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Benedicto XVI promete darles justicia a las víctimas que fueron abusadas por sacerdotes pederastas

28 abr

Benedicto XVI promete darles justicia a las víctimas que fueron abusadas por sacerdotes pederastas


Federico Lombardi, portavoz del Vaticano emitió en un comunicado que el Papa habló personalmente con cada una de las ocho víctimas. Aseguró que el Papa «está haciendo y continuará haciendo» todo lo posible para, esclarecer las acusaciones, «llevar ante la Justicia a los responsables de los abusos y para implementar medidas»
Italia | Martes 27 de Abril, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).
El Papa Benedicto XVI, ha hecho unos de los mayores compromisos con la Iglesia Católica, salvarla de la situación vergonzosa en la que se visto envuelta esta entidad religiosa por los delitos de abusos sexuales a menores de edad por parte de sus sacerdotes.
El máximo líder de la Iglesia Católica, se reunió en Malta con ocho hombres que sufrieron abusos sexuales en su infancia.

Benedicto, les prometió, que «llevará ante la Justicia» a los responsables de pedofilia y que hará «todo lo que esté en su mano» para aplicar «medidas eficaces» que impidan que tan atroces abusos vuelvan a producirse.
Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, emitió en un comunicado que el Papa habló personalmente con cada una de las ocho víctimas y se mostró muy afectado por lo que le relataron. Expresó «su vergüenza y pesar» y les aseguró -tras rezar con ellos- que la Iglesia «está haciendo y continuará haciendo» todo lo posible para, además de esclarecer las acusaciones, «llevar ante la Justicia a los responsables de los abusos y para implementar medidas» que impidan que ocurra nada semejante a los jóvenes en el futuro.
Lombardi, también reveló que Benedicto escribió una carta a los católicos de Irlanda y rezó para que todas las víctimas de abusos de los sacerdotes alcancen «curación y reconciliación, permitiéndoles seguir adelante con renovada esperanza».
En Malta, según datos de la Iglesia, 45 sacerdotes han sido investigado por abusos a menores. El arzobispo de Malta, Paul Cremona, comenzó a oficiar la misa al aire libre con la que el Papa cerró su viaje, señalando que la Iglesia católica debe reconocer «los fallos y pecados» de sus integrantes y, aunque no se refirió de modo explícito al escándalo de los sacerdotes pederastas, insistió en que la Iglesia «ha de ser lo suficientemente humilde» como para reconocer «el fracaso y los pecados» de sus miembros.
F: AFP

El obispo Joseph Ratzinger y el pederasta de Múnich: no lo destinó a una parroquia

15 mar

El obispo Joseph Ratzinger y el pederasta de Múnich: no lo destinó a una parroquia
Forumlibertas.com
El vicario episcopal Gruber le dio funciones pastorales en 1980: “fue un error, lo lamento”
En Alemania se denuncian unos 15.000 casos de abusos a menores cada año, y desde 1995 son unos 210.000 (los cuenta Luigi Accattoli en “Liberal”, 9 de marzo de 2010) pero a la prensa los casos que les interesan de verdad son los que implican al clero católico (sólo hay 94 demostrados en estos 15 años) y, sobre todo, cualquiera que tenga que ver con el alemán Joseph Ratzinger, es decir, con el Papa Benedicto XVI.
Este viernes 12 de marzo por la tarde el diario alemán “Süddeutsche Zeitung” publicó en su edición de Internet el testimonio jurado de un hombre que sufrió abusos cuando tenía 11 años por parte de un cura. Ese sacerdote, expulsado de la diócesis de Essen por su implicación en casos de abusos, fue acogido en enero de 1980 por la arquidiócesis de Munich para ser sometido a terapia.
El entonces arzobispo de Munich, Joseph Ratzinger, tomó la decisión de alojarlo en una casa parroquial para que siguiera el tratamiento, pero no le encomendó ningún cargo pastoral. Ratzinger no tomó ninguna decisión más respecto a ese hombre, llamado “H.” en un informe reciente de la diócesis.
El cura en realidad no llegó a seguir ninguna terapia, y de hecho se puso a trabajar en responsabilidades pastorales (con acceso a jóvenes y menores) por indicación del vicario general de la diócesis, Gerhard Gruber. Éste ha declarado ahora: “La reintegración de H. fue un grave error. Asumo toda la responsabilidad. Lamento profundamente que esta decisión haya podido acarrear perjuicio a los jóvenes, y presento mis excusas a todos los que han sufrido un daño”.
Juan Pablo II nombró a Ratzinger prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe el 25 de noviembre de 1981 y en 1982 ya estaba en Roma.
La diócesis de Múnich supo en 1985 que “H.” volvía a estar implicado en asuntos turbios: había denuncias de abuso sexual contra él y una investigación policial. En cuanto se supo, se le apartó de toda tarea pastoral.
En junio de 1986, el Tribunal de Distrito de Ebersberg halló culpable a “H.” de abuso sexual a menores. Le condenó a 18 meses de privación de libertad en régimen de libertad condicional y a una multa de 4.000 marcos. Al acusado se le ordenó someterse a psicoterapia.
De noviembre 1986 a octubre 1987, la diócesis colocó al sacerdote en un lugar donde, en principio, no podía causar daños: capellán en un asilo de ancianos.
Después, según explica un comunicado del actual arzobispado de Múnich, dado que la sentencia del tribunal había sido “relativamente ligera” y que la psicóloga que le daba tratamiento estaba de acuerdo, la diócesis lo reintegró en una parroquia de Garching. Desde el fallo del tribunal, en 1986, las autoridades diocesanas no han tenido conocimiento de ningún otro caso de abuso atribuido al sacerdote.
El 6 de mayo de 2008 el sacerdote fue retirado de sus funciones administrativas en la parroquia en Garching, y en octubre de 2008, fue integrado en la pastoral del Turismo. Se le impuso como condición que no tuviera ninguna relación con niños, jóvenes o monaguillos.
Un informe legal preparado por petición del nuevo arzobispo de Múnich, Reinhard Marx, ha confirmado que el sacerdote no debía haber sido reintegrado en la parroquia de Garching. Desde hace un tiempo el actual vicario general de la diócesis, Peter Beer, ha creado un grupo de trabajo para revisar la manera en que se han afrontado en el pasado las acusaciones de abusos sexuales atribuidos a sacerdotes. Este grupo es quien ha rastreado el caso, lo ha explicado y lo ha remitido a Roma y a la prensa alemana.
El portavoz vaticano, el padre Lombardi, se remite a este informe para dejar claro que Joseph no encargó a “H.” ninguna función pastoral, sino que se limitó a alojarlo en una casa parroquial para que siguiese terapia, y que apenas dos años después Ratzinger ya no estaba en la diócesis, tres años antes de que se supiese que el sacerdote reincidía.
Otra estrategia que se ha intentado usar para relacionar el nombre del Papa con los abusos es el de los casos de Regensburg (Ratisbona) donde ha vivido y trabajado siempre el hermano del Papa, Georg Ratzinger. Un artículo de “L’Osservatore” lo abordaba y la agencia Aceprensa lo resumía así:
Otra muestra de información no ya sesgada sino falsa ha sido el intento de involucrar en el escándalo de los abusos sexuales al hermano del Papa, Georg Ratzinger, por casos sucedidos en el coro de Ratisbona (Domspatzen) del que fue director musical de 1964 a 1993. Pero ninguno de los casos declarados se refieren a este periodo ni al coro en sí. Según la nota publicada por el obispado de Ratisbona, en la institución hay tres secciones: un liceo (Gymnasium), gestionado por un director laico; un internado, dirigido por un sacerdote, donde se alojan los niños del coro; y el coro, a cargo del director musical.
De los casos mencionados en estos días, el primero es de 1958, por un abuso cometido por el vice-director de la escuela. Cuando fue conocido el delito, fue apartado de su cargo y condenado penalmente. El segundo caso es el de una persona que trabajó allí en 1958 durante siete meses, y que fue condenado doce años después por un caso de abuso sexual. Parece que hay un tercer caso de 1969, que ocurrió diez años después de que el presunto culpable abandonara su relación con el coro.
En suma, los casos hasta ahora denunciados se refieren a un periodo en que Georg Ratzinger no era tan siquiera director del coro.
Las precisiones del obispo de Ratisbona, publicadas en L’Osservatore Romano, fueron seguidas de una nota en la que “la Santa Sede se alegra de esta voluntad de transparencia en el seno de la Iglesia y espera que se actúe con la misma claridad en el seno de otras instituciones, públicas y privadas, si verdaderamente preocupa a todos el bien de la infancia”.

Lombardi: «Los intentos de implicar al Papa en los abusos han fracasado»

15 mar

Internacional

Lombardi: «Los intentos de implicar al Papa en los abusos han fracasado»
La Razón
El portavoz vaticano, Federico Lombardi, ha salido al paso de las últimas acusaciones y ha denunciado los intentos, hechos con «cierto ensañamiento» de «implicar personalmente al Santo Padre en la cuestión de los abusos» y del escándalo de la pedofilia en Alemania.
En un comunicado divulgado a través de la página web de Radio Vaticano, el portavoz de la Santa Sede insiste en que Benedicto XVI, cuando era arzobispo de Múnich, era ajeno al caso del sacerdote con antecedentes de pederastia que fue autorizado para ejercer en la capital bávara en la década de los años 80, asunto que destapó la semana pasada el diario alemán «Süddeutsche Zeitung». «Joseph Ratzinger permaneció completamente ajeno a las decisiones de mantener a este sacerdote en activo y por las cuales se produjeron los abusos», explicó Lombardi.
«Es evidente – afirma Lombardi en el comunicado– que en los últimos días hay quien ha buscado –con cierto ensañamiento en Ratisbona y en Múnich– elementos para implicar personalmente al Santo Padre en las cuestiones de los abusos. Para cualquier observador objetivo, está claro que estos esfuerzos han fracasado», mantiene.
Medidas efectivas
«A pesar de la tormenta, la Iglesia ve bien claro el camino que hay que seguir, bajo la guía segura y rigurosa del Santo Padre», prosigue el director de la Sala Stampa vaticana. «Esperemos que este asunto pueda servir de ayuda para que la sociedad se responsabilice cada vez más de la protección y formación de la infancia y la juventud», añade en el comunicado.
Asimismo, Lombardi afirma que la línea adoptada por los obispos alemanes ante la crisis de abusos sexuales por parte de sacerdotes «es un modelo muy útil e inspirador para otras Conferencias episcopales que tengan que afrontar problemas similares».
La información divulgada por el «Süddeutsche Zeitung» llegaba después de que Benedicto XVI se reuniera en el Vaticano con elpresidente de la conferencia episcopal alemana, Robert Zollitsch, quien le informó de las medidas que han puesto en marcha para atajar el problema de la pederastia. Una reunión que, tal y como subraya Lombardi, «ha sido promovida por Benedicto XVI».
Las declaraciones del arzobispo Zollitsch, después de su encuentro con el Papa, recuerdan puntos esenciales: reconocer la verdad y ayudar a las víctimas; reforzar la prevención y colaborar constructivamente con las autoridades, incluidas las estatales.
Lombardi recuerda que fue el propio cardenal Joseph Ratzinger, cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el que quiso «una línea de absoluto rigor y coherencia para afrontar las situaciones más difíciles» en los escándalos de pedofilia de la Iglesia. «Las normas para juzgar los delitos de abuso sexual no han pretendido favorecer ni han favorecido el encubrimiento de esos delitos, más bien han favorecido una intensa actividad para afrontarlos, juzgarlos y castigarlos adecuadamente en el marco del ordenamiento eclesiástico», concluyó.

Escándalo por abusos sexuales en un coro que dirigió el hermano del Papa

6 mar

Escándalo por abusos sexuales en un coro que dirigió el hermano del Papa

Clarin.com | 16:26| Georg Ratzinger dirigió el prestigioso coro de niños de Ratisbona durante 30 años. El hermano de Benedicto XVI aseguró que desconocía los casos denunciados en las últimas semanas. Y el Vaticano anticipó que no intervendrá en el asunto.

Un nuevo escándalo por abusos sexuales a menores sacude a la Iglesia Católica en Alemania, esta vez en una escuela de niños Cantores de Ratisbona, durante el tiempo que estuvo bajo la dirección del hermano del Papa, Benedicto XVI.

Los abusos en el coro de Ratisbona tuvieron lugar durante 15 años, desde 1958 hasta 1973, según fuentes eclesiásticas. Georg Ratzinger, de 86 años, hermano del jefe de la Iglesia Católica, se desempeñó como director del coro de jóvenes de la catedral de Ratisbona entre 1964 y 1994, sin embargo, en declaraciones a una emisora radial de Baviera, aseguró “no tener conocimiento” de casos de violaciones sexuales en la escuela y declinó hacer comentarios.

Según monseñor Mueller, Obispo de Ratisbona, cuatro educadores estarían involucrados, entre ellos, el entonces director del internado que alojaba a los jóvenes coristas, que confesó los hechos y fue condenado. Murió en 1984. Sin embargo, el arzobispado de Ratisbona promete ahora aclarar todos los casos.

Este viernes, el obispo de Ratisbona, Baviera, monseñor Gerhard Muller, reconoció la existencia de esos abusos en las entidades escolásticas.

El Vaticano “toma en serio el escándalo de pedofilia en Alemania” pero “no interviene” en la cuestión, declaró el portavoz de la Santa Sede, Ciro Bendettini.

El escándalo estalló en Alemania a fines de enero cuando el rector del prestigioso colegio jesuita Canisius de Berlín, reconoció que numerosos ex alumnos habían sido victimas de abusos sexuales entre 1970 y 1980.

Luego, en febrero, el rector del colegio Aloisius de Bonn, el padre Theo Schneider, fu acusado de complicidad y tuvo que renunciar.

El próximo 12 de marzo, el presidente de la Conferencia Episcopal de Alemania, Roberto Zollitsch, será recibido por el Papa Benedicto XVI, para examinar los casos de abusos sexuales cometidos en la Iglesia Católica alemana.

Benedicto XVI condenó los abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes

8 feb

Benedicto XVI condenó los abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes

El Papa anunció que tomará medidas, luego de conocer el informe que responsabiliza al episcopado irlandés por haber encubierto las violaciones durante varias décadas.

El Papa Benedicto XVI condenó los abusos cometidos contra menores de edad por parte de sacerdotes en respuesta al escándalo desatado en Irlanda de violaciones sexuales y encubrimiento por parte de la arquidiócesis de Dublín.

“Desgraciadamente, en muchas ocasiones, algunos miembros, contradiciendo sus compromisos, han violado esos derechos: un comportamiento que la Iglesia no ha dejado ni dejará de denunciar y condenar”, manifestó el pontífice al termino de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.

Durante una reunión que se llevará a cabo los días 15 y 16 de febrero en el Vaticano, el Papa se reunirá con el episcopado irlandés, acusado de haber encubierto los abusos sexuales a niños por parte de curas católicos.

Durante la reunión, el jefe de la Iglesia católica entregará a los obispos irlandeses una Carta Pastoral con las “medidas que se tomarán” ante la grave situación. Por ahora se conoce que cuatro sacerdotes anunciaron su dimisión por no haber reportado los abusos.

Esto como consecuencia del informe presentado en noviembre por una comisión presidida por la juez Yvonne Murphy que concluyó que los responsables de la arquidiócesis de Dublín protegieron a los autores de los abusos y no los señalaron a la policía durante más de tres décadas.

Por su parte, la Red de sobrevivientes de quienes fueron sometidos a abusos por sacerdotes” en Estados Unidos, criticaron los comentarios del pontífice. “Cuantas veces el Papa condenará el abuso sexual de los sacerdotes mientras virtualmente no hace nada para detenerlo?”, preguntó Bárbara Dorris, la directora de comunicación del grupo.

En 2002 se supo que entre 4.000 y 5.000 sacerdotes abusaron sexualmente de aproximadamente 14.000 niños y adolescentes durantes varias décadas.

Clarin.com

Benedicto XVI: “La humanidad debe curarse de su sordera espiritual”

21 nov
Benedicto XVI: “La humanidad debe curarse de su sordera espiritual”
Insta a una participación activa de las personas no oyentes en la vida de la Iglesia

CIUDAD DEL VATICANO, viernes 20 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Más allá de la sordera física, existe otra sordera de la que la humanidad, más que curada, tiene que ser salvada: “es la sordera del espíritu, que levanta barreras cada vez más altas a la voz de Dios y del prójimo, especialmente al grito de socorro de los últimos y de los que sufren, y que encierra al hombre en un profundo y corrosivo egoísmo”.

Así lo afirmó hoy el Papa Benedicto XVI a los participantes en la Conferencia Internacional ¡Effetá! La persona sorda en la vida de la Iglesia, promovida por el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Operadores Sanitarios.

El pontífice recordó el gesto de Jesús curando al sordomudo, afirmando que en este signo se ve “ el ardiente deseo de Jesús de vencer en el hombre la soledad y la incomunicabilidad creadas por el egoísmo, para dar rostro a una ‘nueva humanidad’, la humanidad de la escucha y de la palabra, del diálogo, de la comunicación, de la comunión con Dios”.

Esta nueva humanidad debe ser “sin discriminaciones, sin exclusiones… para que el mundo sea verdaderamente para todos ‘campo de genuina fraternidad’…”, añadió, recordando su propia homilía durante la visita pastoral a Viterbo, el pasado 6 de septiembre.

Sin embargo, admitió, aún hoy pervive “una cultura nunca superada, marcada por prejuicios y discriminaciones”, concretamente hacia las personas con sordera.

“Son actitudes deplorables e injustificables, porque son contrarias al respeto por la dignidad de la persona no oyente y a su plena integración social”.

Quiso recordar también “la grave situación en que estos viven aún hoy en los países en vías de desarrollo, tanto por la falta de políticas y legislaciones apropiadas, sea por la dificultad para tener acceso a los cuidados sanitarios primarios”.

“La sordera, de hecho, es a menudo consecuencia de enfermedades fácilmente curables”, declaró el Papa, haciendo un llamamiento “a las autoridades políticas y civiles, además de a los organismos internacionales, para que ofrezcan el apoyo necesario para promover, también en esos países, el debido respeto de la dignidad y de los derechos de las personas no oyentes, favoreciendo, con ayudas adecuadas, su plena integración social”.

En este sentido, afirmó que la Iglesia, ya desde el siglo XVIII, ha mantenido iniciativas para prestar atención a las personas sordas

El Papa afirmó a los presentes que en la Iglesia las personas con sordera no deben ser sólo consideradas como “destinatarios” de la evangelización, sino como “evangelizadores”, participantes activos en la vida de sus comunidades.

“La Iglesia, siguiendo el ejemplo de su divino Fundador, sigue acompañando las distintas iniciativas pastorales y sociales en beneficio de estos con amor y solidaridad, reservando especial atención hacia los que sufren, con la conciencia de que precisamente en el sufrimiento está escondida una fuerza particular que acerca interiormente el hombre a Cristo, una gracia particular”, concluyó el Papa.

[Por Inma Álvarez]

Discurso de Benedicto XVI a la FAO

17 nov
Discurso de Benedicto XVI a la FAO
“Es necesario garantizar a todos el derecho a la alimentación y al agua”

ROMA, lunes, 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos a continuación el discurso pronunciado por Benedicto XVI al visitar hoy lunes la sede de la FAO en Roma, con ocasión de la apertura de la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria (Roma, 16-18 noviembre 2009).

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Señor Presidente,

Señoras y Señores:

1. He acogido con mucho gusto la invitación del Señor Jacques Diouf, Director General de la FAO, a tomar la palabra en la sesión inaugural de esta Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria. Le saludo cordialmente y le agradezco sus amables palabras de bienvenida. Saludo, igualmente, a las Altas Autoridades aquí presentes y a todos los participantes. Como ya hicieron mis venerados Predecesores Pablo VI y Juan Pablo II, deseo renovar mi estima por la labor de la FAO, a la que la Iglesia Católica y la Santa Sede prestan atención e interés por el servicio cotidiano que desempeñan todos los que trabajan en ella. Gracias a vuestro generoso trabajo, sintetizado en el lema Fiat Panis, el desarrollo de la agricultura y la seguridad alimentaria siguen siendo objetivos prioritarios de la acción política internacional. Estoy seguro de que este espíritu orientará las decisiones de esta Cumbre, como también las que se tomen en el intento común por vencer cuanto antes la batalla contra el hambre y la malnutrición en el mundo.

2. La comunidad internacional esta afrontando en estos años una grave crisis económico-financiera. Las estadísticas muestran un incremento dramático del número de personas que sufren el hambre y a esto contribuye el aumento de los precios de los productos alimentarios, la disminución de las posibilidades económicas de las poblaciones más pobres, y el acceso restringido al mercado y a los alimentos. Y todo esto, mientras se confirma que la tierra puede nutrir suficientemente a todos sus habitantes. En efecto, si bien en algunas regiones se mantienen bajos niveles de producción agrícola a causa también de cambios climáticos, dicha producción es globalmente suficiente para satisfacer tanto la demanda actual, como la que se puede prever en el futuro. Estos datos indican que no hay una relación de causa-efecto entre el incremento de la población y el hambre, lo cual se confirma por la deplorable destrucción de excedentes alimentarios en función del lucro económico. En la Encíclica Caritas in veritate, he señalado que “el hambre no depende tanto de la escasez material, cuanto de la insuficiencia de recursos sociales, el más importante de los cuales es de tipo institucional. Es decir, falta un sistema de instituciones económicas capaces, tanto de asegurar que se tenga acceso al agua y a la comida de manera regular y adecuada desde el punto de vista nutricional, como de afrontar las exigencias relacionadas con las necesidades primarias y con las emergencias de crisis alimentarias reales…”. Y, he añadido también que: “el problema de la inseguridad alimentaria debe ser planteado en una perspectiva de largo plazo, eliminando las causas estructurales que lo provocan y promoviendo el desarrollo agrícola de los países más pobres mediante inversiones en infraestructuras rurales, sistemas de riego, transportes, organización de los mercados, formación y difusión de técnicas agrícolas apropiadas, capaces de utilizar del mejor modo los recursos humanos, naturales y socio-económicos, que se puedan obtener principalmente en el propio lugar, para asegurar así también su sostenibilidad a largo plazo” (n. 27). En este contexto, hay que oponerse igualmente al recurso a ciertas formas de subvenciones que perturban gravemente el sector agrícola, la persistencia de modelos alimentarios orientados al mero consumo y que se ven privados de una perspectiva más amplia, así como el egoísmo, que permite a la especulación entrar incluso en los mercados de los cereales, tratando a los alimentos con el mismo criterio que cualquier otra mercancía.

3. En cierto sentido, la convocatoria de esta Cumbre es ya un testimonio de la debilidad de los actuales mecanismos de la seguridad alimentaria y la necesidad de una revisión de los mismos. De hecho, aunque los Países más pobres se han integrado en la economía mundial de manera más amplia que en el pasado, la tendencia de los mercados internacionales los hace en gran medida vulnerables y los obliga a tener que recurrir a las ayudas de las Instituciones intergobernativas, que sin duda prestan una ayuda preciosa e indispensable. Sin embargo, el concepto de cooperación debe ser coherente con el principio de subsidiaridad,se han de implicar “a las comunidades locales en las opciones y decisiones referentes a la tierra de cultivo” (ibíd.), porque el desarrollo humano integral requiere decisiones responsables por parte de todos y pide una actitud solidaria que no considere la ayuda o la emergencia en función de quien pone a disposición los recursos o de grupos de élite que hay entre los beneficiarios. De cara a Países que manifiestan la necesidad que tienen de aportaciones exteriores, la Comunidad internacional tiene el deber de participar con los instrumentos de cooperación, sintiéndose corresponsable de su desarrollo, “mediante la solidaridad de la presencia, el acompañamiento, la formación y el respeto” (ibíd., 47). Dentro de este contexto de responsabilidad está el derecho de cada País a definir su propio modelo económico, previendo los modos para garantizar la propia libertad de decisiones y de objetivos. En dicha perspectiva, la cooperación debe llegar a ser un instrumento eficaz, libre de vínculos e intereses que pueden restar una parte nada despreciable de los recursos destinados al desarrollo. Además, es importante subrayar cómo la vía solidaria para el desarrollo de los Países pobres puede llegar a ser también una vía de solución para la actual crisis global. En efecto, sosteniendo con planes de financiación inspirados en la solidaridad estas Naciones, para que ellas mismas sean capaces de satisfacer las propias demandas de consumo y de desarrollo, no sólo se favorece el incremento económico en su interior, sino que puede tener repercusiones positivas para el desarrollo humano integral en otros Países (cf. ibíd., 27).

4. En la actual situación persiste todavía un nivel de desarrollo desigual entreen las Naciones, que determina, en muchas áreas del planeta, condiciones de precariedad, acentuando la contraposición entre pobreza y riqueza. Esta desigualdad no sólo tiene que ver con los modelos de desarrollo, sino también, y sobre todo, con la forma que parece afianzarse de percibir un fenómeno como el de la inseguridad alimentaria. Existe el riesgo de que el hambre se considere como algo estructural, parte integrante de la realidad socio-política de los Países más débiles, objeto de un sentido de resignada amargura, si no de indiferencia. No es así, ni debe ser así. Para combatir y vencer el hambre es esencial empezar por redefinir los conceptos y los principios aplicados hasta hoy en las relaciones internacionales, así como responder a la pregunta: ¿qué puede orientar la atención y la consecuente conducta de los Estados respecto a las necesidades de los últimos? La respuesta no se encuentra en la línea de acción de la cooperación, sino en los principios que tienen que inspirarla: sólo en nombre de la común pertenencia a la familia humana universal se puede pedir a cada Pueblo, y por lo tanto a cada País, ser solidario, es decir, dispuesto a hacerse cargo de responsabilidades concretas ante las necesidades de los otros, para favorecer un verdadero compartir fundado en el amor.

5. No obstante, si bien la solidaridad animada por el amor excede la justicia, porque amar es dar, ofrecer lo “mío” a otro, ésta no existe nunca sin la justicia, que induce a dar al otro lo que es “suyo” y que le pertenece en razón de su ser y de su hacer. De hecho no puedo “dar” a otro de lo “mío”, sin haberle dado antes lo que le pertenece por justicia (cf. ibíd., 6). Si se busca la eliminación el hambre, la acción internacional esta llamada no sólo a favorecer el crecimiento económico equilibrado y sostenible y la estabilidad política, sino también a buscar nuevos parámetros -necesariamente éticos y después jurídicoseconómicos- que sean capaces de inspirar la actividad de cooperación para construir una relación paritaria entre Países que se encuentran en diferentes grados de desarrollo. Esto, además de colmar el desequilibrio existente, podría favorecer la capacidad de cada Pueblo de sentirse protagonista, confirmando así que la igualdad fundamental de los diferentes Pueblos hunde sus raíces en el origen común de la familia humana, fuente de los principios de la “ley natural” llamados a inspirar las opciones y las directrices de orden político, jurídico y económico en la vida internacional (cf. ibíd., 59). A este respecto, San Pablo nos ilumina con sus palabras: “No se trata -escribe- de aliviar a otros pasando vosotros estrecheces; se trata de nivelar. En el momento actual, vuestra abundancia remedia la falta que ellos tienen; y un día, la abundancia de ellos remediará vuestra falta; así habrá nivelación. Es lo que dice la Escritura: “Al que recogía mucho, no le sobraba; y al que recogía poco, no le faltaba” (2 Co 8, 13-15).

6. Señor Presidente, Señoras y Señores, para combatir el hambre promoviendo un desarrollo humano integral es también necesario entender las necesidades del mundo rural, así como impedir que la tendencia a disminuir las aportaciones de los donantes cree incertezas en la financiación de las actividades de cooperación: se ha de evitar el riesgo de que el mundo rural pueda ser considerado, de modo miope, como una realidad secundaria. Al mismo tiempo, se ha de favorecer el acceso al mercado internacional de los productos provenientes de las áreas más pobres, hoy en día relegados a menudo a estrechos márgenes. Para alcanzar estos objetivos es necesario rescatar las reglas del comercio internacional de la lógica del provecho como un fin en sí mismo, orientándolas en favor de la iniciativa económica de los Países más necesitados de desarrollo, que, disponiendo de mayores entradas, podrán caminar hacia la autosuficiencia, que es el preludio de la seguridad alimentaria.

7. Tampoco se han de olvidar los derechos fundamentales de la persona entre los que destaca el derecho a una alimentación suficientesana y nutritiva, y el derecho al agua; éstos revisten un papel importante en la consecución de otros derechos, empezando por el derecho primario a la vida. Es necesario, por lo tanto, que madure “una conciencia solidaria que considere la alimentación y el acceso al agua como derechos universales de todos los seres humanos, sin distinciones ni discriminaciones” (Caritas in veritate, 27). Todo lo que la FAO ha realizado con paciencia, aunque por un lado ha favorecido la ampliación de los objetivos de este derecho sólo respecto a garantizar la satisfacción de las necesidades primarias, por otro lado, ha puesto de manifiesto la necesidad de una reglamentación adecuada.

8. Los métodos de producción alimentaria imponen igualmente un análisis atento de la relación entre el desarrollo y la tutela ambiental. El deseo de poseer y de usar en manera excesiva y desordenada los recursos del planeta es la primera causa de toda degradación ambiental. El cuidado ambiental, en efecto, se presenta como un desafío actual de garantizar un desarrollo armónico, respetuoso con el plan de la creación de Dios y, por lo tanto, capaz de salvaguardar el planeta (cf. ibíd., 48-51). Si toda la humanidad está llamada a tomar conciencia de sus propias obligaciones respecto a las generaciones venideras, es también cierto que el deber de tutelar el medio ambiente como un bien colectivo corresponde a los Estados y a las Organizaciones Internacionales. Desde este punto de vista, se debe profundizar en las conexiones existentes entre la seguridad ambiental y el fenómeno preocupante de los cambios climáticos, teniendo como focus la centralidad de la persona humana y, en particular, a las poblaciones más vulnerables ante ambos fenómenos. No bastan, sin embargo, normativas, legislaciones, planes de desarrollo e inversiones, hace falta un cambio en los estilos de vida personales y comunitarios, en el consumo y en las necesidades concretas, pero sobre todo es necesario tener presente ese deber moral de distinguir en las acciones humanas el bien del mal para redescubrir así el vínculo de comunión que une la persona y lo creado.

9. Es importante recordar -como he señalado en la Encíclica Caritas in veritate- que “la degradación de la naturaleza está estrechamente unida a la cultura que modela la convivencia humana: cuando se respeta la «ecología humana» en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia”. Es verdad que “el sistema ecológico se apoya en un proyecto que abarca tanto la sana convivencia social como la buena relación con la naturaleza”. Y que “el problema decisivo es la capacidad moral global de la sociedad”. Por tanto, “los deberes que tenemos con el ambiente están relacionados con los que tenemos para con la persona considerada en sí misma y en su relación con los otros. No se pueden exigir unos y conculcar otros. Es una grave antinomia de la mentalidad y de la praxis actual, que envilece a la persona, trastorna el ambiente y daña a la sociedad” (ibíd., 51).

10. El hambre es el signo más cruel y concreto de la pobreza. No es posible continuar aceptando la opulencia y el derroche, cuando el drama del hambre adquiere cada vez mayores dimensiones. Señor Presidente, Señoras y Señores, la Iglesia Católica estará atenta siempre a los esfuerzos para vencer el hambre; trabajará por sostener, con la palabra y con las obras, la acción solidaria -programada, responsable y regulada- que los distintos componentes de la Comunidad internacional estén llamados a emprender. La Iglesia no pretende interferir en las acciones políticas; ella, respetuosa del saber y de los resultados de las ciencias, así como de las decisiones determinadas por la razón cuando son responsablemente iluminadas por valores auténticamente humanos, se une al esfuerzo por eliminar el hambre. Es este el signo más inmediato y concreto de la solidaridad animada por la caridad, signo que no deja margen a retrasos y compromisos. Dicha solidaridad se confía a la técnica, a las leyes y a las instituciones para salir al encuentro de las aspiraciones de las personas, comunidades y Pueblos enteros, pero no debe excluir la dimensión religiosa, con su poderosa fuerza espiritual y de promoción de la persona humana. Reconocer el valor transcendente de cada hombre y mujer es el primer paso para favorecer la conversión del corazón que pueda sostener el esfuerzo para erradicar la miseria, el hambre y la pobreza en todas sus formas.

Agradezco su atención y, para concluir, saludo con mis mejores deseos, en las lenguas oficiales de la FAO, a todos los Estados miembros de esta Organización:

God bless your efforts to ensure that everyone is given their daily bread.

Que Dieu bénisse vos efforts pour assurer le pain quotidien à chaque personne.

Dios bendiga sus esfuerzos para garantizar el pan de cada día para cada persona.

بَارَكَ اللهُ جُهُودَكُم لِضَمان الخُبْز اليَومِيِّ لِكُلِّ إنسان.

为确保每一个人都能够得到他的日常食粮,愿天主降福你们的努力。

Да благословит Господь ваши усилия, чтобы обеспечить каждого человека хлебом насущным.

Gracias.

[©Libreria Editrice Vaticana]

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