10 de julio
“Alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Dios, no hay para mi bien fuera de Tí.” Salmo 16:2
El martes a la madrugada, Juampi amaneció a las 5 de la mañana quejándose. Jamás se queja, así que fui a ver que estaba pasando. Había vomitado en su cama y estaba todo sucio. Así que lo llevamos al baño para lavarlo. Mientras lo estaba lavando, le pedí a Miriam que me reemplace. Y comencé yo a vomitar. Cambiamos la ropa de la cama de Juampi y lo acostamos. A la media hora, volvió a pasar lo mismo, así que lo bañamos, cambiamos de nuevo la ropa de la cama y lo volvimos a acostar. Media hora después, yo seguía vomitando.
Fui a trabajar igual, porque tenía tres temas que cerrar, pero me sentía muy mal. Llame al mediodía a casa para ver como estaba Juampi y seguía durmiendo. Él estaba destruido, y yo también. Así que después de ver algunos temas en la oficina, me fui para casa. Llegue a la tardecita, mientras Juampi estaba en el jardín, Connie en la guardería y Miriam en el consultorio. Así que me metí en la cama y me dormí instantáneamente. Me despertaron Miriam y Connie que llegaron por la tarde.
Miri fue a buscar a Juampi al jardín y volvió a irse al consultorio. Así que me quedé con los dos pequeños en casa, descompuesto y sintiéndome muy mal. Solo quería volver a la cama pero no se podía. Cuando Miri regresó a la noche, me fui a dormir agotado. No me sentía nada bien. Solo deseaba estar acostado en la cama. Solo eso me hacía bien.
Era desesperación lo que sentía por meterme entre las sábanas y descansar. La misma sensación que sentía David por Dios. El hombre que tenía a su disposición un reino, solo se satisfacía con Dios.
Podía tener lo que quisiera, y solo quería a Dios. Su mayor placer estaba en Dios. Le agradaba pasar tiempo con Él y estar cerca. Lo disfrutaba muchísimo.
Tanto bien le hacía que exclama: no hay nada que me haga bien fuera de Ti. Deberíamos sentir lo mismo, pero estamos muy lejos de ello.
Por lo general, encontramos satisfacción y bienestar en cientos de cosas, menos en Dios. Hoy es un buen día para comenzar a cambiar. Enfocate bien, buscá tu bien en Dios.
REFLEXIÓN – ¿Dónde encontrás hoy tu satisfacción?
Un gran abrazo y bendiciones
Dany