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Archivo para 23 Junio 2008

Cómo justifica Dios al injusto

23 Junio 2008 pauloarieu 1 Comentario
¿Cómo se justificará el hombre con Dios? (Job 9:2)
Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, (pero son) justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. (Romanos 3:23-24)

Cómo justifica Dios al injusto

“No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10). Sin embargo, Dios también dice: “Alegraos… y gozaos, justos” (Salmo 32:11). ¿Es, pues, posible que un injusto sea hecho justo ante Dios? Sí, por la sangre de Cristo. En efecto, Jesús “murió por nuestros pecados” (1 Corintios 15:3). Entonces, ¿qué debemos hacer para ser justos ante Dios? Creer en Jesús, quien vino al mundo para ser nuestro Salvador. “Por gracia sois salvos” (Efesios 2:8). La mano de Dios ofrece gratuitamente el perdón a todo pecador. Y se agrega: “Por medio de la fe”. La mano del hombre es la que toma la gracia de Dios.¿Necesito esta gracia divina? Sí, porque Dios dice: “No hay diferencia, por cuanto todos pecaron”. ¿Somos irremediablemente pecadores? Sí, desde el nacimiento. ¿Y estamos irremediablemente perdidos? No, porque Dios dio un medio al pecador para que sus faltas sean perdonadas y él sea enteramente purificado. Jesucristo, el “que no conoció pecado”, fue identificado con el pecado para soportar todo el juicio en nuestro lugar, y para que fuésemos hechos justos. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1).¿Y si pecamos cuando ya somos creyentes, nacidos de nuevo? La Palabra de Dios responde: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).


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Separar las aguas

23 Junio 2008 pauloarieu Los comentarios están cerrados
Separar las aguas

Léase Josué 4.10-24

Porque Jehová, vuestro Dios, secó las aguas del Jordán delante de vosotros, hasta que pasasteis…

-Josué 4.23 (RVR)

Siempre pensé que mi último semestre en el seminario sería un período de gozo debido a lo que había logrado, pero me produjo más ansiedad que gozo. No tenía idea de lo que haría después de graduarme. Ese semestre comencé a leer el libro de Josué. El capítulo cuatro captó mi atención, especialmente los versículos del 10 al 24.

Enfrentarse a un futuro radicalmente diferente estaba llenando a los israelitas de ansiedad e incertidumbre. Sentí que mi situación era parecida a la que me imaginé que ellos pasaron. Comprendí que así como Dios abrió el camino para que el pueblo de Israel pasara por el río Jordán, Dios abriría un camino para mí. Quizás no podría verlo, pero estaría allí. Estaba en las manos de Dios el revelármelo.

Después que Dios separó las aguas del Jordán, los israelitas pudieron ver que le servían a un Dios de fortaleza, de gloria y de poder. Este mismo Dios no nos dejará parados a la orilla de las aguas. Dios puede abrir un camino aunque no lo veamos. Dios va a separar las aguas de los ríos de nuestras vidas. Tal es la naturaleza del poder de Dios y de su amor.

Sa. Emily English (Kentucky, EUA)

Oración:

Amado Dios, muéstranos el camino que has escogido para nosotros/as y danos el valor para recorrerlo. Amén.
PENSAMIENTO PARA EL DÍA
Dios puede abrir un camino, aunque no veamos ninguno.

Cuando nos sintamos solos

23 Junio 2008 pauloarieu 1 Comentario

Cuando nos sintamos solos
Salmo 25:15-18
Como creyentes, tenemos un Padre que nos ama y desea lo mejor para nosotros. Somos parte de una numerosa familia espiritual, con muchos hermanos y hermanas. Si es así, ¿por qué a veces nos sentimos solos, aunque no haya una crisis grave en nuestras vidas? Nuestra mayor soledad se debe a la separación de Dios. Éste es un problema espiritual cuyo origen es el pecado. Experimentamos una fractura en nuestra relación de intimidad con el Señor cuando le desobedecemos para hacer nuestra voluntad. El remedio es la confesión (1 Jn. 1:9), lo que nos lleva a una nueva intimidad con Él. Si nos negamos a reconocer nuestro pecado, la separación se hace mayor. El afán y la preocupación por las cosas de este mundo también son causa de esta soledad. A veces, le quitamos tiempo a Dios para ocuparnos de nuestras obligaciones. O nos concentramos tanto en los asuntos de la vida diaria, que le ignoramos. Para vencer la soledad, hay que conectarse de nuevo con Dios por medio de Su Palabra, para captar su profundo e invariable amor, y para meditar en sus grandes promesas (Ef. 3:16-18). Estar en armonía con Dios renueva nuestro propósito y nuestras energías de vivir. En ese sentido, nuestra soledad se reduce, la esperanza reemplaza al desánimo y nuestro enfoque pasa del “yo” personal a los demás. Es importante conectarse de nuevo con las personas, y por eso hay que buscar las oportunidades de amar, alentar, servir y ayudar a quienes nos rodean. Cuando el rey David se sentía solo, se volvía a Dios para buscar Su ayuda. La intimidad con el Señor es el antídoto contra la soledad y lo que nos protege de ella.


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¿Dónde Está La Fe?

23 Junio 2008 pauloarieu Los comentarios están cerrados

¿Dónde Está La Fe?

¿Será el alma como el hielo; un
lugar donde se congela todo,
incluso la fe?. ¿O será éste; su
febril razón para gritar su vuelta
y su reino entre las almas de
los hombres que ama el Señor?.

Quizás, ardan sus paredes, por
los siglos de los siglos; y un
día su fuego, jamás se consuma;
y cada hombre, y cada niño y
cada anciano y cada mujer
se hagan la Señal de la Cruz.

Entonces; cada mañana cuando
salga el sol; un ángel tomará lista
de cada hombre y cada niño y cada
anciano y cada mujer nuevos; que
ofrezcan vivas ofrendas de Pan y
Vino el en altar del Rey de la Vida.

© 2008 by Luis Ernesto Chacón Delgado

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Hello world!

23 Junio 2008 pauloarieu 1 Comentario

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