Lista de Ilustraciones sobre la Biblia

8 feb
Lista de Ilustraciones sobre la Biblia:
  • CÓMO PREPARABA  MOODY SUS SERMONES
  • HAY DEMASIADOS ORADORES
  • LA BIBLIA COMO UN ALBÚM DE FOTOGRAFÍAS
  • MÉTELA EN TU CORAZÓN
  • ALGO NUEVO
  • LA BIBLIA
  • BIBLIA ABIERTA
  • LUCHAMOS CON LUZ
  • EL LIBRO PARA UN MORIBUNDO O SIR WALTER SCOTT Y “EL LIBRO”
  • LEER LA BIBLIA NO ES TAREA, ES PLACER
  • LA BIBLIA COMO ESPADA DE DOS FILOS
  • LO QUE EL EVANGELIO DE LUCAS SIGNIFICO PARA EL
  • ESPOSOS QUE SE CONVIERTEN POR LEER LA BIBLIA
  • MAGNÍFICA SIEMBRA
  • RARA BIBLIA EDITA RUSIA
  • CÓMO LLEGÓ MARTÍN LUTERO A SER REFORMADOR
  • ROMA Y LA BIBLIA
  • UNA GUIA HACIA EL CIELO
  • LA BIBLIA TRANSFORMA
  • EL LIBRO QUE MEJORO A UN PUEBLO
CÓMO PREPARABA  MOODY SUS SERMONES
Una vez que había resuelto cuál sería el tema de su predicación, tomaba un sobre grande, y escribía sobre él el título o la referencia: El Cielo, El Salmo3, etc.
En sobres de este tipo iba  guardando extractos de sermones, recortes de diarios, pensamientos originales, todo lo que se relacionara con el tema.  En su escritorio tenía centenares de estos sobres, algunos de ellos muy abultados.
Cuando quería predicar sobre un tema determinado, primero revisaba el sobre y elegía aquellas cosas que le parecían de utilidad. Luego hacía un bosquejo en el cual introducía estas cosas. Decía que este método de hacer sermones presenta grandes ventajas:  El bosquejo permite que haya inspiración del momento, ya que el predicador no está atado a un manuscrito completo.  Siempre decía que la iglesia prescisa “hombres que puedan pensar mientras están de pie.” “La gente dice que repito los mismos sermones.  Naturalmente que lo hago.  Si tienes un sermón que ha sido bendecido por Dios, no temas usarlo muchas veces”.
D.L. Moody
HAY DEMASIADOS ORADORES
Mis amigos, tenemos demasiados oradores.  Estoy cansado de los “picos de oro”.  Antes me lamentaba porque no podía llegar a ser orador.  Pensaba que sería tan hermoso si yo pudiese hablar con un lenguaje bello que cautivara a mi auditorio.  He escuchado a muchos grandes oradores.  Venían, se iban, y su voz era como el aire: carecía de poder.  Confiaban, no en el Señor, sino en sus bellos discursos.  Era a esto que se refería San Pablo cuando dijo: “Ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, más con demostración del Espiritu y de poder”.
A un testigo que frente a  un juez trata de hacer oratoria,  pronto lo harán callar.  El hombre que dice la verdad en forma clara y sencilla es el que tiene mayor poder.
D.L. Moody
LA BIBLIA COMO UN ALBÚM DE FOTOGRAFÍAS
La Biblia es como un álbum de fotografías.  Voy a la casa de un amigo, y mientras lo espero comienzo a hojear su álbum.  Voy dando vuelta a las hojas y encuentro gente que conozco, y gente que se parece mucho a mis vecinos y amigos.
Si leemos la Biblia, encontraremos en ella nuestros retratos.  Mi amigo, quizás seas un fariseo.  Si es así, mira lo que dice el evangelio de Juan, capítulo 3.  Pero tal vez no seas un fariseo.  Quizás pienses que eres un pecador demasiado malo para llegar a Cristo.  Lee lo que dice la Biblia acerca de la mujer de Samaria, y cree en las palabras que el Señor le dijo a ella.
D.L. Moody
MÉTELA EN TU CORAZÓN
“En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.”  Según un predicador escocés, guardar la palabra en el corazón es meter una cosa buena en un buen lugar para un buen fin.  Muchos tienen la Bilbia en la cabeza, o en el bolsillo.  Lo que necestian es tenerla en el corazón.
D.L. Moody
ALGO NUEVO
Muchos hombres creen que la Biblia es un libro atrasado que ya pasó  a la historia.  Dicen que estaba bien para los tiempos remotos, y que contiene algunas páginas históricas de interés, pero que no sirve para hoy; que vivimos en el siglo de las luces, y hemos adelantado tanto que los hombres pueden andar perfectamente bien sin la Biblia.
Lo mismo sería decir que el sol, que ha brillado tanto tiempo, es ya tan viejo que  es una cosa atrasada; o que cuando un hombre construye una casa, ya no debe ponerle ventanas desde que hemos descubierto la luz eléctrica.  Yo les aconsejo a quienes piensan que la Biblia es demasiado vieja y que está fuera de moda, que no pongan ventanas en sus casas, sino que alumbren a éstas con luz eléctrica, ya que lo que buscan es lo novedoso.
Por D.L. Moody
LA BIBLIA
Este libro revela la mente de Dios, el estado moral y espiritual del hombre, el camino de salvación, el castigo del pecador no redimido y la bienaventuranza del creyente. Sus doctrinas son santas, sus preceptos obligatorios, sus historias verdaderas y sus decisiones inmutables.
Léelo para ser sabio, créelo para estar seguro, practícalo para ser santo. Es luz que dirige, pan que sostiene y consuelo que alegra. Es mapa del viajero, báculo del peregrino, brújula del navegante, espada del soldado y la carta magna del cristiano.
En la Biblia está el paraíso restaurado, el cielo abierto y las puertas del infierno descubiertas. Cristo es su gran tema, nuestra salvación su buen propósito y la gloria de Dios su meta. Debe ocupar la mente, gobernar el corazón y guiar los pies.  Léelo con lentitud, con frecuencia y con oración.
Es mina de prosperidad, un paraíso de gloria y un río de placer. Nos es dado en esta vida, será abierto en el juicio y será recordado eternamente. Trata del deber más grande, recompensará la labor más excelente y condenará a todo aquél que juega con su sagrado contenido.
–autor no conocido
BIBLIA ABIERTA
Su nombre es Guillermo. Trae la cabellera muy alocada, una camiseta con agujeros, pantalones de mezclilla y sin zapatos.
Es brillante. Un poco esotérico y muy brillante. Se hizo cristiano mientras asistía a la universidad.
Enfrente de la calle de la universidad estaba una Iglesia conservadora de gente bien vestida. Ellos quieren desarrollar un ministerio para los estudiantes, pero no están seguros de cómo hacerlo.
Un día Guillermo decide asistir. Entra sin zapatos, con pantalón de mezclilla, su camiseta y su loca cabellera. El servicio ya ha comenzado así que Guillermo se pasa por el pasillo, buscando donde sentarse.
La Iglesia está completamente llena y no encuentra lugar. Para este entonces la gente se ve un poco incómoda, pero no dicen nada.
Guillermo se acerca más y más hacia el púlpito y, cuando se da cuenta ya no hay lugares, así que se sienta allí mismo en la alfombra. (Aunque comportamiento perfectamente aceptable en un compañerismo de la universidad, creéme, esto nunca había pasado antes en esta Iglesia!)
Ahora la gente está verdaderamente incómoda, y la tensión en el aire está gruesa.
Casi al mismo tiempo, el ministro se da cuenta de que desde mero atrás de la Iglesia, un diácono muy despacio está tratando de llegar al frente donde está Guillermo. Ahora el diácono como de ochenta años, con pelo gris, y un traje de tres piezas. Un hombre muy espiritual, muy elegante, muy digno, muy cortés.
Camina con un bastón y, mientras va caminando hacia el muchacho, todos se están diciendo a sí mismos que no lo pueden culpar por lo que va a hacer. ¿Cómo puedes esperar que un hombre de su edad y de fondo entienda a un joven de la universidad sentado en el piso?
Se tarda mucho tiempo para que el hombre llegue hasta el frente. La Iglesia está silenciosa excepto por el bastón del hombre. Todos los ojos están puestos en él. Ni siquiera se puede escuchar que alguien respire.
El ministro ni siquiera puede predicar el sermón hasta que el diácono hace lo que tenía que hacer. Ahora todos ven a este hombre anciano soltar su bastón en el piso. Con gran dificultad se agacha y se sienta enseguida de Guillermo y comienza a adorar junto con Guillermo para que no se sienta solo.
Todos están muy emocionados. Cuando el ministro toma control, él dice, “Lo que estoy a punto de predicar, nunca lo recordarán. Lo que acaban de ver nunca olvidarán. Tengan cuidado de como vivan. Ustedes pueden ser la única Biblia que algunas personas jamás leerán.”
LUCHAMOS CON LUZ
Desde el frente de la guerra mundial, el capitán Clifton Bell nos habla ahora de enormes proyectores manejados por batallones, con capacidad cada uno de estos reflectores de 800.000.000 de bujías eléctricas, de tal manera que entre los ejércitos está ya en boga este grito de combate: “Luchamos con luz.”
A nosotros nos fuera imposible, quizá, calcular toda la luz que puede producir uno solo de estos proyectores. Aproximadamente pudiéramos decir que repartida esta luz entre todos los habitantes de América Latina daría a todos –hombres, mujeres y niños- en proporción de ocho bujías o velas a cada uno. Y en esta medida podríamos decir que los tres enormes proyectores juntos alumbrarían a todos los habitantes de nuestro planeta, a razón de una bujía por cada uno.
El cristiano también puede adoptar como grito de combate “Luchamos con Luz”. La Biblia es un potente reflector espiritual capaz de iluminar el alma de todos y cada uno de los habitantes del mundo. El salmista dice: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino. El principio de tus palabras alumbra.” (Salmos 119:105, 130)
De Sendas de Luz
EL LIBRO PARA UN MORIBUNDO O SIR WALTER SCOTT Y “EL LIBRO”
Cuando Sir Walter Scott estaba para morir, pidió “El Libro”. Uno de los miembros de la familia, pensando que el moribundo se refería a alguno de los muchos volúmenes que había escrito y que guardaba en su biblioteca, preguntó: –¿Cuál libro? Entonces Sir Walter Scott dijo: No hay sino un Libro para un momento como este: Ese libro es la BIBLIA.
LEER LA BIBLIA NO ES TAREA, ES PLACER
Cuéntase que recorriendo los caminos del país de Gales iba un ateo, el señor Hone; iba a pie y al caer la tarde sintiendose cansado y sediento, se detuvo a la puerta de una choza donde una niña estaba sentada leyendo un libro. Le pidió el viajero agua; la niña le contestó que si gustaba pasar, su madre le daría también un vaso de leche. Entró el señor Hone en aquel humilde hogar donde descansó un rato y satisfizo su sed. Al salir vio que la niña había reasumido la lectura, y le preguntó:
–¿Estas preparando tu tarea, pequeña?
–No señor –contestó la niña–, estoy leyendo la Biblia.
–Bueno, ¿te impusieron de tarea que leyeras unos capítulos?.
–Señor, para mi no es tarea leer la Biblia, es un placer.
Esta breve plática tuvo tal efecto en el ánimo del Señor Hone, que se propuso leer él también la Biblia, convirtiéndose en uno de los más ardientes defensores de las sublimes verdades que ella enseña.
LA BIBLIA COMO ESPADA DE DOS FILOS
Guillermo Wilberforce era un brillante joven de veinticuatro años cuando fue elegido miembro del Parlamento inglés. Era muy despreocupado en asuntos de religión. Pero una vez durante un viaje, por invitación de su amigo el Rev. Isaac Milher, leyeron todo el Nuevo Testamento griego, idioma que ambos amigos conocían perfectamente, y esa simple y sola lectura revolucionó la vida de Wilberforce: fue un hombre nuevo, un digno senador cristiano y el abogado decidido de la abolición de la esclavitud.
Sucedió en Inglaterra también que para combatir a Pedro Mártir que daba unas conferencias en la Universidad de Oxford, conferencias de esencia netamente antipapista, el clero se alarmó y designó a Bernardo Gilpin para que lo combatiera. Preparándose para la lucha, leyó las Escrituras, los escritos de los padres y… después de todo, renunció a la iglesia del papa.
LO QUE EL EVANGELIO DE LUCAS SIGNIFICO PARA EL
En la población de Yu Yang, en la China Occidental, un joven compró un ejemplar del Evangelio Según San Lucas, en su dialecto chino. Cuando llegó a su hogar, durante tres días consecutivos estuvo leyendo ese Evangelio sin ayuda de ningún predicador u otra persona cristiana. Lucas se posesionó de su vida de tal manera que el joven chino hizo a un lado todo lo que le estorbaba par estudiarlo; y entretanto estuvo esperando alguna indicación de Dios para saber qué debía hacer. En eso llegó un misionero a la villa y el joven chino descubrió con gusto que las gentes de otros países también sabían algo de Jesús. Después, cuando el misionero Hsu Ming Chih encontró al joven chino descubrió que éste había aprendido de memoria el evangelio de Lucas; y, lo mejor de todo, lo había aprendido de corazón, pues estaba practicándolo. Esto demuestra lo que puede hacer un solo ejemplar del evangelio. Cada vez que doy un evangelio creo que producirá un buen resultado.
ESPOSOS QUE SE CONVIERTEN POR LEER LA BIBLIA
Oí hablar en cierta ocasión de un matrimonio que llegó a tener una Biblia. Ninguno de los dos esposos la había conocido antes. El marido empezó a leerla en su hogar.
Unos días después se dirigió a su esposa y le dijo: “Amada, si este libro es verdad, estamos equivocados”. Continuó la lectura de la Biblia y al cabo de unos días más habló nuevamente a su esposa en estos términos: “Si este libro es la verdad, estamos perdidos.” Con más avidez que nunca prosiguió estudiando el libro hasta que, una noche, exclamó: “Amada esposa, si este libro es la verdad, ¡podemos ser salvos!”.
El mismo libro que le había revelado que estaban condenados le reveló el medio de ser salvos por Jesucristo.
Esta es la gloria de la Biblia.
Confíe Usted en Cristo ahora mismo, sólo plenamente en él par siempre, y será salvo.
No hay situación de la vida humana en que la Biblia no traiga fuerza y consolación.
MAGNIFICA SIEMBRA
Un médico curó a un indostano de una severa enfermedad; y cuando lo envió del hospital a su casa le dio una Biblia. Tres años más tarde el misionero visitó la aldea en que vivía aquel que había estado enfermo, y encontró a todos los habitantes adorando al verdadero Dios. Aquella Biblia había sido la única instructora que habían tenido. Muchos casos semejantes han ocurrido en los campos misioneros.
RARA BIBLIA EDITA RUSIA
MOSCU, 18 de octubre. (A. F. P.)—una Biblia para “creyentes y no creyentes” acabada de ser editada en la Unión Soviética, con tiro de 150.000 ejemplares. La obra tiene 408 páginas y está redactada en una forma popular “accesible a todos”. Constituye en realidad una crítica detallada del Viejo y del Nuevo Testamentos.
CÓMO LLEGÓ MARTÍN LUTERO A SER REFORMADOR
Un día cuando Martín Lutero era estudiante, estaba en la biblioteca de su universidad buscando algunos libros, cuando tropezó con un extraño volumen que le llamó mucho la atención. Era un ejemplar de la Biblia en Latín. Grande fue su asombro, porque siempre había creído que los fragmentos de la Biblia que se leen en los cultos de la iglesia a la cual él pertenecía, eran la Palabra de Dios completa. Su interés por este libro fue tan grande, que dijo que deseaba por sobre todas las riquezas, una Biblia. Poco después entró en un monasterio de frailes agustinos y el Vicario General le regaló una Biblia que estudió con gran cuidado. Este estudio le facilitó el camino para su propia iluminación espiritual y para el gran trabajo de reformación que él emprendió. Esto demuestra el efecto que produce la lectura de la palabra de Dios en el corazón de los hombres.
ROMA Y LA BIBLIA
El estudio de la Palabra de Dios hace que el pueblo pronto se aleje de la idolatría. En Efeso, los plateros notaron la merma de sus ventas, y precisamente por haber perdido sus “ganancias” armaron un alboroto. Roma hace como lo hizo Demetrio. He aquí un buen testimonio:
En la Biblioteca Nacional de París hay un documento guardado, que contiene el dictamen dado al papa Julio III por los cardenales cuando fue elegido par ocupar el trono pontificio en el año 1550. Incluye los pasajes siguientes:
“De todos los consejos que podemos ofrecer a Vuestra Santidad, hemos reservado el más necesario al último. Tenemos que abrir los ojos bien y emplear toda la fuerza posible en el asunto de permitir la lectura del evangelio tan poco como sea posible, especialmente en el idioma común, en todos los países bajo vuestra jurisdicción.
“Debiera ser bastante el poquito, que por lo regular se lee en la misa, y no permitir a ninguno leer más.
“Mientras que el pueblo se contente con ese poquito, los intereses de Vuestra Santidad prosperarán; mas tan pronto como el pueblo quiera leer más, los intereses de Vuestra Santidad principiarán a decaer.
“Este es el libro que, más que cualquier otro, ha levantado contra nosotros los disturbios y tempestades por los cuales nos hemos casi perdido.
“El hecho es que si alguno examina diligentemente y compara las enseñanzas de la Biblia con lo que se verifica en nuestras iglesias, pronto encontrará la diferencia y verá que nuestra doctrina es frecuentemente distinta de la Biblia y más frecuentemente aún contradice.
“Y si el pueblo entiende esto, nunca cesará, poniéndonos a prueba, hasta que todo se descubra, y entonces seremos el objeto del desdén y odio universal.
“Por eso es menester quitar la Biblia de la vista del pueblo, pero con precaución grande para evitar tumultos.”
UNA GUIA HACIA EL CIELO
Una jovencita en su lecho de muerte, ofreciendo su Biblia a un joven hermano, le dijo:
–Ten Jorge…. guárdala por amor a mi… pero más aun por ser “el libro de Dios”…él me enseñó el camino al cielo, a donde me dirijo con plena seguridad… él ha sido mi lámpara en mi camino, pero ahora voy a donde ya no la necesitaré….Léelo, Jorge, y nos volveremos a reunir…. En el cielo.
LA BIBLIA TRANSFORMA
A un colportor bíblico lo asaltaron a mano armada en un bosque en el corazón de Sicilia. Se le ordenó encender fuego y quemar los libros que llevaba. Cuando tuvo encendido el fuego pidió permiso para leer una porción de cada libro antes de quemarlo. De uno leyó Salmo 23.
–Este es un buen libro; no lo quememos. Dámelo a mí – dijo el ladrón.
De otro leyó el capítulo 13 de 1 Corintios, el capítulo del amor.
–Esto es bueno; dámelo. No lo quememos – dijo nuevamente el ladrón.
De otro leyó una parte del Sermón del Monte, de otro la parábola de El Buen Sembrador, y de otro la parábola del Hijo Pródigo; en cada caso con igual resultado. Por fin no quedó por leer algo de ningún libro y ninguno había sido quemado.
El colportor pudo continuar su viaje; pero sin sus libros.
Años más tarde se encontró con el ladrón otra vez, pero ahora convertido en un ministro ordenado. Los libros habían hecho la transformación.
La cosecha de la Biblia es la cosecha de vidas cambiadas en todas partes del mundo.
EL LIBRO QUE MEJORO A UN PUEBLO
Green, en su “Breve Historia del Pueblo Inglés”, cap. VIII, da un testimonio maravilloso del efecto que la Biblia impresa produjo en el reinado de Elisabeth. “Jamás se efectuó en ninguna nación un cambio moral más grande que el que se realizó en Inglaterra durante los años que separaron la mitad del periodo del reinado de Elisabeth de la Reunión del Gran Parlamento. Inglaterra llegó a ser un pueblo de un libro, y ese libro era la Biblia. Era el único libro inglés con el cual todo británico estaba familiarizado; se leía en las iglesias, le leía en los hogares, y en todas partes sus palabras…. Encendían un maravilloso entusiasmo. Sus efectos literarios y sociales fueron grandes; pero a la larga, más grande fue el efecto de la Biblia en el carácter del pueblo, pues ejerció una influencia dominante manifestada en la acción humana. Todo el temperamento de la nación sintió el cambio, en todas las clases sociales se extendió un nuevo concepto de la vida y un nuevo impulso moral y religioso.

Lista de Ilustraciones sobre la Biblia:

fuente bibl: http://www.ministros.org/premium/a-z/b/biblia.htm

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