La homosexualidad y las diferencias estructurales del cerebro

15 Nov

La homosexualidad y las diferencias estructurales del cerebro

 

¿Existe algo así como un “cerebro homosexual“? ¿Se encuentra en el cerebro la “marca” de lahomosexualidad? Siguiendo con la entrada anterior esta es la segunda parte de la entrevista en la que Jon Stewart conversa con Simon LeVay. El Dr. LeVay esneurocientífico, autor de The Sexual Brain, es conocido por sus investigaciones acerca de las diferencias estructurales del cerebro entre hombres y mujeres y entre homosexuales y heterosexuales.

 

Jon Stewart: Vemos entonces que existen claros, bien documentados indicadores del comportamiento de la orientación sexual. La pregunta ahora es si existen indicadores biológicos también.

 

Simon LeVay: Mi nombre es Simon LeVay, trabajé como neurocientífico en el Salk Institute de San Diego y fue allí donde lleve a cabo el estudio que publiqué en 1991 en el cual reporté las diferencias en la estructura del cerebro que existen entre hombres homosexuales y heterosexuales.

 

Jon Stewart: Fue el primero y uno de los estudios más famosos sobre las diferencias biológicas, por cierto fue muy controversial.

 

Simon LeVay: Alrededor de 1989 un grupo de investigadores del UCLA reportó las diferenciad que existen entre los cerebros del hombre y de la mujer pero sin tomar en cuenta su orientación sexual. La región conocida del cerebro como elhipotálamo se sabe que juega un papel central en el comer, el beber, el mantener la temperatura apropiada del cuerpo y ciertamente nuestra vida sexual. Pues bien, ellos encontraron en el hipotálamo una estructura que llamaron INAH 3 que es típicamente más grande en el hombre que en la mujer.

 

Se sabe, por experimentos con animales, que esta región está involucrada en la regulación del comportamiento sexual. Así que pensé que sería interesante estudiar si existían diferencias, no sólo entre el hombre y la mujer, sino también entre personas del mismo sexo con diferentes orientaciones sexuales. Lo que encontré fue que en efecto esta estructura INAH 3 era más pequeña en los hombres homosexuales que en los heterosexuales. De hecho era casi igual al de la mujeres de la muestra.

 

Jon Stewart: Este descubrimiento tuvo un gran impacto en los medios, ¿correcto?

 

Simon LeVay: Si, causó un gran revuelo pero en parte por las razones equivocadas. La gente está muy preocupada acerca de las causas de lahomosexualidad y no veo porqué. Yo mismo soy homosexual y pienso que la gente debería aceptar a otros a pesar de su orientación sexual. Se preguntan qué es exactamente la homosexualidad y cómo los homosexuales deben ser tratados. Es por ello que hay un poco más de interés en estas investigaciones que en otros aspectos de nuestra vida mental.

Jon Stewart: El estudio fue también muy controversial en ese momento porque algunos de sus sujetos habían fallecido de Sida y eso creo que fue lo que llamó más la atención.

 

Simon LeVay: Surgieron dudas acerca del estudio, acerca de que quizás el tamaño del INAH 3 que yo había reportado se debía en realidad al efecto de la enfermedad en el cerebro más que a algo relacionado con la orientación sexual. Al contrario, yo estaba muy seguro de que esa no era la razón porque la mitad de mis sujetos heterosexuales también habían fallecido de Sida y en esos sujetos el tamaño de esa estructura era exactamente la misma que en los hombres heterosexuales que habían muerto de otras enfermedades. Mucha gente cuestionó la investigación a raíz de esto. Eventualmente tuve la oportunidad de estudiar el cerebro de un hombre homosexual que murió posteriormente de otra enfermedad y cuyo INAH 3 era exactamente igual al de los otros homosexuales que habían fallecido de Sida.

 

Para validar esta tesis recientemente ha aparecido un estudio sobre ovejasrealizado por un grupo de científicos en Oregon. Puede resultar extraño esto pero existen ovejas homosexuales, de hecho, la mayoría de las ovejas macho sólo tienen sexo con otras ovejas del mismo sexo. El grupo de Oregon estudió el hipotálamo de estos animales y encontraron básicamente lo mismo que yo encontré en mi estudio, que el INAH 3 era más pequeño en estos animales comparado con los animales heterosexuales, y esos animales homosexuales obviamente no tenían Sida u otra enfermedad antes de ser sacrificados lo que probaría que el tamaño reducido de esa región no es un efecto de la enfermedad.

 

Jon Stewart: Este mismo año ha sido publicado otro estudio sobre las diferencias en el cerebro entre hombres y mujeres.

 

Simon LeVay: Efectivamente. Recientemente se realizó una investigación en el Karolinska Institute en Suecia en el que encontraron lo que ya se había reportado anteriormente: que hay una diferencia en los hemisferios cerebrales del hombre y la mujer. Según este estudio los hombres tienden a tener un hemisferio derecho un poco más grande que el hemisferio izquierdo. No sabemos porqué pero es algo muy consistente. En las mujeres por otra parte sus hemisferios derecho e izquierdo son prácticamente del mismo tamaño. Cuando el grupo sueco introdujo las variables de los hombres homosexuales y las mujeres lesbianas encontraron que los hombres homosexuales y las mujeres lesbianas son atípicos. Los hombres homosexuales tienden a tener hemisferios simétricos como las mujeres heterosexuales y las lesbianas tienden a tener un hemisferio derecho un poco más grande, como sucede en los hombres heterosexuales.

 

Esto concuerda con la idea cada vez más aceptada de que algunos aspectos de la biología de las personas homosexuales se parecen mucho a los que se encuentran en el sexo opuesto. Se sospecha que algo pudiera estar ocurriendo durante el desarrollo del feto homosexual que es atípico. Esta es una tesis que está atrayendo cada vez más y más atención y que podría explicar la diversidad de la orientación sexual.

 

Jon Stewart: Y esa pregunta acerca de qué es exactamente lo que sucede durante el desarrollo fetal que pudiera diferenciar a alguien como homosexual o heterosexual es de lo que se está ocupando la investigación actual, ¿no es cierto?

 

Simon LeVay: una de las teorías más importantes al respecto se conoce como la hipótesis del balance hormonal antes del nacimiento (pre-natal hormonal hypothesis) Esto nos lleva nuevamente a los experimentos con animales. Pueden manipularse los niveles hormonales de ratas en su desarrollo fetal. Se podría añadir testosterona por ejemplo a un feto hembra que normalmente tendría niveles bajos de esa hormona, o puede reducirse la testosterona al castrar a un feto macho. Luego se deja al animal que crezca y se le dan las hormonas que típicamente tendría cuando es adulto y se encontraría de esta manera que su comportamiento sexual es ahora diferente de lo que hubiese sido sin la manipulación hormonal.

 

Mucha gente ha pensado que algo como eso pudiera estar ocurriendo en humanos, que es posible que existan situaciones en las que los fetos que llegan a ser hombres homosexuales los niveles de testosterona son más bajos en un punto de su desarrollo fetal de lo que normalmente son en otros fetos varones y de la misma manera, fetos que eventualmente se convertirán en mujeres lesbianas los niveles de testosterona pueden estar más elevados. Ahora bien, no hay evidencia absoluta de este proceso. Si usted no tuviera problemas éticos usted podría repetir el experimento de las ratas en humanos, esperar 20 años y ver si estos fetos terminan convirtiéndose en homosexuales o no. Obviamente usted no puede hacer eso pero hay varios estudios que han tomado otro camino que es el de examinar marcadores en la adultez que pudieran reflejar el nivel de hormonas que existió cuando estas personas eran fetos. Algunos de esos marcadores son detalles curiosos de la anatomía humana como el largo de los dedos, los remolinos de cabello en la cabeza y algunos aspectos de la estructura del cerebro, todo esto podría darnos pistas acerca de las diferencias hormonales que existieron en la vida fetal.

 

Simon LeVay: La hipótesis del balance hormonal prenatal no es realmente la última explicación de la orientación sexual porque usted siempre se puede preguntar, está bien, las hormonas prenatales fueron diferentes, pero ¿por qué fueron diferentes? ¿Qué causó esa diferencia? Una posibilidad es que existen diferencias genéticas entre individuos que en efecto hacen que el nivel de hormonas sea diferente. O quizás hacen que el cerebro reaccione a esas hormonas de manera distinta. Un feto por ejemplo podría tener el mismo balance hormonal que otro feto y uno se será homosexual y otro no, y esto se debe a que los genes en el cerebro están haciendo que este reaccione a esas hormonas de un modo distinto.

 

Varios grupos de investigadores están tratando de conseguir evidencias que prueben cómo los genes influyen en la orientación sexual y ahora sabemos, gracias a estudios de hermanos y particularmente de gemelos, que los genes influyen sobre la orientación sexual, particularmente en hombres. Pero nadie ha podido hasta ahora identificar a un gen específico de la sexualidad.

Más información aquí aquí.

http://noespocacosa.wordpress.com/2008/08/20/la-homosexualidad-y-las-diferencias-estructurales-del-cerebro/

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