La frase
La frase
La verdad al cien por cien existe tan poco como el alcohol al cien por cien.
Sigmund Freud
La verdad al cien por cien existe tan poco como el alcohol al cien por cien.
Sigmund Freud
Están jugando en un parque dos niños y uno le dice al otro:
- ¿Sabes? Mi padre está intentando entrar en un banco.
- ¿Por recomendación?.
- No, por la alcantarilla.
Truco de belleza
En verano la punta del lápiz de ojos se ablanda y es difícil de afilar. Una solución es introducir el lápiz en el congelador, esperar a que se endurezca y luego sacarle la punta sin ningún problema.
Zurbarán
2p. de zumo de piña
1/2p. de coco
2p. de zumo de uva
Ponemos en la coctelera, con cuatro o cinco trozos de hielo, todos los ingredientes y lo agitamos vigorosamente para, después, volcarlo en una copa de cóctel, que habremos llenado con hielo picado. Adornamos con cáscara de manzana, naranja y menta. Servimos con pajita.
Este es un “pilé” sin alcohol al que, si queremos añadirle fuerza, podemos agregar 2p. de ron. en su fórmula original es adecuado para cualquier hora del día.
p.= dos cucharadas soperas c.= una cucharilla de café.
Curiosidades científicas
Ni belleza ni peligro.
Tales de Mileto, el astrónomo que predijo el eclipse del Sol del 28 de mayo del año 585 a. de C., era un despistado mayúsculo. En su diálogo “Teeto”, Platón narra una anécdota que le ocurrió a Mileto: “Se dice que una aguda y graciosa esclava tracia se burló de Tales, pues, al estar observando las estrellas y mirando arriba, se cayó en un pozo; ávido por observar los cielos, no se apercibía de lo que estaba detrás ni lo que tenía delante de sus pies.”
Atrayendo lo espiritual
2° Reyes 13:14-21
“Estaba Eliseo enfermo de la enfermedad de que murió. Y descendió a él Joás rey de Israel, y llorando delante de él, dijo: !!Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y le dijo Eliseo: Toma un arco y unas saetas. Tomó él entonces un arco y unas saetas. Luego dijo Eliseo al rey de Israel: Pon tu mano sobre el arco. Y puso él su mano sobre el arco. Entonces puso Eliseo sus manos sobre las manos del rey,y dijo: Abre la ventana que da al oriente. Y cuando él la abrió, dijo Eliseo: Tira. Y tirando él, dijo Eliseo: Saeta de salvación de Jehová, y saeta de salvación contra Siria; porque herirás a los sirios en Afec hasta consumirlos.Y le volvió a decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo tomado, le dijo: Golpea la tierra. Y él la golpeó tres veces, y se detuvo. Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a Siria. Y murió Eliseo, y lo sepultaron. Entrado el año, vinieron bandas armadas de moabitas a la tierra. Y aconteció que al sepultar unos a un hombre, súbitamente vieron una banda armada, y arrojaron el cadáver en el sepulcro de Eliseo; y cuando llegó a tocar el muerto los huesos de Eliseo, revivió, y se levantó sobre sus pies.”
Todos tenemos sueños y a veces, para llegar a ellos, tenemos que romper muros, saltar obstáculos, pero hay otros sueños en los que debemos activar ciertas leyes para obtenerlos.
Hay momentos en donde tengo que escalar para llegar hasta lo que quiero y otros donde el sueño camina hacia mí.
Lo semejante atrae a lo semejante.
Las aves del mismo plumaje vuelan juntas; los estudiosos en la escuela se sientan juntos; los que se copian también; un adicto buscará reunirse con adictos; el loco con locos, y es que se cumple la ley espiritual y debemos conocerla.
1° Todo lo que veo es lo que atraigo.
Lo que hay en tu interior es lo que te llegará porque lo atraes hacia ti.
Así como es tu interior será tu exterior, el exterior siempre buscará adaptarse a situaciones, gente y cosas parecidas al interior.
Como son tus pensamientos será tu vida porque buscan acomodarse.
¿Qué estás soñando? Si lo ves en tu corazón lo tendrás en tu mano.
Dios le dijo a Abraham: “Cuenta las estrellas”, no le dijo: “Mira” sino “Cuenta.”
Las estrellas no tienen número y por éste principio la descendencia de Abraham sería innumerable.
¿Ves a tu familia en la iglesia? ¿Ves tu sanidad, tu prosperidad, tu éxito? Enfocate en eso, porque en todo lo que te concentres crecerá en tu vida.
Los israelitas vieron gigantes y eso atrajeron, Josué y Caleb vieron tierra y atrajeron la tierra.
2° Lo que soy es lo que atraigo.
Atraerás gente parecida a vos.
Si decís: “No sirvo, nadie me quiere” atraerás a los que digan lo mismo.
Una persona que no se valora atraerá a otro igual, andarán juntos los que tienen la misma estima.
Debes valorarte, amarte, respetarte, para atraer gente como vos.
Satanás cuando entró en el Huerto le dijo a Eva: “ Dios te dijo que no comas de ese fruto porque sabe que el día que comas del árbol serás como Dios”.
Si ellos ya eran como Dios, fueron hechos a la imagen de Dios, y les hizo creer que ya no lo eran.
Cuando tentó a Jesús en el desierto Satanás le dijo: “ Si eres hijo de Dios ”. La tentación no era que las piedras se conviertan en pan, el foco era “si eres hijo de Dios ”, queriendo poner la duda “no sos lo que creés ser.”
El diablo tiene que bajar tu estima para que atraigas a las personas que te lastimen.
Por ejemplo, si sos alegre y vas a una fiesta donde encontrás a cinco amargados emborrachándose, lo primero que vas a hacer será irte, porque lo semejante atrae lo semejante y esa no es la gente con la que te sentís bien.
3° Pensamientos atraen pensamientos iguales.
Si decís: “no puedo”, atraerás todo lo que te impida seguir.
Cuando preguntamos a la gente qué quieren lograr, responden: “No quiero tener deudas”, con esa declaración ya atrajeron el “no”. La manera de expresarlo es “Quiero ochocientos cincuenta pesos.”
No hay que decir:
-“No quiero llegar tarde”, sino “Voy a llegar puntual”, la declaración debe ser positiva.
-“No quiero estar enferma”, sino “Quiero estar sano”.
Cuando estuvimos en Estados Unidos, fuimos a comer y los mozos al traer un plato nos decían: Disfrútalo.
En Argentina cuando nos saludamos decimos: “Cuidate”, en vez de decir: “Éxitos”, “bendiciones”, “que tengas resultados extraordinarios”, “que todo lo que hagas te salga bien.”
Que tus pensamientos estén llenos de palabras de grandeza.
Lo primero que atacó Jesús en la tierra fue a la mente: ¡Arrepentíos! No vino a traer ni religión ni ritos sino a cambiar la manera de pensar, su primer mensaje fue: Cambien sus pensamientos porque el Reino ha venido a gobernar, para establecer una iglesia de reyes, que gobiernen con El por la eternidad.
Tus pensamientos son semillas sembradas en vos, cuidá lo que sembrás porque eso es lo que crece; hablá palabras de grandeza.
4° Acciones materiales atraen acciones materiales.
“ Entrad por las puertas con acción de gracias ”, dice la Biblia. No dice con gracias, sino con acción.
Acción es algo material, por eso ofrendamos, porque cuando damos materialmente atraemos lo material.
“ Traed los diezmos y las ofrendas ”, dice la Biblia. Los diezmos y ofrendas son materiales. Dios no necesita de lo material, pero lo material atrae lo material.
“ Traed ofrendas y abriré las ventanas de los cielos ”. Las ventanas son oportunidades.
“Y derramaré hasta que sobre y abunde”, las cosas materiales.
La reina de Sabá llegó a Salomón y le trajo un presente, a pesar de que Salomón era rico, y Salomón le re-ofrendó más de lo que ella le dio a él. Lo material atrae lo material,
Por eso: La dadiva del hombre , (el regalo), abre el camino delante de los grandes .
Acción es señal de generosidad.
5º Lo que veo, pienso, soy, doy, es lo que atraigo.
No des en mala tierra porque no cosecharás.
¿Cómo permanezco en ver y valorarme?
¿De qué sirve decir: Soy hijo del Rey, me amo, me respeto y a los dos días intentar cortarte las venas?
¿De qué sirve tocar el cielo en la iglesia y al día siguiente vivir un infierno? De nada.
Por eso Dios le dijo a Abraham: “Cuenta” (primero las estrellas, luego la arena del mar) porque tenía que mantenerlo contando.
Para activar la permanencia, debo estar siempre en el lugar correcto, con la gente correcta y a la hora correcta.
Comúnmente se llama a esto “suerte”, pero en la Biblia es: bendición .
El lugar correcto es donde aprendemos de Dios, crecemos y hay revelación.
Dios unge lugares, le dijo a Elías: Vete al arroyo del Querit , luego a ver a la viuda de Sarepta , y Elías no se reveló.
El error de muchos cristianos es que no están conectados con el lugar siempre, dicen equivocadamente: “No queremos un lugar para crecer, sino para servir”. Y deben estar conectados al lugar donde crezca y no donde sirva.
Debemos conectarnos al lugar donde recibamos para dar.
No debemos estar, ni dar por necesidad, dijo Pablo, sino donde crezcamos, porque si crecés estarás conectado.
Tengo que estar en el lugar correcto con la gente correcta.
Mucha gente dice: “Mi pastor es Dios.” Eliseo no deseó que Elías muriera porque su fuente era Dios, sino que caminó con Elías.
Debes conectarte con gente que sabe más, que logró más, no con los mediocres para sentirte grande.
Le hicieron una pregunta de geografía a Einstein y no supo contestarla, entonces le dijeron: ¿Cómo es que usted no sabe? Einstein respondió: “No sé, pero sí se, quien conoce la respuesta.”
No tenemos que saber todo pero sí tener los teléfonos de los que saben. Si te conectás con la gente equivocada, no atraerás nada a tu vida; unite a los que añaden valor, que tiene cosas grandes de Dios, y no para ser su sirviente ni esclavo.
Eliseo se conectó con Elías, Timoteo con Pablo, toda la Biblia es una conexión de lugares y personas correctas.
Eliseo se estaba muriendo de anciano, y cuando llegó el rey Joás se puso a llorar porque entendió que tenía que estar en el lugar correcto donde el profeta le enseñaría algo. La persona y a la hora correcta, o sea meterse en lo que Dios está haciendo.
Cuando sabemos y nos conectamos a lo que Dios está haciendo uniremos nuestro espíritu al mover de Dios y atraeremos nuestras bendiciones.
En este tiempo Dios está levantando a su pueblo, sanándolo, bendiciéndolo, prosperándolo, ungiéndolo, debemos conectarnos con su mover y decir: “Me meto en la ola, nado en su río y lo capturo, porque quiero ser parte del mover de Dios.”
La gente correcta es la que tiene algo para dar, que añade, aporta, para guiar, mentorear, estar conectados.
Para conectarte con un mentor, debes estar conectado a tu fuente, meterte en el mover de Dios porque viene algo grande sobre la ciudad.
Lo que ojo no vio ni oído oyó, está listo para ser revelado a los que amamos a Dios.
Oseas 5: Vendré sobre ti Efraín como polilla, y si no escuchás la polilla Dios te manda un león.
Dios llamará tu atención, te hablará fuerte para que despiertes, captures tu atención y te metas en el lugar, a la hora y con la gente correcta.
Recibiremos cuatro transferencias:
1° Finanzas.
El dinero nos buscará a nosotros.
Hace dos semanas atrás, Dios me dijo: Tal persona y tal -dos faraones de este país-, te llamarán para utilizarte como pata de conejo, como Nabucodonosor usó a Daniel, como Faraón a José, como Artajerjes a Nehemías; te llamarán para que les ores y estés con ellos. Pensarán que les das suerte, más yo te usaré y te promoverán, abrirán puertas para que las multitudes vengan a mí.”
Y antes de ayer ya me llamó uno para que le vaya a orar.
Porque lo que ves, es lo que atraés.
Y cuando Dios te da una visión es porque ya estás listo.
Dios dijo: el dinero que juntan los injustos vendrá a las manos de los justos .
Alguien está cuidando tu coche, otro está pintando tu casa para cuando pase a tus manos.
Los gigantes no eran los dueños en la tierra prometida, la estaban alquilando para cuidársela a Israel y entregársela lista y servida.
Hay alguien que está haciendo negocios para que entremos al lugar correcto, con la gente correcta, a la hora correcta, y Dios haga la transferencia de finanzas.
2º Unción.
Dios le dijo a Dina Santamaría que fuera a Nicaragua donde estaba la guerrilla, y ella le dijo: Señor, me van a matar.
Nuevamente Dios insistió y ella acepto. Luego el Señor le dijo: “ Por cuanto me has dicho que sí, te daré la unción de cincuenta, de los cincuenta que llamé y dijeron que no.”
Cumplió el llamado, Dina fue a Nicaragua y empezó a predicar en medio de la guerrilla, multitudes se entregaban y ella les adelantaba lo que sucedería.
Los soldados de la guerrilla, la apresaron diciéndole que pertenecía al FMI, que era enviada del presidente Bush, porque conocía sus planes. A lo que ella respondió: “A mí no me manda Bush, me manda uno más grande que él y es el Señor de los ejércitos.” Dios le había revelado todo porque le había dicho que le daría la unción de cincuenta.
Todo lo que la gente rechazó de parte de Dios se nos transferirá; al que tiene se le dará, y al que no quiso tener, se le quitará hasta lo que le queda.
Mucha gente rechazó el sueño que Dios puso en su corazón y, porque vos lo aceptaste, Dios te lo dio multiplicado por todos los que dijeron “no”.
3º Cargos.
Ester era judía y de pronto fue reina, porque Vasti rechazó su cargo.
Hay cargos que nos serán transferidos: de empleado a jefe, de jefe a dueño, de dueño a importador-exportador.
Las naciones vendrán a tu vida porque Dios te transferirá cargos.
Saúl no cumplió con su reinado y Dios se lo puso a David.
No tenés que sentirte mal por recibir algo de otro, no te vino porque sos mejor sino porque estuviste disponible y el otro no lo estuvo.
Dios nos usa no por habilidad sino por disponibilidad.
4º Espíritu, personalidades.
Dios le dijo a Moisés: Pondré de tu espíritu, de tu manera de ser, sobre setenta.
O sea que te serán transferidos hábitos de gente ganadora.
Por ejemplo si tenemos algún defecto que tenían nuestra mamá o papá, lo recibimos por identificación.
Identificación es: “vi una conducta, me identifico, la interiorizo y la repito.”
Identificación – interiorización – repetición.
Por eso cuando un chico crece en un hogar donde el papá le pega a la mamá, el hijo se identifica con papá golpeador y sale a golpear, o con mamá golpeada y se pone con alguien para que le peguen.
Pero Dios nos dará identificaciones positivas. Nos encontraremos haciendo cosas positivas de gente positiva.
Dice Lucas Marques: Si estás en una jungla y nadie sabe la salida, nadie lidera; pero si en la misma jungla vos conocés la salida, te harás líder del grupo.
Sos luz en tu casa, en tu trabajo y vas a liderar porque el que tiene la luz es el líder.
Eliseo le hizo abrir la ventana a Joás, tirar flechas al piso y le dijo: Tendrás victoria. Joás tiró tres flechas y se detuvo, entonces Eliseo se enojó, porque Dios no quería darle la victoria sino la unción de Eliseo.
Antes de transferir la unción de los grandes Dios te tomará una prueba.
Cuando Eliseo caminaba con Elías le dijo: “Quiero la unción que vos tenés.”
Y Elías le contestó: “Dios te va a tomar un examen, porque para las cosas grandes hay que hacer un examen, si me ves subir y ves lo que yo veo, vendrá sobre ti.”
Entonces Eliseo se conectó con Elías, Elías caminaba, Eliseo caminaba, porque tenía que ver lo que veía Elías, y cuando lo vio subir le cayó la unción.
Al tirar tres flechas Joás no aprobó el examen, estaba en el lugar correcto, con la persona correcta pero no tuvo la actitud correcta.
Muerto Eliseo lo tiraron sobre un cadáver y ese cadáver levantó la unción, porque
la unción nunca queda en tierra.
Lo que estaba en el profeta Otoniel, cuando él murió, fue transferido a este ministerio.
Lo que estaba en Kathryn Kuhlman pasó a Benny Hinn.
Y no es espiritismo, es que la unción de Dios siempre alguien la tomará.
Viniste por la victoria y no te diste cuenta de lo que Dios quería hacer, metete en el mover de Dios, El está levantando a su pueblo.
Un presidente, un primer ministro, gobierna su país pero Jesús no es presidente sino es Rey.
Un presidente, fuera del país que gobierna no tiene autoridad, pero un rey gobierna todo y es dueño de todo.
Nuestro Rey es dueño de todo y lo mejor es saber que ese rey es nuestro amigo.
Jesús dijo: Ustedes son mis amigos y todo lo que me pidan se los daré”
Sordera selectiva
Pastor Tony Hancock
Introducción
Cuando era niño, mi madre me decía que sufría de una enfermedad.
Esta condición, desconocida para la ciencia, se llamaba sordera
selectiva. Funcionaba de la siguiente manera: si ella me decía
que yo hiciera la tarea o limpiara el cuarto – algo que yo
quizás no quería hacer – ¡me volvía sordo!
Mis oídos simplemente dejaban de funcionar. La prueba consistía
en que, cuando ella revisaba mi tarea o mi cuarto para ver si yo
había hecho lo que me había pedido, se daba cuenta de que no
había hecho nada. Claramente yo no la había escuchado.
Sin embargo, este problema de audición sólo aparecía en ratos.
Milagrosamente, cuando sonaba la campana que nos llamaba a todos
a comer, ¡yo la oía! – aunque estuviera encerrado en mi cuarto
escuchando música. Desgraciadamente, nunca se descubrió la causa
de esta lamentable enfermedad – pero felizmente, con el tiempo,
quedó atrás.
Seguramente se han dado cuenta de que mi problema de sordera
selectiva no radicaba en mis oídos, que funcionaban
perfectamente bien, sino en mi corazón. Jesús te llama a
considerar si tú también tienes un problema de sordera
selectiva.
Lectura: Lucas 8:16-18
8:16 Nadie que enciende una luz la cubre con una vasija, ni la
pone debajo de la cama, sino que la pone en un candelero
para que los que entran vean la luz.
8:17 Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni
escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz.
8:18 Mirad, pues, cómo oís; porque a todo el que tiene, se le
dará; y a todo el que no tiene, aun lo que piensa tener se
le quitará.
Nosotros creemos en un Dios que nos ha hablado. Se ha dado a
conocer. El no es un Dios oculto, un Dios que juega a las
escondidas para ver si lo podemos encontrar. El nos ha hablado.
Nos habla principalmente por medio de su Palabra escrita y su
Palabra encarnada – es decir, por medio de la Biblia y por medio
de Jesús. Puede ser que nos hable de otras formas – en sueños,
por ejemplo – pero su forma principal de hablarnos es por su
Palabra.
¿Cómo hemos respondido a lo que Dios nos ha dicho? La frase
clave del pasaje que hemos leído está en el verso 18: “Por lo
tanto, pongan mucha atención”. Una traducción más literal diría:
“Miren cómo oyen”. Tengan cuidado con su audición; fíjense en la
forma en que responden a lo que oyen. ¿Lo toman a la ligera? ¿Lo
oyen sólo por un momento?
Nadie prende una lámpara para esconderla, sino que la pone en un
lugar visible para que todos sean iluminados. ¿Dónde ponemos las
lámparas y los focos? Generalmente los ponemos en el techo. Aun
en las casas más humildes, el foco cuelga del techo porque así
ilumina todo el cuarto.
Con esta comparación, Jesús nos dice que Dios nos ha dado su
revelación con un propósito. El no se ha comunicado con nosotros
por puro gusto, sino que tiene una razón en lo que nos dice.
Aquí debo de aclarar una cosa. Como cualquier predicador
itinerante, Jesús a veces usaba la misma comparación en más de
una ocasión. De hecho, ustedes seguramente me han oído a mí usar
las mismas anécdotas en varias ocasiones.
Antes me sentía mal por esto, pero ya no, porque me doy cuenta
de que Jesús también lo hacía. El usó esta comparación de la
lámpara encendida en otra ocasión para hablar acerca de nuestra
responsabilidad como sus seguidores de brillar su luz a todo el
mundo. Así como nadie esconde una lámpara, nosotros tampoco
debemos de esconder nuestra fe.
Aquí es el mismo ejemplo, pero con un sentido diferente. Aquí la
luz representa la revelación de Dios, el mensaje que El nos ha
dado a conocer. La pregunta es, ¿qué hacemos con esa luz? ¿La
buscamos, o huimos de ella? Esto nos lleva a nuestra primera
conclusión:
I. Dios nos revela su verdad para iluminarnos
Dios se ha dado a conocer de muchas maneras. Para empezar, la
creación misma testifica de la existencia y del poder de Dios.
Escribe Pablo: “Desde la creación del mundo las cualidades
invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza
divina, se perciben claramente a través de lo que él creó.”
(Romanos 1:20)
Cualquier persona que no haya sido indoctrinada con una
explicación inventada reconoce que alguien tuvo que haber creado
este mundo tan espectacular. Los niños preguntan: ¿quién hizo el
mundo? ¿Quién me hizo a mí? Intuyen que Alguien tuvo que haber
creado todo esto.
Un niño estaba aprendiendo acerca de la creación en su clase de
escuela dominical. Le pareció especialmente interesante la forma
en que Dios tomó una costilla del costado de Adán para crear a
Eva. Esa tarde se acostó en la cama como si estuviera enfermo, y
su mamá le preguntó: ¿Te sientes bien, hijo? El respondió: Tengo
un dolor en el costado. Creo que voy a tener una esposa.
Bueno, aunque quizás se equivoquen en los detalles, los niños
saben que Dios creó lo que existe. Podemos saber que Dios existe
y que es poderoso al observar su creación. También podemos saber
que Dios es justo cuando examinamos nuestro corazón. Aun las
personas que no conocen los Diez Mandamientos saben que hay
cosas buenas y cosas malas.
Dice Pablo: “Estos muestran que llevan escrito en el corazón lo
que la ley exige, como lo atestigua su conciencia, pues sus
propios pensamientos algunas veces los acusan y otras veces los
excusan.” (Romanos 2:15) Aunque haya diferencias de opinión
entre las personas acerca de lo que es bueno y lo que es malo,
el hecho de tener una conciencia y saber que existen el bien y
el mal señala hacia el Dios que los define.
Sabemos algo acerca de Dios, entonces, al simplemente considerar
su creación y al considerar nuestro corazón. Para conocerlo, sin
embargo, es necesario algo más. Para conocerlo, El nos tiene que
hablar. Puedes sacar ciertas conclusiones acerca de una persona
con simplemente verla en la calle; puedes observar su forma de
vestir, su forma de llevarse y de caminar.
Para conocer a esa persona, sin embargo, es necesario conversar.
Sólo cuando nos hablamos es que empezamos a tener una relación.
Seguramente todos podemos recordar alguna conversación que marcó
el comienzo de una amistad o de una relación romántica. Para que
lo podamos conocer, Dios ha empezado una conversación con
nosotros.
Esa conversación empezó con Adán y Eva en el jardín del Edén,
pero vino una desastrosa ruptura en esa conversación cuando
ellos le dieron la espalda a su Creador. Dios volvió a entablar
la conversación con Abraham, prometiéndole bendición y
restauración. Continuó con Moisés, mostrando su voluntad para la
vida humana individual y social. Siguió con los profetas, que
llamaron al pueblo a volver a su compromiso con Dios.
Esa conversación llegó a su momento de mayor claridad y
significado cuando, en el momento que había sido dispuesto desde
antes de la creación del mundo, Jesús llegó – la Palabra divina
y final de Dios. Por medio de El, Dios se comunicó con nosotros
de forma definitiva – porque en El podemos ver todo lo que Dios
es.
El nos vino a hablar cara a cara. El vino a restaurar la línea
de conversación que nosotros habíamos cortado con nuestra
rebelión y pecado. El vino a dar su vida en sacrificio para
abrir el camino a Dios. Ahora,
II. Dios nos llama a responder con atención a su revelación
Dios no ha prendido esa luz de su revelación – es decir, no
emprendió esta conversación – para que la luz se ocultara. La
luz es para brillar sobre nosotros. Aquí está la pregunta: ¿cómo
responderemos a esa luz? ¿Nos acercaremos a El? ¿Le
responderemos?
Tenemos que dar atención a la revelación de Dios en lugar de
menospreciarla. De nuestra respuesta depende si recibiremos más,
o si perderemos lo poco que tenemos. Esto nos lo dice Jesús: “Al
que tiene, se le dará más; al que no tiene, hasta lo que cree
tener se le quitará.” (v. 18)
Dios te ha hablado. Si tú le das la espalda, te dejará de
hablar. Hasta lo poco que sabes de El – o que piensas saber – no
te servirá. Es como cuando empiezas a aprender un idioma: si
practicas lo que aprendes, podrás aprender más; si no lo
practicas, pronto lo olvidarás.
Dios nos invita a cada uno de nosotros a entrar en una relación
con El, y dependiendo de nuestra respuesta, llegamos a conocer
más, o quedamos excluidos. Hubo un hombre llamado Cornelio, un
oficial militar romano. Al estar destinado en Palestina, empezó
a oír acerca de un Dios que había hablado. Se interesó en
conocer más acerca de este Dios.
Como resultado, Dios le envió milagrosamente a Pedro para que le
explicara más plenamente el camino de salvación. Cornelio
respondió a lo poco que sabía, y como resultado, Dios le dio
más. De hecho, toda su casa recibió la salvación.
En el Antiguo Testamento encontramos la historia de un rey que
hizo lo opuesto. El se llamaba Acab, y tenía en su reino un
profeta del Dios verdadero. Sin embargo, no lo escuchaba. De
hecho, dijo de él: “Me cae muy mal porque nunca me profetiza
nada bueno; sólo me anuncia desastres.” (2 Crónicas 18:7)
Por fin, llamó a este profeta para que profetizara acerca de una
batalla que pensaba lanzar. El profeta le dijo que, si iba a esa
batalla, no regresaría vivo. El rey insistió en que encarcelaran
al profeta, y luego se fue a la guerra. Fíjate que no siempre
les va bien a los que dicen la verdad, pero les irá peor a los
que viven por la mentira.
El rey decidió disfrazarse e ir así a la batalla, para que no
muriera. Aunque el ejército opositor no trató de matarlo porque
no lo reconocía como rey, una flecha disparada al azar penetró
su armadura y lo mató – tal y como lo había anunciado el
profeta. Por no escucharlo – por pensarse más listo que Dios -
llegó a su muerte.
Ahora te pregunto: ¿a quién te pareces más: a Cornelio, o a
Acab? ¿Cómo respondes a la revelación que Dios te ha dado?
Quizás tú no sabes mucho acerca de las cosas de Dios. Eso no
importa. Lo que importa es lo que estás haciendo con lo que
sabes. Cornelio no sabía mucho, pero puso atención a lo poco que
sabía, y Dios le enseñó mucho más.
Acab, en cambio, ignoró el claro mensaje de Dios, y lo perdió
todo.
Conclusión
Un hombre temía que su esposa se estaba volviendo sorda, y
decidió hacer un experimento. Una noche, se paró detrás de ella
en la cocina, a una distancia de cinco metros, y le preguntó qué
iban a cenar. No recibió respuesta. Se acercó un poco y volvió a
hacerle la pregunta. Nuevamente, no escuchó nada. Por fin se
paró inmediatamente detrás de su esposa y, casi gritando, le
preguntó qué iban a cenar. Ella se volteó y le dijo: Por tercera
vez, ¡pollo!
Si tú no estás escuchando la voz de Dios, considera dónde está
el problema. Tú crees que El no te está hablando, pero quizás es
que tú no le estás escuchando. ¿Será que sufres de sordera
selectiva? Si es así, considera cómo escuchas, y abre tus oídos
a la voz de Dios.
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*Tomado de Grandes Temas Bíblicos -Lewis Sperry Chafer- CLIE-
A. FORMAS DE LA REVELACION DIVINA
La Biblia tiene como objetivo y propósito el ser la revelación del ser, las obras y el programa de Dios. Que un Dios infinito buscase el revelarse a sí mismo a sus criaturas, es razonable y esencial para el cumplimiento de los propósitos de Dios en la creación. Es, por otra parte, natural que los seres racionales intenten saber algo respecto al Creador que les ha dado vida. Si el hombre es el más alto orden de las criaturas, que tiene la capacidad de reconocer y tener una intima comunión con el Creador, es, por tanto, también razonable esperar que el Creador se comunicase con sus criaturas, revelándoles su propósito y su voluntad. Hay tres vías de máxima importancia y que han sido utilizadas por Dios para revelarse a sí mismo.
1. La revelación de Dios en la creación. El poder eterno y el carácter de Dios se revelan por las cosas que han sido creadas (Ro. 1:20). El mundo de las cosas naturales, siendo una obra de Dios, muestra que Dios es un Dios infinito en poder y sabiduría y que ha diseñado y creado el mundo físico para un propósito inteligente. La revelación de Dios mediante la Naturaleza, sin embargo, tiene sus limitaciones,al no aparecer claramente manifestado el amor y la santidad de Dios. Mientras que la revelación en la Naturaleza es suficiente para que Dios pueda juzgar al mundo pagano por no adorarle como su Creador, no revela un camino de salvación mediante el cual los pecadores puedan ser reconciliados con un Dios santo, sagrado.
2. Revelación en Cristo. Una suprema revelación de Dios fue suministrada en la persona y la obra de Cristo, que nació en su debido tiempo (Gá. 4:4). El Hijo de Dios vino al mundo para revelar a Dios a los hombres en términos que pudiesen comprender. Por su llegada como hombre mediante el acto de la encarnación, los hechos relacionados con Dios, que de otra forma hubiesen sido muy difíciles para la comprensión humana, se trasladan al limitado alcance de la comprensión y el entendimiento humanos. Así pues, en Cristo, no sólo se revela el poder y la sabiduría de Dios, sino también su amor, la bondad divina, su santidad y su gracia. Cristo declaró:
«El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Jn. 14:9). En consecuencia, el que conoce a Jesucristo, también conoce al Dios Padre.
3. La revelación en la Palabra escrita. La Palabra escrita de Dios es capaz, sin embargo, de revelar a Dios en términos incluso más explícitos de los que puedan ser observados en la persona y obra de Cristo. Como previamente se ha demostrado, es la Biblia la que nos presenta a Jesucristo tanto como el objeto de las profecías, como en su cumplimiento. Con todo, la Biblia va aún más allá; dando detalles respecto a Cristo, muestra el programa de Dios para Israel, para las naciones, así como para la iglesia, y trata de muchos otros temas de la historia del género humano y del universo. La Biblia no sólo presenta a Dios como su tema fundamental, sino que también nos muestra sus propósitos. La revelación escrita lo incluye todo en sí misma. Expone de la forma más clara y convincente todos los hechos que conciernen a Dios y que están revelados en la Naturaleza, y proporciona el único registro que atañe a la manifestación de Dios en Cristo. También se extiende la divina revelación en grandes detalles que se relacionan con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, los ángeles, los demonios, el hombre, el pecado, la salvación, la gracia y la gloria. La Biblia, pues, puede ser considerada como el complemento perfecto de la divina revelación de Dios, parcialmente revelada en la Naturaleza, y más plenamente revelada en Cristo, y revelada completamente en la Palabra escrita.
B. REVELACION ESPECIAL
A través de toda la historia del hombre, Dios ha suministrado una revelación especial. Se registran muchas ocasiones en la Palabra de Dios en que habla directamente al hombre, como El lo hizo en el jardín del Edén, o a los profetas del Antiguo Testamento, o a los apóstoles en el Nuevo. Algunas de estas revelaciones especiales fueron registradas en la Biblia y forman el único y autorizado registro inspirado que tenemos de tal revelación especial.
Una vez completos los 66 libros de la Biblia, la revelación especial en el sentido ordinario de la expresión parece haber cesado. Nadie ha sido capaz de añadir con éxito un solo versículo a las Escrituras como declaración verdadera. Las añadiduras apócrifas son claramente inferiores y sin la inspiración propiamente dicha que caracteriza siempre todo escrito de la Escritura.
En lugar de la revelación especial, sin embargo, una obra del Espíritu Santo ha caracterizado especialmente la edad presente. Así como el Espíritu de Dios ilumina o arroja luz sobre las Escrituras, hay una forma legítima de tiempo presente en la revelación procedente de Dios, en la cual las enseñanzas de la Biblia se aclaran y se aplican a la vida de los individuos y las circunstancias. Emparejada con la obra de iluminación está la obra del Espíritu como guía, cuando las verdades generales escriturísticas se aplican a las necesidades particulares de un individuo. Aunque ambas cosas -la guía y la iluminación- son obras genuinas de Dios, no garantizan que un individuo comprenda perfectamente la Biblia, o en todos los casos la comprenda adecuadamente con la guía de Dios. Así, mientras que la iluminación y la guía son una obra del Espíritu, no poseen la infalibilidad de la Escritura, puesto que los receptores son seres humanos de por sí falibles.
Aparte de esta obra del Espíritu de Dios, no obstante, al revelar lo que significa la Escritura, no hay comprensión real de la verdad, como se declara en 1 Corintios 2:10. La verdad de la Palabra de Dios necesita ser revelada a nosotros por el Espíritu de Dios, y necesitamos ser enseñados por el Espíritu (1 Co. 2:13). Según 1 Corintios 2:14, «… el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura y no las puéde entender, porque se han de discernir espiritualmente». En consecuencia, la Biblia es un libro cerrado, por lo que respecta a su verdadero significado, para quien no sea cristiano y no esté enseñado por el Espíritu. Ello requiere, además, por parte del individuo estudioso de la Escritura, una íntima proximidad con Dios en la cual el Espíritu de Dios sea capaz de revelar su verdad.
C. INTERPRETACION
Al recibir la revelación que proviene a través del Espíritu Santo, en la forma en que El enseña la Palabra de Dios a un creyente en Cristo, los problemas de interpretación de la Biblia se hacen evidentes. Son necesarias ciertas reglas básicas si se tiene que comprender la ciencia de la interpretación, llamada «hermenéutica». Aunque existe confianza y seguridad en el Espíritu Santo para la instrucción en la Palabra de Dios, hay ciertos principios que tienen que ser enumerados.
1. El propósito de la Biblia como un todo. Al interpretar la Biblia, cada texto tiene que ser tomado a la luz del contenido total de la Escritura, para que la Biblia no se contradiga a sí misma.
2. El mensaje particular de cada libro de la Biblia. La interpretación de la Escritura necesita siempre tomar en consideración el propósito del libro, del cual forma parte. Un estudio del Eclesiastés es, según esto, completamente diferente del de un libro como el Apocalipsis, o los Salmos, y la interpretación tiene que estar en relación con el propósito del libro.
3. A quién va dirigido. Mientras que toda la Escritura ha recibido por igual la inspiración de Dios, no toda Escritura es igualmente aplicable. Muchas falsas doctrinas se han producido mediante una errónea aplicación de la Escritura. De esta forma, la cuestión se plantea en lo concerniente a quién se considera en un pasaje particular. Es preciso distinguir la aplicación primaria y secundaria. La aplicación primaria puede extenderse sólo al individuo o grupo a quien va dirigida la Escritura, como, por ejemplo, la Epístola a los Gálatas o un salmo escrito por David. Hay casi siempre una segunda aplicación, cómo las verdades particulares se producen el texto escriturístico y que se descubre que tienen una aplicación general más allá de aquel a quien están realmente dirigidas. Así, mientras la ley en el Antiguo Testamento está dirigida a Israel, los cristianos pueden estudiarla con provecho como una revelación de la santidad de Dios, cambiando algunos particulares en su aplicación a nosotros.
4. El contexto. Una de las importantes consideraciones en la exposición de cualquier texto es considerar el contexto inmediato. Con frecuencia esto proporciona la pista para lo que fue escrito intencionadamente en esa declaración particular. La Escritura que precede y sigue cualquier versículo dado ayuda al lector a comprender tal versículo en sí mismo.
5. Las enseñanzas similares en otra parte de la Palabra de Dios. Ya que la Biblia no puede contradecirse a sí misma, cuando se hace una declaración teológica en un versículo ha de estar armonizada con cualquier otra declaración teológica similar en otra parte. Esta es la tarea particular de la teología sistemática, la cual intenta tomar toda la revelación divina y exponer de forma clara y convincente su contenido en una forma doctrinal que no sea contradictoria de cualquier porción o parte de la Sagrada Escritura. Con frecuencia, unos libros se complementan recíprocamente con otros. Por ejemplo, el libro del Apocalipsis repetidamente depende para su interpretación del libro de Daniel u otro del Antiguo Testamento, en sus profecías. Si el Espíritu Santo es el autor de la totalidad de la Palabra de Dios, lo que se dice en un lugar, debe ayudarnos a comprender lo que se dice en otro, en la Escritura.
6. Exégesis precisa de las palabras en un texto particular. La Biblia fue escrita originalmente en hebreo y en griego, y con frecuencia se presenta la dificultad de su correcta traducción. Por tanto, el conocimiento del lenguaje original es muy necesario para determinar con exactitud lo que dice el texto. Los estudiosos de la Escritura que no disponen de esos recursos técnicos, pueden ayudarse frecuentemente por comentarios y exposiciones hechos por autores capacitados para arrojar luz sobre un texto particular. Aunque para la mayor parte de los propósitos una buena traducción es suficiente, un estudioso que ponga cuidado en su esfuerzo se ayudará a veces consultando trabajos de autoridades competentes, capaces de aclarar un texto específico.
Por añadidura, para determinar el significado real de las palabras, la adecuada interpretación asume que cada palabra tiene su significado literal normal, a menos que haya buenas razones para considerarla como una figura del discurso. Por ejemplo, la tierra prometida a Israel no debe ser considerada como una referencia al cielo, sino más bien como una referencia literal a la Tierra Santa. Por la misma razón, las promesas dadas a Israel no deberían ser espiritualizadas para aplicarlas a los creyentes gentiles en Cristo. La regla de interpretación es que las palabras deben tener su significado normal, a menos que el contexto indique claramente que se intenta emplear una figura de dicción en el discurso.
7. Precauciones contra los prejuicios. Si bien es adecuado para cualquier intérprete de la Escritura el aproximarse a un pasaje con la convicción teológica que surge del estudio de la totalidad de la Biblia, hay que tener cuidado en no retorcer el texto respecto a lo que no dice, con objeto de armonizarlo con ideas preconcebidas. Cada texto debe hablar por sí mismo, y ello hay que permitirlo incluso si deja temporalmente sin resolver algunos problemas de armonización con otra parte de la Escritura.
Al interpretar la Biblia, es importante considerar a la Escritura como una comprensiva revelación que tiene como fin el ser comprendida por todos los que son enseñados por el Espíritu. La Biblia tiene la intención de comunicar la verdad, y cuando está adecuadamente interpretada, contiene en sí un sistema de doctrina que es armonioso y no contradictorio.
PREGUNTAS
1. ¿Por qué es razonable asumir que Dios haya deseado revelarse a sí mismo al hombre?
2. ¿Cuál es la extensión y la limitación de la revelación en la Naturaleza?
3. ¿Hasta qué extremo es Cristo una revelación de Dios?
4. ¿Por qué ha sido la Palabra escrita necesaria para revelar a Dios completamente?
5. ¿Cuáles son algunos de los temas más importantes de la revelación divina y que no pueden ser aprendidos en la Naturaleza?
6. ¿Qué quiere significarse por revelación especial?
7. ¿Qué obra del Espíritu ha reemplazado hoy la revelación especial y por qué es ello necesario?
8. ¿Por qué es preciso tomar en consideración a la Biblia como un todo, al igual que el mensaje particular de cada libro de los que componen la Escritura?
9. ¿Cuáles son los peligros de aplicar mal la Escritura, y por qué es preciso distinguir la aplicación primaria y secundaria?
10. ¿A qué se contribuye con el contexto de cualquier pasaje?
11. ¿Por qué es preciso que la interpretación de un texto esté en armonía con otros pasajes bíblicos?
12. ¿Hasta qué extremo se requiere que la exégesis sea precisa?
13. ¿Hasta qué extremo debería el significado normal de las palabras determinar el significado de un pasaje?
14. ¿Cuál es el peligro de los prejuicios al interpretar la Escritura?
Grandes Temas Bíblicos
Libros CLIE -Galvani, 113 -08224 Terrassa (Barcelona)
http://www.adorador.com/temasdoctrinales/04_la_biblia_como_revelacion_divina.htm
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