En el Vaticano hay un diario que origina rumores. Para algunos también demasiados

20 Nov

En el Vaticano hay un diario que origina rumores. Para algunos  también demasiados

Es “L’Osservatore Romano”. Que dos veces en los últimos meses ha suscitado las reacciones adversas por parte de la jerarquía y del mundo católico, sobre los transplantes de órganos y la eutanasia. Pero también sobre otros temas suyos comentarios provocan discusiones, dentro y fuera de la Iglesia. Por ejemplo, sobre Pío XII y los judíos

por Sandro Magister

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ROMA, 19 de noviembre de 2008 – Un “diario de ideas”: esto debía ser “L’Osservatore Romano”, cuando trece meses atrás el profesor Giovanni Maria Vian asumió la dirección.

Un “diario de ideas” como lo había descrito ya muchos años antes Giovanni Battista Montini, en esa época arzobispo de Milán, luego Papa con el nombre de Pablo VI. Un diario que “no quiere solamente dar noticias; quiere crear pensamientos. No le basta referir los hechos como acontecen, sino que quiere comentarlos para indicar como habrían debido acontecer o no. No tiene solamente intercambio con sus lectores; lo tiene con el mundo, ya que comenta, discute, polemiza”.

Hoy se puede constatar que la promesa se ha mantenido. “L’Osservatore Romano” oficia de boletín oficial sólo para poquísimas cosas: las enmarcadas cada día en la rúbrica “Nuestras informaciones”, con las audiencias del Papa y los nombramientos, que se tornan ejecutivos una vez publicados en el diario. Pero para el resto, es diario de documentos, de noticias, de comentarios y también de polémicas, bajo la responsabilidad autónoma de quien escribe en él y de quien lo dirige. Tiene al mundo entero como horizonte y sobre cuestiones que no tienen límite.

Una de estas cuestiones es, por ejemplo, la muerte. Hoy, ésta no es ya identificada convencionalmente con el paro cardíaco, sino con el cese total de las funciones del cerebro. Esta convención, introducida por el llamado Informe de Harvard, de 1968, tiene formidables efectos prácticos, porque permite los trasplantes de órganos a corazón batiente. Pero justamente se trata de una convención, discutible y discutida. El pasado 2 de setiembre “L’Osservatore Romano” publicó en primera página un comentario – con la firma de Lucetta Scaraffia – que de hecho reabrió la disputa sobre qué es lo que certifica el final de la vida y, en consecuencia, la licitud de los trasplantes a partir de cadáveres, tal como se practican hoy.

El artículo suscitó un terremoto, ante todo en el interior de la Iglesia. La línea prevaleciente en el Vaticano era y es de consenso para la práctica de los trasplantes de órgano, previa comprobación de la muerte cerebral. Un coro de protestas se elevó en la curia contra “L’Osservatore Romano”. Estaba también en preparación, en el Vaticano, un congreso sobre trasplantes de órgano, y hubo presiones porque el Papa, en esa ocasión, clausuró la disputa confirmando como válido el criterio de la muerte cerebral.

Pero cuando el pasado 7 de noviembre Benedicto XVI recibió a los congresistas, se pronunció de otro modo. No habló de muerte cerebral. Dijo que “la ciencia, en estos años, ha logrado progresos ulteriores para comprobar la muerte del paciente”. Y advirtió que “donde todavía no se alcanzó la certeza debe prevalecer el principio de precaución”.

De este modo, el Papa dio la razón a “L’Osservatore Romano” y a los investigadores de la Pontificia Academia de las Ciencias, que en un congreso anterior, celebrado en el Vaticano el 3-4 de febrero de 2005, se habían pronunciado por mayoría contra el criterio de la muerte cerebral. De todos modos, para confirmar cuán divididas están las autoridades vaticanas sobre este tema, basta decir que el canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias, el obispo Marcelo Sánchez Sorondo – tenacísimo sostenedor de la muerte cerebral como concepto válido de definición de la muerte –, dispuso que no se publicasen las actas de ese congreso celebrado en el 2005. Y hoy que la disputa se ha reabierto, está en curso el intento de poner en la cima a los textos on line de la Academia, en la página web del Vaticano, pero solamente las tesis de los que piensan como él.

En todo caso, esta controversia reabierta por “L’Osservatore Romano” no está planteada en absoluto sólo en el interior de la Iglesia. Ha sido discutida ampliamente en “The Economist” del 4 de octubre, en el artículo de apertura de la sección “Science and technology”. Ha sido retomada en “Le Monde” del 2-3 de noviembre, con un análisis de Jean-Yves Nau, el director de la sección científica. En Italia ha hablado el profesor Marco Ventura, en una nota publicada en el “Corriere della Sera” del 3 de noviembre.

* * *

Pero este tema de la muerte cerebral es solamente una de las tantas disputas “de ideas” presentadas últimamente por “L’Osservatore Romano”.

Otra, de las más recientes, se refiere a la definición de salud como “estado de completo bienestar psíquico, físico y social”, fijada por la Organización Mundial de la Salud (1946). En un comentario publicado en “L’Osservatore Romano” del 19 de noviembre, el profesor Carlo Bellieni ha sacado a la luz las peligrosas consecuencias derivadas de esta definición, en particular la de la “medicalización del deseo” que llega hasta a considerar a la vida misma una patología a la que se puede poner fin cuando se quiere, también por parte de personas no afectadas por enfermedades mortales.

Pocos días antes, en la edición de “L’Osservatore Romano” del 15 de noviembre, ha provocado chispas un artículo de Lucetta Scaraffia sobre el caso de Eluana Englaro, una joven italiana en estado vegetativo como lo estuvo la norteamericana Terri Schiavo, y al igual que ésta condenada a morir de hambre y sed, a causa de una sentencia de la magistratura que ha autorizado la eutanasia. Scaraffia ha reprochado a los católicos de haber sido poco “convincentes” en la ampliación del consenso en defensa de la vida de Eluana, al presentar argumentos débiles y una comunicación también endeble. Con este reproche, ella ha irritado no poco al diario católico adalid de la batalla a favor de Eluana, el “Avvenire”, de propiedad de la conferencia episcopal italiana.

En el transcurso de la historia, “L’Osservatore Romano” ha proporcionado elementos nuevos sobre una materia en discusión más que candente, la referida a Pío XII, el nazismo y los judíos. Sobre todo ha impactado, el 9 de octubre, una amplia entrevista con el director del diario laico italiano más difundido, Paolo Mieli, de familia judía, en la que éste desmantela la “leyenda negra” sobre Pío XII, definido por él como “el Papa más importante del siglo XX”.

Hay que agregar que entre sus comentaristas recurrentes “L’Osservatore Romano” cuenta con dos judíos: el matemático Giorgio Israel y la historiadora Anna Foa. Es ésta última quien ha confiado, en la primera página del 10 de noviembre, el recuerdo de la “noche de los cristales”, el pogrom antijudío que hace setenta años dio comienzo en Alemana a la persecución que concluyó en la Shoah.

Por ahora, falta un musulmán entre los columnistas del diario del Papa, aunque lo habrá dentro de muy poco tiempo. Su nombre es Khaled Fouad Allam, nacido en Argelia y ciudadano italiano, profesor en la Universidad de Trieste, autor de libros de notable profundidad sobre la cultura islámica y sobre la relación entre el Islam y el Occidente cristiano.

Lo último de esta breve reseña, pero no de importancia, es el aporte al análisis de la economía mundial ofrecido en el “L’Osservatore Romano” por un economista y banquero católico de alto nivel y de juicios muy originales, Ettore Gotti Tedeschi, presidente en Italia del Banco Santander Central Hispano. En una de sus notas, el pasado 18 de octubre, concluía de este modo:

“Al ser tiempo de premios Nobel, tenemos la tentación de proponer la institución de una nueva categoría: un Nobel para la anti-economía, para ser conferido a quien causa mayores daños a la economía mundial. Hoy hay candidatos que son parejos”.

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El diario on line del Papa, en el sitio web del Vaticano:

> L’Osservatore Romano

Del diario está presente en la web solamente la edición del día, completa, en idioma italiano. Pero también es posible acceder a todos los editoriales del director a partir del 28 de octubre de 2007, a todos los comentarios de la primera página, a todas las entrevistas, a todas las intervenciones del cardenal secretario de Estado Tarcisio Bertone, y naturalmente además todo el magisterio de Benedicto XVI.

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A propósito de la muerte cerebral, en http://www.chiesa:

> Trasplantes y muerte cerebral. “L’Osservatore Romano” ha roto el tabú (5.9.2008)> “La donación de órganos es…”

El discurso del 7 de noviembre de 2008 de Benedicto XVI al congreso internacional sobre la donación de órganos:

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El servicio de http://www.chiesa con la entrevista a Paolo Mieli sobre Pío XII y los judíos:

> ¿Pío XII beato? Pero antes que nada es cabalmente justo (10.10.2008)

 

VISTO EN: http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/209766?sp=y

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