Cómo justifica Dios al injusto
Cómo justifica Dios al injusto
“No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10). Sin embargo, Dios también dice: “Alegraos… y gozaos, justos” (Salmo 32:11). ¿Es, pues, posible que un injusto sea hecho justo ante Dios? Sí, por la sangre de Cristo. En efecto, Jesús “murió por nuestros pecados” (1 Corintios 15:3). Entonces, ¿qué debemos hacer para ser justos ante Dios? Creer en Jesús, quien vino al mundo para ser nuestro Salvador. “Por gracia sois salvos” (Efesios 2:8). La mano de Dios ofrece gratuitamente el perdón a todo pecador. Y se agrega: “Por medio de la fe”. La mano del hombre es la que toma la gracia de Dios.¿Necesito esta gracia divina? Sí, porque Dios dice: “No hay diferencia, por cuanto todos pecaron”. ¿Somos irremediablemente pecadores? Sí, desde el nacimiento. ¿Y estamos irremediablemente perdidos? No, porque Dios dio un medio al pecador para que sus faltas sean perdonadas y él sea enteramente purificado. Jesucristo, el “que no conoció pecado”, fue identificado con el pecado para soportar todo el juicio en nuestro lugar, y para que fuésemos hechos justos. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1).¿Y si pecamos cuando ya somos creyentes, nacidos de nuevo? La Palabra de Dios responde: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).
© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
http://labuenasemilla.net calendarios@labuenasemillanet
http://ediciones-biblicas.ch
seoyweb
Comentarios recientes