México. Venta de mujeres

12 jul

ARTÍCULO

México. Venta de mujeres

Blanca Valadez

Foto: Luis Morales

El gobierno federal de Oaxaca intenta frenar la práctica común de venta de mujeres en varias comunidades indígenas de esa región. Esta situación ha sido denunciada por el Instituto Nacional de las Mujeres, quien realizó una investigación donde se constata esta situación.

El gobierno federal intenta frenar una práctica común que por usos y costumbres se presenta en varias comunidades indígenas de ese estado.

Guadalupe fue vendida en dos ocasiones por su familia, por los usos y costumbres indígenas del pueblo de Santa María Asunción, Huautla de Jiménez, Oaxaca. En la primera ocasión el mejor postor pagó por la adolescente, de 17 años, 7 mil pesos y, en la segunda, tras haber sido forzada a regresar a su hogar porque el marido ya no la quería, sus padres la vendieron en 3 mil 500 pesos porque “ya estaba usada”.

Estuvo casada durante seis años con el primer marido. Tuvo un hijo al que abandonó cuando fue regresada a su casa. Apenas habían transcurrido algunos días cuando fue “adquirida” por Manuel, pero éste se ha negado a liquidar la suma acordada con sus suegros alegando que la joven ya no era virgen.

Los suegros protestaron y hace unos meses acudieron a “levantar una demanda” ante el delegado de la agencia municipal de la entidad para exigir la devolución de los 3 mil 500 pesos.

Las autoridades no impidieron semejante acuerdo, por el contrario, obligaron a Manuel a pagar en corto tiempo la suma negociada para evitar la cárcel. Así se imparte la justicia en ese pueblo donde se habla como primera lengua el mazateco.

“En Santa María Asunción si un hombre va y le gusta una mujer sin haber sido su novio, sin haberla tratado o siquiera conocerla, puede comprarla. Basta que vaya con los papás de ella para que le digan cuánto es y pueda conseguirla.

“En algunas familias se impone el requisito de que deben casarse con ellas y darle de comer a toda la familia el día de la boda, pero esto no siempre se cumple”, refiere Yolanda Bartolo Cortés; su madre, Cecilia Cortés, también fue vendida a su padre hace más de 20 años.

Yolanda dice que algunos hombres han intentado evitar el pago por la compra de mujeres, como es el caso de Ramiro Bartolo Cortés, quien se negó a pagar los 5 mil pesos que le pidieron por Eva y se la llevó a vivir a la Ciudad de México.

Sin embargo, las presiones extremas de los suegros —lo siguieron hasta Santo Domingo, colonia ubicada en la delegación Coyoacán— lo obligaron al pago por adelantado de 3 mil pesos.

Ahora Ramiro desea devolver a Eva a su casa porque quiere vivir con una adolescente, también oriunda de aquel pueblo oaxaqueño, llamada María, a quien conoció cuando su esposa regresó a Santa María Asunción para tener a su primer hijo.

“Aun cuando los padres de María sabían que mi cuñada Eva estaba embarazada y que Ramiro es su esposo, le ofrecieron a su hija por 10 mil pesos. Él no la ha comprado porque no tiene dinero, de hecho él no trabaja, está siendo mantenido por su esposa”, relata Yolanda Bartolo Cortés.

“Mi hermano le dice a Eva: ‘¡Vete. Ya no te quiero. Yo quiero a la otra!’, pero mi cuñada no lo deja a pesar de que le pega, sin importar si está embarazada.”

Aunque la venta de mujeres es prácticamente una costumbre en aquella entidad, no todas aceptan su destino y tratan de huir.

Cecilia Cortés va a cumplir 39 años. A los 14 fue vendida a Hipólito Bartolo, un año mayor que ella. “Mi madre quiso huir cuando se enteró de la negociación. Se fue corriendo hacia el río pero ahí fue alcanzada por uno de sus tíos, quien la regresó de los cabellos.

“Ella no tenía salvación. Para salir es necesario tener una lancha, que alguien te pase, porque no había puentes. Mi madre no tenía dinero ni apoyo. No le quedó de otra que casarse por la iglesia y por el civil con mi padre, con el que vivió años de verdadero infierno.”

Lupita, Eva y Cecilia no sólo tienen en común haber sido vendidas por sus familias, sino que las tres son víctimas de maltrato y violencia intrafamiliar.

Yolanda vio cómo su padre alcohólico dejó varias veces en el suelo a su madre, y a ella también la golpeaba cuando trataba de defenderla.

Por un cambio en la legislación

El Instituto Nacional de las Mujeres denunció que en comunidades pobres de Oaxaca, Chiapas, Campeche y Guerrero, principalmente, la población indígena, por usos y costumbres, realiza la venta de mujeres hasta por dos cajas de refrescos y una de cerveza.

Una investigación de Inmujeres revela que en diversos estados está más penalizado robarse una vaca que atentar contra una mujer, misma que es objeto de venta, maltrato o abuso sexual, y subyugada en un lugar contra su voluntad o sometida a situaciones de esclavitud laboral.

Liliana Rojero Luévano, secretaria ejecutiva del Inmujeres, menciona que el instituto trabaja con legisladores de los diferentes congresos locales para que modifiquen sus propios códigos de procedimientos penales y civiles.

“En lugares como Campeche se suele perdonar a un hombre por raptar a una mujer si éste se casa con ella, y lo mismo aplica con los infantes: el agresor es perdonado de haber violentado o abusado de un menor si logra manipular el testimonio del infante.”

En Oaxaca, por ejemplo, los asesinatos de mujeres por parte del marido, de la familia o de algún varón se han incrementado y carecen de sanciones.

En los últimos meses más de 30 mujeres han sido asesinadas, por lo que se debe conformar una comisión con una serie de recursos para inhibir este grave problema.

Y es que en Oaxaca, donde las mujeres han decidido romper con su situación y alzar su voz, se encuentran con la muerte. Tal es el caso de las periodistas Teresa Bautista Merino y Felícitas Martínez Sánchez, de la radio comunitaria.

La intimidación también afecta a otras mujeres como Eufrosina Cruz, quien se lanzó como candidata a presidenta municipal y el edil en turno de Santa María Quiegolani destruyó, a su favor, los votos.

“Si los estados no modifican sus leyes penales y civiles, no recibirán un solo peso de los 7 millones etiquetados para los programas contra la violencia. En San Luis Potosí ya se hicieron modificaciones profundas y lo importante es que ya se está protegiendo a las mujeres sin atentar contra los usos y costumbres de algunos pueblos indígenas”, señala la funcionaria.

Editado por Mujeres Hoy

Fuentes: En Oaxaca hay mujeres vendidas hasta dos veces. Milenio, junio 2008.

http://www.mujereshoy.com/secc_n/3946.shtml

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