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El chiste

24 Ago

El chiste
Un doctor le dice a la esposa de su paciente:
– El problema de su marido no tiene remedio.
– ¿No puede evitar que hable en sueños?
– Me temo que no.
– ¿Y no podría, al menos, conseguir que diga cosas más interesantes?

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La frase

24 Ago

La frase
Bien acierta quien sospecha que siempre yerra.
Francisco de Quevedo y Villegas

¡Disuélvete, por favor!

24 Ago
Curiosidades científicas

¡Disuélvete, por favor!

Justus von Liebig (1803-1873) fue abordado por uno de sus ayudantes que, excitado, le informaba de que había descubierto un solvente universal. el químico le preguntó:
-¿Y qué es un solvente universal?
– Uno que disuelve todas las sustancias, profesor.
-¡Entonces, dónde va a guardar dicho solvente!

Contra la afonía.

24 Ago

Truco de salud

Contra la afonía.

Al menor síntoma de afonía, el remedio más eficaz para combatirla es beber la mezcla resultante de preparar una clara de huevo, a la que habrás añadido el jugo de medio limón y azúcar a tu gusto. Suavizará y aliviará tu garganta.

QUERER Y HACER

24 Ago

 

QUERER Y HACER

Cristianos Unidos

Por Adda Vélez

Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene á vosotros, que comenzasteis antes, no sólo á hacerlo, más aun á quererlo desde el año pasado.  Ahora pues, llevad también a cabo el hecho, para que como estuvisteis prontos á querer, así también lo estéis en cumplir conforme á lo que tenéis. 2 Corintios 8:10-11

 

 

Recientemente en nuestra pequeña iglesia latina, hemos estado hablando mucho del querer y hacer. Algunos dicen Ni quiero, ni puedo, mientras otros dicen puedo, pero no quiero, y por último otros dicen quiero pero no puedo. Para todos estos ejemplos la Biblia tiene enseñanzas clarísimas: Tanto el querer, como el hacer, provienen de Dios si se lo pedimos. El puede y quiere poner en nosotros el querer y el hacer.

 

 

Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Filipenses 2:13

 

 

¿Pero qué es precisamente lo que debemos querer hacer? Lo único que deberíamos querer y hacer es la voluntad de Dios, explícitamente descrita en la Biblia, que es la Palabra de Dios y la última decisión en cuanto a cuestiones de fe y conducta. Hay situaciones en las que queremos hacer algo, pero no podemos por nosotros mismos. Ejemplos tales como adicciones al tabaco, alcohol, drogas, pornografía, etc. entre creyentes son ejemplos claros de algo que queremos dejar, pero no podemos porque somos esclavos de eso. Un esclavo, solo hace lo que su maestro le indica. Baila al son que su maestro le toca. Sin embargo la palabra de Dios dice que si queremos, pidamos a Dios y éste nos libertará, pues sólo El puede.

 

 

 

 

Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.  Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Juan 8:32-34

 

 

Hay otras situaciones que aunque queramos con todo el corazón, y anhelamos y rogamos a Dios, no podemos hacer que suceda porque no es la Voluntad de Dios, y no porque Dios no pueda hacerlo. Ejemplos tales puedo citar cuando un ser querido muere, y rogamos a Dios que lo resucite, que lo levante de entre los muertos, y Dios no quiere pues no es esa su voluntad. Nosotros creemos que Dios puede, pero debemos aceptar que Dios no quiso, pues es su Plan y voluntad que esa persona ya no esté entre nosotros, y nosotros aceptamos la voluntad de Dios sea cual ésta fuera. En otros casos, Dios si resucita a los muertos y testimonios de casos actuales hay en toda la tierra. Lo mismo sucede cuando oramos por sanidad, Dios si quiere puede sanarnos. Pero si nuestra enfermedad es para testimonio Dios no nos sanará hasta que se cumpla el tiempo. Otras veces, Dios mismo pone un aguijón en nuestra carne para que no nos gloriemos en nada. Nos arroja en cama, y ahí nos tiene hasta que entendemos el propósito o lo que Dios quiere que entendamos.

 

 

 

 

Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Y le apareció un ángel del cielo confortándole. Lucas 22:41-43

 

 

Cuando oremos, oremos como Jesús: Padre, si quieres, puedes sanar a tu sierva. Pero no se haga mi voluntad sino la tuya. Padre, si quieres, puedes hacerme no pasar por esta prueba, pero no se haga mi voluntad sino la tuya. Padre, si quieres puedes enseñarme la verdad, para que no se haga lo que yo creo, sino lo que tu quieres que yo crea. Yo quiero tu voluntad siempre sobre mi vida, y no la mía.

 

 

 

 

Y un leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme. Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio. Marcos 1:40-41

 

 

El que no quiere, nada puede hacer. Dios no impondrá Su voluntad sobre nadie, esto se expresa claramente en la Biblia que aunque Es la Voluntad de Dios que todos sean salvos y vayan al conocimiento de Dios, no impone ni forzó la salvación en nadie. Por eso, Jesús toca a la puerta. Si fuera un Dios impositivo, entraría sin tocar. A Dios tenemos que abrirle la puerta porque queremos, porque lo necesitamos, porque comprendemos que tenemos urgente necesidad de un Dios salvador, perdonador, sanador, limpiador, poderoso. Si tu dices no quiero, NO PODRAS.  

 

 

 

 

El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Juan 3:36

 

 

¡Hey, no son enchiladas! Algunos creen que si rehúsan creer en Jesús, nada pasará. Pero la Biblia dice que la ira de Dios está sobre todos aquellos que rehúsan creerle en El. Creer en cualquier otra cosa, en las religiones, o las doctrinas de éstas, otros libros, otros evangelios, otros medios de salvación, otros caminos, otros recursos, que no están específicamente delineados en la Biblia, es una cuestión personal. Nadie puede forzarte a creer algo que no es bíblico, pero si pueden engañarte haciéndote creer que lo que te dicen es bíblico, y puedes vivir toda tu vida dejándote engañar pensando que eso que crees o te enseñaron es divino, o que es bíblico cuando no lo es. Sin embargo, nadie puede forzarte a creerlo. Tú crees lo que crees, porque tú quieres creerlo. Pero Dios no quiere que cada quien haga lo que quiere, porque está comprobado que el hombre sin Dios se autodestruye irremisiblemente. Sino que Dios quiere que todos nos conformemos a lo que esta explícitamente delineado en Su palabra, para que lejos de autodestruirnos, obtengamos la Vida eterna por medio de El. Jesús dijo ustedes son mis amigos si hacen lo que les digo.  Esto es una condición. La relación con Cristo está condicionada a la obediencia a sus enseñanzas. ¿No quieres obedecerle? No estás en El ni El en ti. Y no hay vuelta de hoja.

 

 

 

 

Les respondió Jesús, y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió. El que quisiere hacer Su voluntad, conocerá si la doctrina  viene de Dios, ó si yo hablo de mí mismo. El que habla de sí mismo, su propia gloria busca; mas el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia. Juan 7:16-18

 

 

Aquí Jesús nos revela, una vez más que QUERER hacer la Voluntad de Dios –y no la nuestra, o la de una falsa iglesia o denominación, o falsa enseñanza o doctrina- produce que CONOZCAMOS cuando la DOCTRINA proviene de Dios.  Aquí hay poder, hermanos.  Para reconocer esto, es necesario arrepentirnos de nuestro orgullo al creer que nosotros, o quienes nos enseñaron las falsas doctrinas, saben mejor que Dios mismo lo que es mejor para nosotros. Esto es rebelión y orgullo, y el orgullo es el pecado que hizo que Satanás fuera expulsado del cielo. Satanás lo sabe, y por eso no quiere que tu leas tu Biblia, y aprendas lo que es REALMENTE la voluntad de Dios para tu vida, para que no la cumplas y te pierdas. Cuando mueras y estés delante de Dios, no podrás decirle: fulanita iglesia me engañó, o el libro “x” o “y” o el catecismo “z” dice que yo debo creer esto o aquello. Dios te dirá: ¿Quisiste buscar la verdad? ¿Quisiste leer la Biblia y cotejarla con lo que te han enseñado? Por cuanto no quisiste, no pudiste, y el juicio ya ha sido decretado. ¡Uy! Ahí, ya no podremos auto-justificarnos, o decir no yo no sabía. Ahí seremos confrontados con que no quisimos hacer y por eso no hicimos. El que quiere, encuentra y el que busca recibe.

 

 

Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; Me conducirán a tu santo monte, Y a tus moradas. Salmos 43:3

 

 

Primero, tenemos que querer conocer la Verdad, y luego seremos libres. No por nada que hagamos, sino porque la Verdad nos liberta, rompe todas las cadenas de religiosidad,  vicios, mentiras, engaños con los que Satanás nos había tenido presos por tanto tiempo. Pero tenemos que querer SER LIBRES. Y si no podemos, tenemos que decirle al Padre, en el nombre de Jesucristo, que queremos pero no podemos, y  El quiere y El puede romper esos lazos con los que estamos presos. Una vez mas, Dios es un caballero y no vendrá a la fuerza a obligarte a ser libre. TU TIENES QUE QUERER SER VERDADERAMENTE LIBRE, y una vez libre Seguirás a Dios pues Su Verdad te guiará a El. ¿Qué o Quién es la Verdad? Escrito está:

 

 

 

 

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; Juan 14:6-7

 

 

Jesús es la Verdad. Y El nos dijo que no nos dejaría huérfanos, que nos enviaría Su santo Espíritu. Así es que si en verdad quieres conocer la Verdad que te libertará necesitas a Dios. Por ti mismo no puedes.  Nada ni nadie mas puede llevarte a la Verdad. Yo aunque quiero, no puedo, sin embargo se que Jesucristo quiere y puede.

 

 

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. Juan 14:-16-18

 

 

Hoy te toca a tí decidir si QUIERES creer la Verdad –Jesús es la Verdad- y El es el que te dice el camino a seguir –EL ES EL CAMINO- para llegar a la Vida Eterna –El es la Vida. Tu escoges si quieres creer, pero si quieres, PODRAS ver el reino de Dios establecido en todos aquellos que quisimos creer. Si no quieres creer la Verdad, no podrás creerla, ni encontrarla, y seguirás siendo esclavo(a) de la mentira, de falsos maestros, falsos profetas, falsas enseñanzas, falsos caminos y falsas rutas alternas. Tomás dijo hasta no ver, no creer. Jesús dijo: bienaventurados los que sin ver creyeron. Estos son los que quisieron creerle a El. Estos somos todos los que hemos creído en El.

 

 

 

 

Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Juan 15:26

 

 

El primer paso es querer, y si no puedes deshacerte de lo falso, si eres esclavo de algo, de lo que sea, entonces ora al Padre diciéndole: Padre celestial, quiero ser libre, y seguir tu verdad, pero no puedo. Hoy reconozco que por mí no puedo llegar a la Verdad que me libertará.  Si quieres, puedes ayudarme a ver la verdad, y a seguirla. Si quieres, puedes hacerme libre. En el nombre de tu Hijo Jesucristo te lo pido, amén y amén. Si haz hecho esta oración, ora también así: En el nombre de Jesús de Nazareth, hoy renuncio a toda esclavitud producto de mi ignorancia y desconocimiento de la Palabra de Dios y del Poder de Dios,  producto del pasado, de mi vieja manera de vivir, Hoy renuncio a toda falsa doctrina y falso maestro, renuncio a todo lo que quiera mantenerme esclavo,  y recibo la  libertad y la Verdad, el Espíritu Santo, el Espíritu de Verdad que me llevará a toda verdad  por todos los días de mi vida, en el nombre de Jesús, amén.

 

 

 

 

 

 

Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error. 1 de Juan 4:6

 

 

 

 

Si algo es de Dios, lo oirás, y el mismo Dios de paz pondrá en tí el querer hacerlo. Pero si no quieres escuchar a Dios, seguirás en el error indefinidamente, hasta que digas basta.  Una vez más esto depende de ti, de la libertad con que fuiste creado para escoger entre lo bueno y lo malo, entre el bien y el mal, entre Dios y Satanás, entre la libertad y la esclavitud, entre la vida eterna o la muerte eterna, entre la verdad y la mentira. Tú decides, si quieres, puedes ser libre. Y aunque por ti mismo no puedas,  Si quieres creer que Dios quiere hacerte libre, al que cree, todo le es posible. Y Dios nunca miente, Dios siempre cumple sus promesas. Recuerda: ¡QUERER ES PODER!

 

 

 

 

Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Filipenses 2:13  

 

No te preocupes!

24 Ago

No te preocupes!

“Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar Su cabeza.” (Mat.8:20) ¡Jesús nunca tuvo casa, nunca tuvo familia, y el único efecto personal que tuvo en esta tierra fue Su manto!
“¡Bástale al discípulo ser como su Maestro!” “Teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con eso.” (Mat.10:25; 1Tim.6:8) ¡Y sin embargo hay que ver cuánto nos ha dado además de eso! ¡Todo lo demás es adicional!
El Señor nos ama y sabe qué nos conviene, qué necesitamos, qué puede sernos útil, qué puede ser una bendición, una ayuda, hacernos felices y hacernos sentir cómodos. ¡Él es muy sagaz en cuanto a eso porque sabe que al tenerlo trabajaremos más, estaremos más agradecidos y realizaremos una mejor labor!
Al Señor le gusta tener empleados felices. Para Él, nuestra felicidad vale más que el dinero. ¡Está dispuesto a darte casi todo lo que quieras con tal de que lo pongas a Él primero! ¡Hay que ver cómo se esfuerza el Señor por facilitarnos el ser buenos y servirle! ¡Nos deleitamos en Él y nos concede todos los deseos de nuestro corazón! (Sal.37:4) ¡Gracias, Señor!

De Jesús con cariño

He oído tu oración, he visto tus lágrimas. Son preciosas a Mis ojos. Aunque te parezca que esta temporada es una de las más infelices que has vivido, para Mí es una época muy valiosa. Te siento más cerca de Mi corazón que nunca. Al tomarte en Mis manos y percibir la belleza de tus lágrimas, de las oraciones que elevas a Mí, de tu entrega y de tu humildad que se manifiesta cuando te pones a Mis pies y dices: “Nada traigo en las manos; sólo a Tu cruz me aferro”… al ver esto, me lleno de amor por ti. Te acerco a Mi corazón y te consuelo.
Mas debes aceptar Mi consuelo. Debes tener fe para aceptar y tomar lo que te ofrezco. No es nada que puedas merecer o esforzarte por conseguir. Deseo dártelo gratuitamente, porque te amo.
Debes decidirte por aceptar Mi paz y consuelo. Esta situación, que a ti te parece interminable, en realidad es momentánea de cara a la eternidad. Por tu fe recibirás un generoso galardón. Principio del formulario

Gracias Odille por siempre enviarme estos mensajes!!

http://perlasdedios.com/2008/08/no-te-preocupes.html

Los niños y la pena por la muerte de un ser querido

24 Ago

Ministerio a niños- agosto 2008

Los niños y la pena por la muerte de un ser querido  

Artículo escrito por: Osvaldo Maccio

Estimado(a) Paulo:


Cuando un miembro de la familia muere, los niños reaccionan de manera diferente a los adultos. Los niños de edad pre-escolar creen que la muerte es temporal y reversible, esta creencia está reforzada por los personajes en dibujos animados que se mueren y reviven otra vez. Los niños de entre cinco y nueve años comienzan a pensar más como los adultos acerca de la muerte, pero todavía no pueden imaginarse que ellos o alguien que ellos conocen pueda morir. 


A la conmoción y a la confusión que sufre el niño que ha perdido su hermanito, hermanita, papá o mamá se le añade la falta de atención adecuada de otros familiares que lloran esa misma muerte y que no pueden asumir adecuadamente la responsabilidad normal de cuidar al niño. 


El asesoramiento a los niños afligidos exige sinceridad, una sensibilidad y una ternura especial, simpatía y empatía. Debemos confiar en la guía del Espíritu Santo. Las respuestas convenientes, elaboradas o hechas suenan falsas. Nuestras palabras deben ser sinceras y significativas, “ajustadas a la situación”, porque el verdadero consuelo para el afligido depende de en qué punto de su proceso aflictivo se encuentre. 

No pretendan tener una respuesta para todas las cosas. Admitan que  no comprenden por qué o cómo hace Dios lo que hace. 

No sean del tipo de quienes tratan de llenar a los afligidos de ánimo y buena voluntad. 

No ofrezcan frases hechas o trilladas sobre la muerte y el sufrimiento. 

No sugieran que si el niño fuera más espiritual o estuviera más cerca de Dios, el dolor sería menor. 

Recuerden que un encuentro breve no satisfará todas las necesidades del niño. 


No obstante, es preciso hacer todo lo posible para darle el mensaje de las Escrituras y presentarles a Cristo. Confiaremos en que Dios hará su obra. 

 

Pasos a seguir en el aconsejamiento: 

1.  Indíquenle al niño que les interesa y quieren ayudarle. Anímenle para que les hable de su pérdida y sus sentimientos al respecto. Sepan escuchar con paciencia. Es una gran ayuda la de poder descargar los sentimientos cuando se está afligido. 

2.  Señálele que es bueno el expresar los sentimientos de culpa, ira, confusión o desesperación. Esos sentimientos no debe reprimirlos el niño ni rechazarlos el consejero. Anímenle para que les hable sobre cómo se siente. 

3.  Díganle que las cosas que está experimentando son con frecuencia normales en el proceso de la aflicción y que la aceptación y el remedio llegarán, aunque es posible que tarden en hacerlo. Dios quiere llevar nuestras aflicciones y pérdidas y darnos consuelo, esperanza y aliento. 

4. Pregúntenle si ha recibido alguna vez a Jesucristo como su Señor y Salvador personal. Si es apropiado, explíquenle el plan de salvación sencillamente. 

5. Díganle que, para el cristiano, la muerte no es el final de la vida. Por medio de su muerte y su resurrección, Cristo venció al pecado y la muerte, de modo que el creer en él significa “que tenemos vida eterna” (Juan 3:1) 

6.  Indíquenle que Dios considera nuestra vida terrenal como una preparación para el gozo mayor del cielo (Marcos 8:36). (2 Corintios 1:9) 

7.  Si el niño está abrumado por sus sentimientos de pérdida, soledad o lo que le depare el futuro, la iglesia puede contribuir mucho a llenar los huecos que hayan quedado. La maestra de la escuela bíblica deberá ser capaz de ofrecer una gran cantidad de respaldo emocional. 

8.  Oren con el niño para que pueda tener en su vida comprensión, consuelo y bendiciones.  

 

Animen al niño para que lea la Biblia. Es una fuente magnífica de consuelo y fortaleza. Déjele los siguientes textos (medítelos usted antes) impresos para que los repase: Salmo 23; Juan 14:1-6; 2 Corintios 5:1; Filipenses 1:21,23; 1 Tesalonicenses 4:14 y Apocalipsis 21:4.

Puede participar en nuestro foro para edificación mutua con la pregunta: ¿Qué consecuencias puede tener el niño que no reciba ningún tipo de ayuda durante el tiempo que dure su dolor? Para entrar al foro, favor de hacer clic aquí.

 

Seamos fieles ayudando a nuestros niños que están en dolor por la muerte de un ser querido,

 

Scott Yingling
Director General de ObreroFiel.com    


Para más recursos sobre este y otros temas, visítenos en: www.ObreroFiel.com

 

 

 

Si tiene alguna duda o comentario, favor de escribirnos a: info@ObreroFiel.com