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Isabel Pavón Vergara¿Ángel, diablo o cordero?

20 jul

Isabel Pavón Vergara¿Ángel, diablo o cordero?

Avanzan las noticias sobre asesinatos de mujeres.
19 de julio de 2011


Los culpables se inventan historias increíbles al intentar justificarse. Alguno asegura oír una voz dentro del mismísimo cerebro. Recibe el mensaje de coger un cuchillo bien grande, una pistola, lo que sea, y asesine a su compañera.

Otro se acerca a su víctima disfrazado con piel de cordero y, sin estar del todo loco, la mata igualmente. Excusas hay para escribir enciclopedias, ninguna justificable.

El motivo sigue siendo el mismo: el hombre sacrifica a quien “más quiere” porque es suya.

Gracias a Dios, hay muchos hombres buenos, buenísimos. No obstante, el día que notes que un iluminado se acerca a tu vida robándote tu propia luz; se pega como lapa a tu persona evitando que respires; dice que quiere caminar en tu misma dirección obligando a desviarte; el día que ese u otro se hace el pesado suplicándote que le hagas caso, que sin ti se muere; el día que no te deje en paz; el que te llame a altas horas de la noche una y otra vez para decirte que piensa en ti obsesionadamente; que te lleva flores compradas o robadas, tú qué sabes; que se presenta a las citas vestido de querubín tan guapo que te parece gloria pura; que la primera y la segunda vez hace que te sientas como en una nube y a la tercera notas cierto tufo falso que te descoloca; no lo pienses, corre. Es un diablo.

Hay locos sueltos sin tratamientos. No duermen. Oyen voces. Tienen doble personalidad. Se fanatizan con los camuflajes.

Si el que tienes cerca es uno de ellos, lo más probable es que, sin que lo esperes, te traiga un regalo escondido en el disfraz: un arma. La usará a la menor contradicción y no podrás contarlo. Él, sin embargo, en unos años estará preparado para salir a la calle, sin mácula de su pasado y listo para continuar con los cables cruzados, disfrazándose otra vez de lo que quiera.

Estos casos siguen ocurriendo con demasiada frecuencia. Cuando al culpable se le pregunta el motivo de sus actos dice que actuaba en broma y que cuando estaba matando realmente no era para hacer daño.

Si empiezas a verlo todo raro, escucha también la voz de tu conciencia que te dice: “No lo toques que mata”.

Autores: Isabel Pavón Vergara ©Protestante Digital 2011

Panasiuk: “Es preferible usar dinero en efectivo”

1 abr

Panasiuk: “Es preferible usar dinero en efectivo”

By Mundo Cristiano
Friday, April 01, 2011

Comentario del doctor Andrés Panasiuk, fundador del Instituto para la Cultura Financiera y autor de varios libros sobre principios financieros con valores cristianos.

El doctor Panasiuk habló a Mundo Cristiano sobre la conveniencia o no de tener tarjetas de crédito y ofreció sus recomendaciones con respecto al uso de ese instrumento financiero.

“Lo primero que yo haría es no tener tarjetas de crédito. Mi primera recomendación siempre es que usen una tarjeta de DÉBITO o usen dinero en efectivo”.

“Nunca la palabra de Dios dice que pedir prestado no es pecado, lo que pasa es que cada vez que la Biblia habla de deudas, siempre es un concepto negativo. Entonces eso quiere decir que no es el mejor plan de Dios para nuestra vida”.

Algunas recomendaciones que Panasiuk da sobre como manejar una tarjeta de crédito con principios de la Palabra de Dios son:

Número uno: Obedecer el principio del compromiso garantizado, esto significa que cada vez que tomamos un compromiso, debemos tener una forma garantizada de pagarlo: “Eso lo dice Proverbios capítulo 22, versos 22 y 27. Cada vez que tomas un compromiso debes tener una forma garantizada de pagarlo”.

Número dos: Nunca hagas un gasto con tu tarjeta de crédito que no esté dentro de tu presupuesto. Siempre que compres con tu tarjeta, compra cosas que estén dentro de tu presupuesto, lo que significa que DEBES TENER UN PRESUPUESTO ESTABLECIDO.

Número tres: Al final de cada mes, tú tienes que pagar el cien por ciento que cargaste a la tarjeta y número cuatro, el primer mes que no puedes pagar el cien por ciento de lo que cargaste a la tarjeta, pues debes hacer una cirugía, osea, cortas la tarjeta y te deshaces de ello!

Si desea volver a ver este comentario del doctor panasiuk vaya a nuestro sitio web: http://www.mundocristiano.tv y para obtener mas consejos financieros visite: http://www.culturafinanciera.org

Si desea reproducir esta noticia, por favor dé el crédito a http://www.MundoCristiano.tv

¿Qué es el relativismo moral?”

1 abr

Pregunta: “¿Qué es el relativismo moral?”

Respuesta: El relativismo moral es entendido más fácilmente en comparación con el absolutismo moral. El absolutismo afirma que la moralidad depende de principios universales (leyes naturales, conciencia. . . la regla de Oro si se quiere). Los cristianos absolutistas creen que Dios es la fuente última de nuestra moralidad común, y que por lo tanto es tan inamovible como lo es Él. El relativismo moral, asegura que la moralidad no está basada en ninguna norma absoluta. Más bien en “verdades” éticas que dependen de la situación, cultura, sentimientos propios, etc., El relativismo moral está ganando popularidad en nuestros días.

Hay muchos argumentos para el relativismo; sin embargo, pueden decirse muchas cosas de todos ellos que demuestran su dudosa naturaleza. Primero, mientas que muchos de los argumentos usados en el intento de sustentar estas varias afirmaciones pueden sonar bien en principio, hay una contradicción lógica inherente en todas ellas porque todas ellas proponen el esquema moral “correcto” – aquel que todos debemos seguir. Pero esto en sí mismo es absolutismo. Segundo, aún los autollamados relativistas rechazan el relativismo en la mayoría de los casos – ellos no dirían que un asesino o secuestrador está libre de culpa en tanto no viole sus propias normas. Tercero, el hecho mismo de que tenemos palabras tales como “correcto,” “incorrecto,” “deber,” “mejor;” etc. Muestra que estas cosas existen. Si la moralidad fuera verdaderamente relativa, estas palabras no tendrían significado – diríamos, “Siento que eso es malo,” no “Eso está mal.”

Los relativistas pueden argumentar que diferentes valores entre diferentes culturas, muestran que la moral es relativa para diferente gente. Pero este argumento confunde las acciones de individuos (lo que hacen) con las normas absolutas (si es que debieran hacerlo). Si la cultura determina lo correcto y lo incorrecto, ¿cómo habríamos podido juzgar a los Nazis? Después de todo, ellos estaban siguiendo la moral de su cultura. Los Nazis hicieron mal, solo si el asesinar está considerado universalmente incorrecto. El hecho de que ellos tuvieran “su moral” no lo cambia. Más aún, aunque mucha gente tenga diferentes opiniones de la moralidad, aún así comparten una moral común. Por ejemplo, quienes están a favor y en contra del aborto, concuerdan en que el homicidio es incorrecto, pero difieren en si el aborto es o no homicidio. Así que aún aquí la moralidad universal absoluta demuestra que es una verdad.

Algunos afirman que situaciones cambiantes hacen cambios en la moralidad – en situaciones diferentes, diversos actos podrían ser calificados como incorrectos en otras situaciones. Pero hay tres cosas por las cuales debemos juzgar una acción: la situación, el acto, y la intención. Por ejemplo, podemos condenar a alguien por intento de homicidio (intento) aún si es que fallan (acto). Así que las situaciones son parte de la decisión moral, porque ellas disponen el contexto para elegir la acción moral específica (la aplicación de principios universales).

El argumento principal al que apelan los relativistas, es el de la tolerancia. Ellos afirman que el decirle a alguien que su moralidad es incorrecta, es intolerancia, y el relativismo tolera todas las perspectivas. Pero esto es simplemente un engaño. Primero que nada, el mal nunca debe ser tolerado. ¿Deberíamos tolerar la perspectiva de un violador de que las mujeres son objetos de gratificación para ser abusados? Segundo, es auto-contradictorio porque los relativistas no toleran la intolerancia o el absolutismo. Tercero, el relativismo no puede explicar por qué cualquiera deba ser tolerante en primer lugar. El hecho mismo de que debamos tolerar a la gente (aún cuando no estemos de acuerdo) está basado en una regla de moral absoluta por la que debemos siempre tratar justamente a la gente – pero ¡eso es nuevamente absolutismo! De hecho, sin principios morales universales, no puede haber bondad.

El hecho es que toda la gente nace con una conciencia y todos sabemos instintivamente cuando hemos hecho algo malo o cuando se lo hemos hecho a otros. Actuamos como si esperáramos que los demás lo reconocieran como algo bueno. Aún como niños, sabíamos la diferencia entre “justo” e “injusto.” Se necesita una mala filosofía para convencernos de que estamos equivocados.


¿Tiene preguntas? Preguntas de la Biblia contestadas
www.GotQuestions.org/Espanol

Imposición de Nuestras Creencias a los Demás

9 mar

Imposición de Nuestras Creencias a los Demás

Muchos temas candentes se están debatiendo actualmente en nuestras legislaturas, temas de enorme importancia ética y bioética y que van desde la anticoncepción de emergencia hasta el matrimonio homosexual. Estos debates tienen mucho que ver con el futuro de nuestra sociedad. Los legisladores enfrentan una atemorizante tarea de tomar decisiones sobre lo que debe o no debe permitir la ley dentro de una sociedad sensata. Recientemente me invitaron a participar en una audiencia legislativa en Virginia, E.U. sobre la investigación con células madre embrionarias. Después que terminé mi testimonio, uno de los senadores me dirigió una pregunta. «Padre Tad, ¿no se da cuenta de que, cuando argumenta contra la investigación con células madre embrionarias, está tratando de imponer sus creencias sobre los demás, y de que nosotros como legisladores electos debemos evitar imponer un estrecho punto de vista religioso sobre el resto de la sociedad?». La pregunta del Senador es una muestra del pensamiento mal enfocado que se ha convertido en lugar común desde hace unos años dentro de muchas legislaturas estatales y entre muchos de quienes elaboran las leyes.
Encontramos dos grandes errores en la pregunta del Senador.
Primero, él no logra reconocer el hecho de que la ley es, fundamentalmente, la imposición de un punto de vista de alguien sobre los demás. Se trata, efectivamente, de una imposición. La naturaleza propia de la ley es imponer perspectivas particulares sobre personas que no quieren que se les impongan dichas perspectivas. Los ladrones de autos no quieren que se les impongan leyes que les prohíban robarlos. Los traficantes de drogas no quieren que se les impongan leyes que hacen ilegal la venta de drogas. Sin embargo, nuestros legisladores se eligen siempre, precisamente, para que elaboren dichas leyes y las impongan. Así que la pregunta no es sobre si se impone o no algo a las personas. La pregunta es, más bien, si lo que se va a imponer es razonable, justo y bueno para la sociedad y para quienes la integramos.
El segundo error de lógica del senador es suponer que dado que la religión mantiene una perspectiva particular eso implica que dicha perspectiva nunca debe ser tomada en cuenta o nunca llegar a ser convertida en ley. La religión enseña muy claramente que robar es inmoral. ¿Será entonces que si yo apoyo leyes en contra de robar estoy imponiendo sobre la sociedad mi estrecho punto de vista religioso? Obviamente no. Por el contrario, el tema del robo es tan importante para el orden de una sociedad que la religión también se siente obligada a hablar al respecto. La religión enseña muchas cosas que son entendidas como verdaderas aun por personas que no son religiosas en lo absoluto. Tanto ateos como católicos comprenden perfectamente que robar está mal y, si son vecinos, tanto unos como otros se molestan igual si alguien entra a sus casas a robar. Lo importante no es si la ley que se está proponiendo la enseña una religión o no sino si dicha ley es justa, correcta y buena para la sociedad y sus integrantes.
Para ser más coherente, por supuesto, el senador debió haber optado por hacer referencia a la substancia de mi testimonio en lugar de hablar de imposición de perspectivas religiosas. El argumento que yo expuse, curiosamente, no derivaba de ningún dogma religioso en lo absoluto. Derivaba más bien de un importante dogma científico, a saber, que todos los humanos procedemos de humanos embriónicos. El declarar que yo fui en algún momento un embrión es declarar sobre un tema de embriología, no de teología. Dado que todos los humanos fuimos embriones en un momento dado, se hace evidente por qué la investigación que destruye embriones es una actividad inmoral. Explotar a los débiles y a los que aún no nacen con el fin de satisfacer los intereses de los poderosos y de los bien parados no debe ser permitido en una sociedad civilizada. Este argumento es claro para ateos también, no sólo para católicos.
Durante mi testimonio, hice notar cómo en Estados Unidos hemos fortalecido leyes federales para, por ejemplo, proteger no sólo al águila calva, nuestra ave nacional, sino también a sus huevos. Si llegásemos a estar cerca de un nido de esas aves y destruyésemos sus huevos, estaríamos cometiendo un delito. A fuerza de la ley, reconocemos que el huevo del águila calva, es decir, el águila en embrión dentro de ese huevo, es la misma criatura que aquella gloriosa ave que vemos volar en las alturas. Es por eso que aprobamos leyes que protegen no sólo al adulto sino también al más pequeño miembro de esa especie. No se trata de un asunto religioso en lo absoluto. Las personas ateas también reconocen que los huevos de un águila deben ser protegidos. Lo problemático está en cómo sí somos capaces de entender la importancia de proteger el estado más temprano de una vida animal pero, cuando se trata de la vida humana, sufrimos de una desconexión mental. Nuestro juicio moral se hace vago e impreciso cuando intentamos hacer cosas que no están bien, como por ejemplo, realizar abortos o destruir seres humanos en embrión para obtener sus células madre.
Así es que, cuando nos topemos con un legislador que intenta insinuar que un argumento en defensa de una moral sólida no es más que la imposición de un punto de vista religioso, necesitamos poner más atención para captar realmente lo que tenemos enfrente. Puede ser que ese legislador no esté tan preocupado por evitar la imposición de una perspectiva particular sobre los demás. Lo más probable es que esté intentando imponer su propio punto de vista, un punto de vista mucho menos sostenible y defendible en términos de un pensamiento moral sólido. Lo que busca, por lo tanto, es hacer corto-circuito en el debate poniendo el énfasis en una animosidad religiosa y en la imposición, sin siquiera enfrentar el argumento ético o bioético substancial. Una vez que la baraja de la imposición religiosa se ha puesto en juego, y una vez que a los legisladores cristianos les tiemblan las rodillas cuando se trata de defender la vida y una moral firme, el oponente se siente libre para hacer su imposición y sin hacer gran esfuerzo por confrontar la esencia del debate moral en sí mismo.

http://www.conoze.com/doc.php?doc=9213

La muralla secular y laicista

4 mar

Wenceslao Calvo

La muralla secular y laicista


Cuando Martín Lutero escribió su obra A la nobleza cristiana de la nación alemana describió las tres murallas con la que la Iglesia de Roma se había rodeado para ser inexpugnable ante cualquier intento de reforma.
3 de marzo de 2011
Si se pretendía reformarla mediante el poder secular, aducían que el poder secular debía estar sometido al eclesiástico. Si se recurría a las Escrituras argumentaban que nadie, sino el papa, podía interpretarlas correctamente. Y si se echaba mano de un concilio respondían que nadie puede convocar un concilio salvo el papa. De esta manera las armas que podían servir quedaban, por definición, embotadas para ese propósito de reforma. En la obra mencionada Lutero desmontó esas tres argumentaciones.

Pero he aquí que las fuerzas de oscuridad, que tienen muchas cabezas, se han manifestado en nuestro tiempo en la forma de secularismo y laicidad. Y al igual que ocurriera en el pasado con la Iglesia católica ocurre ahora con éstas y con los dirigentes que en España y en otras partes del mundo las promueven. Porque ante cualquier intento de hacerles entrar en razón para que abandonen sus insensatas propuestas sobre la familia, el matrimonio y la vida humana, se escudan en que ellos no están bajo el mandato de ninguna ley divina, sino solo bajo el de aquellos consensos a los que los hombres puedan llegar. Y de esta manera, blindados detrás de esa muralla, hacen y deshacen a su antojo, jactándose además de su coherencia con sus propios postulados y acusando de incoherencia a los cristianos, por no ser capaces de vivir de acuerdo a los suyos propios. Y así como la Iglesia católica se hizo irreformable en el siglo XVI, el secularismo y la laicidad se han vuelto también irreformables en el XXI.

Hay cristianos que, ante el supuesto poder argumentativo de la muralla secular y laicista, han asumido las mismas posiciones, claudicando así ante el avance de estas fuerzas anticristianas. La timidez con la que proponen las ideas judeo-cristianas es tan acomplejada y la osadía de las fuerzas enemigas imponiendo las suyas es tan atrevida, que el resultado de esa confrontación es el que se podía esperar: La entrega vergonzante de las más preciosas verdades, a cambio de recibir su aprobación al decir: ¡Qué buenos chicos son estos cristianos!

Pero como todo en esta vida tiene su flanco débil, también la muralla secular y laicista la tiene. Porque si hay una grieta por la que puede ser derribada es esta: La contradicción que sus impulsores manifiestan entre lo que dicen y lo que hacen, cuando los medimos por los propios parámetros que ellos mismos han establecido. Y ya se sabe que si alguien contradice con su conducta lo que dice con sus palabras ha perdido la autoridad moral que pretendía tener y hasta se le podría calificar de simulador. Es una sencilla regla de tres que no solo ha de aplicarse a los cristianos, sino que ha de ser válida también para los que no lo son.

Hace poco Wikileaks sacaba a la luz pública algunos trapos sucios que ponían en evidencia a ciertos dirigentes e instituciones. Claro que ante lo insostenible que podía ser la situación para más de uno se ha optado por la vía expeditiva: Silenciar al difusor de tales informes y dejarlo inoperante. De esta manera muchos podrán seguir respirando tranquilos.

Pero ¡oh calamidad! he aquí que, sin que los expertos en relaciones internacionales ni los servicios secretos lo sospecharan, una parte del mundo musulmán se ha puesto en pie de guerra contra algunos de sus dictatoriales dirigentes. Unos dirigentes que hasta hace unas semanas eran recibidos, considerados, agasajados y solicitados por otros dirigentes de naciones occidentales democráticas [Por cierto, nunca entenderé por qué unos dictadores son abominables y otros son afables].

Así pues, ahora que algunos pueblos repudian a sus mandatarios, los dirigentes seculares y laicistas occidentales se apresuran, en este preciso momento, a condenarlos. Durante años les han hecho el juego, les han seguido la corriente, han hecho tratos con ellos, han cerrado los ojos y han guardado silencio, aun sabiendo que en sus países no había libertad de conciencia, ni de religión, ni de asociación, ni de información.

No obstante y aún con todas las revueltas actuales, esos dirigentes corren desesperadamente en busca de auxilio de las dictaduras autocráticas de Oriente Medio, para que nos ayuden a salir del agujero económico y financiero en el que estamos metidos, para que nos refinancien la deuda y para que nos garanticen el suministro de petróleo o gas que nos son tan vitales; en una palabra, para que nos den oxígeno. Y así, los mandatarios seculares y laicistas occidentales hacen cola para llamar a las puertas de los palacios y mendigar ante los sátrapas, que son la negación de lo secular y lo laico. Patético.

Así pues, estos supuestos campeones de la coherencia y la integridad quedan en evidencia no por discursos ni razonamientos, sino por sus hechos. Es la incoherencia de los que se presentaron como coherentes. Rafael Alberti escribió un poema que decía:
‘…Manifiestos, artículos, comentarios, discursos,
humaredas perdidas, neblinas estampadas,
qué dolor de papeles que ha de barrer el viento,
qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua…
Siento esta noche heridas de muerte las palabras.’

¡Qué gran farsa ideológica de palabras es la que han fabricado los secularistas y laicistas! No se sostiene a sí misma, porque sus propulsores son incapaces, cuando llega la hora de la verdad, de asumir sus consecuencias últimas.

Por eso, el saber que estoy siguiendo a alguien que fue coherente hasta el final, incluso al coste de su propia vida, me da la seguridad de comprobar que estoy en la senda correcta.

Autores: Wenceslao Calvo© Protestante Digital 2011

El Sufrimiento Humano: Transformando lo «Inútil»

3 mar

El Sufrimiento Humano: Transformando lo «Inútil»

Los seres humanos, por propia naturaleza, evadimos el dolor y el sufrimiento. Por instinto reaccionamos, por ejemplo, evitando el objeto punzante que puede herirnos. Cuando identificamos que quien nos está llamando por teléfono es un vecino indeseable, no contestamos. Nuestra reacción inmediata, al igual que la de la mayoría de los animales, es evitar los estímulos nocivos y el dolor.
No obstante, también somos capaces de responder conscientemente y en formas que nos diferencian de manera radical del resto del reino animal.
Por ejemplo, podemos decidir enfrentar y soportar el dolor por razones más elevadas. Así, sabiendo que la jeringa nos lastima, decidimos no mover el brazo durante una inyección porque el poder de la razón nos dice que con ella mejorará nuestra salud. Sabemos que es desagradable platicar con ese vecino difícil, pero con tal de cultivar la paz en nuestro barrio, decidimos enfrentar el reto y lo superamos.
Sin embargo, movidos por la preocupación y el miedo, también podemos responder al dolor y al sufrimiento de una manera insensata. Por ejemplo, cuando sufrimos debido a una relación difícil, podemos voltear a las drogas, al alcohol o a malos hábitos alimenticios. Si la perspectiva de tener que continuar un embarazo nos hace sufrir, podemos responder acabando con la vida de nuestro bebé mediante el aborto. Cuando sufrimos por el dolor de un cáncer, podemos hacer corto circuito a todo y recurrir al suicidio con ayuda del médico.
Reaccionar al sufrimiento de una manera racional o irracional es una de las decisiones humanas más importantes. Para muchas personas en nuestra sociedad, el sufrimiento se ha convertido en un mal que hay que evitar a toda costa, llevándolas a tomar muchas decisiones irracionales y destructivas.
Si bien es cierto que el dolor físico está presente en todo en el reino animal en general, la diferencia en cuanto a los seres humanos es que nosotros somos conscientes de nuestro sufrimiento y nos preguntamos el por qué; y mucho más sufrimos cuando no encontramos una respuesta satisfactoria; necesitamos saber si nuestro sufrimiento tiene un sentido. Desde una cama de hospital o una silla de ruedas es difícil evitar la dolorosa pregunta «¿por qué?», cuando la enfermedad grave o la debilidad nos hace sentir inútiles o una carga para los demás. Sin embargo, analizándolo, ningún sufrimiento es «inútil», aunque efectivamente mucho de él se pierde y desperdicia cuando lo rechazamos y nos negamos a aceptar su sentido profundo. El Papa Juan Pablo II nos recordaba constantemente que la respuesta a la pregunta sobre el sentido del sufrimiento Dios se la dio al hombre en la Cruz de Jesucristo.
El tema del sufrimiento siempre está presente en el campo de la atención médica católica, y aunque los profesionales de la salud luchan con dedicación por disminuir el sufrimiento y el dolor, no han logrado eliminarlos completamente. La Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos (The U.S. Conference of Catholic Bishops), en un importante documento titulado Directrices Éticas y Religiosas para los Servicios de Atención Médica Católicos (Ethical and Religious Directives for Catholic Health Care Services), nos recuerda que «los pacientes que experimentan un sufrimiento no mitigable deberán recibir ayuda para comprender el significado cristiano del sufrimiento redentor».
El solo concepto de «sufrimiento redentor» ya deja ver que el sufrimiento humano es mucho más de lo que vemos a simple vista, y no solamente un mal que hay que rehuir instintivamente. Más bien, es una fuerza incomprensible que puede moldearnos en formas importantes y hacernos madurar; una fuerza con la que tenemos que aprender a colaborar y aceptar como parte del viaje y destino del ser humano.
En el sufrimiento y el dolor, todos y cada uno de nosotros podemos hacernos partícipes del sufrimiento redentor de Cristo. Desde que éramos niños quizá ya se nos enseñaba la frase «¡Ofrécelo al Señor!». Estas sencillas palabras nos recordaban que el sufrimiento puede beneficiarnos no sólo a nosotros mismos sino a todos a nuestro alrededor, dentro del misterio de la comunión humana. Al estar inmovilizados en nuestra cama de hospital nos hacemos como Cristo, inmovilizado en el madero de la Cruz, y si aceptamos y acogemos nuestra propia situación en unión con Él, se abren para nosotros momentos redentores poderosos.
Gracias al amor personal que el Señor nos tiene, podemos cooperar con Su plan de Salvación al unir nuestro sufrimiento con Su Cruz salvadora, como lo hace una mamá cuando deja que su niña le ayude a preparar un pastel añadiendo los huevos, la harina y la sal. La mamá puede hacerlo sola pero la ayuda de la niña es real y significativa pues el amor de la madre encuentra la cooperación de la hija para crear algo nuevo y maravilloso. De igual forma, Dios permite nuestro sufrimiento y nosotros se lo ofrecemos, dejando así una marca imborrable en Su trabajo de Salvación. Esta transformación de lo «inútil» de nuestro sufrimiento en algo con significado profundo, se convierte así en una fuente de gozo espiritual en aquellos que lo viven. Para quienes están en Cristo, el sufrimiento y la muerte representan el dolor de parto hacia una creación nueva y redimida. Nuestros sufrimientos, aunque nunca deseables en sí mismos, siempre apuntan hacia posibilidades trascendentes, si es que no los rehuimos por miedo.

http://www.conoze.com/doc.php?doc=9205

Comunicado hecho público por el Consejo Evangélico de Madrid

19 ago

Lucía Méndez acusa al esposo de Yuri, de burlarse de su madre durante su funeral

19 ago

Lucía Méndez acusa al esposo de Yuri, de burlarse de su madre durante su funeral
En una conferencia de prensa, el pastor y esposo de Yuri, Rodrigo Espinoza, trató de desmentir las acusaciones de la actriz de televisión Lucía Méndez, quien asegura que Espinoza se burló de su madre y que Yuri ha dicho que ella es una alcohólica.
México | Jueves 19 de Agosto, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


La tarde de ayer la cantante Yuri y su esposo Rodrigo Espinoza, convocaron a una conferencia de prensa para desmentir las declaraciones difundidas por la cantante Lucía Méndez, quien aseguró que Espinoza se burló de su madre durante su funeral, hecho que la molestó demasiado.
Espinoza, lamentó haber reunido a los medios para aclarar este altercado y desmentir las declaraciones de Méndez, sobre todo, porque le causó mucha molestia a su esposa Yuri.
“No voy a hablar mal de nadie, ni Lucía Méndez, de quien admiro su carrera, pero todo esto comenzó meses atrás y seré breve al relatarlo”, dice Espinoza.
“Estábamos en un restaurante cenando, cuando Méndez, se acercó a nuestra mesa para decirme toda una serie de insultos que yo como pastor cristiano resultaría absurdo que lo hiciera”, explica Espinoza, agregando que Méndez lo ha tachado de gritarle como una vieja verdulera y acusarlo de haberse burlado de su madre durante su funeral, algo que él jamás haría y que 15 años con Yuri garantizan lo que dice.
El esposo de Yuri, expresó que se ha dicho, que él es una mala influencia para su esposa, pero que no es así, porque como cualquier marido por amor, ayuda a su esposa “y no sé por qué se ha desatado todo este lío, que realmente causa mucha pena”. Sin embargo, los periodistas formularon una pregunta poco habitual, al preguntar si Méndez estaba alcoholizada esa noche que se la encontraron en el restaurante: “No lo sé, no llevaba un alcoholímetro para asegurar eso”, dijo Espinoza brevemente.
Yuri, aseguró que jamás ha dicho que Lucía Méndez era una borracha, y que lo único que pretende, es decir la verdad y acabar con estos líos, pues su carrera jamás se conducido de esta manera, mucho menos que vayan a se vender discos ni llenar auditorios con estos escándalos.
Según Yuri, Méndez y ella hace un año ya no son amigas, por cuestiones de creencias religiosas, pero que no ha sido motivo para pelearse, la esposa de Espinoza, señaló que ella respeta las creencias, que no pretende hablar mal de nadie, no es perfecta, tampoco juzgar a nadie, ya que “todos los seres humanos, independientemente de su religión, son imperfectos”.
Pero justamente en el instante que Yuri, daba estas declaraciones, Lucía Méndez, entró violentamente a la conferencia de prensa y tachó a Yuri de decir mentiras y no hablar con la verdad, al ver semejante escándalo provocado por Méndez, Espinoza y Yuri se retiraron, mientras que la actriz justificó que su presencia en el lugar no era un truco publicitario, sino que simplemente por casualidad se encontraba por ahí y que decidió aclararlo, porque los cristianos siempre hablan de frente.
Tras la salida de Méndez, Yuri y su esposo retomaron la palabra con los medios y, casi a punto de llorar, la jarocha, comentó que no merece que Méndez haga este tipo de actos, cuando ella ha sido la persona que siempre le ha llevado la palabra.
F: El Universal

¡El Anti intelectualismo ataca a la iglesia!

11 ago

¡El Anti intelectualismo ataca a la iglesia!

No hay que hacer un estudio muy profundo para darnos cuenta de que la sociedad actual se encuentra en una crisis profunda en lo tocante al uso de la razón y el intelecto.

Vivimos en una época donde los sentimientos han llegado a ser más importantes que las ideas y los pensamientos. Así como la modernidad se caracterizó por sus grandes ideales, la post-modernidad carece de ellos. Lo importante para el hombre post-moderno es que nos sintamos bien. “Mientras otros no sean dañados, no importa lo que hagas o dejes de hacer, con tal de que te sientas bien”.

Y lo más triste de esta situación es que la Iglesia cristiana no está haciendo un frente adecuado a esta forma de pensar, porque ella misma ha sido infectada con este mal. En ese sentido los cristianos de nuestra generación se han despegado de su herencia histórica, porque en el pasado no era así.

Donde quiera que los puritanos fundaran una iglesia al poco tiempo fundaban una escuela, porque veían la enorme importancia que tiene el desarrollo del intelecto para una fe cristiana vigorosa. De hecho, el énfasis en la educación para todos que vemos hoy en occidente es un producto directo de la Reforma protestante.

Ya en 1642 los puritanos que vivían en las colonias americanas promulgaron una ley que requería educación para todos los niños, y en 1647 establecieron las escuelas públicas, las cuales, por supuesto, eran muy diferentes a las escuelas públicas de hoy día.

Este movimiento pro-educación produjo también grandes universidades que, aunque muchas de ellas se oponen actualmente al cristianismo, fueron fundadas por cristianos para promover la instrucción del pueblo de Dios. Ese es el caso de Oxford, Cambridge, Harvard, Yale, Princeton, entre otras.

La ignorancia es la madre de la herejía, dijo alguien de aquellos días, no de la devoción. Así pensaban nuestros padres en la fe. Sin embargo, la situación actual es muy distinta. Como decíamos anteriormente, el anti intelectualismo que afecta hoy la sociedad moderna ha encontrado lugar en el cristianismo moderno.

Y nos preguntamos ¿cuál es la raíz de esta actitud anti-intelectual que muchas iglesias cristianas han adoptado en estos últimos tiempos?

Las causas de esta crisis en lo tocante a las iglesias cristianas

1. Los grandes avivamientos de mediados de 1800.

Sin quererlo, estos movimientos promovieron un evangelismo subjetivo y emocional, en contraposición a un evangelismo doctrinal y objetivo. A medida que pasaba el tiempo, el evangelismo se concentró en campañas que no requerían predicadores teológicamente bien equipados, sino más bien buenos comunicadores que supieran cómo atraer la atención de las masas y moverlas a tomar una “decisión por Cristo”.

2. Ciertas ideas filosóficas provenientes de Europa, especialmente de Hume y de Kant.

En su obra Crítica de la Razón Pura Kant lanzó una crítica masiva contra los argumentos tradicionales de la existencia de Dios. El decía que debemos distinguir dos esferas de conocimiento: la fenomenal y la noumenal.

Fenomenal = la esfera de los fenómenos, el mundo físico que distinguimos con los cinco sentidos. Este es el mundo de la investigación científica, una esfera que puede ser medida y analizada por la observación, los experimentos y cosas semejantes.

Ahora bien, aparte de este mundo que podemos captar con los sentidos, ¿existe alguna otra cosa? ¿Existe lo que podemos llamar una esfera metafísica, que está más allá de lo físico? Puede ser que esa esfera exista, decía Kant, pero de ser así no tenemos acceso a ella. Y es a esa esfera que él llama “noumenal”.

Noumenal = la esfera a la que no tenemos acceso por medio de los sentidos, y la que no puede ser analizada racionalmente. A esa esfera se puede saltar por la fe, pero ese salto no es científico ni inteligente.

Es interesante señalar que Kant se sentía impulsado a afirmar la existencia de Dios. Argumentaba que nosotros debemos vivir “como si” hubiera un Dios, pues de lo contrario la ética no tendría sentido, y sin ética la sociedad se desintegraría. Dostoyeski llegó más lejos: El escribió que sin Dios todas las cosas son permisibles.

Esto trajo como consecuencia una visión meramente devocional y ética de las Escrituras.

3. El ataque intelectual que sufrió la fe cristiana a finales del siglo pasado, tanto de la alta crítica alemana como del darwinismo.

“En vez de responder estos ataques con un vigoroso contraataque intelectual, muchos creyentes albergaron suspicacia hacia todo tipo de asunto intelectual” (Moreland; pg. 24). Muchos ven la ignorancia hoy día como una virtud, y al cristiano pensante se le mira con recelo.

El impacto del anti intelectualismo en la Iglesia

1. Un mal entendimiento de la relación que existe entre la fe y la razón:

Muchos hoy día ven la fe como un acto ciego de la voluntad, la decisión de creer algo independientemente de la razón, ignorando la falta total de evidencia para lo que se cree.

Pero la Biblia enseña que la fe es la confianza que ponemos en aquello para lo cual tenemos razón de creer que es verdadero. En otras palabras, la fe se construye sobre la razón. Por eso al predicar debemos procurar persuadir con razones a nuestro auditorio (Mt. 13; Rom. 6:17; 2Cor. 10:5).

La religión hoy día es mayormente subjetiva:

“Se que el viviendo está
porque vive en mi corazón”.

Nuestra fe no descansa en lo que siento, o en nuestras experiencias privadas, sino en lo que Dios ha revelado y que comprendemos usando el intelecto (2Tim. 2:7; 2P. 1:16-21).

2. La separación de lo secular y lo sagrado:

Muchos piensan hoy que en los asuntos seculares debemos usar la cabeza, pero en los asuntos religiosos debo guiarme por el corazón y los sentimientos. “El Señor puso en mi corazón”. Se imaginan a un ingeniero llevándose de los dictados de su corazón para saber la cantidad de varillas que usará en una viga.

¿Por qué los cristianos deben tomar decisiones guiándose por los impulsos del corazón y no por el uso racional de los principios bíblicos? No existe tal dicotomía entre lo secular y lo sagrado. Los cristianos deben analizarlo todo desde una perspectiva bíblica. Pero luego hablaremos de eso más ampliamente.

3. La debilidad del evangelismo moderno:

Como el sentimiento es prioritario sobre la razón el evangelismo de hoy se concentra primariamente en las necesidades que el hombre siente como una necesidad, dejando de lado la verdadera necesidad que no todos sienten.

4. La falta de celo en muchos creyentes hoy para confrontar las ideas falsas que nos rodean.

Necesitamos urgentemente corregir este error. Más adelante daremos algunas ideas prácticas de cómo hacerlo. Pero mientras tanto, invito a los lectores de este blog a compartir sus ideas al respecto.

© Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2010/08/el-anti-intelectualismo-ataca-la.html

Se burlan de Jesús en un canal televisivo propiedad de Sebastián Piñera

8 ago

Se burlan de Jesús en un canal televisivo propiedad de Sebastián Piñera
Judas juega un papel de muy mal gusto ya que este supuestamente revela los trucos detrás de los milagros o a los apóstoles pidiéndole permiso a una imagen de la Virgen María, instalada en el Cerro San Cristóbal de Santiago, para que deje salir a Jesús.
Chile | Viernes 6 de Agosto, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).

El Consejo Nacional de Televisión de Chile (CNTV) anunció que investigará los contenidos de un programa humorístico que parodia a Jesús, en el canal de televisión, propiedad del presidente Sebastián Piñera.
Herman Chadwickm, presidente de la CNTV, aseguró que se estudiará en profundidad el programa, del cual se han quejado algunos televidentes e incluso un sacerdote, según publicó el periódico vespertino La Segunda.

El programa televisivo se llama “El club de la comedia”, que incluye monólogos y representaciones de situaciones divertidas, entre ellas la de Jesús con sus apóstoles, quienes se ven involucrados en situaciones entretenidas pero de doble sentido.
En una escena aparece Lucho, “el hermano desconocido de Jesús”, quien le explica a una multitud admirada la fórmula para la cura contra el sida, pero de pronto es interrumpido por un apóstol que le dice a la gente que, más allá, “Jesús está multiplicando el copete (alcohol)”, haciendo que el público deje solo a Lucho y corra a buscar a Jesús.
Judas juega un papel de muy mal gusto ya que este supuestamente revela los trucos detrás de los milagros o a los apóstoles pidiéndole permiso a una imagen de la Virgen María, instalada en el Cerro San Cristóbal de Santiago, para que deje salir a Jesús.
“Si ofendemos a alguien, tendremos que pedir disculpas, pero creo que Chile es un país diverso y todos tenemos que aprender a reírnos y tolerar al que piensa diferente”, dijo Pedro Ruminot, actor que interpreta a Jesús.
El programa se transmite por Chilevisión, canal de televisión propiedad del presidente Sebastián Piñera, quien ha sido víctima de críticas de sus opositores por no haberlo vendido antes de asumir el mandato.
F: AFP

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