIÓN DEL MATRIMONIO Y LA PAREJA HOMOSEXUAL

LA AEE SE MANIFIESTA “RADICALMENTE OPUESTA A LA ADOPCIÓN POR PARTE DE PAREJAS HOMOSEXUALES”

BARCELONA, 04-10-2004 (ACPress.net).

La Alianza Evangélica Española está redactando un Comunicado extenso que trate a fondo la cuestión de la homosexualidad tratando toda la complejidad del tema y la situación actual en España. Sin embargo, entendiendo que es inexcusable posicionarse ante las decisiones que el Gobierno español ha tomado la pasada semana al respecto (abriendo la puerta legal al “matrimonio” homosexual y la adopción) ha redactado una Nota de prensa que ha hecho pública hoy.

En ella, expresa que entiende la necesidad de asegurar el derecho a una igualdad jurídica de todos los ciudadanos, y en este sentido “aboga por una equiparación de los derechos civiles de todas las personas, al margen de su orientación sexual”.

Sin embargo, aclara, “matrimonio heterosexual y pareja homosexual son hechos y conceptos claramente diferentes”, sin que crean que exista “un derecho civil al matrimonio homosexual” ya que el matrimonio es en sí una institución heterosexual.

Tras reconocer que el Estado tiene el derecho y la enorme responsabilidad de legislar (para bien o para mal) la AEE añade que “que la legalidad no significa legitimidad moral, y en este sentido entendemos y manifestamos que la ética cristiana concibe la sexualidad humana dentro del ámbito de la relación matrimonial heterosexual. Cualquier sexualidad que quede fuera de esta esfera entendemos que es contraria a la ética cristiana y al diseño de Dios como creador de esa sexualidad”.

Aclara también en su Nota la AEE que “la ética cristiana no condena las tendencias, sino que condena la pràctica sexual fuera del ámbito matrimonial heterosexual”.

LA ADOPCIÓN DE MENORES

En cuanto a la cuestión de la legalización de la adopción de niños por parte de las parejas homosexuales, aunque la AEE recuerda que el hecho en sí existe de facto hace tiempo “en una minoría y alegalidad, sí sería potenciarlo el admitirlo legalmente”. Esta legalización, continúa la AEE , “creemos que se ha hecho precipitadamente, sin tener en cuenta los derechos y posibles perjucios para el niño (cuyos derechos están por encima de los de las personas que forman la pareja homosexual)”, ya que se ha procedido sin la reflexión, el consenso y un estudio objetivo adecuados. “Entendemos que es cuanto menos inseguro, afirmar que esta adopción no tendrà efectos sobre los menores adoptados”, concluye al respecto.

CONCLUSIONES

Por último, dice la AEE , “nos preocupa que el ejercicio de una opción de vida desde la orientación homosexual se confunda cada vez más con un derecho humano fundamental. Cualquier estilo de vida (social, político, religioso) puede ser criticado y cuestionado desde el respeto”, señalan.

La conclusión de la Nota es que “desde la ética cristiana nos manifestamos contrarios a la equiparación del matrimonio y la pareja homosexual, y desde la ética y los derechos del niño radicalmente opuestos a la adopción de menores por parte de parejas homosexuales”.

La AEE es la entidad interdenominacional evangélica española de mayor antigüedad (127 años). Es miembro de las Alianzas Evangélicas Europea y Mundial, y una referencia básica en el pensamiento y la teología protestante española.

GAYS: LO LEGAL Y LO MORAL

Sin duda ha sido el tema estrella de esta semana en España la legalización de las parejas homosexuales, así como la posible adopción de niños por las mismas. Prácticas ambas que ahora serán legales, pero no moralmente aceptables para la inmensa mayoría del cristianismo, tanto protestante/evangélico como católico u ortodoxo.

Y la gran cuestión es la diferencia o distancia que separa y une a lo legal y lo moral. ¿Debe el cristiano aceptar la ley que se opone a lo moral? ¿Debe el Estado legislar con criterios morales?

En cuanto a la primera pregunta, es evidente que ante una mayoría que apuesta decididamente por una legislación contraria a la moral cristiana es más que difícil frenarla. Por otra parte, defienden quienes legislan que sólo regulan lo que ya existe, de la misma forma que se podría legalizar la prostitución: legalizar es regular lo ya existente, evitando el vacío legal y la indefensión jurídica ante las situaciones que ya viven los ciudadanos.

Estas razones no quitan tres verdades . La primera. Que la práctica homosexual es claramente contraria a la ética cristiana , algo que evidentemente afecta sólo a quienes se consideren cristianos. La segunda, que aunque exista legislación, el derecho y deber de los cristianos es anunciar, publicar, su postura de aviso acerca de que con esta y otras legislaciones vamos hacia una sociedad cada vez más apartada de Dios , lo que a la larga traerá sus consecuencias negativas (no ha prosperado ninguna sociedad en la que la homosexualidad haya sido consentida o apoyada, por el contrario, la práctica homosexual ha florecido coincidiendo con su declive). El hablar o callar en estos casos es de una enorme trascendencia y responsabilidad. No se trata de imponer nada a nadie, sino de anunciar lo que creemos que es correcto o incorrecto.

La tercera verdad es de autocrítica . Los creyentes (de todas las religiones, nos atreveríamos a decir) sólo nos alarmamos de las cuestiones éticas referentes a la sexualidad. Un miembro de una iglesia puede estafar, practicar la violencia doméstica, abusar de sus empleados, destruir la naturaleza, o mentir (pongamos por caso); pero si no hay pecado sexual por medio, lo más fácil es que se mire discretamente hacia otro lado y la vida siga adelante como si nada hubiera pasado (y a veces aunque haya pecado sexual por medio: véase los casos de sacerdotes católicos pederastas). Este hecho, sin duda, quita fuerza e influencia a la hora de hablar de principios éticos.

Entrando en la segunda pregunta, es evidente que el Estado español está incumpliendo su teórico deber de legislar sin entrar en el campo de las cuestiones morales , que atañen a los individuos y las instituciones sociales. El Gobierno actual (además de legislar) opina que la práctica homosexual es una opción adecuada o positiva (defendiendo ya incluir la bondad de la homosexualidad en la futura enseñanza escolar).

No tenemos intereses en esta publicación a favor o en contra de ningún partido político, salvo lo que nos marca nuestra conciencia ante Dios. Desde esta libertad y responsabilidad, en su día denunciamos al PP por su evidente vinculación confesional con la ICR (Iglesia católica-romana) y en contra de la libertad religiosa.

Ahora señalamos al Gobierno del PSOE, y quienes le apoyan por acción u omisión, como un pseudoprogresismo que camina hacia la conversión de la religión (de cualquier religión) en un hecho anecdótico e íntimo; porque la moral, a golpe de leyes, la marcan e imponen ellos.

Y esto sin entrar en la cuestión de la adopción, en la que no sólo se deben considerar los derechos de las personas que forman la pareja homosexual (parejas, dicho sea de paso, de una enorme “infidelidad” de promedio, como evidenció el Sida); sino que es una situación que afecta fundamentalmente a los derechos del niño. Es una cuestión que debería mover a la máxima cautela, y no a la precipitación injustificada del actual Gobierno. No en vano la postura internacional, incluso entre aquellos países que avalan la legalización de la pareja homosexual, es mantener a la adopción en entredicho sin llevarla a la práctica.

(c) ProtestanteDigital.com, 2004 (España)

http://www.edificacioncristiana.com/portada/3.php

Por todo lo cual desde la ética cristiana nos manifestamos contrarios a la equiparación del matrimonio y la pareja homosexual, y desde la ética y los derechos del niño radicalmente opuestos a la adopción de menores por parte de parejas homosexuales.

http://www.protestantedigital.com/documentos/comunicados/AEEhomo.htm

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