¿Qué es Kósher?

21 jun

¿Qué es Kósher?

La palabra hebrea Kósher significa “apto”. Las leyes de Kashrút definen los alimentos que son aptos para el consumo de un judío.

Las leyes de Kashrút fueron ordenadas por Dios a los judíos en el desierto de Sinai. Moisés enseñó al pueblo y escribió los fundamentos de estas leyes en Levítico 11 y Deuteronomio 14; los detalles fueron transmitidos a través de las generaciones y eventualmente recopilados en la Mishná y el Talmud. A ellos se le agregaron varias ordenanzas decretadas a través de las generaciones por las autoridades rabínicas como “vallas” para las leyes bíblicas.

A través de su historia de 4,000 años, la observancia de Kashrút ha sido un sello de la identidad judía. Quizás más que cualquier otra “Mitzvá” (mandamiento), las leyes de Kashrút acentúan que el judaísmo es mucho más que una “religión” en el sentido convencional de la palabra. Para el judío, la santidad no se confina a los lugares y momentos santos, la vida en su totalidad es sagrada. Incluso una actividad aparentemente mundana como es comer es un acto Divino y una experiencia únicamente judía.

¿Por que comemos Kósher?

Cuidar el Kashrút es una Mitzvá, un “mandamiento divino” y “conexión”. Comemos Kósher porque Dios nos ordenó, y a través de ello nos conectamos con Dios.

Los sabios judíos nos muestran varias ventajas de las leyes de Kashrút: las ventajas para la salud, el tratamiento humano de los animales, su efecto unificador para un pueblo disperso, y su papel como protector contra la asimilación. Najmanides, el gran sabio y cabalista del siglo 12, remarca que “las aves y muchos de los mamíferos prohibidos por la Torá son depredadores, mientras que los animales permitidos no lo son; nos ordenan no comer estos animales, de modo que no absorbamos estas cualidades negativas en nosotros mismos”.

El Kashrút puede ser visto como “nutrición espiritual”: de la misma forma que hay alimentos que son buenos para el cuerpo y alimentos que son dañinos, hay alimentos que nutren el alma y alimentos que la afectan.

Sin embargo, nada de lo antedicho son “razones” de que mantenemos Kósher. Por el contrario: ya que fue ordenado por el Creador de nuestros cuerpos y almas, el modo de vida Kósher obviamente será beneficioso para ambos.

Bases De Kashrút

Todo lo que necesita saber acerca de Kashrút.

La carne, leche y huevos de ciertas especies de animales son permitidas para el consumo, mientras que otras son prohibidas. Además, una serie de leyes trata sobre cómo el animal debe ser faenado (muerto) y qué partes del animal pueden ser ingeridas.

•Carne y leche no deben mezclarse nunca. Se utilizan utensilios separados para cada uno, y se observa un período de espera para comerlos.
•Frutas, vegetales y granos son siempre Kósher, pero deben estar libres de insectos. El jugo de uva o el vino, sin embargo, deben ser certificados Kósher.
•Ya que incluso un pequeño rastro de sustancia no Kósher puede hacer un alimento no Kósher, todos los alimentos procesados y establecimientos alimenticios requieren la certificación de un rabino confiable o la supervisión de una agencia de Kashrút.

¿Que Animales Son Kósher?

Un animal terrestre es Kósher si tiene pezuñas partidas y es rumiante. Debe tener ambos para ser Kósher. Ejemplos: las vacas, las ovejas, las cabras y los ciervos son Kósher, mientras que no lo son los cerdos, los conejos, las ardillas, los osos, los perros, los gatos, los camellos y los caballos.

Aves: La Torá enumera curiosamente 21 especies no Kósher de aves – básicamente todos los rapaces y carroñeros. Los ejemplos de aves Kósher son los domésticos como: pollos, gansos, pavos y palomas.
Pescados y mariscos: Las criaturas del agua son Kósher solamente si tienen aletas y escamas. Ejemplos: los salmones, el atún, el lucio, la platija, la carpa y los arenques son Kósher, mientras que no lo son el siluro, el esturión, los peces espadas, la langosta, los crustáceos, los cangrejos y todos los mamíferos del agua.
Todos los reptiles, anfibios, gusanos e insectos – a excepción de cuatro tipos de langosta – no son Kósher.
Leche y Huevos. Una regla citada por el Talmud es: lo que viene de un animal Kósher es Kósher; lo que viene de un animal no Kósher no es Kósher.
Por ello solamente la leche de mamíferos Kósher es Kósher. Temas adicionales referente al Kashrút de la leche se discuten en Separación carne y leche y Jalav Israel.
Lo mismo se aplica a los huevos: solamente los huevos puestos por aves Kósher son Kósher. Además, los huevos se deben examinar cuidadosamente antes de usar para asegurarse de que están libres de puntos de sangre , en tal caso se desecha todo el huevo

La miel no se considera un “producto animal”, así que la miel es Kósher aunque las abejas no lo son.

Separar Carne y Lácteos

La carne y leche nunca se combinan. Se utilizan utensilios separados para cada uno, y se observa un período de espera entre ellos para comerlos.

Los alimentos Kósher se dividen en tres categorías:

Carne: incluye la carne o los huesos de los mamíferos y las aves, las sopas o las salsas hechos con ellos, y cualquier alimento que contenga incluso una pequeña cantidad de lo antedicho.
Lácteos: incluye la leche de cualquier animal Kósher, y todos los productos lácteos hechos con ella (crema, mantequilla, queso, etc.), y cualquier alimento que contenga incluso una pequeña cantidad de lo antedicho.
Neutro: los alimentos que no son ni “carne” ni “lácteos”. Los huevos son neutros, al igual que todas las frutas, vegetales y granos. Los alimentos neutros se pueden mezclar y comer junto con la carne o los lácteos.

Shejitá (Faena Ritual)

Determinar que un animal es de una especie Kósher es sólo el primer paso. Otras leyes dictan cómo el animal debe ser faenado y qué partes de él pueden ser comidas.

Los mamíferos y las aves Kósher son faenados en un procedimiento especial llamado shejitá, en el cual la garganta del animal es rápidamente cortada, en un corte exacto y sin dolor con un cuchillo perfectamente filoso y liso (llamado jalaf) por un shojet – altamente entrenado, cuidadoso de la Torá y temeroso de Dios.

Un animal que muere o es matado por cualquier otro medio no es Kósher. También se prohíbe terminantemente comer la carne arrancada del animal mientras que está vivo (esta prohibición es una de Siete leyes universales de Noé y es la única ley Kósher que se aplica tanto a los no judíos así como a judíos).

Los peces no requieren shejitá.

Inspección Y Nikur

Después de la faena, los órganos internos de los animales y las aves se examinan para revisar que estén libres de enfermedades o lesiones potencialmente fatales, tales como adherencias (sirjot) en los pulmones o agujeros en el estómago. La existencia de cualquiera de las especificadas tereifot, como se le llaman a estos defectos, hace que el animal entero no sea Kósher.

Nikur (”desvenado”) implica el quitado de ciertas venas y grasas prohibidas en el ganado. Son extremadamente frecuentes en los cuartos traseros, y debido a la complejidad implicada en su retiro, esta parte del animal generalmente no se vende como Kósher.

Eliminar la Sangre. La sangre de mamíferos y aves está completamente prohibida para el consumo según la Torá

En el plazo de las primeras 72 horas de la matanza, toda la sangre debe ser extraída de la carne por un proceso especial de salado y empapado en agua. (Hoy, la mayoría de la carne Kósher ya se vende sin sangre).

El hígado, que tiene un contenido especialmente alto de sangre, requiere un proceso especial de asado antes de que pueda ser comido.

Los huevos se examinan cuidadosamente antes de usarse para asegurarse de que están libres de puntos de sangre.

Frutas, Vegetales y Granos

Las frutas, vegetales y granos básicamente son siempre kosher, pero deben estar libres de insectos y gusanos. El vino o jugo de uva, sin embargo, debe ser certificado kosher. (Ya que el vino era utilizado en los servicios del Templo — y porque podía ser profanado con su uso en ritos paganos — la Torá requiere que solamente el vino producido por judíos observantes sea utilizado.)

Los productos de la tierra de Israel tienen requisitos especiales de kashrut. Se deben separar las “Ofrendas” para poder comer, las frutas a partir de los primeros tres años que siguen el plantado del árbol (”orlah”) no son aptos para el consumo, y ciertas leyes especiales acerca de shemita, el año Sabático.

Para otros temas que pueden afectar el kashrut de los productos de origen vegetal vea Vino, pan y alimentos cocinados y La regla 1/60.

La Regla de 1/60

Incluso una pequeña porción de sustancia no Kósher – tan poco como 1/60 parte (1.66 por ciento) del volumen del alimento, y en ciertos casos, incluso menos que esto – convierte un alimento Kósher en no Kósher. Por la misma razón, los utensilios que entran en contacto con un alimento caliente absorberán su “gusto” y lo impartirán posteriormente al otro alimento. Por ejemplo, un pan que fue horneado en una bandeja engrasada con un porcentaje pequeño de grasa de cerdo, o jugo de fruta pasterizado en la misma maquinaria que leche no Kósher, o un plato vegetariano preparado en una cocina con los mismos utensilios en los cuales un plato no Kósher fue cocinado anteriormente — todos éstos son vistos como no Kósher si la proporción es mayor al porcentaje permitido.

Es por esta razón que se utilizan utensilios separados para la carne y la leche, y es necesaria una certificación Kósher confiable para los alimentos procesados o preparados fuera de casa.

Jalav Israel (Leche Judía)

Las leyes de kashrut estipulan que todos los productos lácteos deben ser Jalav Israel (lit., “leche judía”): un judío observante debe estar presente desde el ordeñe hasta el final del proceso para asegurarse de que solamente leche de animales kosher es utilizada.

En algunos países occidentales es ilegal vender leche de animales no kosher como “leche”. Algunas autoridades halájicas, por lo tanto, permiten no usar leche Jalav Israel – en los lugares donde no es posible obtener Jalav Israel – confiando en que la inspección del gobierno es suficiente. Otros, sin embargo, aclaran que además de las razones técnicas de la ley, hay razones espirituales por las cuales se utiliza solamente “leche judía”. Todos admiten que es preferible el uso exclusivo de Jalav Israel.

“Comer de forma Judía”

“Comer de forma Judía”, es principalmente la observancia de las leyes del Kashrút. Pero también significa comer con conocimiento — conocimiento de la verdadera fuente de nuestro sustento, y del verdadero propósito de comer.

Se recita una bendición antes y después de cada comida, y es necesario lavarse las manos ritualmente antes de ingerir pan. La comida debe ser tratada con el debido respeto que se merece, ya que esta dicho “la mesa (en la que uno come) es comparada al Altar” – o sea que comer también es una forma de servir a Di-s.

Agradecimiento por las Comidas

“Y comerás y te saciarás y bendecirás a Hashem tu Dios” (Deuteronomio 8:10). Expresamos nuestra gratitud a quien “alimenta al mundo entero con su bondad, tolerancia, benevolencia y compasión” (extraído de “la bendición después de las comidas”).

El agradecimiento después de las comidas consiste en cuatro bendiciones principales – la primera compuesta por Moisés cuando cayó el mana del cielo en el desierto, la segunda por Josué cuando los hijos de Israel comieron la primera cosecha después de entrar en la tierra santa, la tercera por los reyes David y Salomón, y la cuarta por los Sabios de la Mishná.

El “agradecimiento completo” se recita solamente después de una comida que incluya pan. Versiones más cortas (Al Hamijia o Bore Nefashot) se recitan después de otros alimentos.

Bendiciones por las Comidas

Además del precepto bíblico Agradecimiento después de las comidas, los Sabios dispusieron que “uno no puede tener placeres en este mundo sin recitar una bendición previa”. Recitar una bendición antes de comer equivale a “pedir permiso” a Dios, reconociendo que “el mundo, y todo lo que hay en él es de Di-s” (Salmos 24:1) y Dios es la verdadera fuente de todas las bondades de la vida.

Diversas bendiciones se recitan antes de comer diferentes tipos de alimento. Todos comienzan con las palabras, “Bendito eres tú Ado-nai Rey del Universo…” Y luego se continúa con:

Para pan: “… quien saca el pan de la tierra.” (Además, las comidas con pan son precedidas del lavado ritual de manos y de la bendición “….que nos santificó con sus mandamientos, y nos ordenó lavarnos las manos.”)
Para otros alimentos hechos a base de granos: “….que crea tipos de alimento.”
Para vino: “….que crea el fruto de la vid.”
Para fruta: “….que crea el fruto del árbol.”
Para vehículos: “….que crea el fruto de la tierra.”
Para todo lo demás: “….que todo fue creado con su palabra.”

Santificándonos al Comer

“Un cuerpo sano es el camino de Dios” escribe Maimónides. “Comer excesivamente es como veneno para el cuerpo: la mayoría de las enfermedades son causadas por alimentos nocivos y comer en exceso, aunque sean alimentos sanos.”

La moderación al comer es un ideal espiritual. “Sed santo,” ordena la Torá, “porque Yo, Tu Señor soy Santo.” Najmánides explica: “Puesto que la Torá ha advertido solamente contra los alimentos prohibidos… una persona puede proclamarse “un hedonista con el permiso de la Torá.” Por lo tanto, después de enumerar las cosas prohibidas por completo, la Torá aclara: “Sed santo” – recuerda a la persona a controlarse incluso con lo permitido…”

Éste es el principio subyacente de la doctrina Jasídica de Iskafia (”autocontrol”) — el hombre no es un animal que come simplemente para satisfacer sus necesidades e impulsos físicos, sino es un ser espiritual que es dueño de su propia persona y debe ejercer control sobre qué y por qué come.

La Torá no patrocina una vida del ascetismo y autoengaño. Nos ordena a tener placer en Shabat y regocijarnos en las festividades comiendo alimentos deliciosos, santificar los días santos recitando kidush sobre una copa de vino, celebrar ocasiones espirituales con una “comida festiva de la Mitzvá”. El Baal Shem Tov enseña a mirar al cuerpo no como a un enemigo, sino como a un aliado en el servicio a Dios. El ideal de la Torá es autocontrol, dignidad, y propósito al comer.

El Porque del Comer

“Conócelo en todos tus caminos” dice el rey Salomón en el libro de Proverbios; “Todas tus acciones deben ser en aras del cielo” remarca Ética de los padres. El judío debe servir a Dios no sólo a través del estudio de Torá, el rezo y la observancia de las Mitzvot, sino también con cada acción, incluyendo la aparentemente mundana acción de comer.

Hay situaciones en las que el acto de comer en sí mismo es una Mitzvá — comer Matzá en Pesaj, por ejemplo. Pero incluso cuando éste no sea el caso, el judío no come simplemente por comer; come “en aras del cielo” — con la intención de utilizar la energía derivada del alimento para servir a Dios. Los Cabalistas enseñan que cuando comemos con este estado mental “elevamos” el alimento, redimiendo las “chispas de Divinidad” contenidas en el alimento y cumpliendo el propósito por el cual fue creado.

chabad.org

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