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¿Cuál es el significado de la Cena del Señor, y por qué la celebran semanalmente los Cristianos?

10 jul

¿Cuál es el significado de la Cena del Señor, y por qué la celebran semanalmente los Cristianos?
by Mike Scott of http://www.scripturessay.com

P. ¿Cuál es el significado de la Cena del Señor, y por qué la celebran semanalmente los Cristianos? R. Mike Scott

Introducción – La Cena del Señor es sumamente importante en el culto Cristiano; nuestro proposito en esta lección sera:

1) Aprender las enseñansas de las Escrituras tocante a la cena del Señor, y poder distinguir las tradiciones de los hombres.
2) Apreciar la importancia y significación.
3) Elevar y mejorar el cumplimiento de éste deber.

Hablaremos de:
1) La Institución
2) El Propósito
3) La Participación

Primeramente, note que en el Nuevo Testamento se usan varios términos para designar la Cena del Señor:

1) En Hechos 20:7 – se le refiere como partir el pan.
2) En 1 Corintios 10:16 – se le refiere como La copa de bendición y El pan que partimos.
3) En 1 Corintios 10:21 – se le refiere como la mesa del Señor.

Estos son los términos Biblicos que se usan para designar la Cena del Señor y debemos evitar el uso de términos que no son Biblicos.

II Timotio 1:13
Retén la norma de las palabras sanas que has oído de mí, en la fe y el amor en Cristo Jesús.

Tito 2:1
Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina.

Hay términos que se usan, es decir, Sacramento – según el Webster´s New International Dictionary sacramento significa: juramento de lealtad hecho por soldados romanos. Otro término usado por los hombres es Eucaristía. La definición de el diccionario Webster sigue: Viene de palabra griega que significa, dando gracias.

Estoy de acuerdo que en la Cena del Señor hay un elemento de gracias, pero recordemos que estos términos no son Biblicos y las personas que pertenecen a Dios deberían evitarlos.

I. LA INSTITUCIÓN DE LA CENA DEL SEÑOR

A. Cristo mismo instituyó la Cena del Señor.

1. Mateo 26:26-29
26 Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
27 Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella;
28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados.
29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

2. 1 Corintios 11:23-26
23 Porque yo recibí del Señor lo mismo que os he enseñado: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan,
24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí.
25 De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí.
26 Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga.

B. Mateo nos dice que fue después de la cena de la Pascua y Pablo nos informa que se instituyó antes de la crucifixción.

II. El PROPOSITO DE LA CENA DEL SEÑOR

A. El proposito de la Cena del Señor no es para el perdon de pecados. (Hubieron siglos cuando se le sirvió a los niños a causa de esta creencia equivocada.)

B. No es para hacer llevar hacia adelante semana por semana los pecados. (Algunos piensan así por causa de un concepto equivocado de sacrificios en el Antiguo Testamento.)

C. Según las Escrituras, la Cena del Señor tiene cuatro propositos:

1. Comunión de los salvos en la sangre y el cuerpo de Cristo.

I Corintios 10:15-21
15 Os hablo como a sabios; juzgad vosotros lo que digo.
16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la participación en la
sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la participación en el cuerpo de Cristo?
17 Puesto que el pan es uno, nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.
18 Considerad al pueblo de Israel: los que comen los sacrificios, ¿no participan del altar?
19 ¿Qué quiero decir, entonces? ¿Que lo sacrificado a los ídolos es algo, o que un ídolo es algo?
20 No, sino que digo que lo que los gentiles sacrifican, lo sacrifican a los demonios y no a Dios; no quiero que seáis partícipes con los demonios.
21 No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios.

Cuando tomamos la Cena del Señor, expresamos el hecho de que hemos sido salvos por el sacrificio de Cristo en La Calavera. Estamos en comunión con lo que nos salva del pecado. (De consiguiente, no para los que están fuera de Cristo)

2. La Cena del Señor es conmemoración del sacrificio de Cristo en la cruz.

I Corintios 11:24
24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí.

Mientras comemos la Cena del Señor, nuestro deber es recordar el sufrimiento de Él por nosotros.

3. La Cena del Señor proclama la muerte de Cristo.

I Corintios 11:26
26 Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga

Al tomar la Cena del Señor, los Cristianos proclaman que el cuerpo golpeado y la sangre derramada de Cristo fue sacrificio en la cruz por los pecados del mundo.

4. La Cena del Señor proclama el hecho de que Jesús vendrá otra vez.

I Corintios 11:26
26 Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga

Al tomar la Cena del Señor, el Cristiano demuestra fe en la promesa del Señor que Él vendrá otra vez.

Hechos 1:10,11
10 Y estando mirando fijamente al cielo mientras El ascendía, aconteció que se presentaron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas,
11 que les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo.

Expresamos nuestra relación intima con Cristo, recordamos Su sacrificio, la significación de ello, recordamos que Él murió por nuestros pecados y los eventos que sucedieron después, y proclamamos por fe nuestra creencia en que Él volera, a base de Su resurección.

III. PARTICIPANDO DE LA CENA DEL SEÑOR

A. ¿Cuándo cumplimos nuestra obligación a Dios en la participación de la Cena del Señor? (¿Jueves por la noche?, viernes por la noche?, sabado?)

1. Según el ejemplo de la iglesia en Jerusalén, dirigido por los apóstoles, la cena es tomada con regularidad.

Hechos 2:42
42 Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración

2. La iglesia en Troas observaba la Cena del Señor el primer día de la semana. Hechos 20:7

3. La iglesia en Corinto se reunía el primer día de la semana y tomaban la Cena del Señor según 1 Corintios 16:2, 11:20.

4. Hoy día los Cristianos deben participar en la Cena del Señor con constancia cada primer día de la semana.

5. El primer día de la semana es significativo porque:

a. Cristo resucito en un primer día de la semana – Mateo 28:1-10.
b. El Espíritu Santo vino en un primer día de la semana – Hechos 2.
c. La iglesia se estableció en un primer día de la semana – Hechos 2.
d. El plan de salvación fue dado por primera ves un primer día de la semana Hechos 2.
e. La Cena del Señor se observaba el primer día de la semana – Hechos 20:7.
f. Ofrendas biblicas se recogían el primer día de la semana – 1 Corintios 16: 1-2.
g. Al primer día de la semana se le llama “el día del Señor” – Ap. 1:10

B. LOS ELEMENTOS DE LA CENA DEL SEÑOR

1. El pan sin levadura utilizado en la cena de Pascua, representativo del cuerpo de Cristo. Siguiendo el ejemplo de nuestro Señor, no usamos cualquier pan; solo el pan sin levadura. Sabemos que en los días de Jesús hubieron Judios que hacian místura de sal y aceite con el pan para su propio placer.

a. Este pan no es Su cuerpo literal, como implica la doctrina de transubstanciación; es representativo de Su cuerpo.

LEA 1Corintios 11:26 –
26 Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga.

En aquel momento, Su cuerpo estuvo presente, y claramente, Cristo se refiere a el elemento como PAN.

b. Transubstanciación es la conversión de los elementos de la Eucaristía en la consagración y por medio de la consagración, de la substancia del pan y el vino, al cuerpo y sangre de Cristo.

2. El fruto de la vid, algunas versiones dicen vino. Este es el vino que se usó en la cena de la Pascua. Este fruto de la vid no era Su sangre literal, para este tiempo Su sangre no se había derramado; después de dar gracias, Jesús todavía le llama fruto de la vid. Mateo 26:29

C. COMO DEBEMOS PARTICIPAR DE LA CENA DEL SEÑOR

1. Otra vez, seguimos el ejemplo de nuestro Señor.

a. Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido…..Y tomando una copa, y habiendo dado gracias (Mateo 26:26-27, Marcos 14:22-23); Y habiendo tomado pan, después de haber dado gracias,….. De la misma manera tomó la copa (Lucas 22:19-20) tomó pan, y después de dar gracias, lo partió…..De la misma manera tomó también la copa (1 Corintios 11:24-25).

b. La oración de Jesús fue acción de gracias por los elementos de la Cena del Señor. No fue una oración de satisfacción general. Un día de éstos, escuche las palabras que se ofrecen en la oración sobre la mesa del Señor. Le pedimos a Dios que seamos dignos, o le pedimos que nos haga consciente del significado, o que nos ayude a participar en manera digna o que nos bendiga cuando participamos, pero raramente se oye GRACIAS POR ESTE PAN.

c. Acerca de nuestra participación, el apóstol Pablo le declaró a la iglesia en Corintos:

I Corintios 11:27-28
27 De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor.
28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa.

d. Probablemente, no hay una expression en el Nuevo Testamento la cual ha sido más problematica para el Cristiano que manera indigna. Enseñansa errónea acerca de este tema ha causado que Cristianos se abstengan de comunión diciendo: Esperaré hasta que tenga todo mal corregido, o, hasta que sea digno, o, no soy persona perfecta…..etc.

En el siglo 18 en Inglaterra, y Escocia aplicación de este pasaje en una manera abusiva, hizo que Alexander Campbell viera la necesidad de la Restauración. Oficiales de una iglesia visitaban a un individuo con el propósito de determinar el mérito de la persona. Si lo pronunciaban merecedor, la persona recibía un pedazo de plomo que depositaba en el plato cuando pasaran la comunión; de esa manera demostraba su mérito y de consiguiente, podía participar en la Cena del Señor.

e. En verdad, no hay persona digna de la muerte de Cristo. Si solo las personas dignas (personas perfectas) tuvieran derecho a la mesa del Señor, nadie tomaría la Cena del Señor.

La palabra que se traduce manera indigna es un ADVERBIO. El adverbio nunca se usa para describir a una persona; describe las acciones de la persona. En este caso describe la manera de participación en la cena, y no el carácter de el partícipe. Uno participa en manera indigna si no discierne el cuerpo de Cristo. De modo que al tomar la cena, uno debe estar consciente del cuerpo y sangre de Jesús que son los elementos que la cena representa.

Uno debe tener un compromiso emocional en los eventos del Calvario. El comer de los elementos es vano si no se hace sinceramente de corazón. Cuando uno conoce la grandeza de lo que participa, cuando tiene un sentido profundo del amor representado por estos símbolos, y cuando está conciente del compromiso que conlleva – no permitirá ser distraído de la adoración por otros pensamientos.

Si por falta de respetar el sacrificio del Señor, uno toma la cena indignamente, “sera culpable del cuerpo y de la sangre del Señor”. Comer del pan y beber de la copa descuidadamente o con negligencia, significa una actitud de indiferencía acerca de la muerte de Cristo y por consiguiente, viene a ser clasificado con los que crucificaron a nuestro Señor.

¿Y que de auto-examinación? Dios requiere que los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y verdad Juan 4:24. Nosotros debemos hacer un examen propio en todo momento antes de adorar a Dios. Realizar cualquier acto de adoración en manera descuidada o en manera que no sea ordenanza de Dios, es despreciar al Creador que adoramos.

La palabra examinar significa probar. Cada persona debe probarse – él mismo. Uno no debe probar a otro. El examen concierne la participación de la Cena del Señor y incluye la actitud hacia el cuerpo y sangre del Señor durante la comunión. Uno debe examinarse para determinar si demuestra reverencia propia, la que se merece el cuerpo y sangre del Hijo de Dios.

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CENA DEL SEÑOR

9 jun
CENA DEL SEÑOR
Sencilla fiesta ritual ordenada en la Iglesia por Cristo («haced esto en memoria de mí», Lc 22.19), y denominada hoy a veces eucaristía (en griego, acción de gracias) o santa Comunión. Conmemora la muerte expiatoria de Jesucristo y a la vez simboliza la unidad de los cristianos y su reiterada fe en la pronta venida de su Señor.
La última cena que Jesús comió con sus discípulos, durante la Fiesta de la Pascua en la víspera de su crucifixión, sirve de base para la actual Cena del Señor. Evidentemente fue para Él un momento de extraordinaria importancia (Lc 22.15). Dio instrucciones precisas en cuanto a los preparativos (Mt 26.17ss y //), y tomó precauciones para que Judas, y por ende los líderes judíos, no supieran de antemano dónde comerían (Aposento alto).
El Lavamiento de los pies que Jesús hizo a sus discípulos (Jn 13.4–17) dio inicio a la celebración de la cena pascual muy cargada en sí de simbolismo religioso. Luego Jesús tomó el pan, y lo partió y distribuyó entre sus discípulos diciendo: «Esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí» (1 Co 11.24). Después los invitó a tomar de la copa de vino, y dijo: «Esta copa es el nuevo Pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiéreis, en memoria de mí» (v. 25). Esta versión paulina de las palabras de institución, parecida a la de Lucas (22.15–20), ha de compararse con la de Marcos (14.22ss), la cual Mateo ha seguido de cerca (26.26–30).
Frente a la dificultad de fijar la fecha precisa de la institución de la Cena del Señor (Jesucristo), algunos eruditos han tratado de separar por completo esta fiesta cristiana de la tradición pascual. Afirman que Jesús murió precisamente a la hora en que solía sacrificarse el Cordero pascual (Jn 19.14, 31) y que, por tanto, no pudo haber celebrado la comida de la Pascua la noche anterior. Datos descubiertos recientemente en Qumrán, sin embargo, parecen indicar que hubo discrepancias en los calendarios judíos de aquel entonces que quizá permitieran armonizar los relatos sinópticos con el juanino.
Sea la fecha el 14 ó 15 de Nisán, indudablemente los pensamientos de Jesucristo, al sentarse a la mesa, giraban alrededor de la Pascua. Por sus palabras, y mediante un simbolismo profético, el Señor comunica a los suyos que el significado original de la Pascua adquiere una nueva dimensión y cumple la Tipología del Antiguo Testamento. Hace del pan y del vino nuevas parábolas de su sacrificio inminente y emblemas de su muerte que se verificaría por la Expiación del pecado humano y la Propiciación de la justicia de Dios. Por analogía, Cristo hace así que los suyos se identifiquen con una nueva liberación del «Egipto» del pecado en cada celebración de la Cena del Señor.
Algunos cristianos, y en particular los catolicorromanos, han interpretado literalmente las palabras de la institución: «este pan es mi cuerpo … esta copa es mi sangre». Otros aseveran que el verbo «ser» tiene aquí el valor exegético de «significa», como en Gn 41.26; Dn 7.17; Lc 8.11; Gl 4.24; y Ap 1.20, además de que en el arameo hablado por Jesús el «es» faltaría del todo. De ahí se cree que el Señor hablaba metafóricamente.
En la iglesia primitiva, se acostumbraba antes de la Cena del Señor una comida común que conmemoraba las ocasiones alegres en que Jesucristo partía el pan con sus discípulos (por ejemplo, Lc 24.30; Jn 21.9ss; cf. Jn 6.11 y el «partimiento del pan» de Hch 2.42, 46; 20.7; etc.). Parece que en Corinto estas fiestas o Ágapes se convirtieron en ocasiones egoístas para embriaguez y glotonería que merecieron una severa reprensión de Pablo (1 Co 11.20ss). El apóstol advirtió del juicio que espera a los que participan de los elementos «indignamente … sin discernir el cuerpo» (vv. 27–34).

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

¿Cuál es la importancia de la Cena del Señor / Comunión Cristiana?

4 jun

¿Cuál es la importancia de la Cena del Señor / Comunión Cristiana?


Pregunta: “¿Cuál es la importancia de la Cena del Señor / Comunión Cristiana?”

Respuesta: Un estudio de la Cena del Señor es una experiencia que estremece el alma por el profundo significado que representa. Fue durante la antigua celebración de la Pascua, en la tarde de Su muerte que Jesús le dio el nuevo significado de “comida en hermandad” que observamos en nuestros días, y es la más alta expresión de la adoración cristiana. Es un “acto independiente del sermón,” donde recordamos la muerte y resurrección del Señor, mirando hacia el futuro, esperando Su regreso en gloria.

La Pascua era la festividad anual más sagrada de la religión judía. Conmemoraba la última plaga en Egipto, cuando los primogénitos de los egipcios murieron y los israelitas fueron perdonados por la sangre del cordero que fue rociada en los postes de sus puertas. El cordero entonces fue asado y comido con pan sin levadura. El mandato de Dios era que esta festividad fuera celebrada a través de todas las generaciones futuras. La historia es recordada en Éxodo 12.

Durante la celebración, Jesús y Sus discípulos cantaron juntos uno o más de los Salmos Aleluya (Salmos 111 – 118). Jesús, tomando la hogaza de pan, dio gracias a Dios. Mientras partía el pan y se los daba, Él dijo, “Tomad, comed; esto es Mi cuerpo que por vosotros es partido..” Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, les dio la copa, y bebiendo ellos de ella. Él dijo; “Esta copa es el Nuevo Pacto en Mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis en memoria de Mí.” Después Él concluyó la fiesta cantando un himno y todos salieron esa noche al Monte de los Olivos. Fue ahí donde Jesús fue traicionado, como se predijo, por Judas. El día siguiente Él fue crucificado.

Los relatos de la Cena del Señor se encuentran en los Evangelios de Mateo 26:26-29, Marcos 14:17-25, Lucas 22:7-22, y Juan 13:21-30. El apóstol Pablo escribió sobre la Cena del Señor, por revelación divina en 1 Corintios 11:23-29. (Esto fue porque Pablo, desde luego, no estuvo en el aposento alto cuando Cristo la instituyó.) Pablo incluye una declaración que no se encuentra en los Evangelios: “De manera que cualquiera que comiere de este pan o bebiere de esta copa el Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.” (11:27-29) Podríamos preguntar qué significa el participar del partimiento del pan y de la copa “de manera indigna”. Puede significar el tomar con indiferencia el verdadero significado del pan y de la copa, olvidando el tremendo precio que nuestro Salvador pagó por nuestra salvación. O puede significar el permitir que la ceremonia se vuelva un ritual muerto y rutinario, o venir a la Mesa con un pecado sin confesar. Para guardar la instrucción de Pablo, cada uno debe examinarse a sí mismo antes de comer del pan y beber de la copa, tomando en cuenta la advertencia.

Otra declaración que hace Pablo, y que no está incluida en los Evangelios es, “Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga.” (1 Corintios 11:26) Esto establece un tiempo límite para la ceremonia – hasta que Él venga. De estas breves declaraciones, aprendemos cómo utilizó Jesús dos de los elementos más frágiles como símbolos de Su cuerpo y sangre, y los instituyó como un monumento a Su muerte. No fue un monumento de mármol tallado o figuras de bronce, sino de pan y jugo de uva.

Él declaró que el pan simbolizaba Su cuerpo, el cual sería partido – ningún hueso Suyo fue quebrado, pero Su cuerpo fue tan terriblemente flagelado que apenas era reconocible (Salmo 22:12.17; Isaías 53:4-7). El jugo de uva hablaba de Su sangre, indicando la terrible muerte que en breve Él experimentaría. ÉL, el perfecto Hijo de Dios, se convirtió en el cumplimiento de incontables profecías del Antiguo Testamento concernientes al Redentor (Génesis 3:15; Salmo 22; Isaías 53, etc.) Cuando Él dijo: “Haced esto en memoria de Mí” indicó que esta era una ceremonia que debía ser practicada en el futuro. También indicaba que la Pascua, que requería la muerte de un cordero y señalaba al futuro la venida del Cordero de Dios que quitaría el pecado del mundo, era ahora obsoleta. El Nuevo Pacto tomó su lugar cuando Cristo, el Cordero de Pascua (1 Corintios 5:7), fue sacrificado (Hebreos 8:8-13). Este sistema sacrificial ya no era necesario (Hebreos 9:25-28).


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