EL ACUERDO CON DIOS

12 sep

EL ACUERDO CON DIOS

Cristianos Unidos

Por Adda Vélez

 

 

¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? Amos 3:3

 

 

Hay muchísimas personas que se denominan cristianos. Pero no te dejes engañar, pues de hecho, cualquiera puede decir que es cristiano, y es casi imposible saber quiénes son y quienes no son. Jesús dijo que para saber la diferencia, analizáramos los frutos. No que la persona sea como un árbol, sino que analizáramos lo que sale de su boca. Cualquier cosa que salga de su boca, es un reflejo de lo que en realidad hay en su corazón. “Porque de la abundancia del corazón habla la boca”.  Así vemos que hay personas que hablan de Dios, y predican de Dios, pero a la menor provocación cambian de ánimo y de su boca pueden salir borbotones de basura. Con estas personas, es imposible ponerse de acuerdo en nada, pues ni ellos se entienden a sí mismos, y no hay poder en estas personas. Son gente de doble ánimo, que así como dicen una cosa, dicen la otra y son impredecibles. Este tipo de personas, no inspiran confianza.

 

 

Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Mateo 18:19

 

 

Una manera de entender la importancia de relacionarnos con personas que están verdaderamente en Cristo, es entender que hay poder en dos personas –o mas- que se ponen de acuerdo para orar juntos. Hay poder, gran poder en dos personas que tienen fe ciega en Jesucristo, y que se ponen de acuerdo para orar. Cuando estas personas oran, el mundo espiritual escucha. Por eso, ponerse de acuerdo, y orar juntos, es una de las cosas más difíciles que existe dentro del cristianismo. No hay nada que tenga mas oposición del enemigo de Dios, que el que dos cristianos se tomen las manos, se pongan de acuerdo y oren juntos. Piénsalo.  ¿En que debemos estar de acuerdo? Debemos buscar estar de acuerdo con la Voluntad de Dios, es decir, estar de acuerdo con Dios.

 

 

Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo.   Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, 52 fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. Lucas 23:50-52

 

 

Estar de acuerdo con Dios, significa no estar de acuerdo con el mundo. Nadar contra la corriente, como los salmones. No estar de acuerdo con las maneras del mundo, con la forma de ser, y vivir del mundo, con su forma de pensar y actuar. A algunas personas, esto les puede costar la vida, pues es un asunto serio negarse a ser como el mundo, como en su tiempo lo hizo José de Arimatea. Con esto, no quiero decir que debemos abiertamente exponernos a luchar contra el mundo, porque ni José de Arimatea hizo eso. José de Arimatea creyó en Jesús “secretamente” porque en su tiempo era muy peligroso para un fariseo creer abiertamente. Sin embargo, en el momento de la verdad, José de Arimatea demostró de qué estaba hecho y fue y pidió el cuerpo de Jesús. Para los judíos, tomar el cuerpo de un crucificado significaba grande maldición, pues la Palabra establece que “maldito todo aquél que es colgado de un madero”. [Gálatas 3:13]

 

 

Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. Mateo 5:25

 

 

También existe el acuerdo con el adversario. ¿Qué significa esto?  ¿Significa ceder nuestra fe a los deseos del adversario? ¿Condescender con el? De ninguna manera. Significa creer que cuando el adversario nos rodee, Dios intervendrá por nosotros. Ponerse de acuerdo con el adversario significa reconocer que tenemos un adversario, y que ese adversario ha puesto su mira sobre nosotros. Ha enfocado su atención en nosotros. El adversario te dirá: Renuncia a tu servicio al Señor. Ponerse de acuerdo con el no significa OBEDECERLE, sino reconocerle Y RESISTIRLE, sabiendo que si Dios te llamó, solo Dios puede quitarte de en medio.

 

 

Pues cuando vas al magistrado con tu adversario, procura en el camino librarte de él; porque no te arrastre al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel. Lucas 12:58

 

 

La Biblia establece que el adversario anda recorriendo la tierra viendo a quién devorar. [1ra de Pedro 5:8] Así es que si estamos de acuerdo con Dios y su palabra, tenemos que creer que el adversario tarde o temprano se topara con nosotros, o nosotros con el. Si cuando esto suceda, tu estas sirviendo a Dios con todo tu corazón, Satanás tratará de persuadirte de que te alejes de Dios, que dejes de servirlo, te dirá que eres incapaz de servir a Dios. ¿Le creerás? Si le crees, estarás haciendo un pacto con el diablo, pues escuchaste sus mentiras, le creíste e hiciste lo que te dijo. 

 

 

 ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por mí, Aunque mi adversario me hiciera el proceso. Job 31:35

 

 

De hecho, cuando el diablo te salga con un ¡Renuncia! Tú puedes con gozo decir que estas haciendo algo que agrada a Dios, pues el diablo se ha levantado contra ti. También puedes decir que Dios mismo testificará por ti, pues es el diablo el que te esta acusando.

 

 

Porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios. 1 de Corintios 16:9

 

 

De que somos inadecuados, imperfectos y siervos inútiles que hacemos lo que Dios nos dice, lo somos. Pero de que Dios se complace en escoger a lo simple del mundo para avergonzar a los sabios, ¡se complace! Así es que no es porque seamos nada, simplemente porque queremos hacer la voluntad de Dios para nuestra vida, es por la única razón que  lo seguimos y servimos con todo lo que somos. Seguimos su dirección y su propósito para nuestra vida, porque estamos de acuerdo con El en que El y no nosotros, sabe lo que es mejor para nosotros. El y no nosotros, nos ha equipado para la batalla, adiestrando nuestras manos.  El nos ha hecho pasar por gozo, y tribulación y quebranto. El ha encallecido nuestras manos, y nos ha hecho resistentes a los ataques.

 

 

Palabra sana, é irreprensible; que el adversario se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros. Tito 2:8

 

 

Mientras sigas firme en tu convicción de predicar solo la sana doctrina, la Santa Palabra de Dios, Al entrar en un acuerdo con Dios y su Palabra, verás así mismo el poder de Dios para persuadir a los que están en el error, de que cambien. Estamos viviendo en tiempos muy difíciles, pero siempre que ores busca el acuerdo con Dios diciéndole: “Padre, yo estoy de acuerdo contigo en que es tu voluntad que muchos se arrepientan y vayan al conocimiento de tu Hijo Jesucristo, por eso, yo oro por mi vecino, vecina, amigo, amiga, por el que me bendice y también por el que me maldice para que ellos vayan al conocimiento de tu Hijo Jesucristo. Amen. Si  haces eso, veras cosas tremendas ocurrir, y también verás que tus oraciones son más efectivas, y reconocerás que estas haciendo mella en el mundo espiritual, pues el diablo se tratara de levantar contra ti, y tú te lo quitaras de encima, con el poder de la Palabra y la protección sobrenatural de Dios. Al diablo no hay nada que lo moleste más que alguien esté haciendo algo que esté causando un impacto en el Reino de Dios.

 

 

Sabemos quién es el que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará su pueblo. Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo. Empero traed á la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sufristeis gran combate de aflicciones: Por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra parte hechos compañeros de los que estaban en tal estado. Porque de mis prisiones también os resentisteis conmigo, y el robo de vuestros bienes padecisteis con gozo, conociendo que tenéis en vosotros una mejor sustancia en los cielos, y que permanece. No perdáis pues vuestra confianza, que tiene grande remuneración de galardón: Porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aun un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Hebreos 10:30-37

 

 

Así es que aún un poquito, aguanta. El Señor Jesús viene en breve. Y con él su galardón. Sigue pensando, actuando y viviendo de acuerdo a Su palabra, pues escrito está: Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Tito 2:1, hacerlo así es estar de acuerdo con Dios, y cuando dos se ponen de acuerdo en cualquier cosa que pidan, les será hecho por Dios mismo en los cielos. Te exhorto a seguir adelante, sirviendo al Rey de Reyes, y Señor de Señores, de acuerdo con El en todo, para honra y gloria de su Nombre.

 

 

He aquí el viene en las Nubes. [Apocalipsis 1:7]

About these ads
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 733 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: