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¿No lo creemos?

1 Julio 2009 pauloarieu

¿No lo creemos?

Las personas trabajamos para lograr un objetivo y cuando lo alcanzamos, posiblemente sentimos frustración debido a que se nos terminó el desafío…

Otras veces oramos para que suceda algo específico, y luego que recibimos la respuesta, ¡no lo podemos creer!

¿Será que no estamos preparados para recibir lo que pedíamos? ¿O puede ser que nuestra fe sea tan limitada?

En el libro de Jonás vemos una historia que nos puede llevar a pensar bien cómo reaccionamos en circunstancias así:

Dios envió a Jonás a una misión, el profeta se negó, Dios insistió y finalmente Jonás aceptó el encargo…

“Vino palabra de Jehová a Jonás, hijo de Amitai, diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de m. Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope…lejos de la presencia de Jehová… Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches” (Jonás 1:1-3,17)
“Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez… y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra” (Jonás 2)
Luego, Dios repite su encargo y hay resultados:

“Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré. Y se levantó Jonás, y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová… Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida, y los hombres de Nínive creyeron a Dios… Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo” (Jonás 3)
Y aquí una vez que las cosas suceden Jonás reacciona de la manera más inesperada…

“Pero Jonás se apesadumbró en extremo y se enojó. Y oró a Jehová y dijo: Ahora oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal… Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer… ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?” (Jonás 4)
Recordemos: Si algo sucede, por Obra de Dios, o como respuesta a las oraciones… ¿Aceptamos los resultados?…

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Categorías:Devocional
  1. alasdeluz
    1 Julio 2009 a las 5:44 AM | #1

    Nos trazamos un camino, por los general “tratamos”, vamos teniendo nuestros logros, o dolorosas experiencias. Es así, que cuando llegamos a ese horizonte vemos que hay otro más hermoso y luminoso para cambiar el rumbo trazado.

    Nuestros caminos, al igual que en una carretera, se despliega diferentes paisajes. Caminos que doblan, atajos, y caminitos que nos marcan ese sendero que no vamos a seguir…, y pienso que así, es el tránsito que nos brinda la vida.

    El objetivo es crecer, no dejar nunca de crecer, aunque tengamos que torcer el camino trazado, aunque, no todo fué como pensamos. Lo esencial es seguir, y tener mucha Fe en Dios.

    Él gobierna nuestros pasos

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