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No puedo tener satisfacción.

31 Ago

 

No puedo tener satisfacción.

Amada Iglesia, la Elegida:

Hace tantos anos, los Rolling Stones vendian por millones su tema Satisfaccion. Se repetia como un lema: No puedo tener satisfacion. Fue el emblema de una epoca: el inconformismo, la falta de llenura en todo lo que se ofrecia.

Decia al respecto Charles Caleb Colton (Escritor y deportista ingles, 1780-1832): “La autentica satisfaccion depende de lo que tenemos; un tonel le basto a Diogenes, pero a Alejandro Magno el mundo le parecia pequeno.”

Pero el Señor nos enseñó que la verdadera satisfacción no depende de las cosas materiales (Lucas 12:15). El apostol Pablo tambien nos enseña gratuitamente el secreto de la satisfacción, 1Ti 6:6-8: “Pero gran ganancia es la piedad acompanada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. La razon de esta llenura no viene de la concientizacion mental, ni de la resignacion, sino de experimentar la plenitud de Cristo en la vida: Nosotros estamos completos en El, en todo sentido ” (Colosenses 2:10).

¿No es maravilloso? 

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Me cuesta ser perseverante

31 Ago

Me cuesta ser perseverante

Lucas 18; 1: “Jesús les contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse. Les dijo: ‘Había en cierto pueblo un juez que no tenía temor de Dios ni consideración de nadie. En el mismo pueblo había una viuda que insistía en pedirle: ‘haga usted justicia contra mi adversario’ Durante algún tiempo él se negó, pero por fin concluyó: ‘aunque no temo a Dios ni tengo consideración de nadie, como esta viuda no deja de molestarme, voy a tener que hacerle justicia, no sea que con sus visitas me haga la vida imposible’

Continuó el Señor: ‘Tengan en cuenta lo que dijo el juez injusto. ¿Acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará mucho en responderles? Les digo que sí les hará justicia, y sin demora. No obstante, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?’”

Siempre que empezamos un proyecto nos entusiasmamos, pero muchas veces, así como rápidamente nos entusiasmamos, rápidamente perdemos el entusiasmo y renunciamos a ese proyecto; y eso nos genera frustración.

Para no llevar esa frustración con nosotras mismas, lo que hacemos es echar la culpa a los demás sin reconocer que así como fuimos nosotras las que empezamos el proyecto, fuimos también las que lo abandonamos.

Cada vez que yo inicio un proyecto debo preguntarme si lo elegí yo, o lo eligió otro por mí.

No es lo mismo decir, ‘ voy a hacer una dieta porque quiero verme bien’ a decir ‘tengo que empezar una dieta porque el medico me dijo que si no adelgazo voy a tener problemas de presión’ La dieta es la misma, pero una viene de la motivación interna y la otra viene de que alguien te dijo que lo tenías que hacer.

Cada vez que alguien decida o alguien elija por vos; tarde o temprano vas a abandonar ese proyecto. Muchas veces abandonamos proyectos que elegimos nosotras.

Encaraste un proyecto por el que vos misma te motivaste y terminaste boicoteándote .
Boicot es pensar: lo quiero, pero creo que no me lo merezco.
Quiero hacer una dieta, quiero estar bien de salud, quiero tener esa empresa, pero no me lo merezco.

Las mujeres estamos acostumbradas a pagarnos mal , porque creemos que no nos merecemos lo bueno, nos tenemos miedo a nosotras mismas.
Hay mujeres que teniendo la posibilidad de obtener lo que quieren dejan todo a mitad de camino, dejan de ser perseverantes creyendo que no lo merecen.
Estas mujeres viven prisioneras de su pasado y cuando quieren construir un futuro lo hacen con vergüenza y culpa lo que hace que no puedan terminar sus proyectos.
Son esas mujeres que como han tenido malas parejas, eligen una nueva pareja con las mismas características que su pareja anterior.

Aprendé a pagarte bien en tu vida, no esperes que otro te ponga valor.

¿Cómo logro ser perseverante?
Tenés que aprender a tomar decisiones en base a tu estilo. Decidí de acuerdo a tu auténtica identidad, no te pongas máscaras.
Trabajá en tu vida de acuerdo al estilo de trabajo que tenés, sin compararte con nadie en el mundo, porque Dios te hizo única, y está esperando que te manifiestes como tal.

Al que no le gusta que seas como sos, es el que se dio cuenta que ya no puede controlarte.

Tenés que saber qué es lo que estás dispuesta a dejar para lograr otra cosa.
Vas a sentir una gran felicidad cuando dejes algo por decisión propia, ya que vas a saber que la decisión viene de tu mano.

Si dejás algo es para ganar.

Para ser perseverante tenés que ser inteligente. Mantené tu destino pero sé inteligente cambiando tu destino.
El destino no varía, pero sí las formas de alcanzarlo.

Hay mujeres que quieren tener un negocio, oran por eso pero el negocio no viene y eso les genera angustia; pero tal vez no probaron de otra manera.
No creas que tu destino va a venir de la manera que pensás, tenés que probar diferentes métodos, diferentes caminos.

No pierdas las posibilidades que Dios presenta en tu vida.

Movete a través de diferentes caminos.
Si Dios tiene diferentes métodos para hablar con nosotras, para traer la bendición a nuestras vidas, por qué nosotras no vamos a usar diferentes caminos para llegar al objetivo.

Si tu propósito es que tu hijo conozca al Señor y estás hablándole siempre para que venga a la iglesia y tu hijo nunca vino; no dejes el destino, cambiá el camino.
Si aprendiste que hablándole no conseguiste nada, no seas terca . Sé perseverante en el objetivo, pero cambiá el camino.

Una mujer perseverante es creativa.

Aprendé a usar tu inteligencia creativa para conseguir tu objetivo.
Es como el caso de la viuda, ella iba a decirle al juez ‘hazme justicia’.
Aunque la Biblia no lo diga, imagino que la viuda iría siempre de manera diferente pero manteniendo su propósito final.

Hace poco hablaba con una mujer que me contó que siempre quiso tener una fábrica, oró por su sueño, no se dio y se quedó sin plata.
Ella se enojó con Dios porque pensó ‘Dios me prometió y no cumplió’ hasta que se dio cuenta que si su propósito era tener una fábrica necesitaba dinero, lo que implicaba empezar a trabajar.
Ella pidió a Dios un trabajo, puso las condiciones y Dios le dio el trabajo. Ahora con la plata de ese trabajo, está invirtiendo en la fábrica que quiere tener. Ella no se quedó con la promesa, no se quedó pensando en que Dios iba a prosperarla, sino que fue astuta y sabia.

Empezá a deshacerte sin culpa de lo que no es exitoso en tu vida.

No cargues con cosas que no tienen éxito.
Si estás haciendo algo que no te da resultado sacátelo, dejá de ser una mujer sufriente. Dejá de ser una mujer que está para todo el mundo, menos para sí.
Aprendé a quererte y a buscar el éxito, porque Dios desea que seas una mujer exitosa.

A veces cuando un sueño cuesta, lo abandonamos; pero muchas veces hay cosas que nos cuestan porque Dios nos está enseñando en el proceso, a amarlas y a valorarlas.

Vos sabés cuando decidís emocionalmente o cuando decidís espiritualmente.
Cuando tu decisión es emocional, el entusiasmo dura poco ; pero cuando es espiritual, en el proceso sos perseverante porque Dios te está enseñando a amar ese llamado, a querer y a cuidar lo que Él te prometió.

Cuando un llamado es de Dios las mujeres perseveran a pesar de las dificultades.

Las decisiones emocionales hacen que abandones lo que querés hacer cuando aparezca una emoción diferente de la que te originó ese sueño.

Cuando el sueño viene directo de Dios; vos sabés que las emociones van y vienen, pero el sueño sigue estando.

Sansón tuvo la unción gratis. Él recibió una palabra de que estaba ungido, en cambio a Eliseo le costó 12 años tener unción, pero fue perseverante.

La persona que es perseverante, al final del camino, obtiene la doble porción.

Vas a recibir más de lo que pediste.

La palabra dolor tiene que ver con esfuerzo y esfuerzo no es sufrimiento, es poner vigor y entusiasmo. Esfuerzo es gozarse porque se que dentro de poco voy a ver hecho realidad mi sueño.

En Argentina cuando alguien va a enfrentarse a una situación difícil, siempre le dicen ‘suerte’, pero en Japón les dicen: ‘se cabezón y firme con tu objetivo’.

Suerte está relacionada al azar, a lo emocional.

Quiero decirte que Dios quiere que seas firme con el objetivo que Él te dio.
Aprendé a perseverar. La perseverancia se aprende por repetición.
Repetite a vos misma cada mañana qué es lo que querés lograr.

A veces no nos acordamos qué es lo que queremos lograr por estar pendientes de otras cosas que nos suceden en la vida. Escribite una carta vos misma, date órdenes, hablá bien de vos.
Aprendé a ordenarte cosas, porque eso te va a permitir ser perseverante. Ordenale a tu espíritu, a tu alma. Hablá bien de los sueños que hay en tu corazón.

Que tu propósito no sea una carga para tu vida por ir con frustraciones o por atarte al pasado. No boicotees lo bueno.

Cuando viene algo bueno a tu vida tené claro que viene de Dios.

Empezá a pensar bien de Dios; Dios quiere lo bueno para vos.

Dios quiere que disfrutes de la vida, que seas feliz y exitosa.

A la noche, antes de dormirte empezá a dejar en tu almohada las cargas. Limpiá tu almohada, sacá todo fuera y acostate. No ocupes tu noche con lo que te pasó, dormí en paz. El Señor se lleva tus cargas.

El secreto del éxito está en no rendirte nunca.

Podrás usar diferentes caminos, pero nunca te rindas hasta ver el sueño de Dios realizado en tu vida. Si Dios no se rindió con vos y no se va a rendir hasta que te vea sacando todo el potencial que te dio, cómo vas a rendirte vos.

Hacé lo mejor que puedas con lo mejor que tengas.

Quiero que pienses en ese sueño que aún no alcanzaste y lo retengas en el corazón, preguntate si ese sueño tiene tu identidad o te lo dio otra persona. Porque si te lo dio otra persona lo vas a abandonar, excepto que lo hagas tuyo. Imponele una personalidad tuya a ese sueño que te impusieron.

Si el sueño nació de vos preguntate si te estás boicoteando.

Tenés que verte con el sueño terminado, para ver si tu mente, tu cuerpo y espirítu pueden aceptarlo.

Tal vez tu sueño sea muy grande y tu mente diminuta, lo que impide que ese sueño ingrese. Si estás boicoteando tu sueño; agrandá tu mente, tu espíritu para empezar a aceptar que sos merecedora de ese gran sueño.

Sólo vos sabés de dónde venís y hacia dónde vas. Sólo vos sabés cuál es el sueño que Dios puso en tu vida. Dejá de boicotearte y alcanzá lo grande de Dios.

¡No te rindas!

Si Dios no se rindió, vos tampoco te rindas.

Dios te ha dado cosas grandes, cumplile el sueño a Dios y cumplite el sueño vos. Tené éxito en todo lo que hagas.

Por Alejandra Stamateas