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– arquitectura para cristo en coatzacoalcos.

28 Oct

– arquitectura para cristo en coatzacoalcos.


NoticiasCristianas.net – Ministerio Nehemías ha comenzado los trabajos de ingeniería para la construcción de la llamada Casa Morada, el templo de la Iglesia Bautista Cristo el Salvador A.R. en la Colonia Petrolera de Coatzacoalcos, en el Estado de Veracruz, frente al Golfo de México.

El proyecto arquitectónico lleva dos años en espera de esta segunda etapa que ha comenzado a moverse en los escritorios del Ministerio Nehemías, organización no lucrativa que ayuda mediante planes, proyectos, maquetas y asesoría a las iglesias cristianas que requieren del vital servicio de hacer arquitectura profesional para Cristo con bajos costos.

La congregación de 20 años de antigüedad pondrá la primera piedra de su nuevo templo en terrenos de su propiedad el día 9 de agosto, que es el aniversario de formación de la hermandad de esta conocida colonia del puerto de Coatzacoalcos.

“No se cómo, pero el día del aniversario pondremos la primera piedra, así sea de un cimiento o un piso, pero de la mano del Señor” dice el hermano Arvin Mendez Banderas, el joven Pastor de esta Iglesia que ha crecido un 200% desde que se implementó el sistema de Barcas (células) donde los miembros de la Iglesia forman grupos familiares que crecen y dan lugar a nuevas reuniones en toda la ciudad.

El pastor de esta congregación opina que Cristo es la respuesta a todas las necesidades humanas, pero hay que establecer un compromiso real con él. Lo dice en su programa de radio “Buenos días Coatza” en una conocida estación de FM de esta ciudad industrial del estado de Veracruz.

El pastor Arvin y su esposa, la pastora Loida egresados del Seminario Teológico Bautista de Oaxaca, pertenecen a la nueva generación de cristianos que reflejan gran energía para las actividades de predicación del evangelio, adoración y enseñanza de la doctrina que la denominación tiene en todo México.

La arquitectura de la Casa Morada es moderna, “El proyecto refleja una dinámica moderna en su geometría, con un vaivén de estructuras curvas que dibujan un conocido símbolo cristiano: el pez ichtys o ichtus, usado por los primeros cristianos para identificarse secretamente, la ironía es que ahora lo usamos para identificarnos públicamente” dijo el hermano Mike Aldana, arquitecto y autor del proyecto. “El color morado responde a la necesidad de identificar a la congregación con un templo original, diferente y único” añade Tisha Sánchez coordinadora del ministerio.

El proyecto forma parte de los más de 30 trabajos similares que este joven equipo de diseñadores ha desarrollado para congregaciones que van desde Yucatán a Chihuahua en el territorio nacional y hasta ciudades como Lima, Perú en el extranjero. Algunos de estos trabajos pueden verse en Nehemias.org.mx

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La cultura protestante de Unamuno

28 Oct

La cultura protestante de Unamuno

En más de una ocasión he oído decir a pastores españoles que si Unamuno hubiera tenido a su lado un predicador protestante debidamente capacitado habría abrazado nuestra fe. Esto es hablar con ignorancia.

Unamuno vivió toda su vida en cristiano, en auténtico cristiano. En él se realizó plenamente el lema de San Pablo y su vivir fue Cristo, el Cristo de los Evangelios. Además, Unamuno tuvo contacto personal con buenos teólogos protestantes. Uno de ellos, discípulo suyo en Salamanca, fue el escocés Juan A. Mackay, durante muchos años catedrático de filosofía en la Universidad de Lima y autor de un libro sobre el panorama espiritual de España, casi todo él dedicado a Unamuno.

Lo que ocurría con Unamuno era que huía de las definiciones. “Yo huyo como de la peste cuando se me quiere clasificar”, decía.

A pesar de ello, Unamuno conocía el Protestantismo mejor que muchos de nuestros pastores. No olvidemos que ese genio vasco leía en quince idiomas y tenía acceso a literatura vedada para nosotros. Siempre solía llevar. consigo, y nunca se cansó de repetirlo, un original griego del Nuevo Testamento, que conocía casi de memoria.

Incluso en su vestir daba la impresión de ser un Ministro de la Reforma. María de Maeztu le describe “alto, erguido, con su traje de pastor protestante, que le iba tan bien”. Y Vicente Marrero habla de su “sombrero a lo “churchman” que usaba hasta caer en el sinsombrerismo; el chaleco severamente cerrado; la austeridad del color; en suma, lo que Cándamo, prologuista de la colección póstuma de sus ensayos, llama su indumentaria de cuáquero”.

El Cardenal Gomá dijo de Unamuno que era sospechoso por lo que había en él de protestante. Y Gabriel de Armas, un escritor canario que ha visto a Unamuno con miopía de último grado, en un libro escrito contra el Rector de Salamanca, recoge las opiniones de la jerarquía católica sobre Unamuno. Casi todos los señores eclesiásticos que cita concuerdan con el Obispo de Astorga en llamar a Unamuno “modernista luterano”.

En París, en el célebre café de “La Rotonde”, Blasco Ibáñez dijo una vez a Unamuno: “Usted, Unamuno, con ese aspecto levítico, debía ir a Norteamérica a fundar una religión”.

Como fundador o reformador religioso lo describió el gran poeta contemporáneo Antonio Machado:

Quiere ser fundador, y dice: Creo;
Dios y adelante el ánima española…
y es tan bueno y mejor que fue Loyola:
sabe a Jesús y escupe al fariseo.

El mismo Unamuno, al referirse a sus escritos, los llamaba “sermones”. “En mis frecuentes correrías por ciudades y pueblos, cuando yo voy de sermoneo laico…”. “Me llaman a Vigo, y en vez de soltar seis conferencias de economía política o de lingüística, haré una seisena, seis sermones laicos con su tinte protestante”.

En la literatura española contemporánea no hay otro autor que haya tratado los temas espirituales con esa visión profunda del Cristianismo como demostró Unamuno en sus ensayos sobre Nicodemo, Jesús y la Samaritana, la oración de Dimas, San Pablo en el areópago, etc.

Incluso en sus dos libros excomulgados por la Iglesia Católica, “El sentimiento trágico de la vida” y la “Agonía del Cristianismo”, hay una llamada angustiosa y apremiante a una renovación cristiana del individuo y de la sociedad. Su poema al Cristo de Velázquez clásico ya en la poesía española, calificado como “el más entrañable poema religioso español desde el siglo XVII”, hace llorar de emoción cristiana incluso al ateo.

Y en su canto al Cristo yacente de Santa Clara, publicado en 1913, Unamuno nos obsequia con su visión netamente protestante de Cristo, de ese Cristo del cielo llamado a redimirnos del otro Cristo de la tierra, del pobre «maniquí de madera, articulado, recubierto de piel y pintado. Con pelo natural y grumos de almazarrón en el que fingen cuajarones de sangre; la boca entreabierta, negra por dentro y no con todos los dientes; los pies con los dedos encorvados.

La Biblia era la comida diaria de Unamuno. En todos sus escritos abundan referencias al Libro de Dios. En su magnífico libro “Vida de don Quijote y Sancho” tuve la paciencia y el placer de anotar 105 citas y referencias bíblicas. Y con igual profusión existen en todas sus obras.

José María García Escudero, especialista en temas católicos, dice de Unamuno que “no es católica la fe de su obra, sino luterana, y lo que él representó, como Aranguren ha señalado en un libro reciente, fue “la posibilidad, por ventura nunca realizada fuera de este hombre, de un luteranismo español”.

No hubiera sido perjudicial la realización de este sentimiento unamunesco, porque el mismo Aranguren dice: “Para remover la conciencia religiosa no hay ningún escritor español que posea la eficacia de Unamuno. Es posible que existan hombres a quienes haya apartado del Catolicismo, aún cuando no sé concretamente de ninguno. Conozco a varios, en cambio, que han sido traídos a la fe por un empujón suyo”.

¡Quisiera Dios concedernos muchos hombres como Unamuno en estos tiempos de frialdad espiritual!

Juan Antonio Monroy es escritor y conferenciante internacional.

La familia (III)

28 Oct

Humanización de la familia hebrea

La familia (III)

Los hebreos fueron deportados por el rey Nabucodonosor a Babilonia el año 598 antes de Cristo. Allí permanecieron hasta el año 538, unos 60 años. Cuando los judíos vuelven a Jerusalén por el decreto del rey Ciro (véase Esdras capítulo 1), la familia hebrea se humaniza más.
Va desapareciendo la poligamia. Se enfatiza la vida familiar: “Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa”. (Salmo 128:3)

Y la esposa aparece como la mujer fuerte que es el consuelo del marido y la gran consejera de los hijos.
“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no mal todos los días de su vida. Busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus manos. Es como nave de mercader; trae su pan de lejos. Se levanta aún de noche y da comida a su familia y ración a sus criadas”. (Proverbios 31:10-15)

El Nuevo Testamento arroja una luz más amable sobre la estructura familiar. Sin embargo, Jesús concede más importancia a la familia espiritual que a la familia física.

Cuando tenía 12 años, en un viaje a Jerusalén, se pierde de los padres y es hallado por éstos en el templo. Al recriminarle su conducta, el niño Jesús responde: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?” (Lucas 2:49)

Ni el padre era José ni sus negocios eran una carpintería.

En un momento en que Cristo predica a una multitud, la madre y los hermanos se acercan a El. Al no poder verle, le mandan un recado. He aquí el texto: “Entonces su madre y sus hermanos vinieron a Él; pero no podían llegar hasta Él por causa de la multitud. Y se le avisó, diciendo: Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte. El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen”. (Lucas 8:19-21)

Esta historia es tan importante que la recogen tres de los cuatro Evangelios.

Jesús no niega su vínculo familiar humano, pero antepone el vínculo espiritual que le une a la gran familia cristiana.

A pesar de todas esas citas aparentemente negativas, Jesús reconoce la familia y habla de ella continuamente. En los tres primeros Evangelios Jesús alude once veces a la familia.

Ejemplos:

  • “Vinieron entonces los siervos del padre de familia”. (Mateo 21:33)
  • “Hubo un hombre, padre de familia”. (Mateo 21:33)
  • “Decid al padre de familia de esta casa”. (Lucas 22:11)

Obsérvese que tanto en estos tres como en los ocho restantes en que abundan las expresiones similares, Cristo siempre se refiere al “padre de familia”.

Esto indica que al igual que en el Antiguo Testamento, sigue manteniendo la figura del padre como jefe de la familia.

Artículos anteriores de esta serie:
1 La unidad familiar
2 La familia en la Biblia

J. A. Monroy es escritor y conferenciante internacional.

“Andamio”, revista evangélica de los Grupos Bíblicos Universitarios. Barcelona.

28 Oct

Andamio

“Andamio”, revista evangélica de los Grupos Bíblicos Universitarios. Barcelona.

¿Existe una teología de la comunicación? Martínez Diez ha dicho que la teología, un área específica del saber, es un discurso sobre Dios. La teología de la comunicación viene a ser un discurso sobre la comunicación en su relación con Dios y con todo lo que tiene que ver con la experiencia religiosa. El objetivo de esta teología es analizar y evaluar los acontecimientos de la vida diaria a la luz de la revelación y de la fe.

Este es el principal cometido que se imponen las revistas evangélicas. Lástima que sean tan poco comprendidas, tan escasamente leídas y tan raquíticamente apoyadas en lo económico.

Las publicaciones son necesarias en el conjunto del protestantismo español, porque de España estoy escribiendo. Tocan de lleno a la naturaleza de los miembros de las Iglesias, establecen un horizonte esencialmente relacional y dialogal, contribuyen a la formación de los cristianos en materia que no pueden ignorarse.

Sin prensa, cualquier movimiento religioso cae en la soledad y el aislamiento. Los medios periodísticos son indispensables para el desarrollo propio, para dar a conocer a la sociedad nuestra existencia, nuestros proyectos, nuestras creencias. La apertura hacia otros que comparten nuestra fe y hacia la sociedad en general necesita medios de expresión, muchos y buenos.

Desde hace ocho años un grupo de soñadores residentes en Barcelona han estado publicando una estupenda revista con el título de ANDAMIO. Tengo ante mi los últimos ejemplares aparecidos y alabo a quienes en ellos escriben por hacerlo con talento, serenidad de espíritu y de forma accesible a todo tipo de lector.

ANDAMIO es una publicación de los Grupos Bíblicos Universitarios, movimiento estudiantil cuyo propósito es la evangelización en la Universidad y la edificación de los estudiantes evangélicos.

En la ficha técnica no figuran nombres de director ni de redactores. Sólo aparecen Fernando Caballero como diseñador y maquetador y Joan Cots en las ilustraciones. (Cots, ¿es el mismo que falleció hace poco?) Aun así, todos los editoriales están firmados por Francisco Mira. En uno de ellos, con la mente puesta en la sociedad de hoy, Mira escribe: “Si nuestra sociedad está en esa fase de gran desconcierto, es porque las unidades sociales, los grupos que la conforman no pasan por un buen momento. La Iglesia, la escuela, la universidad, los medios de comunicación, los responsables políticos, económicos, los intelectuales, todos participamos y contribuimos a dicho desconcierto”.

Cada ejemplar de ANDAMIO suele tener unas 70 páginas, tamaño 21×14. Se trata de una publicación de temas monográficos. Cada número trata un asunto distinto, todos ellos de plena actualidad. Destaco los dedicados a la familia, a la disciplina y al estudio del profeta Isaías, todos de excelente contenido.

ANDAMIO es un instrumento poderoso y útil en la creación de lazos de comunicación entre las Iglesias evangélicas y entre todos los seres humanos. Quienes estén interesados en esta revista pueden solicitarla a la siguiente dirección: ANDAMIO, Alts Foros, 68, sótano 1º, 08038-Barcelona, Teléfono- Fax 93- 4322523 (Subscripción anual: 15 euros. Números sueltos: 4,45 euros)

Juan Antonio Monroy es escritor y conferenciante internacional.

Antiguo Testamento: desastres familiares

28 Oct

Antiguo Testamento: desastres familiares

Un autor escocés, James McJean, escribiendo sobre las familias de la Biblia en un libro titulado THE BIBLE AND THE FAMILY, publicado en 1952, dice en la página 113: “Las familias del Antiguo Testamento dejaban mucho que desear. Algunas vivieron dramas profundos en su seno. No pueden ser tomadas como ejemplos de nada. Yo creo que están ahí, entre las páginas de la Biblia, para decirnos lo que no debe ser hoy una familia cristiana. El rompimiento familiar que vivieron se debió a causas muy diversas”.

Hagamos un somero análisis de estas causas.

MOTIVOS RELIGIOSOS
La primera familia estuvo compuesta por Adán, Eva, Cain, Abel, Set y otros hijos e hijas de la pareja, que se casaron entre ellos, según nos dice Génesis 5:4-5.

Aquella familia se rompió por motivos religiosos, porque Cain y Abel rivalizaban en su ofrenda a Dios.

Fue el primer crimen de la Historia. Y este crimen, no hay que olvidarlo, tuvo su origen en la práctica religiosa.

Hasta el día de hoy, las diferentes creencias religiosas de sus miembros han dado lugar a numerosos rompimientos familiares.

ERROR DE ESPOSA
Abraham es una de las figuras más relevantes en la historia religiosa del mundo. Sin embargo, su vida familiar fue un desastre. Impaciente porque no tenía hijos, su esposa Sara le pidió que engendrara uno de la esclava Agar.

Así nació Ismael. Después concibió la propia Sara y dio a luz a Isaac. A partir de entonces el hogar de Abraham fue un infierno.

Para calmar las continuas quejas de Sara Abraham aparta a Agar y a su hijo Ismael del hogar y los deja desamparados en un desierto. Como hizo Sara, hay esposas que con su comportamiento conflictivo echan a los maridos en brazos de otras mujeres.

Y la familia se rompe.

MADRE PARTIDISTA
En la familia de Isaac se daban continuamente los engaños, las mentiras, las conspiraciones y las peleas entre dos hermanos, Jacob y Esaú. Estos problemas familiares eran consecuencia, en gran parte, del partidismo de la madre. Esta mujer siempre protegía los intereses de Jacob en contra de los de su otro hijo, Esaú.

Hacía lo que ninguna madre debe hacer. Nunca.

HERENCIA PATERNA
La familia de David es la más desastrosa que hay en el Antiguo Testamento. Uno de sus hijos violó a la propia hermana, otro mató a su hermano, un tercer hijo conspiraba contra el padre para arrebatarle el trono y murió trágicamente.

Tantas atrocidades eran la consecuencia de lo que habían heredado de sus padres. ¿En qué tipo de hogares se criaron esos hijos?

Siempre se habla del pecado sexual de David. Pero yo creo que fue uno de los menos graves que cometió.

David fue un hombre de sangre. Hizo derramar mucha sangre. Y la consecuencia de aquél proceder fue la destrucción de la propia familia.

Un padre caminaba por una senda estrecha. Le seguía su hijo de 9 años. En un momento del camino el niño dice al padre: -Papá, fíjate bien por dónde caminas. Estoy siguiendo tus pisadas.

FAMILIA CON UNA SOLA COLUMNA
Job está considerado por el mismo Dios como varón perfecto y justo, hombre sin igual en aquella tierra. Tenía esposa, siete hijos y tres hijas.

Por lo que leemos en el libro que lleva su nombre, ni la esposa era creyente ni tampoco sus hijos, quienes pasaban los días en banquetes y borracheras (Job 1:4).

Job oraba todos los días por ellos, ofrecía sacrificios a Dios por sus hijos, pero el hogar estaba totalmente desestabilizado. La madre deshacía lo que Job hacía. Y los hijos seguían el camino que marcaba la madre.

Para que una familia cristiana funcione, es necesario que los dos esposos tengan la misma fe.

En esto deberían pensar muchos chicos y chicas antes de casarse. La familia debe estar sostenida por sus dos columnas principales, el esposo y la esposa. No solamente por una. No funciona.

J. A. Monroy es escritor y conferenciante internacional.

© J.A. Monroy, ProtestanteDigital.com (España, 2008).

Los números del Diez como entrenador

28 Oct

Los números del Diez como entrenador

Martes 28 Octubre 2008 | 19:12 hs. | Clarin.com

El curriculum de Diego Armando Maradona como DT no es el mejor. Su primera incursión fue por 1994, poco después del famoso doping en el Mundial de Estados Unidos y del final de su carrera como jugador de la celeste y blanca. Debutó en Mandiyú, pasó por Racing y hoy, más de una década después, tiene su chance en la Selección Argentina.

El 3 Octubre de 1994 comenzó su primera experiencia. Mandiyú de Corrientes fue su primer destino y la suerte no le jugó muy a favor. Junto a Carlos Fren, a quien conocía en su paso como jugador por Argentinos Juniors y que contaba con el título de DT, agarró un equipo con problemas en los promedios y luego de dos meses, apenas consiguió el 25 por ciento de los puntos, en 12 partidos.

La dupla terminó abandonando el equipo correntino, que luego iba a descender al Nacional B y que más tarde iba a desaparecer, para luego resurgir como Textil Mandiyú, actualmente en el Torneo Argentino B. Ese equipo culminó el Apertura 94 penúltimo.

Su segundo paso como DT en el fútbol también fue con Fren como compañero de fórmula. Esta vez, el desafío fue en Racing, un equipo grande, al que llegó de la mano de Juan Distéfano, por entonces presidente de La Academia. Su paso, en esta ocasión, no fue mucho mejor. El 6 de mayo de 1995 se hace cargo y tras 11 partidos abandona el puesto con sólo un dato positivo para el recuerdo: victoria sobre Boca en La Bombonera, luego de 20 años.

De los once encuentros que dirigió, Maradona consiguió un récord de 2 victorias, 6 empates y 3 derrotas en La Academia. En total, el Diez festejó 3 veces, terminó repartiendo puntos en 12 ocasiones y cayó en otras 8. Ahora, tendrá su oportunidad al frente del seleccionado, donde la calidad de jugadores y la identificación con la camiseta, seguramente harán elevar el bajo promedio de puntos que tiene hasta el momento.

La historia de Maradona en la Selección

28 Oct

La historia de Maradona en la Selección

Martes 28 Octubre 2008 | 19:10 hs. | Clarin.com

La historia de Diego Armando Maradona con la Selección empezó el 27 de febrero de 1977 con una goleada ante Hungría. Ese fue el partido que marcó el inicio de su trayectoria con la celeste y blanca, cuando él apenas tenía doce encuentros en Primera. Quedó afuera de la nómina de César Menotti para la Copa del Mundo del año siguiente, aunque años más tarde tuvo su revancha. El Mundial de España 1982 pasó sin pena ni gloria, pero cuatro años después levantó la Copa en México. Tuvo una actuación brillante, con los dos goles recordados a Inglaterra en los cuartos de final. La Mano de Dios y el mejor gol de la historia de los mundiales.

Su vínculo firme con la Selección no terminó ahí. En Italia 90 volvió a ser el líder dentro y fuera de la cancha en el equipo de Carlos Bilardo. Los insultos cuando silbaron el himno argentino y las lágrimas con la medalla colgada tras la derrota en la final con Alemania fueron las dos imágenes que quedaron de Maradona en esa Copa del Mundo, que no tuvo un final feliz como cuatro años antes. Luego, estuvo ausente por sus problemas personales y suspensiones, pero volvió para el Repechaje con Australia rumbo al Mundial de Estados Unidos. Se entrenó como nunca y en el debut frente a Grecia se mostró en un nivel muy alto. La sonrisa cuando la mujer de la organización lo llevaba al control antidoping también quedó marcada para todos los argentinos. “Me cortaron las piernas”, fue su frase, tras el anuncio de que estaba afuera de la Copa por doping.

Ese encuentro con Nigeria fue el último con la camiseta celeste y blanca para Maradona. La vistió en 91 partidos y anotó 34 goles. El primero, el 2 de junio de 1979 ante Escocia en Glasgow. El último frente a Grecia el 21 de junio de 1994. El símbolo de la Selección, por diecisiete años dentro de la cancha. Ahora, lo será desde afuera, como técnico.